miércoles, 18 de marzo de 2015

¿QUÉ SON LOS ARQUETIPOS?

Con frecuencia me he preguntado por cuál puede ser el motivo de que un malentendido sobre la obra de un autor pueda extenderse como el humo. Aún recuerdo la primera vez que leí y escuché lo que un grupo de personas, seguidoras, continuadoras o estudiosas del pensador Ken Wilber decían acerca de los arquetipos. Me resultó sorprendente escuchar, de boca de algunas personas que, por entonces, yo no conocía bien, con una seguridad pasmosa, lo que Jung entendía por arquetipo; que, por cierto, no estaba en lo correcto y, además, que sus arquetipos no eran "místicos". 

Al principio no entendía nada. Uff!, yo había tardado en comprender a lo que se refería Jung con el término arquetipo bastante tiempo y, sobre todo, necesité ir acumulando un cierto bagaje de hechos y sucesos de un ámbito de la experiencia que es, aún hoy en día, muy poco conocido. Y, de pronto, de golpe y porrazo, aquellas personas sabían perfectamente lo que era un arquetipo y, además, decían que aquello que yo había tardado años en comprender con cierta profundidad, en realidad estaba equivocado y, por si esto fuera poco, que cometía un error que, según me decían, se denominaba falacia pre/trans (de un modo sencillo, confundir lo peor con lo mejor, lo más primitivo con lo más evolucionado). 

Me quedé pasmao! Entonces, me puse a reflexionar sobre lo que aquellas personas, con tan buena intención, me habían dicho, y revisé de nuevo los textos de Jung en los que este describía los arquetipos. Luego, revisé mi propio bagaje de experiencias y algunas de las conclusiones a las que había llegado; ¿podría haberme equivocado? 

Después de hacer todo esto, y de leer algún libro de Ken Wilber en el que este autor hablaba de los arquetipos, y de la falacia pre/trans, me di cuenta de que el modo en que él describía los arquetipos, y la manera que tenía de describir el "proyecto atman", es decir, la realización más plena del individuo era diferente al de Jung. Además, me pareció, y aún me lo parece, había malinterpretado algunas de las hipótesis que Jung presentaba, basadas en su experiencia como psiquiatra.

Cuando hice públicas estas reflexiones encontré una respuesta enconada en muchos de los estudiosos /seguidores del modelo de psicología integral wilberiano. Lo peor de todo era que, en los temas en que encontré malentendidos, quienes defendían a capa y espada su punto de vista referido al tema de los arquetipos/la imaginación/las imágenes simbólicas, desconocían el trabajo de Jung y, además, me daba cuenta de que ninguno de ellos había trabajado nunca con los sueños, las visiones, la imaginación y, en general, con el material que proviene de lo inconsciente colectivo o alma del mundo. 

Continué indagando, para conocer un poco mejor este fenómeno tan extraordinario, y cada vez me sorprendía más. Un grupo cada vez más nutrido de personas, especialmente jóvenes pueres, se habían rapado la cabeza y vestían de un modo muy peculiar. Enseguida me di cuenta de que, en realidad, estaban imitando al carismático pensador americano. Un hombre que, por otro lado, es digno de admiración, sin duda, por el trabajo de síntesis interdisciplinaria, en ocasiones un tanto apresurada, y por su modelo integral de psicología, en el que trata de considerar todos los dominios de la personalidad humana (el biológico, el mental, el social, el psíquico, el ecológico, el cosmológico y el espiritual). ¡Chapó! Pero de ahí a imitar todo cuanto hace, y a no contrastar las afirmaciones que realiza, va un trecho.

Ese fue el momento en el que decidí no realizar ningún comentario más sobre aquellos temas polémicos y abandoné la mayoría de los foros o grupos de caracter wilberiano (como, por otro lado, hice también con los de tinte junguiano). 

De hecho, mi intención es que esta sea la última reflexión pública que haga acerca de este asunto. Agradezco a aquellas personas que en su día me hicieron revisar las experiencias y los conocimientos que había ido adquiriendo durante los último quince años, porque gracias a ellos he podido afianzar ciertos ideas y revisar y reelaborar otras.

Demos la palabra al propio Jung sobre lo que él entiende por arquetipo:


"Los arquetipos no son en absoluto vestigios o reliquias arcaicas e inútiles. Son entidades vivas que causan la preformación de ideas numinosas o representaciones dominantes. Sin embargo, una comprensión insuficiente acepta estas prefiguraciones en su forma arcaica porque ejercen una fascinación numinosa sobre la mente subdesarrollada. Así, el comunismo es una pauta de vida arcaica e insidiosa que caracteriza a grupos sociales primitivos; acarrea un liderazgo sin ley como compensación vitalmente necesaria, un hecho que sólo puede pasar por alto si se tiende al racionalismo, la prerrogativa de la mente bárbara.

»Es importante recordar que mi concepto de los arquetipos ha sido malentendido muchas veces como equivalente al de ideas hereditarias o como un tipo de especulación filosófica. En realidad, los arquetipos pertenecen al ámbito de la actividad instintiva, y en ese sentido son pautas hereditarias del comportamiento psíquico. En tanto que tales, los arquetipos poseen unas cualidades dinámicas que psicológicamente se denominan "autonomía" y "numinosidad".

»No conozco una manera mejor de volver a la base instintiva que comprendiendo estas pautas psicológicas que nos permiten reconocer la naturaleza de una actitud instintiva. El instinto de supervivencia se despierta como reaccion contra la tendencia al suicidio masivo representada por la bomba H y por el cisma político. Este último es claramente un producto del ser humano y se debe a distorsiones racionalistas. A la inversa, las preformaciones arquetípicas comprendidas por una mente madura pueden proporcionarnos ideas numinosas que van por delante de nuestro nivel intelectual actual. Esto es lo que nuestra época necesita. Pienso que esto es un incentivo adicional para prestar atención a los procesos inconscientes, que en muchas personas anticipan los desarrollos futuros."

C. G. Jung. La vida simbólica. Vol. 18/2 O.C. Páginas 103-104; Párrafos 1272-1274

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola:
Aquí el explica Jung de viva voz lo que es un arquetipo.

https://youtu.be/m12soJiCPcc


No creo que haya ninguna explicación más clara.
Una pena que no tenga subtítulos en castellano.
El vídeo puede ser incrustado en tantos blogs como sean necesarios, diapositivas para exposiciones, etc.
Es la gracia de internet.

Un cordial saludo,

José Antonio Delgado dijo...

Hola :

Gracias por el video. Sí está subtitulado ese vídeo, que colgué hace tiempo en una entrada de este mismo blog; pero lo está el vídeo completo, que dura cerca de dos horas. La explicación que hace Jung en ese vídeo está pensada para el gran público, es decir, se trata de un vídeo hasta cierto punto divulgativo. Pero el tema de los arquetipos es muy peliagudo, complejo de exponer, pues el mismo jung lo fue redefiniendo una y otra vez, y adquirió mayor profundidad en su encuentro con la tradición alquímica.

Dicho esto, sigue siendo muy complicado explicar qué es un arquetipo, tanto en su aspecto teórico como práctico si no se ha tenido experiencia directa con los arquetipos y con lo inconsciente colectivo. Por eso Jung dice en el texto de más arriba que un arquetipo es una entidad viva y no un mero concepto filosófico.

Un saludo

Anónimo dijo...

Arquetipos... se usan para cosas como esta:
https://youtu.be/17QkJLN04t0?t=17m28s

Mover masas, encandilando.
Se aprecia el mismo fenómeno en los Carteles de Droga Mexicanos (Sinaloa, etc.), en las mafias rusas, en las mafias china y japonesa, en la mafia italiana.

La forma de articular estos grupos es empleando racimos de arquetipos, "moldes pasionales" que configuran el comportamiento de un individuo.

Todos los capos mafiosos proceden de forma casi idéntica, sus vidas son clones la una de la otra, como gotas de agua, aunque ellos no lo saben. Su proceder es inconsciente, dirigido por un arquetipo (igual que el caso del flechazo).

A nivel de grupo, lo mismo, se diferencian muy poco en el comportamiento, simples adaptaciones a los contextos... todos siguen un mismo "modus operandi".

La única forma de localizar un arquetipo es después de haber observado muchos grupos, por ejemplos, todas las mafias italianas. Cada mafia local actúa de forma idéntica, salvo los adaptaciones a las circunstancias.

Una vez localizado el arquetipo de un grupo humano, se determina su origen histórico... esto nos lleva a las principales guaridas, donde están las cabezas más importantes.

Suelen mantenerse las raíces, salvo alguna movida de fichas muy gorda, que no suele darse en 100 años. Por ejemplo, la mafia calabresa mantiene sus guaridas en los mismo sitios donde se parió por primera vez y siguen los mismo ritos de iniciación.

En esencia, es lo que cuenta Jung en el vídeo. Es asombroso ver, en los juzgados, los comportamientos clonados según arquetipos.

Personas completamente diferentes en raza, género y origen, cómo hacen lo mismo, gesticulan igual, siguen vidas paralelas ... impresionante.

Incluso la cara se perfila igual. Cada cultura sigue sus moldes, nada más observar un pueblo, rápido localizas los arquetipos de comportamiento... llevan una vestimenta determinada, facciones de cara, corte de pelo, etc.

http://www.pasaporteblog.com/wp-content/uploads/2008/01/vestidos-incas-saqsaywaman.jpg

En realidad, el concepto es obvio de observar. Lo extraño es que sólo se use en criminología, cuando es echar un vistazo a cualquier pueblo y rápido localizas el racimo de arquetipos de comportamiento.

El comportamiento es inconsciente, según el molde pasional en cuestión.

Christian Rodway dijo...

Como en el caso del Límite en el Cálculo Diferencial, solo habrán aproximaciones cada vez mejores en tanto mas vivenciales. Probablemente la mas simple y potente aproximación sea la de los antiguos: los arquetipos como fuerzas llamadas "dioses", la mejor representación de numinosidad y autonomía, con un pie en la base instintiva y otro en el olimpo...
Un abrazo
Christian

Anónimo dijo...

Arquetipos numinosos, en criminología, se emplean para aquellos relacionados con los sistemas de creencias (al margen del sistema de creencias en cuestión).

O sea, arquetipos que sirven para fabricar un suicida en 15 días. Hay manuales, de pocas páginas, que circulan principalmente en las cárceles para fabricar este tipos de comportamientos.

La diferencia es que los arquetipos normales se rompen en curso de una vida (el flechazo, se termina por pasar). Mientras que los arquetipos numinosos vertebran la conducta durante una vida entera, incluso la gente se suicida bajo el "embrujo" de un arquetipo numinoso.

Cada pueblo tiene unas figuras (el consiglieri, el capo, el soldado, la sirena, etc.). Cada "categoría" de seres humanos de una cultura obedece un arquetipo de comportamiento. Es inmediato reconocerlos. Por eso Jung decía que se inspiró en el concepto de "Categoría" de Kant para descubrir los arquetipos.

Son más interesantes los arquetipos colectivos, por ejemplo, un Cártel (de petróleo, de bananas o de drogas, da lo mismo). Se localizan observando muchos cárteles hasta conseguir un "modelo fuente" que describa el comportamiento de todos ellos.

De hecho, arquetipo significa, literalmente, modelo fuente.

Observando muchos grupos humanos y contrastándolos se abre el camino a ver los arquetipos culturales.

En criminología estas cosas son básicas. Los psiquiatras pasan su vida examinando el comportamiento de individuos y grupos para extraer los diferentes perfiles de comportamiento o arquetipos.

A los policías nos dan los resultados, para saber cómo localizar comandos encubiertos bajo alguna tapadera, células de distintas organizaciones, etc.

Sucede que, en nuestra rama, sólo nos interesa el uso práctico de estas cosas, sin demasiado debate semántico sobre el concepto. Esa es la diferencia entre los científicos puros y los que están a pie de calle.

Un saludo,