EL DESPERTAR DEL REY: GNOSIS, ARQUETIPOS Y EL COMBATE CONTRA LA SOMBRA
En un mundo que parece haberse sumergido en la aridez de una Tierra Baldía global, el mito no es un escape de la realidad, sino la única lente capaz de descifrarla. Tras la aparente sencillez de una fábula animal, late en El Rey León una de las representaciones más perfectas de la Individuación humana y del drama metafísico que hoy asola a nuestras sociedades.
Este tratado no es un análisis cinematográfico; es una invitación a la Anamnesis. A través de la lente de la psicología de las profundidades y la sabiduría ancestral, exploraremos cómo el espíritu desciende a la materia, cómo el Yo se pierde en el olvido del hedonismo y cómo la Sombra, bajo la forma del narcisismo maligno y la psicopatía, usurpa hoy los tronos del mundo contemporáneo.
Desde los desiertos de la Nigredo hasta el reencuentro con las centellas divinas de lo inconsciente, este recorrido es un mapa para todo aquel que sienta que su reino interno ha sido invadido por simulacros de poder. Es hora de dejar de mirar al suelo de la selva y volver la vista hacia las estrellas. El regreso del Rey no es una promesa futura, sino un imperativo del presente.
"Recuerda quién eres" no es un susurro al pasado, es el rugido que debe reconstruir el futuro.
I. El Puer Aeternus: El Iniciado y el Peregrino
En la tradición de los misterios, el Puer Aeternus no es una patología —como a veces se reduce en la psicología clínica simplista— sino el "Eterno Retorno de la Inocencia" y el estado del Iniciado. Representa al Logos encarnado, al peregrino que, como Jesús el Cristo, posee la chispa divina pero aún no la ha manifestado plenamente en el plano de la materia. Bajo esta perspectiva crística y teúrgica, el joven Simba es el iniciado que debe ser "como un niño" para entrar en el Reino, poseyendo una pureza que le permite penetrar en las tinieblas sin ser corrompido de inmediato.
El inicio de la película no es una mera presentación zoológica; es una Teofanía. El sol que asciende sobre la sabana es el Sol Invictus, la luz de la conciencia que emerge del caos indiferenciado de la noche para iluminar el Reino.
- El Puer Aeternus: Simba es presentado bajo el arquetipo del Puer Aeternus (el Niño Eterno). En la tradición de los misterios, este estado no es una debilidad, sino el "Eterno Retorno de la Inocencia". Es el Iniciado primordial que, como el Cristo o el Horus egipcio, posee la chispa divina (centella) en estado puro. Representa la conciencia en potencia que aún no ha sido fragmentada por el ego ni mancillada por el contacto con la sombra.
- La Presentación en la Roca del Rey: La Roca del Rey funciona como el Axis Mundi, el centro del mundo donde el cielo y la tierra se encuentran. Cuando el Hierofante (Rafiki) eleva al infante hacia el firmamento, está realizando un acto de consagración teúrgica. El iniciado es mostrado a las "estrellas" (los ancestros/arquetipos), estableciendo desde el primer aliento que su origen no es biológico, sino espiritual.
- El Ungüento de la Tierra: El gesto de Rafiki de marcar la frente de Simba con el jugo de una raíz simboliza la unción del Logos encarnado. Es la unión de la sabiduría terrestre con la herencia solar. En este estadio, el niño es el Iniciado Peregrino que posee el linaje real pero carece de la experiencia del abismo; es el Rey que debe "caer" en el tiempo y la materia para, tras su transformación, recuperar su trono con una conciencia actualizada.
II. El Cementerio de Elefantes: El Umbral y los Arcontes
El descenso al Cementerio de Elefantes constituye la Cámara de las Pruebas de los misterios antiguos. Representa la necesidad del alma de confrontar el Reino de la Muerte (Descensus ad Inferos).
- El Velo de la Iniciación: Simba, como el Cristo joven entre los doctores, busca entender los límites de la vida y la muerte. El lugar de los huesos representa la Tradición Primordial que ha quedado muda; un mundo donde la conexión con lo divino se ha osificado.
- Los Arcontes: Las hienas, en la cosmogonía gnóstica, actúan como los Arcontes o Vigilantes. Son entidades parasitarias, los carceleros del mundo material que intentan impedir que la chispa divina escape de su dominio. No atacan su cuerpo, atacan su conciencia de linaje. El enfrentamiento no es físico, sino vibratorio: el iniciado corre el riesgo de perder su Unidad interna ante la multiplicidad del caos que representan estos seres.
III. La Noche de la Instrucción: Gnosis de lo Inconsciente y los Arquetipos Estelares
Tras el rescate en el umbral, la narrativa se desplaza de la densidad de la materia a la inmensidad del firmamento. Esta es la Gnosis de lo inconsciente, donde el iniciado recibe la estructura del mundo espiritual.
- La Huella y la Sincronización con el Sí-mismo: Simba coloca su pata dentro de la huella de Mufasa. Esta discrepancia ontológica simboliza la brecha entre el Yo (la conciencia limitada) y el Sí-mismo (la totalidad de la psique). El iniciado reconoce que su identidad actual es solo una potencia que debe ser actualizada mediante la asunción del Arquetipo. La reprimenda del Padre es una Metanoia, una rectificación del alma para alinear el deseo con la Ley Universal.
- Las Centellas Divinas como Arquetipos: Cuando Mufasa señala el cielo, entrega la brújula definitiva. En la cosmogonía de los indios pueblo, las estrellas son fragmentos del Fuego Primordial. Mufasa revela: "Los Grandes Reyes del pasado nos observan desde las estrellas". Aquí, las estrellas son los Arquetipos de lo inconsciente: estructuras eternas y universales que preexisten al individuo y operan desde el trasfondo de la psique.
- La Anamnesis: Siguiendo la tradición platónica, el alma olvida su origen divino al encarnar. Mufasa implanta la semilla del recuerdo: la soberanía no se inventa, se recuerda. Al vincular la figura del Padre con las centellas divinas, asegura que Simba siempre tendrá acceso a la Fuente, pues el linaje espiritual es eterno.
IV. El Regicidio Metafísico: El Asalto de la Sombra y el Colapso del Orden
El drama exige que la Gnosis sea probada en el Athanor (horno alquímico) de la existencia material. Representa la caída del espíritu en las regiones más bajas de la generación.
- El Cañón y la Estampida: El desfiladero es el vientre de la generación. Scar (la Sombra/el Demiurgo) incita al iniciado a practicar su rugido desde un Yo inmaduro. Este sonido desencadena la estampida: la materia primordial en estado de agitación ciega que no responde a la luz, sino al pánico del instinto.
- El Sacrificio de la Forma: Scar lanza a Mufasa al vacío. En términos de lo inconsciente, Scar solo destruye la forma física del Rey, el "Viejo Rey" o la Ley Antigua. Esta muerte es necesaria para que el iniciado se vea obligado a buscar las centellas divinas en su propio templo interior.
- La Noche Oscura del Alma: Simba, ante el cuerpo inerte, experimenta la desolación absoluta (Eli, Eli, lama sabachthani). Scar utiliza la culpa para velar las estrellas, convirtiendo la tragedia en una prisión que impide mirar hacia los arquetipos. Simba huye hacia el desierto de la Nigredo (putrefacción alquímica), donde los buitres —complejos devoradores de la psique— consumen los restos de su identidad regia.
V. El Letargo y la Anamnesis: El Despertar del Sí-mismo
En la selva, el iniciado entra en un estado de amnesia ontológica. El "Hakuna Matata" es la renuncia a mirar los arquetipos, sustituyendo la Ley del León por una existencia vegetativa y sensorial.
- El Reclamo del Ánima: Nala aparece como la Shakti o fuerza anímica que rompe la inercia del Yo. No es un encuentro romántico, es un imperativo de la realidad que exige el retorno del orden sagrado.
- Rafiki, el Hierofante: El chamán actúa para recuperar el alma. Al calmar las ondas del espejo de agua, induce la visión del Sí-mismo. Simba comprende que el Padre vive en él como Arquetipo.
- La Teofanía: Las centellas divinas vuelven a constelarse en la tormenta. El mandato "Recuerda quién eres" activa la Anamnesis. El golpe del bastón de Rafiki es el choque iniciático que integra el conocimiento en la voluntad. El iniciado ya no huye de la Sombra; se dirige hacia ella para integrarla y trascenderla.
VI. El Regreso y la Apoteosis: La Restauración del Centro
El regreso de Simba es la Gran Obra para restaurar el Eje del Mundo (Axis Mundi).
- La Tierra Baldía: Bajo Scar, el reino es estéril. La salud de la tierra es indisociable de la salud espiritual del Rey. La ausencia de conexión con las centellas divinas ha convertido el jardín en un osario.
- Coniunctio Oppositorum: El combate final ocurre entre el fuego (purificación) y la lluvia (gracia). Simba integra su sombra para vencer al usurpador. El mal, al carecer de sustancia real, termina devorado por sus propios complejos (las hienas).
- El Rugido del Logos: Al subir a la Roca del Rey, Simba emite el rugido del Logos pleno, el sonido primordial que reordena los elementos. La lluvia cae porque el canal espiritual se ha reabierto. El orden cósmico (Rta) vuelve a estar vigente.
VII. El Espejo Actual: Narcisismo Maligno y Psicopatía Global
El mito se manifiesta hoy en el dominio de la Tríada Oscura (psicopatía, narcisismo maligno y maquiavelismo).
- Scar como Prototipo: El gobernante narcisista no busca construir, sino compensar una herida de inferioridad mediante el dominio. Utiliza la manipulación del lenguaje y la culpa colectiva para paralizar a la sociedad.
- La Alianza con las Hienas: Representa el populismo de la sombra; la movilización de sectores resentidos mediante promesas de privilegios sin esfuerzo, lo que conduce inevitablemente al colapso del país.
- España y Europa: España refleja la fase de la Roca del Rey profanada, con una fragmentación social deliberada que impide mirar hacia los valores permanentes. Europa ha sustituido sus principios fundacionales por una burocracia técnica y vacía, sumergida en una amnesia colectiva similar al letargo de la selva.
VIII. Reflexión Final: El Discernimiento y la Soberanía
El discernimiento espiritual es la capacidad de ver a través del velo de la Sombra. Identificar al narcisista maligno por sus frutos —división, esterilidad y mentira— es el primer paso para la liberación.
El regreso del Rey no es la llegada de un salvador externo, sino el despertar del Logos en cada individuo. Solo cuando el ser humano recuerda que es una centella divina y que su lealtad pertenece a los arquetipos de lo inconsciente, el poder de la Sombra se desmorona. El ciclo se cierra en una octava superior: la Rueda de la Medicina vuelve a girar en armonía con el Corazón del Cielo.
IX. Bibliografía: Fuentes de la Tradición y la Psique
Para es escribir este artículo hermenéutico, se han consultado las obras fundamentales que vinculan la psicología de las profundidades, la filosofía perenne y el análisis de las patologías del poder.
1. Fundamentos de lo Inconsciente y los Arquetipos
- Jung, C. G. (2002). Los arquetipos y lo inconsciente colectivo (Obra completa Vol. 9/1). Editorial Trotta.
- Jung, C. G. (2005). Símbolos de transformación (Obra completa Vol. 5). Editorial Trotta.
- Neumann, E. (2023). La gran madre: Fenomenología de las configuraciones femeninas de lo inconsciente. Editorial Trotta.
- Von Franz, M.-L. (1999). Sobre los sueños y la muerte. Kairós.
2. Mitología Comparada y el Viaje del Iniciado
- Campbell, J. (2014). El héroe de las mil caras. Atalanta.
- Eliade, M. (2019). El mito del eterno retorno. Alianza Editorial.
- Hillman, J. (2000). El código del alma. Martínez Roca.
- Platón. (2021). Fedón. (C. García Gual, Trad.). Gredos. (Original c. 387 a. C.).
3. Cosmogonía de las Centellas Divinas (Tradición Pueblo y Hopi)
- Pueblo Cultural Center. (2020). Cycles of Life: The Cosmology of the Pueblo People. Museum of New Mexico Press.
- Waters, F. (2011). El libro de los Hopi. Fondo de Cultura Económica.
4. Patologías del Poder y Narcisismo Maligno
- Garrido, V. (2021). El psicópata: Un camaleón en la sociedad actual. Ariel.
- Kernberg, O. (2017). Narcisismo maligno y patologías de la personalidad. Paidós.
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