martes, 13 de julio de 2010

REFLEXIONES ANTE LA VICTORIA DE LA SELECCIÓN DE ESPAÑA EN EL MUNDIAL DE SUDÁFRICA


En nuestra entrada anterior, dedicada al fútbol, iniciamos una temática que nos resulta especialmente importante reseñar: el desplazamiento del interés en lo pura y netamente material. Sobre este asunto proseguimos en nuestra reflexión de hoy. Claro, por ley de opuestos, cuando lo material es sobreestimado en grado sumo, lo espiritual queda relegado, poco menos que, a un apéndice maldito, criticado, incluso, por algunos lúcidos pensadores, sin la menor consideración y con una ausencia completa de autocrítica. Sólo así pueden comprenderse la multitud de prejuicios que muestran con semejantes críticas.

Según algunos autores, entre ellos René Guénon y Carl G. Jung, el principio del fin de la primacía del orden de lo espiritual, en favor de la materia, podemos rastrearlo en las postrimerías de la Edad Media, allá por el siglo XIV, momento en que la Alquimia se escindió en dos, Química y Mística, como también comenzara a ocurrir con la Astrología, dando lugar a dos disciplinas separadas: la Astronomía y la Astrología. De igual modo, en aquellos tiempos, la orden del Temple fue destruida y, con ella, la relación regular con la esencia espiritual, simbolizada en el Centro del Mundo. Esta escisión y, posterior inversión de valores, ha ido incrementándose gradualmente hasta nuestros días.

Así pues, la supremacía de lo Espiritual, en el sentido de realidad trascendente, frente al mundo de la Materia se debe, en verdad, a que la última depende y tiene su razón de ser en la primera. Es decir, lo material o fenoménico, que debiera ser reconocido como un orden subordinado con respecto al ámbito espiritual, del cual depende, no sólo ha dejado de entenderse de ese modo, sino que, para más inri, se han invertido los términos. Hoy, es el ámbito de la Materia, el mundo limitado de las realidades del dominio material, lo que se puede percibir y tocar con los sentidos, externos, lo que se ha erigido en principio supraordinado con respecto a lo espiritual. La realidad de éste, el Espíritu, se ha vuelto extraño para una inmensa mayoría de personas.

Por tal motivo, no nos puede resultar extraordinario que el mundo esté sumido en una profunda crisis económico-financiera, ecológica y espiritual (siendo, de hecho, todas ellas epifenómenos de una misma crisis global); tampoco, que los nuevos héroes sean jugadores de fútbol, v.gr.; o que se haya abierto una sima, un agujero infernal, que amenace con devorar el decrépito mundo moderno. Sólo aquellos capaces de dirigirse hacia sí mismos, retornando al Paraíso Perdido, de modo parecido a como James Cameron lo representa en su película Avatar, aprovecharán la oportunidad que la crisis, en la que está sumido Occidente, encierra. En palabras de Esther Harding:

"La cultura Occidental está amenazada en este sentido (por un diluvio desde lo inconsciente) porque sus bases han sido demasiado restringidas. Amplias áreas de la psique humana no incluidas en la diferenciación cultural, han permanecido, en parte o totalmente, inconscientes, y, por lo tanto, no han sido desarrolladas, ni sus límites han sido definidos. A través de los siglos estas partes de la psique han sido gradualmente vigorizadas, por la represión de los valores humanos que representan y ahora amenazan con salir a la superficie de un modo desastroso." (Los Misterios de la Mujer. Simbología de la luna. Ed. Obelisco. P. 287.)

Las religiones mistéricas nos hablan de ciertos misterios, por los que el hombre y la mujer participaban en diversas etapas de iniciación y, con ello, se convertían en espíritus "nacidos dos veces" (nombre por el que se conocía a Dioniso). Y esto es así porque, cuando un individuo, hombre o mujer, accede al Útero materno de lo Inconsciente Colectivo, se somete a sus leyes y abandona su pretérita orientación, exclusivamente personalista, esto es, egocentrista, entonces nace en él su verdadera personalidad y su individuación va cristalizando en el transcurso de su vida. Ahora bien, este proceso obliga al aspirante a descubrir cuales son sus propios límites, mediante una inmersión en las profundidades de su propio interior. Ha de llegar hasta el final, hasta el límite de sus fuerzas humanas, lo que le revelará cuales son sus capacidades.

Ahora bien, no basta con las visiones y experiencias que se tienen en dicho período de iniciación. Se requiere, como algo indispensable, el acto de comprensión, el darse cuenta del significado de lo experimentado y, por tanto, la ampliación de la consciencia. Durante esta iniciación, el hombre o la mujer, beben el soma, la bebida de los dioses, que es, precisamente, el elixir de inmortalidad. Pues quien bebe de la fuente de la juventud, del soma divino, se libera de la condición temporal. Esto significa que, quién escucha la voz interior, aquella que proviene de lo inconsciente colectivo, de la memoria akásica, tiene acceso a un conocimiento trascendente. Y este conocimiento nada tiene que ver con el adquirido por el esfuerzo consciente, mediante la lectura y estudio de libros. Se trata, más bien, de una sintonización con la memoria intemporal de lo inconsciente, simbolizado, en el ritual cristiano, por la bebida de la sangre de cristo de la copa o Grial.

12 comentarios:

Maribel Rodríguez dijo...

Hola José, dices muchas cosas interesantes, pero discrepo en una de ellas. Me resulta parcial reducir lo espiritual a lo "Inconsciente colectivo", por una parte, porque la vivencia espiritual tiene una dimensión consciente y por otra, porque Dios o como queramos llamarlo, va más allá de nosotros, los humanos y de nuestras consciencias o inconsciencias... Al menos esa es la experiencia de numerosas personas.

Acepto que una parte de nuestra espiritualidad puede haberse quedado relegada al inconsciente y que éste no sea solamente algo individual, sino que hay elementos colectivos. Pero, si nos quedamos en que lo espiritual es del inconsciente colectivo, entonces, no hay nada más allá de los humanos y todo queda en un plano psicológico. Al menos es como me parece entenderlo.

Un abrazo y enhorabuena por las valiosas reflexiones que viertes por aquí.

Maribel

Anónimo dijo...

Interesante cuestión Maribel no lo hubiera planteado mejor. Uno de los aspectos de la psicología Jungiana mas llamativos es la limitación implícita a palabras como Espíritu, Espiritualidad y Alma. De tal forma que Espiritualidad es una condición socializadora. Donde el Espíritu queda relegado a su aspecto de poder transmitido a través del carácter que imprimen los cinco sentidos. Por supuesto la respuesta que he recibido suele quedar dentro de mi campo de acción debido algún prejuicio con respecto al elemento Psiquis por reducirlo.

Incluso si nos fijamos el ateismo puro y duro suele afiliarse a ciertas tesis del modelo Jung. Yo personalmente no hago distinciones, tan ateos son unos como los otros.

Lo que se le ha olvidado subrayar a José que antes de la separación entre la química y la mística, los templarios y la astrología y astronomía era el fondo, "Dios".

Ahora en un malabarismo curioso se intenta retomar el camino pero sin el fondo, el cual "Dios" ha quedado relegado a una experiencia psicológica del colectivo humano. La grandeza es humana como una especie de egocentrismo pero de la especie.

A veces este modelo Jung me sugiere una propuesta de endiosados laicos, la individualización crea dioses humanos pero sin el temor a Dios.

Desparecido del mapa mental humano el abstracto Espíritu y Espiritualidad, Dios y la virgen el golpe de estado esta asegurado.

Yo prefiero curarme en salud, observar y decir aquello de que yo solo se que no se nada, y me causa curiosidad la seguridad de que estos buenos e inteligentes muchachos hacen gala.

Por eso no me extraña que confundan los Mapas filosóficos/metafísicos con descripciones racionales de intelectosa edulcorada

Estaremos frente a una una conspiración por derrocar cualquier vestigio de "Dios" el de todos los días....?

A saber?

Saludos

Juan Manuel

José Antonio Delgado dijo...

Hola Maribel, y Juan Manuel, buenas tardes:

Gracias por vuestros comentarios y por participar en el blog.

Antes de comentar el tema que plantea Maribel, y que luego prosigue Juan Manuel, debo hacer una puntualización al respecto.

Es importante considerar que, este blog, abierto a las diversas corrientes de psicología y espiritualidad es, esencialmente, de corte junguiano. Por consiguiente, se da por sentado un cierto nivel de conocimiento de la obra de Carl G. Jung, así como de sus ideas principales. Con esto, no sólo entiendo el haber estudiado intelectualmente parte de su obra, directamente de la fuente, sino, y sobre todo, haber experimentado, cuanto menos, una buena parte de las etapas del camino hacia la Individuación.

Partiendo de esta premisa, todas las entradas que realizo en este blog, aunque escritas de un modo coloquial y utilizando el lenguaje y la hermenéutica junguianas, son expresión de experiencias y vivencias.

Dicho esto, comenzaré respondiendo a la cuestión que plantea Maribel, y que ya antes se le ha formulado directamente, en varias ocasiones, al mismo Jung.

El reduccionismo al que aludes, Maribel, es más bien un problema del modo en que se entienda el alma humana. Para quien el alma es reducida, y no contiene sino las migajas de la vida consciente, que han sido olvidadas, reprimidas o suprimdidas a lo largo de la vida del individuo, para ese, desde luego, equiparar Espíritu a Inconsciente Colectivo es reduccionista.

Mas no es, precisamente, así como entiende la Psicología Analítica el alma, la psique. Sin negar la existencia de un inconsciente personal, biográfico o subconsciente, susceptible de hacerse consciente con mayor o menor esfuerzo, dependiendo de cada caso particular, lo que distingue a la Psicología Analítica de esa concepción, reduccionista en grado sumo, es que, allende ese inconsciente, encontramos otro estrato, mucho más profundo, que conecta con la serie filogenética de nuestros antepasados. Una especie de memoria de la raza humana, una suerte de archivo akásico, al que Jung denominó Inconsciente Colectivo.

(sigue en el próximo comentario)

José Antonio Delgado dijo...

Los contenidos de este Inconsciente, a diferencia del subconsciente, no son de carácter biográfico, no se trata de contenidos que fueron conscientes en algún momento de la vida del individuo, y que, después, tras un período de terapia, regresen a la consciencia. No. Se trata de contenidos que no fueron conscientes antes, en ningún momento. Estos contenidos son los arquetipos.

Y aquí llegamos al quid de la cuestión. ¿Cómo entiendo lo Inconsciente Colectivo y sus arquetipos? Pues bien, para mí lo Inconsciente Colectivo es una especie de Útero de la Gran Diosa Madre, que al acceder a él, y al fertilizarlo, da lugar al nacimiento del niño divino. Las diversas tradiciones llamarán a este niño de modo diferente. En la tradición cristiana, por ejemplo, se trata del niño jesús, Cristo, etc.

El nacimiento de ese niño representa, según la hermenéutica junguiana, el nacimiento de la personalidad total. En los misterios pre-cristianos, como en las distintas mitologías, se habla del "segundo nacimiento", que es el nacimiento al mundo del Espíritu.

Pero, como digo, estos son descripciones de hechos, de experiencias, que tienen lugar en el interior del individuo. Y que, como vemos, tienen sus correlatos en las distintas tradiciones. Al final, lo importante, no son las designaciones, es decir, los nombres con los que designamos estas experiencias no son las experiencias mismas.

De modo que, cada uno es muy libre de habérselas con la experiencia, así como de utilizar los nombres que considere más oportunos, para él.

Por otro lado, hay un símbolo universal, que representa el Espíritu dentro de la Materia, que es la cueva en el interior de la montaña. Este símbolo puede entenderse del si siguiente modo: la chispa divina está encerrada en el cuerpo material. Lo que, si vamos un poco más allá, significaría que el ser humano nace con una chispa divina, un fragmento de la luz original de Dios. Pero el hombre y la mujer son totalmente inconscientes de esa luz, que está escondida en su cuerpo material, en esta existencia mundana, y cuya labor (individuación) es traerla a la luz de la consciencia. Por lo tanto, cuando se habla de un Inconsciente Colectivo Psicoideo o, si se prefiere, de un Inconsciente Universal, se está aludiendo a la estancia en la que esa luz divina está oculta.

Sé que todo esto es muy complejo, sobre todo si no se ha tenido la experiencia que trato de transmitir en este comentario. Pero, como digo, no son las palabras con las que se lo designe la cosa que se designa, como el mapa no es el territorio. Al final, como afirma el Tao Te King, "el tao del que se habla, no es el Tao verdadero."

Por lo que, como siempre hago, os remito a vuestra experiencia y que cada cual lo exprese a su modo particular.

Un abrazo

José

Anónimo dijo...

Gracias José por tu talante educativo.

El problema yo no lo situó en el proceso de individuación ni en el mapa, ni en las experiencias, ni en los diferentes modelos biográficos que presuponen un proceso de individuación que para mas INRI difieren en los mapas con los que se presentan. El problema es el desgarro, el robo descarado que sufre el hombre y la mujer del mundo cotidiano al ser despojados de modelos que lo cohesionen preparándolos para una posible individuación bajo cualquier mapa. En lo que uno intenta ahondar es en la falta de "Sentido" a lo que se adentra el Ser humano al ser despojado de la trascendencia de "Dios", "Espíritu", "Religiosidad" y modelos de convivencia que fomente ese ir mas allá de uno mismo, donde desde el éxito al mayor de los fracasos, de la salud a la peor enfermedad adquieren un valor dentro de un sistema filosófico/metafísico. La gente se suicida pero no lo hace por gusto, si no por que carecen de una comprensión, la que les diría que incluso el peor momento es parte del juego. El sentido de la vida, el sentido de los actos, el sentido de "Ser" ante el mundo.

No me interesa tu proceso de individuación José, ni el mío si lo hubiere, ni mi experiencias, ni las de nadie. Lo que quiero saber que aporta el modelo Jung mas allá de los conocimientos sofisticados que quedan para los profesionales con mapas complejísimo repletos de círculos y ambigüedades donde hasta la simple comprensión del concepto "Arquetipo" resulta un fastidio.

Es decir desde vuestra elitista posición del conocimiento tanto vivencial como teórico, observo una tendencia a la critica mordaz a los antiguos modelos de individuación . Trastocáis desde vuestro pulpitos el sentido de la palabra "Dios", pero no aportáis un camino de comprensión sencilla a la masa de sustitución. No hay una renovación hacia valores espirituales salvo en vuestras pequeñas vidas, no se aporta un cambio de lo viejo por lo nuevo desde la base, transformando lo viejo en un discurso ateo por falta de referencias.

Eso es lo que creo que tanto Maribel como yo detectamos, que estáis psicologizando lo metafísico. Que todo queda en un plano psicológico No por que lo sea en si mismo, si no por una falta de algo superior que cohesione a la humanidad, y no a los cuatro elitistas que pululan que han olvidado las cosas simples. Dios, Espíritu, religiosidad, vida después de la muerte.....

Fomentáis el derrumbe de lo viejo para todos sea mediante una explicación compleja o mediante una psicología sintética, pero sois dueños de la comprensión individualizadora para vosotros. Eso se detecta y da la imagen de quedar todo como dice Maribel en un plano psicológico. No llegáis al corazón de la gente. Por que incluso vuestros mapas son psicologicos_racionales.

El ateismo esta encantado con vosotros...

Un saludo

Juan Manuel

Ana dijo...

Hola Jose,

Quedo muy bien el cambio de look blog, que buena toda la actividad que estas generando, felicidades.

Quizas te interese esta información sobre la iniciación cabalistica, para ellos y resumiendo, la palabra iniciación habla de regeneración, segun la kabala esta el Dos Veces Nacido indicando el contacto consciente de la Personalidad con la Individualidad, y finalmente también esta el Tres Veces Nacido que indica en contacto consciente de la individualidad con el Espíritu.

Por otro lado, el concepto espiritualidad tiene un aspecto trascendente. Trascendete no es el inconsciente colectivo, ni el universal, ni los registros akasicos (tema amplio el akas) esto estaria a un nivel causal, no trascendente.

Un abrazo y recuerdos, Ana

José Antonio Delgado dijo...

Hola Ana:

Muy interesante lo que planteas de la Cábala. Son términos de la tradición cabalística que aluden a una experiencia, también. Cada tradición tiene su expresión particular, pero, en su esencia, aluden a lo mismo.

Fíjate que podemos hablar de tres ámbitos, si quieres, ya que has traído a colación este tema (un poco bastante más adelantado de lo que yo trato ahora):

1. Muerte para con el mundo material y renacimiento al ámbito espiritual (chispa divina, atmán). Segundo nacimiento.

2. Misterium Coniunctiones. Conocimiento de que, la Imagen de Dios en el hombre, el Sí-Mismo, Atman hindú, Antrophos gnóstico, Cristo interior, etc., es una proyección ortogonal en el ámbito de la psique del Espíritu Universal, de Dios, del Padre (en el cristianismo).

Pero, como dice el mismo Cristo, quien está con él, está con el Padre.

Es un tema muy complejo el que abordas aquí y que, en cierto sentido, está también implícito en el misterio de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) siendo el último el mediador entre el uno y el otro.

Esto también se relaciona con Atman-Brahman hindú.

En este sentido, recomiendo la lectura del libro Misterium Conniuntionis de Jung, donde trata este tema con detenimiento.

Muchas gracias por tu participación

Un abrazo

José

Ana dijo...

Hola Jose,
Uno de los significados de la palabra Cabala es recepción, pero por supuesto no solo alude a la recepción que puedas obtener de persona a persona... las experiencias pueden ser a muchos niveles, mejor no disociar, lo que afecta al plano material afecta al resto de planos y viceversa.

Por otro lado, en cuanto al desarrollo que haces en dos puntos... habría cosas que aclarar y desarrollar con mas amplitud.
Sin entrar en detalles aportare una idea interesante que te dará que pensar.. nombras Atman-Brahman... bien, el siguiente paso es Saguna Brahman - Nirguna Brahman (con - sin atributos y forma)

Besos y recuerdos, Ana

José Antonio Delgado dijo...

Querida Ana:

Por supuesto que las experiencias pueden ser a muchos niveles, especialmente dependiendo del nivel de consciencia en el que uno se encuentre. Ahora bien, aquí no se trata de "disociar" sólo. Como dice el sagrado arte de la alquimia, la Obra requiere de un solve et coagula.

Podemos ir rastreando nombres e ir profundizando, cada vez más, quitando capas como de una cebolla hasta ir a la esencia. Pero, con la idea expresada más arriba, es suficiente para nuestro propósito.

Un abrazo

José

José Antonio Delgado dijo...

Hola Juan Manuel:

Por lo que veo en tu mensaje, interesante en lo que se refiere al "Sentido" de la Vida. Fíjate que Jung habla, precisamente, del Sí-Mismo como arquetipo del "Sentido" profundo y trascendente de la vida humana. Por lo tanto, la psicología analítica incide, precísamente, en la importancia de buscarle y encontarle un sentido y un contenido trascendente a la vida del individuo. De ahí el término de sincronicidad, por ejemplo o el hablar de ver las cosas desde la perspectiva de la eternidad, sub specie aeternitatis, por ejemplo.

El problema que observo en lo que tús mensajes, y lo que parece trasuntar todos tus argumentos, lo expresas muy bien en el siguiente fragmento:

"No me interesa tu proceso de individuación José, ni el mío si lo hubiere, ni mi experiencias, ni las de nadie."

Ese es, precisamente, el gran problema, amigo JM. Que no te interese el proceso de individuación de nadie, incluído el tuyo. Cuando, precisamente, la Individuación es la tarea vital fundamental. Mientras esto sea así, no entenderás cuanto se diga aquí, ni en ningún otro lugar en el que tratemos sobre la Individuación.

Puede, hasta cierto punto, considerse la psicología analítica y los que nos dedicamos a ella como elitista, en la medida en que son muy pocos los que se adentran en las produndidades de lo Inconsciente y se atreven experimentar lo más bajo y lo más alto del Ser humano. Es una experiencia muy difícil, para la que no todo el mundo está capacitado. Ahora bien, cuando abordamos la orientación o la terapia con un paciente, lo que hacemos es verlo en su totalidad y tener bien presente el estado y el nivel de consciencia en el que se encuentre. Así mismo, tratamos de ayudar al paciente a que comprenda los mensajes que le llegan de lo inconsciente. De ahí, precisamente, proviene la materia prima con la que trabajar. Pero, en fin, no es este el momento, ni el lugar de tratar este tema.

Por otro lado, y en la misma línea, tratar de pedir al analista, sea de la orientación que sea, que explique el sentido del modelo jungiano, etc., no es sino una actitud de lo más infantil. Por supuesto, detrás de esa actitud, se encuentra una proyección, que demanda de la mamá terapeuta o del papá terapeuta o, lo que es aún más complejo, del anciano sabio terapeuta, las respuesta que sólo uno puede hallar en sí mismo.

(continua)

José Antonio Delgado dijo...

De modo que, JM, lo que proponemos es la necesidad de una muerte y un renacimiento, vividos y experimentados en cada uno de nosotros, como paso indispensable para afrontar el nuevo aion. Pero, JM, sabemos también que eso es, como te decía, una experiencia no exenta de peligros.

Por último, y para no alargar más de lo necesario este comentario, la dificultad de lo que se dice en el ámbito junguiano, tanto en este blog, como en otros, por ejemplo, el de Raúl, que, según he visto, también frecuentas bastante, no tiene tanto que ver con el lenguaje, los términos, cuanto como la experiencia de fondo.

Me recuerda un poco, estos mensajes que cruzamos, los argumentos que se les espeta/ba a los gnósticos de todas las tradiciones, por la corriente literalista. Pero, como la misma E. Pagels afirma, los evangelios gnósticos tienen una lectura mucho más profunda que la de los evangelios canónicos. De ahí que, los padres de la Iglesia, eligieran estos últimos, y no los otros, para formar parte del canon del Nuevo Testamento. En cualquier caso, incluso estos evangelios o buenas nuevas, encierran un conocimiento "esotérico", al que no todos tienen acceso.

Un saludo

José

José Antonio Delgado dijo...

Hola JM:

He leído tu comentario y he preferido no publicarlo. Lo que plantea en él debe quedar, más bien, en el ámbito privado. La consulta de un terapeuta sería el entorno más adecuado, para tratar eso que mencionas.

En cualquier caso, gracias por tu sinceridad y confianza.

Un abrazo

José