miércoles, 24 de abril de 2013

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "AL FINAL DEL TÚNEL" EN MANZANARES EL REAL


crónica de la PRESENTACIÓN DEL LIBRO "AL FINAL DEL TÚNEL" EN CASA MARGA
Muchas gracias a todos por vuestra presencia. Ante todo querría agradecerle a la dueña de este encantador establecimiento su hospitalidad, así como a Pepa Rodríguez y a todos los miembros de la Asociación Cultural El Real de Manzanares por su gentileza al permitirnos presentar esta novela en un lugar tan acogedor. Al editor de la novela, Carmelo Seguro y a su esposa María Eugenia González, por haber apostado nuevamente por la publicación de un libro mío, que es ya el cuarto proyecto editorial que escribo en solitario.
Además, quiero agradecer a Maribel Rodríguez la presentación que acaba de realizar; de igual modo mi agradecimiento a Ignacio Rodríguez, el autor del montaje del book trailer que les mostraremos a continuación, y que es, asimismo, el responsable de la magnífica portada del libro. 

Por último, quería agradecer públicamente al autor del prefacio, el Dr. Salvador Harguindey, oncólogo, investigador, escritor y un entrañable amigo.

Quizás debiera comenzar diciendo que este libro contiene, además de lo que os ha contado ya Maribel, numerosas experiencias visionarias, es decir, sueños y visiones que el protagonista, de nombre Juan, va teniendo en toda la obra. Sueños y visiones que se van convirtiendo en realidad.  Estos sueños y visiones se van haciendo cada vez más frecuentes, a medida que el lector avanza en la lectura, al tiempo que van sufriendo una transformación: pasan de ser amenazadoras pesadillas de catástrofes apocalípticas, a convertirse en fuente de inspiración y en un aporte fundamental para la vida del protagonista.  Y quiero hacer énfasis en el aspecto visionario de la novela por lo siguiente: los sueños y las visiones, como nos enseñan la psicología, la psicoterapia y la mística, son manifestaciones de un misterio que habita en el ser humano. Esto significa que el acceso al mundo interior, al Alma, es un auténtico descubrimiento para la conciencia del hombre. Un descubrimiento de una realidad autónoma que habita en lo más íntimo de nosotros.


El hombre occidental contemporáneo, en su énfasis por alcanzar el éxito profesional y/o material, que son ambos algunos de los valores que la sociedad considera como los más importantes, aquellos que harán al ser humano alcanzar la felicidad; en ese énfasis, decía, parece que ha perdido en gran medida las raíces que lo conectan con esa realidad interna que es el alma humana. De hecho, el interés actual por las Experiencias Cercanas a la Muerte, y la existencia o no de una Vida más allá de la Vida, están en la base de esa pérdida del alma. Pues, si así no fuese, no haría falta realizar enormes esfuerzos en "demostrar" científicamente al incrédulo hombre moderno, la existencia de la realidad de su propia alma, ni de la posible conexión de ésta con una realidad trascendente. Algo archiconocido en otras culturas, y en épocas pasadas también en Occidente.

Al final del túnel tiene muchos  ingredientes que son típicos de una epopeya. En cierto modo, su estructura nos recuerda a obras literarias como la Odisea de Homero, la Divina Comedia de Dante, el Fausto de Goethe o las Confesiones de San Agustín. Esta estructura tiene un objetivo muy concreto: la de mostrar que el encuentro con nuestras profundidades se nos presenta como un viaje hacia lo desconocido, y, de hecho, a la consciencia del ser humano se le presenta como un mito, como una odisea. 

Otra idea que querría precisar aquí es que Al final del túnel está basada en experiencias reales que han sido vividas por personas que he conocido a lo largo de mi vida, y está inspirada, también, en algunas obras de la literatura universal, como las que he mencionado antes (Fausto, Confesiones, etc.). Para preservar el anonimato de esas personas he inventado los contextos y los nombres, y he modificado las situaciones originales, si bien, como digo, todas ellas remiten a hechos que han ocurrido en realidad. Precisamente por eso, Al final del túnel contiene una seria advertencia para la sociedad en general, y para aquellas personas que, en particular, se han quedado obnubiladas ante los progresos económicos y materiales de los últimos años. Al mismo tiempo, trato de transmitir al lector la esperanza de que es posible salir de la crisis mediante un proceso de transformación que afecte a la escala de valores que parece imperar en nuestra cultura. Y que esa transformación ha de comenzar, primero, en el propio individuo.

Por último, y antes de poner el vídeo que nos gustaría enseñaros, querría dar algunas indicaciones que podrían servirle al lector para empatizar con los múltiples sentimientos que va atravesando el protagonista a la largo de la novela. En varios capítulos hago alusión a unas piezas de música que Juan, el protagonista, está escuchando mientras describe lo que experimenta. Sería muy aconsejable escuchar esas piezas de música, que pueden buscarse en you tube, por ejemplo,  al tiempo que se lee la novela. De ese modo, le será más fácil al lector ponerse en la piel del protagonista. 

También contiene esta novela multitud de imágenes. Concretamente, 21 imágenes. Estas figuras no son sólo un elemento estético que acompaña al texto, que también lo es, sino, sobre todo, se relacionan con los sueños y las visiones del protagonista, por lo que ayudan a comprender el significado de dichas experiencias visionarias.

Si os parece bien, ponemos ahora el vídeo con el Book trailer de la novela, y cuando termine podéis hacernos las preguntas que os hayan surgido. 


Para conseguir la novela Al final del túnel. Una historia sobre el despertar del alma, podéis poneros en contacto con la editorial Entrelíneas Editores en el siguiente enlace: Entrelíneas Editores; para los que sois de  Manzanares El Real, también podéis conseguirla en la librería MRI (Manzanares Servicios Informáticos, en la calle Cañada, 45), y muy pronto estará disponible también en las grandes librerías como la Casa del Libro, El Corte Inglés, Agapea, Amazon, etc. En cualquier caso, siempre podéis encargarla en vuestra librería habitual. 

He creado un nuevo blog con el título de la novela, AL FINAL DEL TÚNEL, en donde iré publicando todas las presentaciones, entrevistas y nuevas ediciones de esta novela. 

viernes, 12 de abril de 2013

¿CÓMO PERCIBIR EL SIMBOLISMO ARQUETÍPICO EN LAS PINTURAS NEGRAS DE GOYA?

La pasada tertulia mensual sobre "Espiritualidad, Filosofía y Ciencia" fue el  sábado, 13 de abril de 2013, de 21 h a 22.30, en la sala de la Cacharrería del Ateneo de Madrid.

Esta vigésima tertulia llevó por título ¿Cómo percibir el simbolismo arquetípico en las pinturas negras de Goya? 

En esta ocasión tuvimos como invitado a Javier de Prada Pareja, que es artista plástico, Licenciado en Historia del Arte, profesor de pintura y especialista en Psicología Junguiana del Arte. Ha publicado varios libros, que recomendamos encarecidamente a todos aquellos interesados en el trasfondo  simbólico de las obras de arte, en los que analiza las pinturas de Goya y Picasso. A diferencia de la última obra de Javier Sierra, titulada El Maestro del Prado, que es una novela, los libros de Javier de Prada Pareja se sirven de la hermenéutica junguiana y son ensayos rigurosos y profundos. Están escritos en un lenguaje sencillo y accesible a un público no especializado, y en esto coincide con la última obra de Javier Sierra. Sus libros son:


De este libro hicimos una presentación y reseña que puede consultarse aquí.



Más información en el siguiente enlace al evento de facebook: https://www.facebook.com/events/179917798824899/

La página web de Javier de Prada es: Javier de Prada.com

Y aquí os dejo el audio de la tertulia de Javier, que estuvo realmente muy interesante:



La idea de crear unas tertulias, cuya temática girase en torno a los temas que encabezan su título, Espiritualidad, Filosofía y Ciencia, surgió como consecuencia del interés que suscitaron los asuntos que se abordaron en el transcurso de las presentaciones de mi último ensayo novelado, titulado La Hermandad de los Iniciados.

Resultó especialmente significativa la respuesta que, en el público asistente a la presentación, que tuvo lugar en el Ateneo de Madrid, provocó la dramatización de un fragmento de la obra mencionada, en el que se tocaban temas de rabiosa actualidad. Dicha dramatización fue posible gracias al empeño y buena disposición de Victoria Caro, Secretaria del Ateneo. Dejo más abajo un fragmento de dicha dramatización, así como el archivo de audio en el que se puede escuchar el acto completo. 

Tras las primeras presentaciones del libro La Hermandad de los Iniciados, y después de la teatralización de la novela en el Ateneo, Victoria Caro, Maribel Rodríguez y un servidor nos reunimos con el objetivo de perfilar la idea original de crear un grupo en Facebook, y la organización de unas tertulias en el Ateneo de Madrid. Estas ideas fueron propuestas,  gestadas y promovidas por Victoria Caro, a quien agradecemos desde aquí su amabilidad. Recomendamos la visita a su página web Nuestra Ágora. De aquellas reuniones, emergió el grupo de facebook "Espiritualidad, Filosofía y Ciencia", abierto a todo aquel interesado en su temática. Este grupo serviría de plataforma virtual para invitar, a quienes quisiesen, a asistir y participar en las tertulias que se convocarán en el Ateneo de Madrid un viernes de cada mes, organizadas por Victoria Caro y coordinadas por José Antonio Delgado (o sea, un servidor) y Maribel Rodríguez, además de compartir nuestro honesto interés por la espiritualidad y, por consiguiente, por la recuperación del contacto con el Alma.

A partir del mes de julio del 2012, las tertulias se han trasladado al segundo sábado de cada mes y tendrán lugar de 21 a 22.30 horas en la Cacharrería del Ateneo de Madrid.


TERTULIAS ANTERIORES:

La primera tertulia, que tuvo lugar el pasado 16 de septiempre del 2011, tuvo como temática "Espiritualidad y Evolución de la Consciencia". A ella asistimos 19 personas y sobre los asuntos que se abordaron realicé un resumen que puede leerse aquí. 

La segunda tertulia, realizada el pasado 21 de octubre del 2011 y titulada "La Espiritualidad en el Mundo Moderno", está colgada en formato audio aquí. 

La tercera, acontecida el día 11 del 11 del 2011, titulada Sentido de la vida en el mundo actual, podéis escucharla aquí

La cuarta, titulada "Luces y Sombras del Espíritu Erótico", puede escucharse aquí. 

Y la quinta, titulada "Creatividad y Espiritualidad en la vida del joven Picasso", puede escucharse aquí

La sexta Tertulia con el título de "Encuentros Más Allá del Umbral. Sobre una medicina integral", aquí.  

La séptima Tertulia bajo el título de "EL Sentido del sufrimiento", aquí

La octava Tertulia fue: "¿Qué  relaciones hay entre la creatividad, el progreso científico y  la evolución de la consciencia?", aquí

La novena tertulia, que trató sobre los "Encuentros entre el Cristianismo y el Islam", cuyo invitado fue José Luis Navarro, monje cisterciense que vive en el Monasterio Nuestra Señora del Atlas, en Midelt, Marruecos no pudimos grabarla.

La décima tertulia se tituló: "¿Es posible la UNIDAD en el AMOR? Alianza monástica entre Israel y la Iglesia"aquí. 

La décimoprimera tertulia sobre Espiritualidad y Cine, aquí

La duodécima tertulia sobre Las Apariciones Marianas en Medjugorieaquí

La trigésima tertulia sobre Crisis profundas y espíritu humano ante la vida y la muerte: Del Caos a la Curaciónaquí

La cuatrigésima tertulia sobre "Relaciones entre Sufismo y Psicología", aquí

La quintuagésima tertulia sobre "Una visión de la medicina antroposófica del cáncer", aquí

La decimosexta tertulia sobre "El ser humano según sus regresiones y sueños", aquí.

La decimoséptima tertulia sobre "¿Cómo se reflejan la espiritualidad y la religiosidad en el cine contemporáneo?", aquí.

La décimooctaba tertulia trató sobre "Rudolf Steiner, un pensador moderno. Realidad, Verdad y Conocimiento", aquí
 
La décimonovena tertulia trató sobre "El cáncer, un vuelo que me salvó la vida", puede escucharse pinchando aquí.

El acceso a las tertulias es TOTALMENTE GRATUITO y está ABIERTO a todos los interesados.

A continuación, os dejo algunas indicaciones de "cómo llegar" al Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid.

El Ateneo está ubicado en la calle Prado 21 de Madrid, a escasos metros de la parada de metro Antón Martín. El teléfono de contacto es el 91 429 17 50

A continuación os dejo el archivo de audio en el que se puede escuchar el acto completo de la presentación de mi última novela titulada "La Hermandad de los Iniciados".





LA HERMANDAD DE LOS INICIADOS
Lectura dramatizada
(Sentados Juan, Eva y Miriam. Se pasea pensativo el Maestro)

Maestro: En los años de mi mocedad, yo era un joven inquieto y bastante rebelde. Ya había sido reprendido por mis superiores cuando estudiaba Teología, dadas mis heréticas interpretaciones y mi cuestionamiento de las Sagradas Escrituras. Esto me condujo, con el tiempo, a la excomunión y a mi reclusión en este antiguo monasterio. Como consecuencia de mi carácter inquisitivo y mis ansias de trascendencia me dediqué durante años a buscar, a investigar sobre simbología esotérica, aprendí Astrología y rebusqué entre documentos antiguos de movimientos gnósticos que me mostraran el camino al conocimiento de Dios. Por mis manos pasaron los manuscritos del mar muerto y la biblioteca gnóstica de Nag Hammadi. Estos textos no hacían sino afianzar mi convencimiento de la diferencia sustancial entre el cristianismo ortodoxo, literal o patriarcal, aquel que enseñan en la escuela y que inculcan cuando aún no tenemos uso de razón, y el cristianismo gnóstico. Según estos textos gnósticos el conocimiento de uno mismo nos conduce al conocimiento de Dios, pues nosotros somos Dios. Y ese nosotros, no tiene nada que ver con nuestro ego. Disponemos de una esencia divina. Inmerso en mis vastas pesquisas, un día recibí la visita de un ente imaginario. Una mujer sumamente seductora que me llamaba a copular con ella. Era un sueño que me enfrentó a un terrible adversario. Esa imagen llamaba a mi concupiscencia, a mis más bajas pasiones… Hermanos, ¡cuán pocas visiones me han ocasionado tanta perplejidad! Encontré, de pronto, entre los muros de este antiguo monasterio, una estancia en cuyo interior estaba enterrada la efigie de una doncella. Aquello era una tumba

Miriam: (Interrumpiendo) ¿Era conocido ese recinto por las personas del monasterio?

Maestro: No. A juzgar por las telarañas. Nadie había bajado a esa cámara funeraria. En su centro había un féretro, con unos dibujos del Sol y de la Luna, y una inscripción en griego decía: “Aquí yace la efigie de la sagrada doncella que cohabitó con el señor en amorosa unión”. Me dispuse a descorrer la losa que ocultaba a la difunta. En su interior hallé la efigie de una joven, que sujetaba, con sus manos, un libro sumamente deteriorado. Por su apariencia tenía el aspecto de un auténtico incunable. Lo recogí de sus manos y, sin esperar siquiera a cerrar la lápida, me precipité a ojearlo. Pero… ¡cuál no sería mi frustración al descubrir que se trataba de una simple Biblia! Dejé el libro en el centro de una mesa redonda, rodeado por cuatro candelabros. Un día me dio por encender los cuatro candelabros, que rodeaban el incunable, al mismo tiempo y, cuál no fue mi sorpresa al descubrir que, lo que en apariencia era una Biblia al uso, aunque un tanto antigua, encubría textos en un idioma que me era desconocido. Para asombro mío, averigüé que era copto; es decir, la lengua que utilizaban los cristianos egipcios del siglo II. La misma que los manuscritos encontrados en Nag Hammadi.
Cuando la luz de los cuatro candelabros refulgía iluminando el incunable, tras la apariencia de un texto ortodoxo, se ocultaba, en copto, el otro texto. Descubrí, en su deteriorada cubierta, la imagen de una mujer completamente desnuda. Esta imagen sólo era visible cuando la luz de los cuatro candelabros (o de sus doce velas) coincidía en el centro de la portada. El cuerpo de esa joven era sedoso, moreno y de contornos bien marcados. Era una auténtica beldad, lo más parecido a una diosa. Su largo cabello, negro como el azabache, acariciaba sus desnudos senos. Prendió en mí una pasión que jamás había sentido. Me debatí entre los deseos de la carne y las altas esferas divinales que la ortodoxia cristiana me había inculcado durante los años de mi formación como sacerdote.

Juan: (Interrumpiendo) Maestro, esa imagen semeja mucho a la que se me apareció en sueños durante mi encarcelamiento. De hecho, fue ella quien me insinuó que mi estancia en la cárcel era un estadio necesario de un proceso de desarrollo personal…


Eva: Pero maestro, ¿y qué hay del creciente fundamentalismo? ¿Qué hay de las cada vez más profusas y agresivas sectas juveniles? ¡No podemos olvidar aquí que esas sí que son oscuras muestras de la gravedad de estos tiempos tan difíciles! Nosotros hemos tenido la suerte de disponer de una persona, o de un ente sobrenatural, que nos orientara justo en el momento más oportuno. Desde luego soy consciente de que ha sido Dios el artífice de ese encuentro crucial con las personas que nos han guiado hasta llegar aquí. Mas no puedo dejar de pensar que, tal vez, un número elevado de individuos, hoy sumidos en un auténtico caos, es decir, hirviendo en su propia agresividad, signo externo de su invalidez, su desorganización interior, su miedo al mundo que les rodea, su desvalimiento para arrostrar los numerosos desafíos que surgen a lo largo de toda una vida…, hubieran podido encauzar sus vidas si hubieran dispuesto de una persona que les guiara en el momento oportuno.

Miriam: Hoy los padres no parecen asumir su responsabilidad en la díscola actitud de sus hijos, a quienes consienten cualquier capricho, alimentando su voracidad, al tiempo que les privan de la importante lección que toda restricción implica para su desarrollo como adultos. Por no hablar de la falta de cariño que parece adueñarse de todo hogar occidental ¿acaso es posible suplir el amor con bienes materiales o la miel con un exceso de leche? Cuanto más medito sobre esto, más oscuro y terrible me parece el destino de las futuras generaciones. Queridos hermanos, dramáticas consecuencias vislumbro si la Diosa no retorna al lugar que le corresponde -la voz de Eva surgió como si de un ángel se tratara, descubriendo al grupo un aspecto que no habían considerado hasta ese momento.

Maestro: Queridas hermanas Eva y Miriam ¡cuán certeras vuestras afirmaciones! No sé si sabréis que el genial jesuita español Baltasar Gracián expresó algo semejante en una de sus más célebres obras, donde decía: “con el intenso amor que tienen a sus hijuelos (los padres), condescienden con ellos y porque no llore el rapaz le conceden cuanto quiere: déjanle hacer su voluntad en todo y salir con la suya siempre, y así se cría vicioso, vengativo, colérico, glotón, terco, mentiroso, desenvuelto, llorón, lleno de amor propio y de ignorancia, ayudando de todas maneras a la natural siniestra inclinación. Apodéranse con esto de un muchacho las pasiones, cobran fuerzas con la paternal connivencia, prevalece la depravada propensión al mal y ésta con sus caricias trae al tierno infante al valle de las fieras, a ser presa de los vicios y esclavo de sus pasiones…”

Juan: Hermanas, hoy vivimos en un tiempo sumamente difícil. Y si es difícil para el hombre y para la mujer adultos ¿podéis imaginaros lo arduo que les resultará a los adolescentes? Son éstos últimos la muestra más fehaciente de nuestra grave crisis de valores, de lo alejados que se hallan los seres humanos de Cristo. Pues, para utilizar el lenguaje bíblico, estamos en plena irrupción del Anticristo. Como una vez oí decir a un niño: “éste es el mundo al revés”. Los valores que rigieron la más excelsa expresión de espiritualidad hoy se han invertido y presenciamos lo más basto y grotesco que le es consustancial a la materia. Pero, hermana Eva, como bien sabes toda época en crisis lleva implícita una irrupción de esta naturaleza. Lo más instintivo, lo más burdo, lo más oscuro de la naturaleza humana tiende a hacerse con el dominio de la cultura. Para expresarlo metafóricamente, diríamos que el Caos se adueña de la vida toda. Esa es la hidra de siete cabezas, la Gorgona petrificante, la diosa Kali que rebana cabezas, el monstruo que engulle al héroe, el poder temporal cuando usurpa las funciones directivas de la autoridad espiritual, el Sol que se esconde tras el ocaso. Pero este Sol no ha desaparecido para siempre. Sólo espera, en su crisálida de transformación, a que despunte el nuevo día.

miércoles, 10 de abril de 2013

DESMINTIENDO LA TEORÍA DE DARWIN



Durante el último año de licenciatura en Ciencias Ambientales me dieron la oportunidad de realizar un trabajo sobre la evolución. En aquel entonces, ya hace más de una década, llevaba inmerso en la obra del psiquiatra suizo C. G. Jung cerca de seis años e intuía que la teoría neodarwiniana estaba equivocada en sus fundamentos. Es más, cuando nos enseñaban que la naturaleza se regía por una serie de leyes que justificaban la supremacía del más apto, aquello me producía escalofríos, por no decir náuseas. Sin embargo, aún no disponía de suficiente formación académica como para expresar en qué estaba equivocada la teoría de la evolución de Darwin. Además, ¿quién era yo?, un estudiante de último curso de Ciencias Ambientales, para rebatir una teoría que, según decían mis profesores de Biología, Ecología y Zoología, era el mejor marco de explicación posible de la evolución de las especies, incluida la humana. 

Sin embargo, un año más tarde, después de haberme licenciado, comencé a investigar en numerosos campos para escribir una serie de artículos y ensayos. Así, después de cuatro años de investigación, logré publicar mi primer libro, titulado “El retorno al ParaísoPerdido. La renovación de una cultura”, una obra que tuvo escasa repercusión y paso casi sin pena ni gloria ante algunas librerías virtuales. En sus 359 páginas trataba de exponer todas aquellas intuiciones que, durante mis años de formación como científico ambiental, no pude expresar porque aún era estudiante y, por lo tanto, era considerado, no sin parte de razón, un incompetente. 

Entre los muchos temas que abordé en ese libro, uno de ellos fue el de la teoría de la evolución neodarwiniana. Y entonces escribí lo siguiente:

“Los actuales estudios en materia de evolución se apoyan en la teoría neodarviniana, que reúne la teoría de la selección natural descrita por Charles Darwin a finales del siglo pasado y la genética de poblaciones desarrollada a lo largo del siglo XX. Según la teoría de Darwin, los seres vivos han de adaptarse al ambiente en el que viven, seleccionándose ciertos caracteres que los hacen más aptos para la competición y la explotación de los recursos, caracteres que se transmitirán a la descendencia. La genética de poblaciones, por su parte, muestra cuáles son los mecanismos de transmisión hereditaria. (…) La evolución es el resultado de ciertos cambios en las frecuencias alélicas de los genes de las poblaciones.  Estos cambios tienen su origen en tres mecanismos distintos: 1. Deriva genética: se trata de una fluctuación al azar de los alelos, de una generación a la siguiente (…) 2. Flujo génico: transferencia de genes de una población a la siguiente; 3. Selección natural: Los cambios del ambiente dirigen las frecuencias alélicas.”

“Esta teoría confiere suma importancia al mecanismo de la selección natural, de modo que son los cambios producidos en el ambiente los que determinan los caracteres de un ser vivo. Y, además, los cambios que sufren los organismos han de ser graduales (…) Sin embargo, el registro fósil parece sugerir que las especies permanecen en un estado de estasis evolutivo y, cuando cambian, no lo hacen de un modo gradual –como indica el gradualismo darviniano- sino por mediación de un salto puntual repentino. Además, la selección natural no conduce siempre y en toda circunstancia a la mejora de un rasgo o carácter. “

“Parece como si una explicación de la evolución basada en la idea de un proceso de selección de los caracteres mejor adaptados (…) fuese demasiado restringida.”

Cuando escribí estas líneas, era un joven muy prudente porque empezaba mi trayectoria profesional como científico. Sin embargo, ya entonces, pensaba, como ahora, que la evolución de las especies formulada por Darwin, y defendida por el stablisment científico, era una patraña, resultado de una cosmovisión colectiva del mundo, completamente enfermiza, por brutal y desalmada. Con los años me fui dando cuenta de que esa “teoría” es, en realidad, un mito que representa el estado de desarraigo anímico del hombre contemporáneo.
Pero, lo peor de todo es que, tras abandonar la universidad por las patrañas que en ella enseñaban, en el año 2009 regreso a ella para estudiar la carrera de Psicología, y me encuentro que la historia se vuelve a repetir. La mitología darviniana se ha extendido como un cáncer y alcanza de igual modo a la Psicología, donde predomina un enfoque conductual y cognitivo,  y observo con espanto cómo los mismos principios son aplicados para explicar la psicología del hombre. 

Gracias a Dios, van apareciendo cada vez más voces que preconizan la barbarie y la estulticia que parecen predominar en el ámbito académico. Una de esas voces, que parecen predicar en el desierto, es la del Biólogo Máximo Sandín; y otra es la del Psicólogo y Catedrático de Oviedo, Marino Pérez. Con ellos les dejo. Espero que lo disfruten.



domingo, 7 de abril de 2013

Consideraciones sobre el libro "AIÓN. Contribuciones al simbolismo del sí-mismo"


Recuperamos un texto, escrito por Enrique Galán Santamaría, sobre la traducción del libro de C. G. Jung, "Aión. Contribuciones al simbolismo del sí-mismo". Interesante por la síntesis que D. Enrique realiza de esta obra fundamental de C. G. Jung, e importante porque apunta ciertos errores lamentables en la traducción al español de este nuevo volumen de las Obras Completas de C. G. Jung. 

Al estudioso de las obras de C. G. Jung este tipo de errores de traducción le son especialmente penosos, porque le obligan a tener que realizar un doble trabajo de búsqueda y revisión de términos en diccionarios y/o en textos antiguos, dada la poca fiabilidad del texto traducido. Errores parecidos hemos encontrado nosotros en algunos textos publicados por la Editorial Kairós,  como por ejemplo en el libro de David Peat, "Sincronicidad. Puente entre materia y espíritu", donde se confunden los términos "sincrónico" y "sincronístico" o se traducen los términos "sensación" por "sentimiento", por mencionar sólo dos de los más flagrantes. Parafraseando a Enrique esperemos que tanto la Editorial Trotta, como la Editorial Kairós,  tan loables por muchas razones que exceden ampliamente la temática junguiana, no se permitan estos desfallecimientos.

Estructura del sí-mismo

Estructura del sí-mismo. C.G. Jung. Aion. Contribuciones al simbolismo del sí-mismo. Trad. C. Martín. Obra completa, vol. 9/2. Trotta Ed. 2011. 322 páginas.

En una feliz coincidencia, el volumen 9/2 de la Obra completa (OC) de
Jung, que viene publicando desde 1999 la Editorial madrileña Trotta, ha
llegado a nuestras librerías el mismo año que El libro rojo de C.G Jung (El hilo
de Ariadna, Ed.). Porque si hay algún libro científico del psiquiatra suizo
relacionado con ese trabajo suyo de imaginación activa es este texto
fundamental que constituye una monografía sobre el sí-mismo. Ambos tratan
de la problemática surgida en un mundo post-cristiano y ofrecen una
respuesta a la desesperación del individuo desarraigado de su orden simbólico
y anegado por la ideología estadística de ese hombre-masa conocido hoy como
‘consumidor’: autoconocimiento, contacto con los “símbolos instrumentales”
(cuentos populares y dogmas religiosos) e individuación (diferenciación e
integración de los contenidos psíquicos).

Evidentemente, hay muchas variaciones entre una obra y otra. El libro
rojo, compuesto entre 1913 y 1928, tiene un carácter privado y se presenta
como un experimento psicológico con el cual Jung pone a punto su
metodología de la imaginación activa. Por el contrario, Aion, publicado en
1951, es una investigación sobre la progresiva delimitación del ánthropos
dentro del eón cristiano —con su tensión Cristo/Anticristo y la enantiodromía
renacentista—, estudiado empírica e históricamente a través del símbolo del
pez y el signo astrológico de Piscis, contexto cosmológico del cristianismo.
Jung concibe el espíritu post-cristiano como “un verdadero antimimon
pneuma, un pseudoespíritu compuesto de arrogancia, histeria, indefinición,
amoralidad criminal y terquedad doctrinaria, un generador de mercancías de
pacotilla, pseudoarte, balbuceos filosóficos y engaños utópicos, que sólo
sirven para alimentar a gran escala el hombre masa de hoy” (§ 67).
Congruentemente, denuncia “el materialismo, el ateísmo y otros sustitutos,
que se expanden como epidemias. […] El ateísmo materialista constituye con
sus quimeras utópicas la religión de esos movimientos racionalistas que dejan
en manos de la masa la libertad de la personalidad y, de ese modo, la
extinguen” (§ 170). Pues “donde domina el materialismo racionalista, los
Estados se convierten menos en prisiones que en manicomios” (§ 282). Un
discurso políticamente conservador que da en el blanco al señalar el
empobrecimiento espiritual de la sociedad occidental.

Nuestro autor no se deja engañar, y como descubrió en esa
confrontación con su inconsciente que es El libro rojo, “hay que hablar de
Cristo, porque es el mito todavía vivo de nuestra cultura. Es nuestro héroe
cultural que, independientemente de su existencia histórica, encarna el mito
del hombre divino primigenio, del místico Adán” (§ 69). Por el contrario, “el
paganismo primitivo, […] con la forma económica que le es propia, la
esclavitud, ha podido apoderarse de nuevo de gran parte de Europa” (§ 273).
Jung escribe cinco años después del final de la II Guerra Mundial, con una
Europa dividida bajo el dominio de dos potencias opuestas: el totalitario
estalinismo ruso, iniciado ya en su estela el horror maoísta, y el imperialismo
depredador del capitalismo estadounidense, dominante internacionalmente a
partir de entonces.

La complejidad del asunto y la metodología junguiana propia de su
etapa alquímica hacen imposible resumir el contenido de esta obra. Sí puede
señalarse que los cuatro primeros capítulos presentan la versión acabada de
sus conceptos cardinales ‘yo’, ‘sombra’, ‘sicigia ánima/us’ y ‘sí-mismo’. Y que
el último, el capítulo 14, se ocupa específicamente de la estructura y dinámica
del sí-mismo tal como se manifiesta empíricamente en sueños, visiones e
imaginación activa. Jung confía en “haber establecido algunos fundamentos
históricos y conceptuales” (§ 284), entre los cuales se encuentra tratar del
“destino del hermetismo, que, si no se tiene en cuenta a la moderna psicología
de lo inconsciente, sigue siendo un libro cerrado con siete llaves. Pero este
libro tiene que abrirse de una vez, si queremos de otra manera llegar a
comprender la situación espiritual presente, pues la alquimia es la madre de
los esenciales contenidos mentales y del pensamiento sustancial de las
modernas ciencias naturales, y no la Escolástica, a la que en lo esencial sólo
tenemos que agradecer la disciplina y el entrenamiento del intelecto” (§ 266).

Afirma que si “la Mater Alchimia, […] en los siglos XVI-XVII, alumbró la era
de las ciencias naturales, […] su auténtica esencia procede de los sistemas de
los gnósticos” (§ 267) en el alba del cristianismo.
Planteamientos que adelanta Jung en el prólogo de este libro al señalar
que “mi investigación trata de enfocar, por medio de los símbolos del símismo,
cristianos, gnósticos y alquímicos, la transformación experimentada
por la situación psíquica dentro del ‘eón cristiano’” [p. 3]. Una situación
psíquica referida al dilema Cristo/Anticristo y al surgimiento del Anticristo al
final de los tiempos. Considerando a Cristo como símbolo del arquetipo del
sí-mismo, Jung se esfuerza en delinear el aspecto de complexio oppositorum de
este último, oponiéndose así a la visión cristiana ortodoxa de un Cristo
exclusivamente bueno, con el ánimo de integrar a ese Anticristo, su sombra.
Para conseguir este objetivo se refiere a la diversa imaginería
integradora que presenta su estructura: geométrica —círculo, esfera,
cuaternidad, cruz, es decir, mándalas—; algebraica —grupo 3+1, relación 3x4 y
axioma de María (3:4)—; natural —montaña, mar, flor, árbol, cristal—; social
—ciudad, castillo, iglesia, casa, habitación, recipiente, rueda—; animal
—elefante, caballo, toro, oso, ave blanca y negra, pez, serpiente, tortuga,
caracol, araña, coleóptero—; humana —figura humana superior al soñante,
viejo sabio o madre ctónica, falo—; metafísica —demon, lapis.
En cuanto a su dinámica, el sí-mismo toma la forma de cuaternidad de
pares de opuestos —cuaternio de Moisés, cuaternio de los ríos del paraíso—;
serpiente —uroboros—; árbol —despliegue natural— y proceso de
ascenso/descenso. Es decir, el sí-mismo “no es una mera magnitud estática ni
una forma insistente, sino que es también un proceso dinámico, […] una
fuerza actuante” (§ 411). Esta visión energetista del sí-mismo permite pensar
en “una coincidencia final de los conceptos físicos y psicológicos” (§ 413). La
noción de sincronicidad, coincidencia de sentido de fenómenos materiales y
psíquicos no conectados causalmente, será la vía para investigar y establecer
dicha vinculación conceptual entre física y psicología. Jung publicará un año
después su monografía al respecto (OC 8, 18).

En suma, Aion (1951) ofrece la versión final del concepto junguiano de
sí-mismo, como Mysterium coniunctionis (1955-56) es la presentación más
acabada del proceso de individuación, la realización consciente del sí-mismo.
Estos dos títulos sintetizan y contienen así el pensamiento de madurez de
Jung.

Sobre la traducción en 1986 la Editorial Paidós publicó una primera traducción a nuestro idioma de Aion, debida al filólogo Julio Balderrama, quien salió airoso del
reto. Aunque se trata de la traducción del volumen 9/2 de las Gesammelte
Werke, su edición no sigue los criterios propios de la Obra completa. Que sí
debían haberse utilizado en esta nueva traducción, según fueron fijados en su
día por el Comité Científico de la Fundación Carl Gustav Jung de España y
puestos en práctica en la edición de los volúmenes publicados entre 1999 y
2006 (1, 15, 4, 10, 14, 9/1, 8, 12 y 16).

Carlos Martín, el traductor de este volumen 9/2, lo es también del
volumen 10 (2001), de un estilo muy diferente, aunque ello no debería servir
de excusa para los muchos errores que encontramos en esta traducción. Antes
de nada, es incomprensible que el traductor (o quien haya ejercido de editor
de esta traducción) no haya tenido en cuenta las decisiones tomadas para la
edición de los volúmenes 12 y 14 respecto a la traducción a las lenguas
vernáculas de los nombres de alquimistas y médicos que firmaron sus textos
en latín con su nombre latinizado, así como en lo relativo a los títulos de sus
escritos.

Siendo esto grave, pues crea discordancias dentro de la propia OC y
dificulta la elaboración del volumen 20 (Índices generales de la Obra completa),
más chocantes resultan otras incorrecciones, que revelan sobre todo incultura.
Es penoso tener que escribirlo, y no es este el lugar para establecer una lista
exhaustiva. Bastará señalar las más llamativas.

En primer lugar, ‘alquimista’ se define en el Diccionario de la Real
Academia Española como sustantivo referido al adepto, no como adjetivo que
califique interpretaciones, concepciones y demás, para lo que contamos con
‘alquímico/a’. Menos aceptables son otros términos, como ‘ithyfálico’ en vez
de ‘itifálico’; ‘kuretes’, ‘kabiros’ o ‘daktilos’ en vez de ‘curetes’, dáctilos’ o
‘cabiros’. O, más sangrante, ‘naasenses’, ‘sabeístas’, ‘setheenses’, ‘mítricos’ en
vez de ‘naseenos’, ‘sabianos’, ‘setianos’ o ‘mitraicos’, como está decidido no
sólo por los anteriores editores de la OC. Errores flagrantes son traducir
‘demonio’ en vez de ‘demon’ para daimon (§ 51), ‘trigon’ en vez de ‘trígono’,
‘sincrónicamente’ en vez de ‘sincronísticamente’ (§ 148), ‘plenitud’ en vez de
‘completud’ (§ 171), ‘joaniano’ por ‘joánico’, ‘Chadir’ por ‘Jadir’, ‘yahvínica’ en
vez de ‘yahvista’, ‘Hébdomas’ en vez de ‘hebdómada’, ‘Arcon’ por ‘arconte’,
‘bogomiliano’ por ‘bogomilo’, ‘Asia anterior’ en vez de ‘Oriente Próximo’,
‘cuaterniones’ en vez de ‘cuaternios’, ‘cuatridad’ por ‘cuaternidad’, ‘Adyton’
como nombre propio cuando el ‘adyton’ es el lugar donde el dios délfico
transmite su oráculo a la pitia, un ‘sancta santórum’ y no el ‘altísimo’, como
vierte el traductor…

Lamento tener que referirme a este asunto, aunque sea de modo
puramente descriptivo y ejemplarizante. El proyecto de edición de la Obra
completa de Jung, que permitió una intensa colaboración entre la Fundación
Carl Gustav Jung de España y la Editorial Trotta, fijó entre 1996 y 2006 una
serie de criterios de edición que se han revelado fructíferos. Esta edición de
Aion evidencia el peligro de no seguirlos. Con ello, la oferta por parte de la
Fundación de homologar a través de la OC la traducción de Jung al castellano,
resolviendo los muchos problemas presentados por las anteriores ediciones
parciales de su obras, es arrojada a la basura. Sin que nadie gane. Esperemos
que la Editorial Trotta, tan loable por muchas razones que exceden
ampliamente la temática junguiana, no se permita estos desfallecimientos.

Enrique Galán Santamaría
Noviembre, 2012