martes, 2 de octubre de 2012

JESÚS Y MARÍA MAGDALENA. ¿Una feliz pareja?


El descubrimiento de un antiguo fragmento de papiro reabre la polémica sobre la vida marital de Jesús. Desde el pasado día 19 de septiembre del 2012 la prensa se ha venido haciendo eco de esta noticia. En el periódico El País leemos: "Descubierto un fragmento de papiro que menciona a “la esposa de Jesús”"; en los informativos de Tele5 que "Un papiro antiguo hace referencias a la posible esposa de Jesucristo"; en el periódico La Vanguardia leemos el titular siguiente: "Un papiro del siglo IV afirma que Jesús tenía esposa", y en La Razón "Existió la «esposa» de Cristo".

El País escribe un artículo muy interesante y de recomendable lectura sobre este polémico hallazgo con el título de ¿Jesús casado? Por qué asusta esa idea, señalando precisamente al meollo del asunto.

He aquí un vídeo en el que la Teóloga, y profesora de Harvard, Karen King, explica su hallazgo:



Desde luego, la respuesta del Vaticano ante este polémico hallazgo no se ha dejado esperar. Así, en el periódico El Mundo leemos el siguiente titular: "El diario oficial del Vaticano asegura que el papiro sobre la mujer de Jesús es falso" y en el Gomera Noticias leemos: "Un especialista argumenta que «el papiro de la mujer de Jesús» es una falsificación moderna". En esta última noticia aparecen, traducidos al castellano, los fragmentos que han sido blanco de la polémica y que son los siguientes:

1 no [a] mí. Mi madre me dio vi[da]
2 los discípulos dijeron a Jesús:
3 negar. María n[o] es digna de ello.
4 Jesús les dijo: Mi esposa y
5 ella podrá ser discípulo para mí y
6 Que el hombre perverso se hinche
7 Estoy con ella respecto a
8 una imagen.

Por mi parte, y después de dedicar bastante tiempo a la investigación "histórica" de la figura de Jesús y de María Magdalena, llegué a la conclusión de que, por ese camino, no se consigue dar ningún salto de consciencia, ni transformación alguna del "hombre viejo", apegado a la efímero de la existencia, en "hombre nuevo", ni penetrar en (o retornar a) lo que realmente, al menos para mí, es lo esencial (el "Mundo Imaginal" descrito por Henry Corbin o el  Inconsciente Colectivo de C. G. Jung, el Paraíso Perdido ) e incluso ir más allá de él. Entiendo el discurso histórico como dentro del nivel literal de lectura, y a él dediqué algún tiempo. Luego me trasladé a la lectura simbólica y a lo que ésta me decía sobre el "mito" cristiano (es decir, el relato en clave simbólico-polisémica). En los textos de los gnósticos cristianos, como en los hallados en 1945 en la región egipcia de Nag Hammadi, y de los que disponemos de una traducción al castellano publicada por la editorial Trotta, observamos un tratamiento de María Magdalena de tipo simbólico, nunca literal. Cuando leemos los evangelios de María, Felipe o Tomás, por ejemplo, debemos tomarlos en un sentido simbólico, si no queremos perdernos en discusiones irresolubles con el solo ejercicio de la razón. Penetrar en ellos resulta muy complejo, porque su lenguaje es abstruso y ampuloso. Lo mismo puede decirse del lenguaje de la Alquimia, heredera de buena parte de sus misterios. Para utilizar una expresión alquímica muy elocuente, no puede dársele joyas a los cerdos. Para el cerdo, el mundo es un mundo de cerdos; para los ojos de los miopes, el mundo es un mundo miope. El avaro soñará con lingotes de oro y quien busca estiércol, encontrará estiércol (quien busca unión o relación carnal, encontrará sexo carnal). A eso conduce, en última instancia, una lectura literal. La moraleja de todo esto es que el hombre halla en lo buscado aquello que es capaz de ver y, en último término, acaba encontrándose a sí mismo en lo buscado.

Ahora bien, lo que se desprende de una lectura simbólica, y así lo han hecho notar los estudiosos, es que, cuando los gnósticos y los alquimistas se refieren a María Magdalena, no hablan de una mujer de carne y hueso (en principio) sino de un "arquetipo", de un símbolo de lo Femenino (de la encarnación de la divinidad). Por mi parte, y estudiando los "arquetipos" que se presentan en la psique del hombre occidental moderno, he observado que el "anima", es decir, el arquetipo de la Vida o de lo femenino, tiene una expresión imaginal dual que podríamos denominar: Virgen Negra y Virgen Blanca, o bien, Morena y Rubia. Esa doble manifestación del anima, que también vemos en el mazo de cartas del Tarot, y que en el relato cristiano encontramos en las dos Marías (la madre de Jesús, y la Magdalena),  se está refiriendo a dos ámbitos de la Vida: aquel cuya corriente conduce al desarrollo de la consciencia hacia etapas luminosas-divinas, y ese otro que dirige a la consciencia hacia el Centro de la Tierra, en un descensus ad inferos que lleva al individuo a penetrar en un paisaje bañado de Luna. En nuestra cultura, se ha venerado a la primera de las expresiones vitales, a la diosa Virgen María, la que cuida y alimenta a la consciencia del hombre y lo conduce a las alturas. Sin embargo, se ha reprimido y rechazado el otro aspecto de lo femenino, de la Vida, que conduce hacia abajo, hacia los infiernos del tártaro y, por lo tanto, al enfrentamiento con lo más oscuro de la propia naturaleza humana (entre estos aspectos está la sexualidad, como ya puso de manifiesto el mismo S. Freud, sin ir más lejos) y divina. Ese es el motivo por el cual, en mi opinión, hay tanta resistencia a admitir la "posible" vida sexual de Jesús, por ejemplo, así como la presencia del Mal como algo connatural a la divinidad. Ahora bien, ambas manifestaciones, la Negra y la Rubia, Magdalena y María, son, en realidad, expresiones de una misma y única divinidad, de un mismo centro que se intuye más allá de ellas.

Desarrollé todo esto que aquí esbozo en mi libro "La hermandad de los iniciados", cuya tercera edición ya está en marcha. Y vuelvo a retomar ese hilo conductor en una novela de inminente aparición que lleva por título AL FINAL DEL TÚNEL.

4 comentarios:

Juan dijo...

A mi todo esto me habla de hemisferios cerebrales desde esa visión simbólica tan onírica a través del mito. El mito cristico, que ha de ser el yoga integrar de coordinación entre el izquierdo tan inmerso en los detalles, carente de empatía, con su seguridad en sí mismo, junto al derecho de visión amplia, imaginativo, sensible, empático, holístico, generoso pero dubitativo. Ambos coordinados como en un matrimonio bienaventurado, avenido, creando sinergias, entremezclando lo objetivo y subjetivo, la magia y la ciencia. Y de esa unión un hijo, el acto creativo total.

Cuál es la historia de estos últimos 2000 y poco de años, si no la defenestración y ocultación del hemisferio derecho, la Diosa. Siendo esta negación del matrimonio de Jesús una manera mítico simbólica de abordarlo en este sueño llamado realidad. Algo que todavía persiste como un toque de atención de visión acomplejada desde esa curia Papal. Llamemosle a ello la negación de la vida sexual de los hemisferios.

Saludos

Juan Manuel

Christian - Los Rosacruces dijo...

Desde mi punto de vista la interpretación simbólica es la más rica a nivel de desarrollo interior o como quiera llamársele, de eso no hay la menor duda, y todo lo expuesto en el artículo incide en ello de manera magistral, aunque con las limitaciones propias del tema en cuestión.

No obstante, más allá de este tipo de análisis, que vuelvo a repetir, desde el punto de vista interno es fundamental y prioritario, no entiendo la negativa al análisis histórico y a abrirse a la posibilidad de que Jesús como ser humano, hijo de su tiempo y de su cultura, e inmerso en ella por completo hasta los 30 años en que comenzó su ministerio espiritual, pudiera estar casado. Sólo espero que los estudios sobre este campo puedan proseguir y arrojar más luz sobre la cuestión.

Saludos a todos.

José Antonio Delgado dijo...

Hola, Juan, gracias por tu comentario. Interesante tu asociación con los dos hemisferios y la negación del matrimonio de Jesús.

Me recuerda un poco al dualismo que aún impera, como fundamente antropológico, en el espíritu de esta época marchita.

En realidad, tanto la vida histórica, como la vida simbólica podríamos decir que son dos caras de una misma moneda.

Muy bueno eso que dices de "este sueño llamado realidad", pues, en efecto, así es. Un mundo que no deja de ser Maya, como lo llaman los orientales, y que debe transformarse para el "gnóstico" en Shakti.

Los alquimistas representan la aparente dualidad de la Vida mediante dos serpientes entrelazadas, como en el caduceo de mercurio, por ejemplo, simbolizando precisamente que hay un Eje central del que ambas serpientes (manifestaciones de la energía vital) proceden y son expresión.

Saludos

José Antonio Delgado dijo...

Hola, Christian, muchas gracias por tu comentario y bienvenido.

Ciertamente, hay una reticencia general a considerar la vida histórica del Jesús hombre. Una de las cuestiones que yo mismo me hice cuando comencé a investigar acerca del Jesús histórico, del que tan pocos datos fidedignos se dispone, fue el sentido que tenía para mí dedicar mi energía vital a este tema (y de esto hace ya casi diez años). Mi respuesta a esta pregunta, de un modo muy resumido, fue que estaba buscando cuál era el referente y el soporte interior de mi existencia. Comprendí que estábamos atravesando una "crisis" que venía gestándose desde hace ya muchos años, pero que se estaba recrudeciendo cada vez más. Una crisis precisamente porque ya no había guías válidos para lo que estaba por venir. Así que, en realidad, lo que investigaba era el propio proceso interior de nacimiento (o renacimiento) de la Imagen divina en mi propio interior. Al principio, mientras leía algunos libros "históricos" del Jesús hombre, me sentía a disgusto e insatisfecho con lo que encontraba, y algo en mi interior me decía que mucho de lo que ahí leía reflejaba el estado de la época en que vivía. Tiempo después comprendí que el problema era el enfoque desde el que se estaba mirando: un enfoque literalista y racionalista, incapaz de penetrar más allá de los datos. Pensé para mis adentros: "Vaya, estos autores están implantados en una visión del mundo que era común en el siglo XIX", "han convertido a la Razón en su nueva deidad". Después de reflexionar y de darme cuenta de que por ahí no llegaba a comprender los procesos que tienen lugar durante la realización de la chispa divina, comencé mi búsqueda por otros lares. Comprendí que lo escrito en la Biblia y en evangelios apócrifos y gnósticos debía verificarlo en mi propio interior, en lo Inconsciente Colectivo de Jung, en esa realidad Imaginal que es de la que todo surge. Por eso es que, desde hace ya unos cuantos años, no me interesan los estudios del Jesús histórico, en muchos casos motivados por intereses espúrios, y sí, en cambio, penetrar en el contenido simbólico del mensaje cristiano (de su mito, que diría Jung).

Saludos