miércoles, 29 de diciembre de 2010

CLAVES OCULTAS EN LOS RELATOS DE NAVIDAD

LA NAVIDAD del fraile dominico  Fra Angélico (1400-1455)
Cuando uno lleva tiempo investigando acerca de los orígenes del Cristianismo, especialmente fascinado por la figura de Jesús el Cristo, se da cuenta de que existen varios niveles o esferas que debe tener en cuenta, si no quiere perderse en una maraña de incoherencias históricas y de malentendidos que, finalmente, lo pueden conducir a caer en un estado de confusión, duda e incertidumbre. 

Así, desde mi punto de vista, que coincide con el expuesto por el esoterista recientemente fallecido Thorwald Dethlefsen, psicólogo y director en Munich del Instituto de Psicología Experimental, estudioso de la Astrología en su aplicación práctica al diagnóstico psicoterapéutico,  en "El significado esotérico de la Navidad", existiría un primer nivel, que es el nivel histórico, en el que se aborda el estudio de los hechos que se narran, tanto en los evangelios canónicos como en los no canónicos, considerando de gran interés los manuscritos de Nag Hammadi o los pergaminos de Qumrán. Esta lectura de los hechos históricos, en torno a la vida de Jesús, se hace de un modo literal, como si aquellos hechos hubieran ocurrido realmente, tal cual se narran. Por ese motivo, a aquellos que sólo se quedan en este nivel de lectura les podemos denominar literalistas

Un segundo nivel, lo constituiría el nivel mítico, que toma el relato "biográfico" de Jesús, en realidad, como un mito, entendido este como el sueño de un pueblo o, en términos de la Psicología Analítica, como la expresión de arquetipos que emergen desde lo Inconsciente Colectivo de un pueblo. Al considerar esta lectura simbólica, acercamos el misterio, expresado en el mito cristiano, a la experiencia anímica, en el sentido de que todo ser humano puede experimentar en su fuero interior las etapas míticas que se describen en el mito. El individuo que así lo hace, puede ser considerado Cristo, pues experimenta su vida como si de un mito o de un patrón interno se tratara, dando expresión a este patrón en el transcurso de su existencia material.

 Y, por último, habría un tercer nivel que es el que tiene que ver con los principios universales o nivel universal (T. Dethlefsen lo denomina nivel cósmico). Este último nivel está referido a los arquetipos universales y lo que estudiamos son los grandes ciclos cósmicos, a lo que accederíamos mediante el estudio del movimiento solar (y planetario) anual, a través del cinturón de las constelaciones, en su recorrido por la eclíptica y, por supuesto, considerando su significado esotérico. 

El nivel histórico, el mítico y el universal se relacionan por analogía vertical con las tres dimensiones que componen al ser humano: la material, la psíquica y la espiritual, respectivamente. En este sentido, vemos cómo el mito acontece y se representa mediante imágenes en el alma del ser humano, en lo Inconsciente Colectivo de Carl Gustav Jung o el Mundus Imaginalis de Henry Corbin. Aquí, en este mundo intermedio, toman cuerpo los principios cósmicos universales del nivel universal, en imágenes primigenias, de ahí que sus motivos fundamentales se repitan en todas las culturas de la Tierra. Por eso, coincidimos con Mircea Eliade cuando afirma que "un objeto o un acto no es en teoría real mas que en la medida en que imita o repite un arquetipo...; todo lo que no tiene un modelo ejemplar está «desprovisto de sentido», es decir, carece de realidad... Sería, pues, posible decir que esta ontología «primitiva» tiene una estructura platónica, y Platón podría ser considerado en este caso como el filósofo por excelencia de la «mentalidad primitiva», o sea, como el pensador que consiguió valorar filosóficamente los modos de existencia y de comportamiento de la humanidad arcaica."  (Debo esta última cita a Christian Rodway, y a su blog Vitruvio Cinéfilo). Incluso el teólogo Hans Küng, nacido significativamente un 19 de Marzo, afirmó en su libro Ser Cristiano, que los relatos bíblicos sobre la natividad de Jesús no estaban escritos como crónicas de hechos históricos, sino para salvaguardar una Verdad: el mensaje de la salvación del hombre que se hace uno en Cristo. Esto es, que Cristo y él son Uno y el Mismo. 

De esto último se colige que, los hechos históricos son  manifestaciones de principios universales, siendo éstos la razón de ser de aquellos, en realidad, y, por consiguiente, adquieren interés si se consideran en relación con los otros dos niveles, el mítico y el universal. Visto desde esta óptica, nos damos cuenta de que, los hechos históricos que nos narran la vida de Jesús, su "biografía", coinciden de un modo asombroso con la "biografía" de otros mitos más antiguos, como, por ejemplo, los misterios egipcios del dios de la vegetación Osiris, los del dios iranio Mitra, los del romano Baco, los del griego Dionisos o los del frigio Attis. Estos paralelismos no empobrecen, ni desprestigian el mito de Jesús, como muchos opinan. Antes al contrario, nos permiten entender que, en realidad, el mito de Jesús representa, en un lenguaje simbólico y acorde a una mentalidad como la nuestra, un misterio que es eterno, que entronca con una larga Tradición, a la que René Guénon denomina Tradición Primordial. Esto, en lugar de empequeñecer al mito de Cristo, lo ensalza y lo engrandece, pues favorece que se comprenda desde una luz diferente. 

Asimismo, estos paralelismos entre los motivos principales del mito cristiano y los de otros mitos pre-cristianos, nos acerca el relato mítico a la realidad anímica del hombre, en el sentido de que representa un misterio que tiene lugar, también, en el interior del alma humana, lo que en términos de la Psicología Analítica denominaríamos lo Inconsciente Colectivo. Puesto que, mientras el mito no sea reactualizado y revivificado en el interior de cada hombre y mujer, no moverá un ápice el nivel de consciencia en el que se encuentra el hombre y la mujer occidentalizados. 

Por lo tanto, en el mito cristiano vemos que están representados, tanto los misterios de la vegetación (de la naturaleza), los ciclos vitales del ser humano, así como los del universo mismo. Jesús y sus doce discípulos se relacionan con el sol y los doce signos del zodíaco, nombrados según el inicio de la constelación más próxima a su zona, previamente conocida por los astrólogos antiguos. Los acontecimientos más importantes de la vida de Jesús, como son su nacimiento el día 25 de Diciembre en una cueva, o sea, en el solsticio de invierno, cuando la oscuridad ha ido tragando poco a poco la luz solar; su bautizo a orillas del río Jordán, a manos de Juan el Bautista, el descenso del espíritu santo y el subsiguiente comienzo de su Vida pública, son un ejemplo de ello. Sin embargo, resulta interesante constatar que los ritos de muerte de Jesús se festejan de acuerdo al calendario lunar. Como afirma Thorwald Dethlefsen, "los ritos de la muerte de Cristo, que completan la polaridad de la resurrección y el ascenso, se festejan de acuerdo al calendario lunar. Así celebramos el Miércoles de Ceniza, la Semana Santa, la pascua, el domingo de resurrección y Pentecostés. Estas celebraciones no tiene fechas fijas porque se celebran según el calendario lunar." 

Veamos un ejemplo de cómo, un acontecimiento histórico, se puede entender desde un punto de vista simbólico, lo que hace que adquiera un significado más profundo y global. Se nos cuenta en el Nuevo Testamento que el rey Herodes promulgó un edicto en el que se decía que todos los niños menores de dos años, empadronados en Belén, debían ser sacrificados para evitar el vaticinio de que Jesús se convertiría en el Rey de los Judíos. Este hecho, aparentemente histórico, está remitiéndose a un motivo arquetípico relacionado con el motivo mítico de Saturno que devora a sus hijos. Saturno es el planeta regente de Capricornio y, por consiguiente, nos habla de la época más oscura del año, el invierno. Así, lo que sucede es que la noche devora la luz al inciarse esta estación. La oscuridad y la tiniebla, relacionadas con Saturno-Capricornio, son consideradas en todas las tradiciones las fuerzas enemigas de la luz y del bien. De modo que, Herodes, es el representante, en el mito cristiano, del arquetipo de Saturno, el enemigo de la luz. Y, sin embargo, fijémonos que, el nacimiento de Jesús, tiene lugar precisamente en la oscuridad. Lucha entre la luz y las tinieblas. En palabras de Heráclito, "la guerra es la partera de todas las cosas". Por cierto que, ayer día 28, se festejó el Día de los Santos Inocentes, que es una fiesta en la que se festeja la muerte de los inocentes por el Rey Herodes, que fue instituida por Herodes Agripa II, justo después de las fiestas romanas llamadas Saturnales (Saturno). Tal vez, con este último comentario, adquiera un significado distinto.  

Esta introducción tiene otro propósito, además del de comprender las Fiestas Navideñas desde varios niveles, y es el de hacer comprensible al lector las "claves" de mi libro La Hermandad de los Iniciados, cuya segunda edición ya está disponible, tanto en formato e-book, como en papel, Deo concedente, por la editorial Libros Mundi (para más información, pincha en el enlace). En esta novela, se dan cita los tres niveles de lectura que he desarrollado más arriba, y que el lector deberá tener presente cuando se zambulla en su lectura. 


miércoles, 22 de diciembre de 2010

ECLIPSE LUNAR EN EL SOLSTICIO DE INVIERNO DE 2010

Fuente: elPeriodico.com

Así pues, el 21 de Diciembre tendremos dos acontecimientos planetarios muy importantes: por un lado tendrá lugar el solsticio de invierno, siendo éste día el más corto del año en cuanto a luz solar proyectada en nuestro hemisferio y por otro lado habrá un eclipse de luna que afectará en gran medida, en cuanto a visibilidad a América del Norte.

Centrándonos sobre el segundo fenómeno, ya que es menos usual que el primero, explicaremos que la luna se irá moviendo en el cielo en alineación con la sombra que la tierra proyecta en el espacio por acción del sol, y que por lo tanto, ésta se verá eclipsada por esta misma sombra. Sin embargo, no seremos testigos de la oscuridad de la luna en su totalidad en este día, ya que en España se visualizará de manera parcial. Los mejores lugares para ver este espectáculo serán Norteamérica y América Central, y en nuestro país serán los situados más al oeste, como son Canarias y Galicia.

De principio a fin, el eclipse favorecerá a los observadores situados en América del Norte. El evento podrá ser apreciado en su totalidad en todo el continente. Crédito: F. Espenak, NASA/GSFC

Como ya hemos mencionado, dado que el eclipse coincide con el solsticio de invierno en nuestro hemisferio norte, la Luna aparecerá en lo alto del cielo. Debido a que las recientes erupciones volcánicas en diversas partes del planeta han arrojado toneladas de polvo a la atmósfera, los científicos pronostican que la luna podría verse más oscura de lo usual, con un resplandor rojizo o marrón, en lugar del típico tono amarillento.
El fenómeno tendrá lugar durante la madrugada del martes, justo antes de que se ponga el sol en España.
A diferencia de los eclipses solares, que requieren de gafas protectoras, los lunares se pueden ver de manera segura sin necesidad de protección.

Y como nota significativa, mencionar que este es el primer eclipse total de Luna en casi tres años. Y tendremos que esperar hasta el próximo mes de Junio de 2011 para ver otro fenómeno igual. Añadir que próximamente se espera el fenómeno inverso, es decir un eclipse de sol parcial para el 5 de Enero.

Fotografía e ilustraciones: Nasa.gov

Bueno, pues si no nos quedamos con el mero acontecimiento astronómico, sino que profundizamos en el hecho simbólico, el asunto se nos torna con una luz distinta. Fijémonos en los dos acontecimientos coincidentes:

1. El solsticio de Invierno, que es el día más corto del año y la noche más larga. A partir de esta noche, el Sol va aumentando los minutos luz.  Este acontecimiento se relaciona, a su vez, con la entrada del Sol en el signo astrológico de Capricornio, conocido también como la puerta a los Grandes Misterios, que son los misterios de los dioses. Se puede hablar, en este caso, del Sol Niger, o Sol Negro de la Alquimia, que es, también, Saturno, planeta regente de Capricornio. Este planeta está, a su vez, relacionado con Lucifer, es decir, con el portador de luz, lo cual es un tema muy interesante. Relacionándolo con los poemas que he publicado en mi entrada anterior, podríamos decir que es, precisamente, en la oscuridad más impenetrable cuando uno encuentra la Luz aeterna, la chispa divina, el Sol de la media noche. O sea, el contacto con la divinidad en el interior del alma humana. Algo que, por otro lado, está asociado al simbolismo de la Noche de San Juan Evangelista (que se celebra el 27 de Diciembre) y, por supuesto, con la Navidad. En realidad, las dos caras de Jano simbolizan las dos puertas solsticiales y, por consiguiente, están asociados con Cáncer (Luna) y con Capricornio (Saturno o Sol Negro). Recomiendo la lectura del texto de Ángel Almazán, sobre la Navidad, para ampliar información.

2. Eclipse Lunar. El eclipse lunar está relacionado con la idea de un demonio que se traga, periódicamente, a la Luna. El mito hindú de Rahu que se cuenta en el Bhagavát Purana, tal vez sea el más antiguo de los mitos relacionados con el eclipse. Según este mito, Rahu es un demonio con una gran cabeza y con cuerpo de dragón. En la lucha entre demonios y dioses por la obtención de la amrita, una especie de ambrosía o néctar de la vida eterna, éste cae en manos de los demonios. El dios Krisna, para devolvérselo a los dioses, toma la forma de una mujer (Mojiní) seductora, que hace que los demonios pierdan toda su compostura. Mojiní consiguió el amrita, o soma, y lo distribuyó entre los dioses. Pero el demonio Rahu, sospechando del juego sucio de Mojiní, se unió a las filas de los dioses para obtener este elixir de la inmortalidad. Rahu fue decapitado por Mojiní, quedando el cuerpo escindido de la cabeza, aunque no llegó a morir, porque una gota del amrita cayó en su boca. Como venganza, la gran cabeza del demonio se traga cada cierto tiempo al lucero de la noche, provocando los eclipses. Resulta interesante lo que nos cuenta el mito, porque, como vemos, durante el tiempo que dura el eclipse es el demonio el que eclipsa a la luna, y la oscuridad domina la Tierra. Y, además, fijémonos en lo que sucede con el demonio: vive, pero escindido. La cabeza por un lado, y el cuerpo draconiano, por otro. La misma situación en la que se encuentra, por otro lado, la civilización occidentalizada.

Por tanto, si unimos ambos acontecimientos, con su carga simbólica, nos encontramos con la representación de una muerte y de un renacimiento. En términos más cercanos a la consciencia racional, esto viene a representar, desde un punto de vista simbólico, una suerte de nigredo alquimista. Una especie  de Retorno al Caos original, un aquelarre, una noche de brujas, donde los espíritus-dioses-arquetipos salen a la superficie y se manifiestan de un modo apabullante. Recordemos los Círculos de las Cosechas, los agujeros en Alemania y China, por ejemplo, y otras epifanías arquetípicas, que a tantas personas reúnen.  Recomiendo la lectura de la interpretación astrológica que se hace del eclipse aquí.

martes, 21 de diciembre de 2010

LA MATERIA PRIMA DE MIS LIBROS. LA POESÍA II

Prosigo en esta entrada con la publicación de algunos de los poemas que me sirvieron (y que me sirven) como fundamento, como materia prima de mis libros, tanto las novelas y ensayos hasta ahora publicados, cuanto los que están por venir. En este caso, se trata de algunas de mis experiencias de UNIO MYSTICA.










Nacimiento de Dios en el alma

En una noche de confusión
Nació la semilla del corazón
¡Oh, dichoso destino!
De entre las tinieblas surgió, colosal
La imagen eterna del hombre primordial.

¡Cuán extraordinaria belleza,
Emanada de su androginia!
Y fui atraído por su bonanza,
En túnica plateada
Que me envolvía en cuerpo y alma.


Unión Mística

Atendí a su llamada
En oscura noche adentrada,
Y en impúdico amor henchida,
Me uní en eterno abrazo a mi amada,
En hermafrodita visión transformada.


¡Cuánta dicha la mía!
El placer carnal conferido
Recorrió mi cuerpo convulsionado
Elevando mi espíritu a alturas siderales
Desde profundidades abismales.

domingo, 19 de diciembre de 2010

SÍMBOLOS QUE PRESAGIAN TRANSFORMACIONES

Al poco de presentarse el LIBER NOVUS, o libro rojo, de Carl G. Jung, tuve dos sueños muy significativos, que me mostraban cuál era la próxima etapa de mi Camino. Antonio  Machado, uno de los más grandes poetas españoles, decía en uno de sus poemas: "caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar." Y, complementa esto, diciendo en otro poema: "Esto soñé, que el caminante es la suma del camino y, en el jardín, junto del mar sereno/ le acompaña el aroma montesino/ ardor de seco henil en campo ameno".

Aun siendo las palabras del poeta muy profundas, encuentro que a su primer poema le falta algo. Y ese algo es que el Camino, en cierto modo, ya viene dado como patrón en el hombre, antes de que éste  inicie su andadura vital.  De hecho, cada uno de nosotros tiene un patrón individual e intransferible, una complejidad heredada, la cual se manifiesta en su existencial  andar. De ahí que, como soñó el poeta, el caminante sea la suma del camino. Este Camino, en mayúsculas, al que los orientales se refieren con el nombre de Tao, se le revela al hombre mediante imágenes simbólicas, en su alma o mundo interior. Y, lejos de ser un camino lineal, que uno deja atrás y que nunca vuelve a pisar, resulta que, si uno presta atención, se da cuenta de que ese Camino es circular, cíclico, de modo que uno parece hollar los mismos espacios internos varias veces a lo largo de su Vida. Ahora bien, aunque el río por el que uno pase sea el mismo, sin embargo, no lleva la misma agua.  Así que, en cierto sentido, podría decirse que es y no es el mismo paisaje interno por el que uno anda. Este alma, este mundo interior, en el que se manifiestan toda una pléyade de imágenes fluidas, donde acontecen cosas que nuestro ego no produce, lo denomina Herny Corbin con el nombre de Mundus Imaginalis , y Carl Jung lo Inconsciente Colectivo.

Una vez realizada esta introducción, regreso al tema con el que daba inicio esta entrada. Decía que había tenido dos sueños importantes que me indicaban cuál era la próxima etapa de mi Camino. Lo que me resultó más sorprendente de ambos sueños fue el modo en que se habían presentado a mi consciencia. Normalmente,  los sueños suelen revestirse de imágenes simbólicas, por lo que tienen muy poco de literalidad. Sin embargo, estos se revistieron con una literalidad que me sorprendió. Entonces, pensé, que un cambio se estaba produciendo en lo inconsciente colectivo, de modo que éste se empezaba a manifestar de maneras cada vez más literales, quizás porque la consciencia del ser humano occidentalizado, tan alejada como está de su realidad interior, necesita que los arquetipos adopten formas más cercanas a la literalidad. Y, con ese pensamiento, me quedé varios días. Entonces, comenté mis sueños con mi amigo Raúl  Ortega, terapeuta onubense, y llegó a la misma conclusión. Esto me hizo pensar en cómo se estaban manifestando los arquetipos de lo Inconsciente Colectivo en el mundo material, el más literal de todos, y recordé entonces los Círculos de las cosechas, así como los agujeros producidos en los últimos años, en varias partes del mundo (Ecuador, Alemania, China), agujeros con una circunferencia cuasiperfecta, que se habían tragado coches enteros. Luego, Ángel Almazán, en respuesta a una petición mía, realizó una entrada hablando de los Círculos de las cosechas, aludiendo precisamente a este tema que me rondaba por la cabeza. Y, menciona las siguientes palabras del autor post-junguiano Patrick Harpur: "para nuestra vergüenza, los dáimones (arquetipos), con el fin de llamar la atención sobre su realidad, se han visto empujados a volverse fijos y físicos, como los círculos de las cosechas. Disfrazándose -parodiándolos- de hechos literales, responden a nuestra moderna petición de efectos cuantificables, al lado de los cuales todo lo demás es juzgado como ilusorio. En otras palabras, su forma de presentar su propia realidad metafórica y mítica es aparecer no como literales, sino como si fueran literales”. Ahí encontré una nueva clave para comprender lo que mis sueños me estaban revelando. Las imágenes que aparecen en mis últimos sueños han de entenderse "como si fueran literales".

En uno de mis sueños, aparece la imagen de Carl C. Jung como iniciador de un proceso de renovación de la Imago Dei, y aparezco yo, junto a un grupo de personas, unos compañeros, otros,  discípulos. Cada cual está conversando con el Espíritu de la Naturaleza, que se expresa a través de sus manifestaciones materiales (árboles, animales, rocas, etc.). Jung aparece hablando con una Gran Roca. Todos nos acercamos a la Roca y, de pronto, se abre una hendidura que deja al descubierto una Cueva. De esa cueva surge una Voz, la Voz del Espíritu de las Profundidades que nos habla a todos los allí presentes. Jung se comunica con ella (Libro Rojo) y todos los allí  presentes la podemos escuchar.

La Voz nos dice lo siguiente: " La Vida, tal y como la conocéis, se agosta. El espíritu de este tiempo, está llegando a su fin. Es época de muerte, de oscuridad, que anegará toda manifestación vital. Sin embargo, esta muerte es el preludio de un renacimiento. Y lo que renace es el Dios Venidero, que presidirá una Nueva Era."

Cada uno de los allí presentes, continuamos hablando con el espíritu de las profundidades por intermediación de un elemento natural. En mi caso, es un Gran Árbol con el que me comunico.

El sueño continúa, pero con este fragmento es suficiente para el objetivo de esta entrada. Fíjense  en lo  literal del sueño y, asimismo, en la tremenda carga simbólico-arquetípica que presenta. De hecho, me había dedicado, en sincronicidad, al simbolismo del árbol en mi último trabajo, aún inédito, así como al símbolo de la roca, éste último como la manifestación del Espíritu en la Tierra. Pero, si profundizamos un poco más, nos daremos cuenta de que debemos ver el sueño del revés, también. O sea, que tanto lo literal se está convirtiendo en simbólico, cuanto lo simbólico se reviste como si fuese literal. A la desacralización que impera en occidente parece que le sigue, compensatoriamente, este fenómeno sorprendente.

Por último, me gustaría indicar aquí las analogías simbólicas entre la Cueva y los Agujeros acontecidos en  Alemania (también manifestados en Ecuador y China, antes), estos últimos inexplicables aún para los geólogos, precisamente por su circunferencia cuasi-perfecta. Ambos símbolos aluden a la entrada en las profundidades del Hades, allí, en el Vientre de la Diosa, donde se produce la muerte del dios solar (héroe-ego) y, Deo Concedente, su posterior renacimiento. La renovación de la vida exige que así sea.


viernes, 17 de diciembre de 2010

LA MATERIA PRIMA DE MIS LIBROS: LA POESÍA.

Imagen extraída de http://drako-konztantyno.blogspot.com/
Continuando con la entrada anterior, empiezo aquí la publicación de una serie de poemas, que he ido escribiendo a lo largo de los años, y que representan la materia prima, el magma incandescente, desde el que han surgido luego todas mis obras publicadas, y las que, D.M., publique en el futuro.





I. Oníricas visiones de la Gran Obra

La Serpiente

Yacía en el lecho nocturno
Cuando del oscuro mundo
De los sueños emergida
Surgió la serpiente maldita.

Dirigióse hacia mí
Roscándose tras el cuello,
Y sin poder comprenderlo
Hundió sus colmillos en mí.

Muerte de los sentidos
Dormidera de mis latidos
Tu veneno me paraliza
Mi vida quedó suspendida.

Dueña de ocultos tesoros
Custodia de dones divinos
Tu veneno produce la muerte
De todo lego, inconsciente.

Portadora de vida eterna
Glorificas al iniciado,
Y en tu dominio, comulgando
Le concedes vida sempiterna.

Diabólica visión la tuya:
 apretado abrazo que asfixia,
 dando muerte al pecador,
Vivificando de tus reglas
al seguidor].


El Dragón (Garuda)

Majestuoso Dragón Alado
 llamado a surcar los cielos
apresado estás al asiento
en las amarras del pasado

Cuyas metálicas sogas
 de tiempos pretéritos
evitan el levantar
de tu majestuoso vuelo.

Tres cordeles apresan
tus cuatripartitas garras
Manteniéndose roscadas,
cual serpiente al basamento.

Fundamento que a tus patas
Sirve de firme sustento
Mientras te sostiene preso
Impidiendo el abatir de tus alas.

Dichoso Bastón de Caoba
Que con esfuerzo supremo
liberas la dactilada garra
Presa del limitado sustento

El Águila y el Espíritu

¡Poderosa Águila Dorada!
Que al abatir de tus alas
Me elevas a alturas inusitadas
En viaje solar a la Gran Nada.

Sobrecogedora visión la tuya:
Majestuosa tu presencia,
emanadas Fuerza y Fiereza
De tu portentosa figura.

El Ave Fénix y la Transformación

Fénix que levantas el vuelo
de los escombros del pasado
y en milagroso renacimiento
resurges de ceniciento rescoldo.

Eterna Sabiduría de la vida
Tú,  que confieres presciencia
al iniciado en tu viaje sidéreo
A los confines del firmamento.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

TEXTO INÉDITO DE "EL RETORNO AL PARAÍSO PERDIDO"

En esta entrada he decidido publicar un texto inédito, que escribí en el año 2001 como parte de lo que iba a ser el prólogo de mi libro EL RETORNO AL PARAÍSO, y que decidí suprimir por considerar demasiado personal, demasiado alejado del "espíritu de la época", de la cosmovisión científica del stablisment. Tenga el lector en cuenta que este libro, originariamente, era lo que me convertiría, eventualmente, en doctor en Psicología. Pero, por motivos diversos, que el observador avezado podrá imaginar, decidí abandonar el ámbito académico y "una brillante carrera" (en palabras de mi padre y de algunos de mis antiguos profesores), para iniciarme en mi interioridad y seguir la llamada a mi vocación espiritual. 

Bueno, pues aquí les dejo ese fragmento, ahora que "el qué dirán" los demás científicos me importa bien poco, y me afecta aún menos. 



"Después de un estadio de represión de la energía sexual (a los 23 años, tras una separación de pareja), conseguí trasladarla al plano sutil. Es decir, esa energía la utilicé para llegar a un autoconocimiento y a una profundización en mis lares más íntimos. Y, entonces, la necesidad instintiva propia de un joven de veinticinco años de realizar una vida extravertida, se vio trascendida y reorientada a un crecimiento espiritual, a una introversión profunda. La enorme cantidad de energía que demandaba semejante empresa fue el cauce perfecto para reorientar la libido.  Para ser honesto, no hice sino tratar de colaborar con lo inevitable, al morir para con el mundo exterior durante esa fase de mi vida. Estaba entrando en las fauces del Dragón. Como pinocho, me dirigí al interior de la Ballena, donde encontraría a los espíritus de mis familiares.

En el plano de lo inconsciente, la energía comienza a investirse en imágenes. Estas imágenes fueron las que me iban guiando en el desarrollo espiritual y  las que me mostraban en qué estadio del proceso me encontraba. Desapareció la necesidad de la unión sexual física y, con ello, el apego a los objetos. Y al alcanzar la edad de veintiocho años, empecé a ver la imagen de una mujer (mi anima) y a experimentar uniones sexuales con ella, en el plano espiritual.

Resultó para mí desconcertante, inefable diría yo, que ninguna de las uniones sexuales reales, materiales, me hubiera proporcionado el placer que sentía cuando me unía en el plano espiritual a aquella imagen de mi alma. ¡Cuánta belleza rezumaba y qué placer inconmensurable me proporcionaba la unión con Ella! No fue hasta meses después, que supe de la existencia de experiencias semejantes en la mística de San Juan de la Cruz.

Y cuando logré llegar al remanente de imágenes primigenias o arquetipos de lo inconsciente colectivo,  me encontré en lo que los textos antiguos llaman la noche del Aquelarre, la noche saturnal, la nigredo alquimista, el enfrentamiento con el Diablo en el Desierto... En ese período llegué a conocer quien era yo en realidad. En especial mi sombra, la barbarie que llevaba dentro, la esencia de todas mis bestialidades, la maldad que todo hombre lleva consigo. Pues comprendí, entonces, que todo ser humano es, potencialmente, un criminal, una bestia, un asesino...  y que sólo se requieren unas condiciones especiales para que, el más tranquilo de los hombres, se convierta en una bestia infrahumana.

Y es la masa, la que con su inconsciencia, llama a la bestia, relegando a la conciencia individual a un segundo plano. Allí desaparece el hombre individual para convertirse en masa. Entonces comprendí a Séneca cuando decía que, al llegar a su hogar, tras haber estado con sus conciudadanos, necesitaba de una limpieza del alma, para eliminar lo que ellos habían movilizado en su interior.

Pero, en ese período de sufrimiento y de tensión inexpresables, reorganicé e integré los opuestos en el interior de mi psique, o mejor, para ser más exacto y sincero, se reorganizaron ellos. Y tuve contacto con mi potencial creador. Las semillas de oro que se encuentran al final del viaje. Es decir, por segunda vez, tuve contacto con lo inconsciente colectivo, con el Mundo Dorado del que habla Robert Johnson. Y, sin embargo, este era sólo el inicio de un viaje aún más largo, que es el resto de mi vida.

El contacto con Cristo en mí, con lo que los gnósticos llaman la luz de la naturaleza (lumen naturae) o Lux aeterna del Réquiem de Mózart, ha sido una experiencia vivificante y revitalizadora, pero es también una Cruz. La Cruz que lleva Cristo en el camino a su crucifixión, ese es el sentimiento que se tiene cuando se pasa por esa etapa de la individuación. Nuestra Cruz, es nuestra personalidad total. Y es pesada Cruz, porque una vez que se tiene contacto con ella, el yo consciente y nuestra voluntad, de la que tan orgullosos nos sentimos, dejan de tener la importancia que otrora tuvieran. He tomado consciencia de lo poco que es nuestro diminuto ego y la importancia de la personalidad total, de Dios en el hombre. Este rige mis pasos, yo soy su siervo, a partir del momento en que tengo contacto con esa realidad, en esencia la única y verdadera realidad. Pero Dios necesita de mí para poder expresar su palabra, es decir, para manifestar lo inmanifestado. Ángelus Silesius dice en uno de sus versos: “Yo no soy fuera de Dios, y Dios no es fuera de mí; Yo soy su brillo y su luz, Él es mi ornamento”.

Quizás esto les parezca extraño a determinadas personas. No sé si ustedes habrán tenido una vivencia semejante, pero desde luego cambia toda una vida. Al seguir profundizando, me fui dando cuenta que mi desarrollo espiritual me conducía a la “Gnosis” y que, mi vida, se dirigía por los senderos del gnosticismo.

Lo que ahora diga puede resultarles aún más extraño. Sin embargo, es así como lo siento y como lo vivo. Mi vida ha sido todo un calvario. Una infancia muy difícil, una adolescencia muy controvertida y una juventud no menos extraordinaria. Sin embargo, esa dificultad es la que ha hecho que haya aflorado la energía que se encuentra en los reservorios de lo inconsciente colectivo. Mis fuerzas humanas no hubieran podido trascender semejante lastre y es, entonces, cuando surgen las fuerzas sobrehumanas de lo inconsciente, los ayudantes del viaje que es la vida. He tenido una especie de “ángel de la guarda” a mi lado, que ha impedido mi degradación y mi muerte en las cloacas de la barbarie humana. Pero a Mercurio (símbolo de la personalidad total) se lo encuentra en las cloacas. Allí, donde la vida ya no es posible, nace la nueva personalidad, el niño divino. Cristo nació en un pesebre y es conveniente que no lo olvidemos.

Por eso, para mí, la realidad única y verdadera reside en mis más íntimos lares. Los acontecimientos y las personas que se han relacionado conmigo, sólo tienen importancia en tanto que han participado de esa realidad interna y, en cierto modo, han sido el reflejo de mis transformaciones espirituales.

No tiene, pues, que sorprender si digo que, al salir por la ciudad a ciertas horas, pueda ver el espectáculo que me rodea con los ojos de un ser asombrado ante la involución del ser humano. Soy espectador de un terrorífico espectáculo, veo degradarse a la sociedad por momentos y no tengo muy buenos augurios para el final de nuestra “civilización”. Uno piensa, ante este espectáculo, en la torre de Babel y la disgregación en diferentes lenguas; en la caída del gran Imperio Romano, con el éxodo de miles de personas, semejante al proceso de emigración actual. Y no hablemos de la mujer y del hombre, de las relaciones interpersonales, del sexo como unión de opuestos. Hoy predomina una utilización instrumental y profana de la sexualidad. Y, aún diría más, la pornografía, la escenografía pornográfica sin sentido, sin sentimiento, son muestras de una descomposición de nuestra civilización. Y no hablemos del incremento, entre los jóvenes, del consumo de drogas, lo que evidencia una búsqueda de lo trascendente, por vías del todo equivocadas.

Ahora, soy consciente de que esos episodios de mi vida se relacionaban con el nacimiento de mi función inferior: el sentimiento. De ahí que hubiera entrado en la Noche oscura del alma y que todo pareciera sumirse en la oscuridad más impenetrable. Pues la función inferior es aquella que nos ancla a lo inconsciente colectivo. Es ella el canal de conexión entre la conciencia y lo inconsciente. Si quería llegar a desplegar mi potencial, tenía que desarrollar, aunque más no fuere rudimentariamente, el sentimiento. Mi identidad está, pues, ligada al Mundo Dorado a través de mi función inferior.

Vista mi vida desde una perspectiva sub specie aeternitatis, puedo decir de ella con el gran maestro gnóstico cristiano Valentinus:

Terror, perturbación e inestabilidad, duda y división, muchas ilusiones que funcionaban por estos medios, y ficciones vacías, como si se hubieran hundido en un sueño y se encontraran en sueños inquietantes. O bien hay un lugar al que huyen, o regresan sin fuerzas después de haber perseguido a otros, o dan golpes o los reciben, o han caído de altos lugares o son lanzados al aire cuando ni siquiera tiene alas. A veces es como si el pueblo les estuviera asesinando, aunque nadie les persigue, o ellos mismos matan a sus vecinos, pues están manchados de su sangre. Cuando los que han pasado por todo esto despiertan, no ven nada. Ese es el camino de quienes apartan a un lado la ignorancia como si fuera un sueño, no estimándola en nada, ni estimando sus obras como cosas sólidas, sino dejándolas atrás como un sueño en la noche. Consideran el conocimiento del Padre como si fuera amanecer. Este es el camino que cada uno ha seguido, como si durmiera en el tiempo cuando era ignorante. Y ése es el camino que le ha llevado al conocimiento, como si hubiera despertado.”

Mucho de lo que intento expresar pertenece al ámbito del Misterio. Los pasos de la Obra y los misterios del conocimiento han de quedar ocultos a los ojos del profano y su expresión siempre habrá de ser oscura para el no iniciado, a fin de que se eviten toda suerte de malentendidos, así como impedir la profanación de la verdadera “Gnosis”. Por ello, dudé mucho antes de publicar este prefacio.  Este acto de apertura  pretende mostrar que la quintaesencia de este libro es mi experiencia directa con lo inconsciente colectivo y los resultados de una, por momentos, dura y dolorosa labor de iluminación de los contenidos cercenados, pertenecientes a la sombra de esta, nuestra época en crisis. 

II CONGRESO DE ANTROPOLOGÍA, PSICOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD


Me gustaría anunciar la noticia del próximo congreso de Antropología, Psicología y  Espiritualidad, organizado por la Cátedra Edith Stein y que tendrá lugar en la Universidad de la Mística de Ávila. El tema de este año será: "El sentido de la vida ante las crisis". 


Podéis leer una breve crónica y algunas impresiones de este congreso pinchando aquí.
 
Las fechas en las que tendrá lugar son del 23 al 25 de Septiembre de 2011.



VIERNES 23 DE SEPTIEMBRE:

Mañana:

- 9:30 -- Recepción y entrega de documentación.

- 10:15 - 10:30 --- Acto de apertura y presentación del congreso.

- 10:30 - 11.30 – Conferencia inaugural:
Edith Stein: un paradigma de búsqueda del sentido de la vida
Francisco Javier Sancho
Doctor en Teología Espiritual, especialista en Edith Stein, profesor en el Teresianum de Roma y en la Facultad del Norte de España, director de la Universidad de la Mística

- 11:30 - 12:30 --- Ponencia
¿Tiene sentido la vida ante la enfermedad y la muerte?
Maribel Rodríguez
Doctora en Medicina y Cirugía, Médico Psiquiatra, Master en Psicoterapia, Profesora de la Universidad San Pablo-CEU de Madrid

- 12:30 - 13:00 --- Descanso.

- 13:00 - 14:00 --- Ponencia:
Inteligencia Emocional, Optimismo y crisis  existenciales
Joaquín García Alandete
Doctor en Psicología, Profesor de la Universidad Católica de Valencia, Vicepresidente de la Asociación Viktor E. Frankl de Valencia.

Tarde:

16:30 - 17:30 --- Ponencia
Paradojas existenciales: el vacío fuente de sentido
José Francisco Gallego Pérez
Doctor en Psicología, Vicedecano de la Universidad Católica de Valencia, primer Presidente de la Asociación Viktor E. Frankl de Valencia.

17:30 - 18:30 --- Ponencia
Crisis como emergencia del sentido
Enrique Galán Santamaría
Psicólogo Clínico. Analista Junguiano.

18:30-19:00 --- Descanso

19:00 – 20:30 – Talleres

SÁBADO 24 DE SEPTIEMBRE:

Mañana:

- 10:00 - 11:00--- Ponencia
La experiencia mística, fuente de humanización y de sentido
Juan Martín Velasco
Doctor en Filosofía, Catedrático emérito de fenomenología de la religión en la Universidad Pontificia de Salamanca, sede de Madrid.

- 11:00 - 12.00 -- Ponencia
Meditación sobre los acontecimientos en torno a la muerte
Miguel García Baró
Doctor en Filosofía, Licenciado en Filología clásica y en Teología, Profesor de la Universidad Pontificia de Comillas

- 12:30 - 13:00 --- Descanso.

- 13:00 - 14:00 --- Comunicaciones

 Tarde:

16:00 - 17:00 --- Ponencia
El Camino Escondido hacia lo innominable, encontrado en la crisis
Werner Meinhold
Licenciado en Bellas Artes, Diplomado en Psicoterapia, Experto en hipnosis, Alquimia y Terapias Alternativas. Autor de varios libros en Alemania, sobre hipnosis y espiritualidad.

17:00 - 18:00 -- Comunicaciones.

18:00 - 18:30 --- Descanso.

18:30 - 19:30 – Ponencia
Jerarquía evolutiva: Del problema al sentido de la vida, pasando por el conflicto y la crisis
Raquel Torrent
Psicóloga, Psicoterapeuta, Presidenta de Honor de la Asociación Integral Española.


Domingo 25 de Septiembre:

- 10:00 - 11:00--- Mesa redonda con ponentes presentes (para preguntas del público y conclusiones).

- 11:00-11:30 --- Descanso

- 11:30 – 12:30 -- Conferencia de clausura
El humor como búsqueda de sentido en las crisis
Mariano Betés
Psiquiatra, Psicólogo, Filósofo. Catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares.

- 12:30 - 12:45 ---  Clausura de las Jornadas

EL PROGRAMA COMPLETO, EN PDF, LO TENÉIS PINCHANDO AQUÍ.

INSCRIPCIÓN:

Serán 120 euros la inscripción antes del 15 de agosto y 140 después. 

El precio de la habitación individual (con baño), y pensión completa (desayuno, comida y cena) es de 44 euros y de la doble (también con baño) es de 82 euros. Ambos precios son por día. El alojamiento es en la Universidad de la Mística, aunque no es obligatorio alojarse allí.

Además, habrá talleres de una hora y media opcionales, a los que costará inscribirse 30 euros más. Queda por determinar el contenido de los talleres.

Si necesitáis más información me podéis escribir a:  mailto:catedraedithstein@citesavila.org


miércoles, 8 de diciembre de 2010

ENTREVISTA A ÁNGEL ALMAZÁN DE GRACIA, AUTOR DE "PERDIDOS EN EL MUNDO IMAGINAL"

En este mes ha sido publicado por Mandala Ediciones el último libro escrito por el periodista y ensayista Ángel Almazán de Gracia, Perdidos en el Mundo Imaginal, cuya lectura recomendamos encarecidamente.

He aquí la entrevista, que tan amablemente me concedió Ángel Almazán, con motivo de la publicación de ésta, su última obra, desde su natal tierra soriana. En ella nos desvela algunas de las claves de este libro dedicado íntegramente a la interpretación de la serie Lost-Perdidos. Si hay algo que este libro tiene de revelador es, precisamente, que nos invita a reflexionar acerca de lo perdido que se encuentra el ser humano en esta época de oscuridad y de caos, y de la necesidad de realizar un viaje de autoexploración profunda, trascendiendo incluso las propias imágenes arquetipales, si queremos reencontrar el paraíso perdido, nuestro verdadero hogar, aprovechando la oportunidad que toda crisis encierra.


- ¿A qué se debe el título de tu libro, Perdidos en el Mundo Imaginal?

- En primer lugar obedece a la serie televisiva Perdidos (Lost) que ha sido el detonante por el cual he escrito el libro, dado que intento mostrar el eje escatológico sobre el cual han girado las tramas y personajes en sus seis temporadas. Seguidamente es un título que recalca un estado psíquico del ser humano, esto es, que estamos “perdidos”, o sea, que nuestra consciencia (el yo-ego, en términos psicológicos) se encuentra alejada de su verdadera esencia, obnubilada por lo sensorial y las cosmovisiones modernas y ocultismos pseudo-espirituales sustitutorios. En tercer término, que tanto los protagonistas de Lost como todos nosotros creemos estar vivenciando un mundo real, cuando, según los maestros del esoterismo, es nuestra consciencia la que “imagina” e “imaginaliza”, es decir que interpreta las percepciones sensoriales y psíquicas que llegan al alma dotándolas de un verismo y autenticidad tal que resulta muy difícil darse cuenta de que lo que consideramos realidad es el resultado de un complejo procesamiento psíquico, o sea que en definitiva nuestra consciencia es psíquica y los datos que procesa y nos da son realidades psíquicas. Y, por último, el término corbiniano Mundo Imaginal hace referencia a una serie de estratos de la realidad psíquica vinculadas a la escatología y a los “estados alterados de consciencia” provocados entre otras causas por estados meditativos-místicos o por la ingesta de drogas “psiquédicas” como ha mostrado Stanislav Grof.


- En tu libro realizas una interpretación de la serie Perdidos, que ha cautivado a tantas personas ¿Por qué has elegido esta serie en concreto?

- Hay un antes y un después en las series televisivas tras Perdidos, y no sólo en el aspecto técnico (guiones, tramas, personajes…), sino en lo que respecta a su impacto psíquico masivo hasta el punto de congregar a cientos de miles de fans en todo el mundo a una misma hora para ver su final, algo que no había sucedido nunca. Sus seguidores, losties, han necesitado comunicarse entre sí, generando centenares de redes sociales en el mundo, para resolver las incógnitas y misterios de esta serie que les ha conmovido colectivamente. Y sabemos, por Jung, que si algo así acaece es porque algún o varios arquetipos del Inconsciente Colectivo han sido activados y están penetrando en los psiquismos individuales. Mi hijo Diego ha sido uno de tales seguidores y su persistencia porque viera diversos capítulos de esta serie fue lo que me llevó a levantarme a las tantas de la madrugada a ver The End. Curiosamente había visto, seis años atrás, el primer capítulo, así que, uniendo el comienzo y el final de Perdidos pude ver que estábamos ante un Gran Relato Escatológico que iba a resultar incomprensible por la mayoría de los jóvenes seguidores de Perdidos ya que nadie les había explicado los vericuetos de la Imaginación Creadora y del Más Allá. El libro se lo he dedicado a mi hijo porque es el primero a quien sentía que debía explicarle Perdidos, y él ha sido quien ha leído el borrador del libro y quien me ha ayudado a resumir las seis temporadas de la serie. Ahora bien, para poder mostrar que mi tesis escatológica-imaginal de Perdidos no era una mera elucubración sino que estaba sustentada en una conceptualización escatológica que cuenta con muchos siglos, he tenido que hablar del poder de la Imaginación Creadora desde Platón hasta hoy día, centrándome especialmente en el Mundo Imaginal visionado por espirituales islámicos como nuestro andalusí Ibn al Arabi y por visionarios occidentales como Dante o Swedenborg.


- En tu libro, la Psicología Analítica de Carl Gustav Jung tiene una especial relevancia, ¿cuál es el motivo de que hayas dedicado varios capítulos a la hermenéutica junguiana?

- El segundo y tercer capítulo son cien por ciento junguianos, y a lo largo del libro la hermenéusis junguiana está más o menos presente. Estimé que los conceptos junguianos de la estructura y funcionamiento de la psique eran los más idóneos para servir de puente, en el lector medio occidental, entre una visión literal del mundo y una conceptuación simbólica del mismo. Jung es, asimismo, el puente occidental entre la psicología decimonónica y la llamada Psicología Trascendental, y como he sido un gran lector junguiano entre mis veinte y cuarenta años, sentí que Jung podía aclarar a la mente occidental del lector los mecanismos psicológicos que acaecen cuando nos conmueve una película (en este caso Perdidos) y la gran importancia que tiene “el inconsciente” en todo psiquismo humano. De esa forma preparaba al lector antes de que llegara a las páginas dedicadas al esoterismo de la Imaginación y del Mundo Imaginal.


- La edición en castellano del Liber Novus o Libro Rojo de Jung, donde su autor expone el contacto con las imágenes que surgían de su mundo interior, se ha presentado a escasos días de la publicación de Perdidos en el Mundo Imaginal ¿encuentras alguna relación de contenido y/o de significado entre ambos libros?

- Personalmente las considero sincronicidades. En mi libro dedico varias páginas a esa confrontación con “lo inconsciente” que Jung plasmó finalmente en su Libro Rojo y resumo su técnica de la imaginación activa de personificación de lo que él llamaba complejos cargados emocionalmente e imágenes arquetípicas. La serie Perdidos la he analizado, entre otros enfoques, como un ejercicio de imaginación activa audiovisual, amplificando algunas tramas y personajes recurriendo a algunos mitemas o arquetipos. Pero el mensaje final de mi libro, que ya está implícito en su título y subtítulo (Perdidos en el Mundo Imaginal. Vericuetos de la Imaginación Creadora y del Más Allá), creo que va más allá. Lo digo porque en el Libro Rojo Jung está sumergido en su Mundo Imaginal e intenta encontrar un sentido a tal irrupción, un tanto caótica en ocasiones, de imágenes arquetípicas, mientras que en mi libro el mensaje final que doy es que nuestra consciencia tiene, en última instancia, que dejar atrás incluso las visiones más excelsas del Mundo Imaginal, como muy bien advirtiera, sin ir más lejos del territorio ibérico, San Juan de la Cruz. Este mensaje, por cierto, queda insinuado en los últimos minutos de la serie Perdidos, cuando se extingue la “imaginalización” del Purgatorio al abrirse la puerta del fondo de la iglesia y penetrar por ella una luz inefable, esto es imposible de conceptualizar-imaginar.


- En tu libro, relacionas las grandes obras de teatro o de literatura y el séptimo arte ¿puedes avanzarnos algo sobre esa relación? ¿Es Perdidos, por tanto, algo más que un mero entretenimiento para los jóvenes?

- El cine es el séptimo arte y, por tanto, convergen en él los seis artes anteriores, literatura incluida. En lo que respecta a la literatura he recurrido especialmente a Unamuno, María Zambrano, José Lezama y Juan Goytisolo para esbozar algunos paralelismos. Así, para mí está claro que la novela escatológica La cuarentena de Juan Goytisolo es, en sí misma, un referente literario moderno que sirve perfectamente para contextualizar la trama escatológica central de Perdidos, cuyos personajes, en este sentido, están igualmente en “cuarentena”. Asimismo, las reflexiones unamunianas sobre la autonomía “imaginal” de algunos de sus personajes ficticios, especialmente el protagonista de Niebla, es un ejemplo literario hispánico de imaginación activa junguiana y pone en evidencia que los autores y artistas están influidos en menor o mayor grado por complejos cargados emocionalmente e imágenes arquetípicas que se “imponen” en su quehacer literario y artístico; fenómeno psíquico que ha acontecido igualmente en la serie Perdidos. Así que, por todo lo que vengo contestando en esta entrevista, está claro que para mí Perdidos es una muestra de cómo el Inconsciente Colectivo se ha vestido, con formas audiovisuales contemporáneas, para dotar de un ropaje aceptable a ancestrales arquetipos, escatológicos y de otras modalidades, que ya no conmueven a tales psiquismos occidentales en sus formas anteriores religiosas, artísticas, etc… No es, por tanto, un mero entretenimiento juvenil esta serie televisiva.


- Por último, ¿consideras que hay algo más allá del Mundo Imaginal en el que, según afirmas, está perdida la humanidad?

Hay diversos estratos cognitivos en los que la consciencia se encuentra perdida: consciente e inconsciente personal, consciencia colectiva (espíritu de la época o conjunto de cosmovisiones oficiales imperantes) e inconsciente colectivo. Creo que, como vienen diciendo los espirituales insignes de la Filosofía Perenne, sólo un profundo autoconocimiento interior hará que la consciencia reencuentre su hogar, y tal gnosis es de carácter metafísico, no psíquico, esto es, no conceptual y ni siquiera “imaginal”. En tal sentido recomiendo la lectura y meditación de lo que nos han dicho en el siglo XX vedantinos advaitas como Ramana Maharsi o Nisargadatta Maharaj.

viernes, 3 de diciembre de 2010

SACRIFICE OF THE HERO AND MEETING THE SOUL, IN CARL GUSTAV JUNG

About the epoch of his breaking off with Freud, Jung had the following dream:

I was with a brown unknown young man, a savage, in a solitary rocky mountain. It was before the dawn, the east sky was already clear and the stars were becoming extinct. Then Sigfrid's horn resounded for the mountains and I knew that we had to kill him. We were armed with guns and were stalking him in a steep strait. Suddenly, Sigfrid appeared in the high of the summit of the mountain, with the first nascent sunbeam. In a car of skeleton, he was descending rapidly for the rocky slope. When he doubles a corner, we shoot on him and he collapsed, wound of death. Full of disgust with myself and with repentance for having destroyed something so big and beautiful, I tried to flee, stimulated by the fear, since they could discover the crime. Then it began to rain copious and I knew that all the fingerprints of the crime would remain erased. I had escaped to the danger of come to light, the life could continue, but an unbearable feeling of fault was staying."

After narrating the dream, Jung expresses the impact that it stamped on his conscience:


When I woke up I pondered over the dream, but it turned out to me impossible to understand. Therefore, I tried to fall asleep, again, but a voice said, "you have to understand the dream immediately!” The interior agitation was increasing until the terrible instant in which the voice said: "if you do not understand the dream you will have to shoot yourself!”In my bedside table, there was a loaded revolver and I was frightened. Then I returned to ponder and suddenly I understood the sense of the dream: "this is the problem that it appears to the world!” Sigfrid represents what the Germans wanted to realize, namely, to impose his own will heroically. "Where there is a will one finds a way!”The same thing I wanted. However, it was not possible now, yet. The dream was showing that the attitude that was taking on bodily form by means of Sigfrid, the hero, already was not adapted to me any more. That is why he had to be murdered.  

Later I experienced great pity, as if I had shot on me. In this event was expressing my secret identity with the hero, as well as the suffering that the man experiences when his ideal and his conscious attitude is forced to sacrifice. Nevertheless, it was necessary to give end to this identity with the ideal of the hero; since it exists something slightly higher than the will of the Ego and to which it is necessary to submit. (…) The brown savage who had accompanied me and who properly had taken the initiative of the crime is an incarnation of the primitive shadow. The rain shows that it was eliminating the tension between the conscious and the unconscious.

In spite of the fact that it was then not possible to me to understand the meaning of the dream yet, because the scanty indications there were liberated new forces that helped me to take my experiment with the unconscious until the end
."

Jung agrees with midday clarity that, in the precise moment in which he had the dream, he did not know what that dream meant. But an interior voice, proceeding from the unconscious, warned him about the importance of understanding the sense of that dream, immediately. In addition, on having pondered it, he could meet on his interpretation: The death of the hero within . In addition, he realized that this problem, that was affecting him, was a dilemma that was concerning to the western world. The death of the hero means the dismantlement of the modern believing pretension, according to which, it is only because the will power and the power that grants the managing of the top functions of the conscience, the human being can achieve all his intentions -definitively, heroic hybris or, as the Analytical Psychology names it, an inflation-, where there is a will, there is a way!, forgetting that it exists universal laws that we are all subordinated. The above-mentioned fundamental principles or archetypes operate beyond the limited light of our conscience, which moves away increasingly from the necessary state of balance. It is not of surprising, so, that the immense majority of the Europeans declare themselves atheistic or agnostic. Nevertheless, similar attitude makes be afraid of the worst, because the dissociation of the personality becomes increasingly marked and, so, a danger of one conflagration. 

Likewise, as we have indicated before, when the conscience moves away from its instinctive substratum, from the unconscious, this one will acquire the features of an authentic daimon, represented by the Christianity with the image of the Devil, the face conceals of God. The alarming extension of the terrorism does not leave place to doubts; it is the most tangible sample of the danger that besiege to the modern humanity. Before similar proof of savagery, it begins some compensatory reactions that adopt the form of sects, congregations or Christian groups, which is the case of the evangelical ones, the Jehovah's Witnesses, the African Methodists, etc, as already happened in the origins of the Pisces Era. This illustrates that Christianity, like, on the other hand, also happens  with the Judaism and the Islamism, says nothing at all to the modern man., yet Though the big religions try to show the custody of the eternal truths legitimately, the certain thing is that they have to pay a tax: the loss of the temporary apparel in which they re-dress. In addition, in the contemporary world, it is not possible to support the inflexible attitude that characterizes to any monotheistic religion. To a certain extent, the psychologist understands the pretension of any religion to be proclaimed as authentic and unique, and that it conceives that its god is the real God. Ultimately, any religious conversion, if it is real, will exclude any observation of relativity. If it is genuine, it will have the character of being absolute, unique and unrepeatable for those who experience it. Because of this, Marie-Louse von Franz says the following:

"This way, we are situated in a terribly contradictory situation, because to have a religious experience there is needed a kind of absolute obligation, but this is irreconcilable with the reasonable fact that there are many religions, and a lot of religious experiences, and that the intolerance is really Barbarian and obsolete. The possible solution would be that every individual was retaining his own experience and was taking it like absolute, agreeing the fact that others have different experiences, linking the necessary absolute condition only to oneself: for me this is absolute (there is neither relativism, nor any other possibility), but I must not extend the limits to the field of the others. And this is what we try to do. We try that people have a religious experience without collectivizing it and giving the wrong step of insisting that it should be also valid for others. It must absolutely be valid for me, but it is a mistake for me to think that the experience that for me is absolute has to apply to others."

In certain way, the dream has a bearing on what happens when the individual suffers a real irruption of contents from the unconscious. The conscience confrontation with the unconscious products could be understood as an authentic religious experience, that, as Marie-Louise von Franz declares:

"It would mean an experience that cannot be reached by the intellectual effort, or exercising the concentration, or the yoga, or the exercitia spiritualia, but rather in a Self experience, which we only could have if we accept the unconscious and the life mysteries, and the difficulty of living through the own conflict.”

It is a question, therefore, of ego’s death and Self renaissance. Theme that I have referred a few lines above, and that I have expounded with sufficient detail in my essay on the union of the opposite ones, where I have exemplified it in the figures of both magicians protagonists of the J. R. Tolkien epic, The Lord of the rings: Gandalf-Saruman, among others.

jueves, 2 de diciembre de 2010

El SACRIFICIO DEL HÉROE Y EL ENCUENTRO CON EL ALMA , EN CARL GUSTAV JUNG

Hacia la época de su separación con Freud, coincidiendo con el inicio de su "experimento" un 12 de diciembre de 1913, es decir, de su inmersión en, y de su tránsito por, lo Inconsciente y, por tanto, el comienzo del trabajo con las imágenes que de allí le emanan y que se concretarán en su LIBER NOVUS o LIBRO ROJO, con fecha de 18 de diciembre de 1913, Jung tuvo el siguiente sueño:

Me encontraba con un joven moreno desconocido, un salvaje, en una solitaria montaña rocosa. Era antes del amanecer, el cielo del este era ya claro y las estrellas se extinguían. Entonces resonó por las montañas el cuerno de Sigfrido y supe que debíamos matarle. Íbamos armados con fusiles y le acechábamos en un estrecho acantilado.

De pronto, apareció Sigfrido en lo alto de la cumbre de la montaña, con el primer rayo del sol naciente. En un carro de osamenta descendía rápidamente por la pendiente rocosa. Al doblar él una esquina, disparamos sobre él y se desplomó, herido de muerte.

Lleno de asco de mí mismo y de arrepentimiento por haber destruido algo tan grande y bello, intenté huir, impulsado por el miedo, pues podían descubrir el crimen. Entonces comenzó a llover copiosamente y supe que todas las huellas del crimen quedarían borradas. Había escapado al peligro de ser descubierto, la vida podía continuar, pero quedaba un insoportable sentimiento de culpa
.”

Después de narrar el sueño, Jung expresa el impacto que imprimió en su consciencia:

Cuando desperté medité sobre el sueño, pero me resultó imposible comprenderlo. Intenté, pues, dormirme nuevamente, pero una voz dijo: “Tienes que comprender el sueño e inmediatamente!” La agitación interior fue aumentando hasta el terrible instante en que la voz dijo: “¡Si no comprendes el sueño tendrás que disparar sobre ti!” En mi mesita de noche había un revólver cargado y sentí miedo. Entonces volví a meditar y de pronto comprendí el sentido del sueño: “¡Éste es el problema que se le plantea al mundo!” Sigfrido representa lo que los alemanes quisieran realizar, a saber: imponer heroicamente su propia voluntad. “¡Donde hay una voluntad se encuentra un camino!” Lo mismo quería yo. Pero ahora ya no era posible. El sueño mostraba que la actitud que encarnaba por medio de Sigfrido, el héroe, ya no se adecuaba más a mí. Por ello, él tenía que ser asesinado.

Después experimenté gran compasión, como si hubiera disparado sobre mí. En ello se expresaba mi secreta identidad con el héroe, así como el sufrimiento que el hombre experimenta cuando es forzado a sacrificar su ideal y su actitud consciente. Pero había que dar fin a esta identidad con el ideal del héroe; pues existe algo más alto que la voluntad del Ego y a lo cual hay que someterse. (…) El salvaje moreno que me había acompañado y que propiamente había tomado la iniciativa del crimen es una encarnación de la sombra primitiva. La lluvia muestra que desaparecía la tensión entre lo consciente y lo inconsciente.

A pesar de que entonces no me era posible todavía comprender el significado del sueño por los escasos indicios, se liberaron nuevas fuerzas que me ayudaron a llevar a su fin mi experimento con el inconsciente
.”

Jung asiente con meridiana claridad que, en el preciso momento en que tuvo el sueño, no supo qué significaba. Pero una voz interior, procedente de lo inconsciente, le advirtió de la importancia de comprender el sentido de aquel sueño, inmediatamente. Y, al meditarlo, pudo dar con su interpretación: La muerte del héroe en su interior. Esto representa, en realidad, el sacrificio de su consciencia racional, orientada unilateralmente hacia el logro de los objetivos culturales colectivos, alimentados éstos por el espíritu de la época (zeitgeist).

Además, se dio cuenta de que ese problema, que le afectaba a él, era un dilema que se le planteaba al mundo occidental. La muerte del héroe significa, por tanto, el desmantelamiento de la pretensión moderna de creer que con la fuerza de voluntad y con el poder que otorga el manejo de las funciones superiores de la consciencia, el ser humano puede lograr cuanto se proponga –en definitiva, hybris heroica o, como lo denomina la psicología inflación-. Algo que suele expresarse con la afirmación ¡querer es poder!, olvidando que existen leyes universales a las que todos estamos supeditados. Dichos principios fundamentales, espirituales, o arquetipos operan allende la limitada luz de nuestra consciencia, la cual se aleja cada vez más del necesario estado de equilibrio. No es de extrañar, pues, que la inmensa mayoría de los europeos se declare ateo o agnóstico. Sin embargo, semejante actitud hace temer lo peor, porque la disociación de la personalidad se hace cada vez más acusada y, con ello, también el peligro de una conflagración. Y es que, como hemos indicado antes, cuando la consciencia se aleja de su sustrato instintivo, de lo inconsciente, éste adquiere los rasgos de un auténtico daimon, representado por el cristianismo con la imagen del Diablo, la cara oculta de Dios. La alarmante extensión del terrorismo no deja lugar a dudas; es la muestra más tangible del peligro que asola a la humanidad moderna. Frente a semejante demostración de salvajismo, empiezan a manifestarse reacciones sincréticas compensatorias, que adoptan la forma de sectas, congregaciones o grupos cristianos, cual es el caso de los evangélicos, los testigos de Jehová, los metodistas africanos, etc, como ya sucediera en los orígenes del cristianismo.

Esto acredita que la religión cristiana, como, por otro lado, sucede también con el Judaísmo y el Islamismo, ya nada le dice al hombre moderno. Y, si bien, las grandes religiones pretendan legítimamente ostentar la custodia de las verdades eternas, lo cierto es que han de pagar un tributo: la pérdida del ropaje temporal con el que se envisten. Además, en el mundo contemporáneo, no es posible mantener la actitud inflexible que caracteriza a toda religión monoteísta. Hasta cierto punto, el psicólogo entiende la pretensión de toda religión de proclamarse como auténtica y única y que conciba que su dios, es el Dios verdadero. A fin de cuentas, toda conversión religiosa, que sea verdadera, excluye cualquier atisbo de relatividad. Si es genuina tiene el carácter de ser absoluta, única e irrepetible para quien la experimenta. Por eso dice Marie-Louse von Franz, en su libro El puer aeternus,  lo siguiente:

Así, nos hallamos en una situación terriblemente contradictoria, porque para tener una experiencia religiosa se necesita una especie de obligación absoluta, pero esto es irreconciliable con el hecho razonable de que hay muchas religiones y muchas experiencias religiosas y que la intolerancia es realmente bárbara y obsoleta. La solución posible sería que cada individuo retuviera su propia experiencia y la tomara como absoluta, aceptando el hecho de que otros tengan experiencias distintas, vinculando la necesaria condición absoluta sólo a uno mismo: para mí esto es absoluto (no hay relativismo, ni ninguna otra posibilidad), pero no debo extender los límites al campo de los demás. Y eso es lo que intentamos hacer. Intentamos que la gente tenga una experiencia religiosa sin colectivizarla y dando el paso equivocado de insistir en que también sea válido para otros. Debe ser absolutamente válido para mí, pero es un error para mí pensar que la experiencia que para mí es absoluta tenga que aplicarse a otros.

En cierto modo, el sueñode Jung incide en lo que sucede cuando el individuo sufre una verdadera irrupción de contenidos provenientes de lo inconsciente. La confrontación de la consciencia con los productos de lo inconsciente puede entenderse como una auténtica experiencia religiosa, que, como declara Marie-Louise von Franz:

 “Significaría una experiencia que no puede alcanzarse por el esfuerzo intelectual, o ejercitando la concentración, o el yoga, o los exercitia spiritualia, sino más bien en una experiencia del Ser, que sólo podemos tener aceptando lo inconsciente y lo desconocido de la vida y la dificultad de vivir el propio conflicto.
 
Se trata, por tanto, de la muerte del ego y del renacimiento del Sí-Mismo, tema al que me he referido unas líneas más arriba, y que he expuesto con suficiente detalle en mi ensayo sobre la unión de los opuestos, donde lo he ejemplificado en las figuras de los dos magos protagonistas de la epopeya de J. R. Tolkien, El Señor de los anillos: Gandalf-Saruman, entre otras.

Continuará...