Bienvenidos a mi portal de psicología junguiana en español. Abordaremos las complejidades del alma, desde la perspectiva multidisciplinar y transpersonal sostenida por la Psicología de orientación junguiana. Nuestro propósito es que el ser humano logre tomar consciencia de la unidad subyacente a la polaridad entre Materia y Espíritu. Apostamos por una Ciencia con alma; practicamos, por tanto, una Ciencia que toma en serio lo espiritual, en correlación con lo material.
El anhelo de "cambiar el mundo" resuena en el alma de cada generación, pero su significado evoluciona, mutando con la psique a lo largo de los años. Lo que comienza como un fervor extrovertido en la juventud, se decanta con la madurez en una profunda comprensión de que la transformación más radical es siempre un reflejo de nuestro paisaje interior.
El Impulso del Idealista Juvenil: Proyección en el Exterior
En el crepúsculo de la vida, miro hacia atrás y veo ese fuego de la juventud, ese impulso que nos empuja a la acción externa. La psique juvenil, aún en proceso de diferenciación, tiende a proyectar su dinámica interna en el mundo exterior. El activismo, la innovación y el emprendimiento a gran escala no son solo actos de altruismo; son, en esencia, manifestaciones de un idealismo que busca sanar fuera lo que aún no puede comprender dentro.
Los jóvenes luchan por la justicia social, por la equidad y por un futuro mejor, y es una lucha vital, una energía necesaria. No obstante, en esta fase, el "mundo" es visto como un problema externo a ser resuelto, un lienzo en blanco para la acción. Es la etapa de la proyección, donde la sombra colectiva se combate en las calles, sin reconocer aún que su raíz, a menudo, se encuentra en el propio inconsciente.
El Vuelo de la Madurez: La Senda Hacia el Interior
Con el paso de los años, las batallas externas se vuelven menos atractivas. El cansancio, las derrotas o, simplemente, una sabiduría naciente nos guían hacia el interior. Este es el viaje de la individuación, el proceso junguiano por el que nos convertimos en quienes realmente somos. No se trata de un simple autoconocimiento, sino de una confrontación profunda con nuestra propia sombra, con aquellos aspectos de nosotros mismos que hemos reprimido u olvidado.
Aquí, el "cambiar el mundo" se invierte. El verdadero desafío ya no es el exterior, sino la reconciliación con nuestras propias dualidades. La persona madura comprende que la paz y la compasión no son ideales a imponer, sino semillas a cultivar en el propio jardín del alma. Esta transformación interior no es un acto pasivo; es la labor más ardua, la alquimia psíquica que transmuta el plomo de nuestra neurosis en el oro de la sabiduría.
Del Hacer al Ser
La sabiduría no niega el ímpetu juvenil, sino que lo sublima. La pasión de la juventud es la tesis; el recogimiento de la madurez es la antítesis. La síntesis, el verdadero acto de cambio, es la integración de ambas.
El individuo que ha recorrido la senda de la individuación no necesita un megáfono para cambiar el mundo. Su mera presencia, su coherencia interior, irradia una energía que inspira el cambio en los demás. La paz interior se vuelve paz exterior. La aceptación de uno mismo se refleja en la aceptación de los otros. El "cambiar el mundo" ya no es una tarea titánica a emprender, sino una cualidad que simplemente se es. Es el reflejo silencioso, pero inquebrantable, de un alma que finalmente se ha encontrado a sí misma.
EL PROCESO DE INDIVIDUACIÓN Y SU CONTRIBUCIÓN A LA
TRANSFORMACIÓN DEL MUNDO
José González Delgado. Psicólogo y terapeuta
de orientación junguiana
Resumen
Este
artículo examina el proceso de individuación desde una perspectiva filosófica y
espiritual, explorando cómo este concepto fundamental en la psicología
analítica de Carl Gustav Jung puede contribuir a transformar el mundo. Se
analizan las dimensiones individuales y colectivas de la individuación, así
como su relación con filosofías y tradiciones espirituales de diversas
culturas. Se destaca el potencial del proceso de individuación para promover la
conciencia, la responsabilidad y la solidaridad global, y se discuten posibles
aplicaciones en contextos sociales, políticos y ambientales.
La
individuación, según la teoría de Carl Gustav Jung, representa un proceso de
integración y desarrollo personal que conduce a la realización de la
individualidad única de cada individuo. Sin embargo, más allá de ser un
fenómeno puramente personal, la individuación también puede tener profundas
implicaciones a nivel colectivo y social. En este artículo, exploraremos cómo
el proceso de individuación puede ser un catalizador para la transformación del
mundo, integrando perspectivas filosóficas y espirituales de diversas
tradiciones.
Dimensiones
de la Individuación
La
individuación implica la integración de los aspectos conscientes e
inconscientes de la psique, así como la confrontación y superación de los
complejos emocionales y los patrones de comportamiento limitantes (Jung, 1976).
Este proceso conlleva un viaje de autoconocimiento, autenticidad y
autorrealización, en el que el individuo se enfrenta a sus propias sombras y
conflictos internos en busca de la totalidad y la conexión con el sí mismo más
profundo.
Contribuciones
Filosóficas y Espirituales
Filosofías
y tradiciones espirituales de todo el mundo han abordado temas relacionados con
la individuación y la transformación personal y social. En el pensamiento
oriental, por ejemplo, conceptos como el despertar espiritual (satori en el
budismo Zen) y la realización del yo (atman en el hinduismo) reflejan procesos
similares de integración y trascendencia de la dualidad (Wilber, 2000). En la
tradición occidental, figuras como Platón, Plotino y los místicos cristianos
han explorado la noción de la unidad y la conexión con lo divino a través del
conocimiento de uno mismo (Armstrong, 2000).
Aplicaciones
Prácticas
El
proceso de individuación no solo tiene implicaciones a nivel individual, sino
que también puede influir en la forma en que interactuamos con el mundo que nos
rodea. Al desarrollar una mayor conciencia de nosotros mismos y de nuestras
relaciones con los demás y con el entorno, podemos cultivar actitudes de
responsabilidad, empatía y solidaridad que contribuyan a la creación de un
mundo más equitativo, sostenible y compasivo. La individuación puede inspirar
acciones concretas en áreas como la justicia social, la ecología y la política,
promoviendo el respeto por la diversidad y la dignidad humana.
Conclusiones
En
resumen, el proceso de individuación representa un camino hacia la
transformación personal y colectiva, integrando dimensiones filosóficas y
espirituales de diversas tradiciones. Al cultivar la conciencia, la
responsabilidad y la conexión con lo divino, podemos contribuir a la creación
de un mundo más armonioso y compasivo. Se necesitan más investigaciones y
prácticas interdisciplinarias para explorar el potencial completo de la
individuación en la transformación del mundo.
Referencias
Delgado González, J. A. (2004). El retorno al Paraíso Perdido: La renovación de una Cultura. Soria: Sotabur.
Jung,
C. G. (1976). The Psychology of the Transference. Princeton
University Press.
Wilber,
K. (2000). Integral Psychology: Consciousness, Spirit, Psychology,
Therapy. Shambhala Publications.
Armstrong,
K. (2000). The Great Transformation: The Beginning of Our Religious
Traditions. Knopf.
SOBRE LAS RELIGIONES Y FILOSOFÍAS ESPIRITUALES: UN ANÁLISIS INTERDISCIPLINARIO
José Delgado González. Psicólogo y
terapeuta de orientación junguiana.
Resumen:
Las religiones y filosofías
espirituales han desempeñado un papel central en la historia de la humanidad,
moldeando nuestras creencias, valores y prácticas culturales. En este artículo,
se examinan las diversas tradiciones religiosas y filosóficas desde una
perspectiva interdisciplinaria, explorando sus orígenes, enseñanzas principales
y su impacto en la sociedad y la cultura. A través de un análisis crítico y
reflexivo, se busca comprender la diversidad y la complejidad de las
experiencias espirituales humanas.
Introducción:
Las religiones y filosofías
espirituales han sido una fuerza poderosa a lo largo de la historia, dando
forma a las civilizaciones, influenciando las normas morales y proporcionando
un marco de significado y propósito para millones de personas en todo el mundo.
Desde las antiguas tradiciones indígenas hasta las grandes religiones del mundo
y las filosofías espirituales contemporáneas, estas tradiciones ofrecen una
ventana a la diversidad y complejidad de la experiencia humana.
Orígenes y Evolución:
Las religiones y filosofías
espirituales han surgido en diferentes momentos y lugares, reflejando las
experiencias y preocupaciones únicas de diversas culturas y civilizaciones.
Desde las enseñanzas del budismo en el Lejano Oriente hasta el monoteísmo del
judaísmo, cristianismo e islam en el Medio Oriente, cada tradición religiosa
tiene una historia y un legado únicos que han evolucionado a lo largo del
tiempo.
Enseñanzas y Prácticas:
A pesar de sus diferencias, muchas
religiones y filosofías espirituales comparten enseñanzas comunes sobre la
moralidad, la ética, el propósito de la vida y la relación con lo divino o
trascendental. Estas enseñanzas se transmiten a menudo a través de textos
sagrados, rituales ceremoniales y prácticas espirituales que buscan cultivar la
conexión con lo divino y promover el bienestar individual y colectivo.
Impacto en la Sociedad y la Cultura:
Las religiones y filosofías
espirituales han tenido un profundo impacto en la sociedad y la cultura,
influyendo en áreas como la política, la economía, el arte y la literatura. Han
sido fuentes de inspiración para grandes obras de arte y literatura, así como
para movimientos sociales y políticos que buscan la justicia, la equidad y la
paz.
Conclusiones:
En conclusión, las religiones y
filosofías espirituales son expresiones profundamente arraigadas de la
experiencia humana, que ofrecen un marco de significado y propósito para la
vida. A través de un análisis interdisciplinario, podemos apreciar la riqueza y
la diversidad de estas tradiciones, así como su impacto duradero en la sociedad
y la cultura.
Bibliografía:
Smith, H. (1991). The World's
Religions: Our Great Wisdom Traditions. HarperOne.
Armstrong, K. (2006). The Great
Transformation: The Beginning of Our Religious Traditions. Anchor.
Wilber, K. (2000). Integral
Psychology: Consciousness, Spirit, Psychology, Therapy. Shambhala Publications.
Huston, S. (2010). The Book: On
the Taboo Against Knowing Who You Are. Vintage.
Palmer, P. J. (2000). Let Your
Life Speak: Listening for the Voice of Vocation. Jossey-Bass.
RELIGIONES
Y FILOSOFÍAS ESPIRITUALES: UN ANÁLISIS CIENTÍFICO
José Delgado González. Psicólogo y
terapeuta de orientación junguiana.
Resumen:
Este artículo examina el papel de las
religiones y filosofías espirituales en la vida humana desde una perspectiva
científica. Exploramos cómo estas prácticas han influido en la psicología, el
bienestar y la sociedad, utilizando evidencia empírica de estudios y teorías
actuales. La diversidad de religiones y filosofías es un campo complejo que
merece una atención interdisciplinaria para comprender su impacto completo.
Introducción:
La espiritualidad ha sido un
componente fundamental de la experiencia humana, dando lugar a una variedad de
religiones y filosofías a lo largo de la historia. Aunque estas prácticas a
menudo se han abordado desde perspectivas teológicas, este artículo adopta un
enfoque científico para analizar su impacto en la psicología individual, el
bienestar y la dinámica social.
Religión y Salud Mental:
Numerosos estudios han explorado la
relación entre la práctica religiosa y la salud mental. Koenig, McCullough y
Larson (2001) señalan en su obra "Handbook of Religion and Health"
cómo la participación en actividades religiosas puede estar asociada con una
mejor salud mental y una mayor capacidad para hacer frente al estrés.
Filosofías Espirituales y Bienestar
Psicológico:
Las filosofías espirituales, como el
budismo y el taoísmo, también han sido objeto de atención científica en
relación con el bienestar psicológico. La obra "The Mindful Way through
Depression" de Williams, Teasdale, Segal y Kabat-Zinn (2007) explora cómo
la atención plena, derivada de prácticas budistas, puede tener beneficios
significativos en el tratamiento de la depresión.
Impacto Social y Moral:
Las religiones y filosofías
espirituales han desempeñado un papel importante en la formación de sistemas
morales y valores sociales. El trabajo de Norenzayan (2013) en "Big Gods:
How Religion Transformed Cooperation and Conflict" examina cómo la
creencia en deidades moralizadoras ha contribuido al desarrollo de la
cooperación y la moral social en diversas culturas.
Diversidad Religiosa y Tolerancia:
La diversidad religiosa plantea
desafíos y oportunidades para la coexistencia pacífica. El estudio de Dahl et
al. (2019) en "Intergroup Contact and Prejudice Against Religious and
Cultural Outgroups" destaca cómo las interacciones positivas entre
personas de diferentes tradiciones religiosas pueden reducir los prejuicios y
fomentar la tolerancia.
Conclusiones:
Este análisis científico destaca la
complejidad y la multidimensionalidad de las religiones y filosofías
espirituales en la vida humana. Si bien estas prácticas han demostrado influir
positivamente en la salud mental, el bienestar y la moral social, también es
crucial abordar los desafíos asociados con la diversidad religiosa en el mundo
contemporáneo. Una comprensión integral de estos aspectos puede contribuir a la
promoción de sociedades más saludables y respetuosas.
Bibliografía:
Koenig, H. G., McCullough, M.
E., & Larson, D. B. (2001). Handbook of Religion and Health. Oxford University Press.
Williams, M., Teasdale, J.,
Segal, Z., & Kabat-Zinn, J. (2007). The Mindful Way through
Depression: Freeing Yourself from Chronic Unhappiness. Guilford Press.
Norenzayan, A. (2013). Big Gods:
How Religion Transformed Cooperation and Conflict. Princeton University Press.
Dahl, N. C., Flade, F., Green,
E. G., & Zick, A. (2019). Intergroup Contact and Prejudice Against
Religious and Cultural Outgroups. Journal of Social Issues, 75(4), 938-960.
LA
INTERCONEXIÓN ENTRE ECOLOGÍA, CONEXIÓN CON LA NATURALEZA Y ESPIRITUALIDAD:
PERSPECTIVAS CIENTÍFICAS
José Delgado González. Psicólogo y
Terapeuta de orientación junguiana
Resumen:
La relación entre ecología, conexión
con la naturaleza y espiritualidad ha sido objeto de creciente interés y
estudio en las ciencias sociales y ambientales. En este artículo, exploramos la
interconexión entre estos elementos desde una perspectiva científica,
examinando cómo la conexión con la naturaleza puede nutrir la espiritualidad y
promover comportamientos proambientales. Se presenta una revisión de la
literatura actual, destacando estudios empíricos y teóricos que sustentan esta
relación.
Introducción:
La conexión entre los seres humanos y
la naturaleza es fundamental para nuestra salud física, emocional y espiritual.
A medida que enfrentamos desafíos ambientales cada vez más urgentes, la
comprensión de esta relación se vuelve crucial. La espiritualidad, que a menudo
se vincula con la conexión con lo trascendental, puede encontrar un reflejo
tangible en la conexión con la naturaleza, llevando a una mayor conciencia y
cuidado del medio ambiente.
Ecología y Espiritualidad:
La ecología, como disciplina
científica que estudia las interacciones entre los organismos y su entorno, ha
resaltado la interdependencia y la interconexión de todos los seres vivos. Esta
comprensión ecológica se alinea con muchas enseñanzas espirituales que
enfatizan la unidad y la interdependencia de toda la vida en la Tierra. La
experiencia de estar inmersos en la naturaleza puede despertar una sensación de
asombro, admiración y conexión trascendental que nutre la espiritualidad.
Evidencia Empírica:
Varios estudios respaldan la relación
entre conexión con la naturaleza y espiritualidad. Investigaciones han
demostrado que las experiencias de conexión con la naturaleza están asociadas
con una mayor satisfacción espiritual y bienestar psicológico. Además, la
práctica de actividades al aire libre, como la meditación en la naturaleza o la
contemplación silenciosa, ha demostrado ser efectiva para promover experiencias
espirituales profundas y una mayor conexión con el entorno natural.
Implicaciones para la Acción:
Comprender la relación entre
ecología, conexión con la naturaleza y espiritualidad tiene importantes
implicaciones para la acción. Las experiencias que fomentan la conexión con la
naturaleza pueden servir como vehículos para inspirar un comportamiento
proambiental y una mayor conciencia ecológica. Promover prácticas espirituales
que incluyan la naturaleza como parte integral puede fortalecer la relación
entre los seres humanos y su entorno, fomentando un mayor cuidado y respeto por
la Tierra.
Conclusiones:
La interconexión entre ecología,
conexión con la naturaleza y espiritualidad es un campo rico y multidimensional
que merece una mayor atención y exploración. Al comprender y nutrir esta
relación, podemos cultivar un sentido más profundo de pertenencia y responsabilidad
hacia nuestro entorno natural, allanando el camino hacia un futuro más
sostenible y armonioso para todas las formas de vida en la Tierra.
Bibliografía:
Bragg, R., Wood, C., Barton, J.,
& Pretty, J. (2013). Measuring connection to nature in children aged
8-12: A robust methodology for the RSPB. University of Essex.
Capaldi, C. A., Dopko, R. L.,
& Zelenski, J. M. (2014). The relationship between nature
connectedness and happiness: A meta-analysis. Frontiers in Psychology, 5, 976.
Mayer,
F. S., & Frantz, C. M. (2004). The
connectedness to nature scale: A measure of individuals' feeling in
community with nature. Journal of Environmental Psychology, 24(4), 503-515.
Schultz, P. W., Shriver, C.,
Tabanico, J. J., & Khazian, A. M. (2004). Implicit connections with
nature. Journal of
Environmental Psychology, 24(1), 31-42.
EXPLORANDO LA CONEXIÓN CON LO
TRASCENDENTAL: MÁS ALLÁ DE LO MUNDANO
José Delgado
González. Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana.
En este artículo divulgativo escrito para Psicología Junguiana voy a tratar de explorar la conexión con lo trascendente. En el tejido de
la existencia humana, existe un anhelo profundo que va más allá de las
preocupaciones diarias y las ocupaciones mundanas. Este anhelo es la búsqueda
de conexión con lo trascendental, una fuerza o realidad que supera los límites
de lo tangible y lo material. La conexión con lo trascendental es un aspecto
fundamental de la experiencia humana que ha intrigado a filósofos, místicos y
buscadores espirituales a lo largo de la historia.
La Naturaleza
de lo Trascendental
Lo trascendental
abarca aquellas dimensiones de la existencia que están más allá de la
comprensión racional y sensorial. Va más allá de lo físico y lo visible,
adentrándose en el dominio de lo espiritual, lo metafísico y lo divino. Para
muchos, lo trascendental representa la conexión con un poder superior, un orden
cósmico o una realidad última que trasciende las limitaciones del tiempo y el
espacio.
La Búsqueda
de Significado
La búsqueda de
conexión con lo trascendental surge de un profundo anhelo humano de encontrar
significado y propósito en la vida. En un mundo lleno de incertidumbre y
cambio, buscamos respuestas a preguntas fundamentales sobre el sentido de
nuestra existencia, el origen del universo y nuestro lugar en él. La conexión
con lo trascendental nos ofrece un sentido de pertenencia y una comprensión más
amplia de la realidad que trasciende los confines de la experiencia individual.
Formas de
Exploración
La conexión con
lo trascendental puede manifestarse de diversas formas, dependiendo de las
creencias y experiencias individuales. Algunas personas encuentran esta
conexión a través de prácticas religiosas y espirituales arraigadas en
tradiciones milenarias. Para otros, la conexión con lo trascendental se
experimenta a través de la contemplación de la naturaleza, la práctica de la
meditación, el arte, la música o la filosofía.
Impacto en la
Vida Cotidiana
La conexión con
lo trascendental no es solo una experiencia espiritual abstracta, sino que
también tiene un profundo impacto en nuestras vidas cotidianas. Nos brinda una
sensación de paz interior y plenitud que trasciende las circunstancias
externas. Nos inspira a vivir con compasión, amor y gratitud hacia nosotros
mismos y hacia los demás. Nos ayuda a enfrentar los desafíos de la vida con
valentía y determinación, sabiendo que somos parte de algo más grande y
significativo que nosotros mismos.
El Camino de
la Exploración
La exploración
de la conexión con lo trascendental es un viaje personal y único para cada
individuo. Requiere apertura de mente, disposición para explorar nuevas ideas y
experiencias, y un sentido de asombro y reverencia hacia el misterio de la
vida. Este camino puede ser desafiante en ocasiones, pero también es
profundamente enriquecedor y transformador.
En última
instancia, la conexión con lo trascendental nos invita a trascender las
limitaciones de nuestra mente y ego, y a abrirnos a la vastedad y belleza del
universo. Es un recordatorio de que somos parte de algo infinitamente más
grande y más hermoso de lo que podemos imaginar, y que nuestra búsqueda de
significado y propósito en la vida es parte de un viaje eterno hacia la luz y
la verdad.
En nuestro afán
por comprender y explorar la conexión con lo trascendental, encontramos un eco
de la sabiduría antigua que nos recuerda que, en última instancia, somos seres
espirituales viviendo una experiencia humana.
Hace algunos años publiqué un libro titulado “Cine y Espiritualidad”, en el que abordaba la interpretación simbólica de la película Avatar, de James Cameron. En mi opinión, en dicha película el afamado director de cine expresaba de un modo gráfico lo que acontece en la cultura occidental, y al mismo tiempo manifiesta una salida a la crisis en la que el mundo está sumido.
En estos días estoy trabajando en una reedición de dicho libro, con un título distinto, más acorde con la época, y que probablemente lleve el título de “Avatar. ¿El nacimiento de un nuevo paradigma?”.
En él desarrollo la idea de que en nuestra época materialista de progreso tecnológico y científico, cada vez más se está manifestando una profunda crisis como consecuencia de la pérdida de la imagen de Dios, de aquel símbolo que representa el valor más alto; el valor que da vida y sentido a la existencia del ser humano.
El Mito cristiano afirma que dicho valor supremo hoy perdido en nuestra cultura se ha transformado. El cuerpo según el mito no lo encontraron allí donde le habían sepultado. Pero el cuerpo en realidad simboliza la forma exterior y visible, la concepción hasta ese momento aceptada pero transitoria, del valor supremo que proporciona sentido a la vida del ser humano en una época históricamente determinada.
La película Avatar escenifica de un modo magnífico esa pérdida del sentido de la vida, que representa la muerte de Dios. Que una sociedad pierda a su Dios e incurra en graves crisis sociales y psicológicas desde luego que no constituye un acontecimiento extraño, sino que es un acontecer típico que se repite con frecuencia en la historia de la humanidad. Los dioses mueren y resucitan bajo formas distintas.
Sin embargo cabe preguntarse dónde se encontrará la nueva imagen de Dios. James Cameron, utilizando un despliegue de efectos especiales impresionante, nos lo muestra en la pantalla de un modo realmente magnífico: en las profundidades del alma es donde encontraremos el nuevo cuerpo en el que se manifiesta la divinidad.
Ese es precisamente el objetivo, por decirlo de algún modo, de la terapia de orientación junguiana: que la persona se encuentre a sí misma, que comprenda cuál es su auténtica vocación y, en definitiva, que su consciencia acceda y se relacione con aquella Naturaleza en la que dios se hace presente.
Una actitud así orientada le permite adquirir a la persona una independencia y una libertad de acción que lo hacen responsabilizarse de su propia vida, abandonando de ese modo la infantil actitud que busca en el “papá o mamá“ Estado, en el Gobierno de turno, el Papa o en la figura de autoridad religiosa o política de turno, la solución de todos sus conflictos.
José González
Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana
Fenomenología del Espíritu. Encuentros con Ovnis y Extraterrestres.
José González
Psicoterapeuta de orientación junguiana
Durante el segundo encuentro con Raúl en Huelva el tema central que nos convocó fue lo que podríamos denominar la fenomenología del self. Estuvimos conversando acerca de los encuentros con objetos volantes no identificados y con sus supuestos tripulantes, es decir, con extraterrestres.
Tomamos como punto de partida y referencia la experiencia de un niño en un encuentro OVNI y con seres extraterrestres. La persona es Juan Pérez, con una edad actual de aproximadamente 52 años, que a la edad de 12 años tuvo su encuentro y le produjo semejante conmoción que tardó alrededor de 40 años en que su consciencia asimilara la experiencia y la transformación que supuso para su vida. Le dije a Raúl que había visto una película documental titulada “Testigo de otro mundo” en los cines princesa de Madrid y que me pareció extraordinaria.
En dicho documental el director Alan Stivelman se dirige a la localidad en la que vive el contactado Juan Pérez, en Argentina para hablar con él sobre la experiencia que tuvo y la repercusión de dicha experiencia en su vida. Lo primero que me llamó poderosamente la atención fue que Juan, a la edad de 52 años, aún no había asimilado aquel numinoso suceso. Cuándo hablaba de lo que le había sucedido hacía 40 años, aún le temblaba la voz y le costaba expresar en palabras lo que sentía. Rompía a llorar y cuando le preguntaban si hubiera preferido no haber tenido aquella experiencia respondía con una rotunda afirmación. La vivencia de aquél extraordinario suceso provocó que su vida se transformará en la de un ermitaño que vivía solo y alejado del mundo, sintiendo una terrible pesadez por aquella experiencia, que parecía haberlo hundido. Juan, en el documental, afirmaba que, después del encuentro OVNI, su vida había cambiado profundamente y tenía sueños premonitorios desde entonces. Él se sentía diferente y las personas de su alrededor lo tenían por alguien extraño y loco. Sin embargo, en el documental, vemos la importancia que tiene ayudar a una persona que ha tenido una experiencia semejante a asimilarla y a sacarle del aislamiento, ayudándole a que comprenda que hay otras personas que también han experimentado una vivencia semejante. Al mismo tiempo, el documental nos muestra que resulta fundamental que la persona se integre en una comunidad que comprenda el significado de aquella extraordinaria experiencia.
Este documental y su contenido extraordinario nos dio pie a Raúl y a mí para iniciar una conversación alrededor de lo que podríamos denominar la fenomenología del espíritu.
Una de las críticas que hicimos a la conclusión a la que llegaba el director del documental fue que para Alan aquella experiencia vivida por Juan podía explicarse a través de una experiencia interior transferida en la realidad exterior. Básicamente esta es la tónica de la mayoría de los psicólogos Jungianos, que explican la experiencia de lo numinoso a través del mecanismo de proyección de los contenidos del inconsciente colectivo. Sin embargo, Jacques Vallée lo explicaba de un modo diferente, al hablar de otros mundos o de otras dimensiones, haciendo alusión a la física cuántica. Esta última explicación se ajusta en nuestra opinión mucho más a la realidad del fenómeno. Si bien yo mismo, en la mayoría de mis escritos, hablo de la proyección de los contenidos de lo inconsciente colectivo en la realidad manifiesta, y por lo tanto hago una explicación de carácter inmanentista, soy consciente, al igual que Raúl, de que las experiencias como las de Juan no pueden explicarse únicamente a través de imágenes simbólicas y de experiencias subjetivas. El espíritu de la profundidad y los arquetipos constituyentes de dicho espíritu no pueden entenderse únicamente desde el punto de vista de una psicología subjetiva, sino que aluden por sobre todo a una dimensión o a un mundo que se encuentra allende las fronteras de lo subjetivo. Se trata de lo que podríamos denominar el reino de Dios o del mundo de las ideas perfectas de Platón. Y este mundo es un mundo objetivo, una realidad metafísica, que puede manifestarse, como de hecho lo hace, en esta realidad material, pero que no pertenece a esta realidad sino que la trasciende. En el alma también puede manifestarse está realidad metafísica en forma de sueños, por ejemplo. Dichos sueños pertenecen a una categoría diferente a la de los sueños personales, de ahí que, cómo vemos en el documental a través del anciano sabio de la tribu guaraní, se denominan sueños verdaderos, o bien, grandes sueños. En estos sueños se manifiesta lo Real, es decir, aquellos arquetipos que forman parte del espíritu de la profundidad como diferentes atributos de Dios. Sucede de un modo semejante a cuando se realiza una meditación como es la imaginación activa. Sin embargo, no en todos los casos en los que se realiza una imaginación activa se convocan contenidos de lo inconsciente colectivo. En ocasiones, al igual que sucede con los sueños de carácter personal, las imágenes se refieren a aspectos subjetivos que nada tienen que ver con las auténticas imágenes arquetípicas en las que el self se manifiesta a la consciencia del hombre. Podríamos expresarlo de un modo conciso del siguiente modo: en la más profunda inmanencia se hace presente lo absolutamente trascendente.
Por eso, en la mayoría de los encuentros con ovnis, estos tienen una dimensión material y no solo simbólica. En este punto estuvimos reflexionando Raúl y yo acerca de la enorme diferencia entre la realidad del espíritu y el ámbito de la abstracción intelectual. Para muchos intelectuales, y también para muchos junguianos, ambas realidades o dimensiones tienden a identificarse. Sin embargo, para nosotros hay una diferencia cuantitativa y cualitativa entre el ámbito de la abstracción intelectual, en donde cabría la opción del símbolo y la reflexión alrededor de lo simbólico, de un lado, y el mundo de lo Real entendido como el ámbito de lo divino que tiene un carácter metafísico. Este último mundo puede hacerse presente en esta realidad inmanente, como le sucedió a Juan en su experiencia OVNI. Dicha experiencia puede perfectamente entenderse como una experiencia de Dios. No como una proyección de contenidos inconscientes en la realidad objetiva, sino como una manifestación de lo Real en este mundo fenoménico.
Tras esta reflexión alrededor de la realidad de Dios y del mundo trascendente de lo Real, Raúl trajo a colación las imágenes qué dibujó un paciente suyo tras haber tenido un contacto OVNI que experimentó junto a su padre y a su madre y que había intuido bastantes horas antes de que sucediera, advirtiéndoselo a sus sorprendidos padres. Nuevamente estuvimos reflexionando acerca del mundo de lo Real, y de cómo en su paciente se había manifestado en este mundo material.
En ese momento recordé un sueño que tuve alrededor del año 2000 en el que tuve un contacto OVNI y en el que pude hablar con los tripulantes extraterrestres de una nave circular con una tecnología muy superior a la humana. Un sueño que me dejó muy sorprendido y tocado y del que aún recuerdo con todo lujo de detalles. Aquel sueño puede entenderse como uno de esos grandes sueños o sueños verdaderos por su carácter arquetípico. Expresaba en efecto la experiencia con el mundo de lo Real, esto es, con el arquetipo del self que se me había manifestado en aquel sueño en uno de los momentos más críticos de mi vida. Nuevamente en la más profunda inmanencia del alma se manifestó lo absolutamente trascendente.
Como Jung puso de manifiesto en sus escritos, no solo en los referentes a OVNIs, sino también en otros muchos alrededor de las experiencias visionarias sobre mándalas, no es extraño que este tipo de sucesos estén produciéndose a una escala que trasciende las fronteras de cualquier especialidad. Se han convertido en un fenómeno cuasi-popular. Lo que observamos en la profesión de psicoterapeutas es que estos fenómenos de apariciones y de experiencias visionarias de símbolos de la totalidad suceden habitualmente en momentos sumamente críticos; muchas veces compensan, con imágenes simbólicas de unidad, totalidad y divinidad, procesos psíquicos de extrema inestabilidad y caos interior. Momentos en los que la salud psíquica y física corren peligro de desintegrarse. Por ese motivo, al igual que Jung lo expresó en su momento, creemos que la extensión del fenómeno OVNI entre la población mundial, y el hecho de que se engrosen los documentos sobre contactados, representan una señal indicativa, y al mismo tiempo una compensación necesaria, al estado psíquico deplorable al que la civilización occidental ha llegado como consecuencia de la muerte de Dios, de la degradación del Símbolo de Cristo como muestra de un eclipse de Dios. En la primera parte de este artículo veíamos cómo el narcisismo se ha convertido en la plaga apocalíptica del mundo postmoderno. De hecho, la involución hacia una visión materialista e inmanentista es tan terrible que nos tememos que se produzca una "evolución" desde una cultura narcisista, en la que ya estamos viviendo, a una cultura psicopática; y el éxito de las series sobre vampiros adolescentes y muertos vivientes (zombis) son un buen reflejo de semejante situación.
Por consiguiente, Raúl y yo no estamos de acuerdo con expresiones del estilo “hay otros mundos, pero están en este”. No, para nosotros, hay otros mundos, sí, pero no están en este, sino que pueden manifestarse en este, aunque pertenecen a otros planos de realidad diferentes. Repetimos, lo auténticamente real, que es trascendente, se puede manifestar en el plano inmanente, pero no es inmanente.
Otra de las conclusiones a las que llegamos fue que toda la realidad material, que todo lo inmanente, está soportado, sustentado y depende de la realidad trascendente, de lo auténticamente Real; en definitiva, de lo que podemos llamar Dios. Cuando se rasga el velo que oculta la realidad de Dios, entonces se hace presente lo verdaderamente real, que es Dios, o lo que denominamos en Psicología Analítica, el self.
Como podemos ver en el documental sobre el contactado Juan la experiencia con el mundo de los arquetipos puede provocar en la consciencia de la persona dos posibles efectos: A) una deflación de la conciencia, como le sucedió a nuestro contactado Juan. B) una inflación de la consciencia, como le sucedió por ejemplo a OSHO y, en general, a gran parte de las personas que han tenido alguna experiencia con lo sobrenatural.
En el caso de la deflación de la conciencia lo que sucede es, como el testimonio de Juan nos muestra, que la consciencia se siente aplastada y devaluada ante la experiencia numinosa de lo Real.
En el caso de la inflación de la consciencia lo que sucede es justo lo contrario, que la consciencia se infla y, por un tiempo, la persona contactada puede creerse un mensajero de Dios. Creyendo que su destino es superior al del resto de los mortales, o más importante, y despreciando o minusvalorando en destino y el camino de los demás. En el cristianismo, por ejemplo, podemos ver este efecto en el propio Jesús cuando tiene las primeras experiencias con el Padre y, especialmente, en los momentos en los que es tentado por el diablo en el desierto. Juana de Arco también sufrió una inflación en ciertos momentos de su vida, malinterpretando las experiencias visionarias que tuvo, algo que sucede también en momentos de inflación (aunque no solo en esos momentos).
En todo caso dichos efectos pueden considerarse normales o habituales y son de hecho señales de que la persona ha tenido una auténtica experiencia con lo numinoso. Ahora bien, dado que se trata de efectos secundarios de la experiencia con lo trascendental, resulta muy importante el trabajo de terapia (y/o de autoconocimiento) para encarrilar y asimilar la experiencia en la consciencia de cara a la manifestación de los contenidos de lo inconsciente colectivo en la realidad y en la vida de la persona contactada.
Por supuesto, experiencias de esta índole, que si bien no son comunes, sí han sucedido a determinadas personas a lo largo de la historia de la humanidad, como el documental sobre Juan nos muestra, ponen en entredicho cualquier afirmación acerca del trabajo psicológico previo a cualquier experiencia espiritual. Para empezar, dicha experiencia acontece incluso en contra de la voluntad del contactado. Además, dicha experiencia tiene unas repercusiones extraordinarias en la vida del individuo. Y, finalmente, dichas experiencias, una vez asimiladas por la consciencia, le permiten al contactado conocer cuál es su auténtica vocación y la comunidad de personas a las que pertenece. Esto es precisamente lo que traté de desarrollar en dos de mis ensayos novelados: Al final del túnel y La hermandad de los iniciados. En la primera novela narro la historia de un iniciado (contactado) en la época actual y, en la segunda, su inclusión en una comunidad heterogénea de gnósticos.
Desde un punto de vista psicológico y/o terapéutico, la experiencia de lo numinoso es cuanto menos traumática y, desde luego, terrible y ominosa. Sin embargo, es la única experiencia que, para determinadas personas, resulta sanadora. Aquí cabría por tanto diferenciar entre la “pequeña psicoterapia” o “falsa psicoterapia”, en la que se abordan los síntomas propios de los trastornos mentales, de la “gran psicoterapia” o “verdadera psicoterapia”, que consiste precisamente en la experiencia que Juan tuvo a los 12 años de edad y que, posteriormente, 40 años después, pudo asimilar su consciencia, encaminándolo hacia la manifestación de su auténtica vocación en el seno de una comunidad guaraní.
Al hilo de todas estas reflexiones estuvimos hablando también Raúl y yo de un destino común a ambos. En los dos está muy presente el arquetipo del ermitaño. En mí, además, el monje también está presente en mi estructura psíquica. Sin embargo, el camino del monje, por más que lo haya valorado en más de una ocasión, los acontecimientos externos y las vivencias internas me han puesto en evidencia que mi camino pasa por la vivencia y las experiencias convocadas por el anima y no recluido en un monasterio de monjes. Por lo tanto, la vía seca del monje no está indicada en ninguno de los dos caminos y sí, en cambio, la vía húmeda del amor, lo que incluye sexo, Eros y en mi caso una vida familiar.
Esta reflexión alrededor del aspecto común a nuestros caminos nos hizo también meditar sobre la importancia de que las personas comprendan cuál es su auténtica vocación: así, por ejemplo, si el monje es el arquetipo presente en la psique de una mujer, como imagen del animus, esta debiera saber que su camino probablemente la conduzca por la vía seca del convento, o de un sucedáneo de este. Se trata, desde luego, de una vía poco común en nuestros días, dado que la experiencia erótica a través del cuerpo y de las relaciones matrimoniales, mucho más habitual en la vivencia del Eros en las mujeres, no formaría parte del camino de la monja. Así, la fecundación no vendría a través del cuerpo, mediante las relaciones eróticas con un hombre, la experiencia de la maternidad y de la vida familiar, sino a través de su consagración al espíritu, que desde lo alto la puede fecundar.
Por último estuvimos interpretando un conjunto de sueños cuyo arquetipo central era el self.
¿En qué consiste la psicoterapia de orientación junguiana tal y como la entiendo y practico en mi consulta y ON LINE? Por José González
Cuando comencé a estudiar por primera vez Psicología
analítica, hace ahora algo más de dos décadas, simultaneaba estudios en
Ciencias Ambientales. Por aquél entonces ya avizoraba la necesidad e
importancia de incluir, como una dimensión más en el tratamiento
terapéutico, la relación de la persona con la Naturaleza. No obstante, por mi formación como ambientólogo, concebía la relación en sentido contrario: para tener una mayor sensibilidad y consciencia ambiental consideraba que era necesario incluir en la ecuación el resto de dimensiones humanas (véase más adelante).
En los últimos años de mi formación como científico ambiental me dí cuenta de que
estábamos viviendo una "crisis ecológica" mundial. Sin embargo, por
aquel entonces, a finales del siglo XX, aún no era
plenamente consciente de la importancia del trabajo terapéutico de las
dimensiones más profundas de la psique, si queríamos sobrevivir como especie en este maravilloso planeta llamado Tierra. Y, sobre todo, de que el inicio
del camino que conduce a la expresión de la verdadera autenticidad del
individuo le hace a este, al ser humano, tomar consciencia de la importancia de ser
respetuoso con el medio ambiente.
La autorrealización de la profundidad del hombre provoca que su consciencia se vea transformada. Que abandone la estrecha perspectiva subjetiva, esa
vanagloria del yo que es uno de los criterios diagnósticos del
narcisismo -el malestar de nuestra cultura -, (pese a que sea
precisamente la ausencia de un yo firme lo que caracteriza a todos los
trastornos de la personalidad del cluster B) y se abra a una cosmovisión
que incluye la interdependencia del hombre con la Naturaleza.
Transcurridos cerca de 10 años desde la finalización de mi formación
como ambientólogo y ya inmerso en el ámbito de la psicología, se me hizo
cada vez más claro que un tratamiento psicológico eficaz debía
considerar todas las dimensiones que conforman la realidad del
individuo. Por ese motivo, en mi trabajo como psicólogo y terapeuta de orientación junguiana tengo en cuenta todas estas dimensiones y su interrelación, si bien no todas ellas tienen el mismo peso en la expresión de los síntomas. Es decir, existe una jerarquía. Dichas dimensiones son:
- El aspecto biológico: La adecuada
alimentación es uno de los pilares básicos para mantener un estado de
salud óptimo. Mi formación en ambientales me permitió conocer el proceso
de producción de los diversos alimentos, así como de la importancia de
incluir en la medida de lo posible alimentos procedentes de la
agricultura ecológica. Muchas veces encontramos que un malestar físico o fisiológico es un síntoma de un conflicto emocional; y, viceversa, una inadecuada higiene alimentaria o del sueño puede provocar malestar psíquico, como síntomas de ansiedad y/o depresión.
-El aspecto cognitivo y conductual: La
dimensión intelectual o mental, así como la conducta observable, son imprescindibles tanto para el diagnóstico, como en el tratamiento. De hecho, en algunos pacientes, la psicoeducación es el abordaje más adecuado.
-La dimensión social: Una red de relaciones y una calidad y calidez en las mismas es un aspecto fundamental para llevar una vida saludable.
-La dimensión emocional: Hoy se habla de inteligencia emocional y los
psicólogos junguianos hablamos del desarrollo de la dimensión
relacional, erótica y sentimental. Se incluye en esta dimensión la empatía (la capacidad de ponerse en el lugar del otro) y la simpatía (la capacidad de padecer con el otro y de desear que las cosas le vayan bien).
-La dimensión intrapsiquica:
El autoconocimiento de las dimensiones inconscientes personales que
pueden lastrar el desarrollo psíquico de una persona.
-La
dimensión ecológica: Somos humanos y, por lo tanto, habitantes de la
Tierra. La consideración del impacto que provocamos en la Naturaleza por
el mero hecho de vivir es muchas veces un asunto que apenas se
considera en el ámbito de la terapia. Pero lo cierto es que el contacto
respetuoso con la Naturaleza es indispensable para mantener un mínimo
equilibrio psíquico. Por eso, en ocasiones, una de las indicaciones que realizo durante una psicoterapia es el paseo por un entorno boscoso/montañoso.
-La dimensión espiritual: A diferencia de
otros enfoques terapéuticos considero esta dimensión como la más
esencial o radical de todas. Pues esta se expresa en todas y cada una de las demás
dimensiones y, a su vez, aquellas dependen de esta. Ello no significa que el
abordaje inicial o fundamental sea siempre el espiritual, pero sí que en
la consideración de todas las dimensiones tengo siempre presente esa
relación jerárquica. Esta es la dimensión de Sentido y su lenguaje es el simbólico.
Aún considerando todas estas dimensiones la felicidad de una persona no está garantizada.
-Juan del Santo, Cineasta y actor. Protagonista en el largometraje FLOW. -Fernando Sánchez Rodríguez, Psicólogo clínico y Candidato a Analista Junguiano en la Sociedad Española de Psicología Analítica; La tertulia es coordinada por Juan Antonio López Benedí, Doctor en Hermenéutica y organizada por María Victoria Caro Bernal. Algunos de los temas que se tratarán durante la tertulia son los siguientes: -El Cine como vehículo de patrones de comportamiento, valores y cosmovisiones.
-La película Avatar como una expresión o reflejo en la gran pantalla de
la situación anímica del hombre occidental contemporáneo: pérdida de
sentido de la vida y, por lo tanto, crisis existencial; necesidad de
búsqueda de la esencia, de aquello que hace al hombre ser lo que es;
encuentro con el misterio. - Avatar como apología de la
Imaginación Verdadera, es decir, de un tipo de meditación a través de la
cuál la consciencia del ser humano puede entrar en contacto con el
alma, mediante una visualización y un diálogo con los personajes
interiores. - El viaje del héroe como invitación y reflejo de
lo que el hombre occidental está llamado a hacer si no quiere sucumbir a
su capacidad destructiva; -Toma de consciencia delos siguientes aspectos que están muy presentes en la película Avatar, y en otras películas:
1. La capacidad destructiva del hombre, es decir, la sombra o
lado oscuro de la personalidad humana; el estado de dualismo o
fragmentación del hombre contemporáneo; 2. La necesidad de
tomar consciencia de los aspectos femeninos de la naturaleza humana y no
humana: el arquetipo de lo Femenino o la Diosa, y de integrarlos;
3. La transformación de la imagen de Dios que el hombre ha
heredado de las tradiciones religiosas monoteístas patriarcales. El Dios
que presenta Avatar es un Dios paradójico, un Dios que es al mismo
tiempo Masculino y Femenino, una paradójica unión de contrarios.
Os agradeceríamos la invitación a esta tertulia a aquellos de vuestros
contactos que puedan estar intersados. La entrada es libre y gratuita.
El viaje del héroe en Avatar y en otras películas de ciencia
ficción
Acaba
de publicarse el último libro de José
Antonio Delgado, CINE Y ESPIRITUALIDAD. El viaje del héroe en
Avatar y en otras películas de ciencia ficción. Un ensayo muy esperado
por los seguidores de la saga AVATAR,
del director de cine James Cameron, así como por los cinéfilos interesados en
la espiritualidad y en la psicología y, muy especialmente, a la comunidad
junguiana hispanohablante. Ya está disponible
en la librería virtual de amazon desde cualquier lugar del mundo
a través del siguiente enlace en la página web de amazon de José Antonio Delgado:
AVATAR se ha convertido en la
película más taquillera de la historia del cine. Para muchos es el fenómeno
cinematográfico más revolucionario del siglo XXI. James Cameron, su director,
ya ha anunciado el estreno de tres secuelas, entre los años 2017 y 2019, y su
intención es que Avatar se transforme en una saga tan exitosa como Star Wars.
Mucho se ha escrito sobre la historia del cine y del cine y la psicología. Sin
embargo, poco o nada relevante se había aportado acerca de los valores
espirituales que el cine vehicula, o del modo en que la imaginación creadora se
expresa a través de las películas de ciencia ficción. José Antonio Delgado llena por fin ese vacío con esta obra largo
tiempo esperada, que cautivará tanto a cineastas, a apasionados del cine, a
amantes y detractores de Avatar y a los interesados en la espiritualidad y la
psicología.
José Antonio Delgado ilumina la
historia contada en Avatar desde una perspectiva que aúna espiritualidad,
ecología profunda, psicología analítica y transpersonal. Realiza una
radiografía minuciosa de los mitos y símbolos contenidos en la película que ha
cautivado a millones de espectadores de todos los rincones del planeta y los
pone en relación con otras muchas películas de ciencia ficción. Este libro es
una guía por los oscuros y recónditos parajes del alma humana a través de la
gran pantalla y una inspiración para quienes deseen profundizar en los valores
que el cine vehicula.
CINE Y ESPIRITUALIDAD se convertirá
en un auténtico clásico y en obra de referencia de guionistas, cineastas,
escritores y estudiantes. El potencial creativo de las propuestas de José
Antonio Delgado resulta sorprendente, ya que van más allá del mero análisis de
Avatar y de otras muchas películas de ciencia ficción y hablan a cada lector de
una manera diferente.
Partiendo del paradigma antropológico y mitológico compartido por Carl Gustav
Jung, Joseph Campbell y Mircea Eliade, José
Antonio Delgado relaciona las estructuras míticas y sus mecanismos con el
alma humana y sus productos, permitiendo que el lector comprenda de qué modo se
expresa en el cine la imaginación y cómo se vehiculan los arquetipos o patrones
de comportamiento humano a través de la gran pantalla. Además, las innovadoras
relaciones entre los presupuestos que comparten la psicología profunda, la
psicología transpersonal, la ecología profunda, el misticismo y la física
cuántica redunda en una mejor comprensión del nuevo paradigma espiritual que
está emergiendo en Occidente.
CINE Y ESPIRITUALIDAD incluye
referencias a grandes éxitos de taquilla como Avatar, La guerra de las
galaxias, El señor de los anillos, Matrix, Lucy, Noé y muchos más.
"José Antonio Delgado radiografía a fondo todos los elementos que componen
Avatar, una película que ha servido para despertar la conciencia de muchísimas
personas." Moisés Garrido. Más Allá de la Ciencia.
"El presente libro es una de esas joyas de
las que se puede sacar tanto el disfrute estético, como el aprendizaje de datos
novedosos o el recuerdo de los mensajes místicos, sociales, políticos y
personales de los pensadores de todos los tiempos, que magníficamente teje el
autor entre sus páginas; El arte en la escritura." Raquel Torrent.
Presidenta de Honor de la Asociación Integral Española.