miércoles, 14 de octubre de 2009

SINCRONICIDAD COMO PUENTE ENTRE MATERIA Y ESPIRITU


Hoy voy a hablar del término psicoideo, acuñado por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, padre de la psicología analítica o profunda, en su libro La interpretación de la Naturaleza y de la Psique. Un trabajo que hizo junto al físico Wolfrang Pauli, quien, durante un tiempo, fue paciente suyo, y que es conocido por haber obtenido el premio Nobel por su principio de exclusión, según el cual, no puede haber dos electrones con sus cuatro números cuánticos iguales. Pauli propuso la existencia de un cuarto número cuántico (números que caracterizan los estados propios estacionarios de un electrón y que, por tanto, describen los orbitales atómicos) llamado de Spin, y que define el sentido de giro del electrón sobre su eje de rotación, generando un campo magnético a su alrededor.

Jung parece evidenciar que los conceptos de espacio y tiempo son irrelevantes para lo inconsciente colectivo. Es decir, que lo inconsciente colectivo está más allá del espacio y del tiempo. Dado que nuestra psique está compuesta por la consciencia, con su centro o foco de luz, a través del cual iluminamos los objetos externos y los internos, que es el Ego o complejo del Yo, y por un inconsciente, que en sus estratos más profuntos y sutiles es universal, de ello parece concluirse que, en esas regiones más sutiles, en lo inconsciente colectivo, precisamente, la psique trasciende el espacio y el tiempo. Ahora bien, "nuestro cerebro nos engaña", en el sentido de que pone numerosos filtros a la tremenda multitud de estímulos provenientes del mundo material, de un lado, así como de lo inconsciente colectivo, del otro, para que no "enloquezcamos".

Soy consciente de que hablar de psicoideo, de inconsciente colectivo y de arquetipos no es, en modo alguno, un asunto sencillo. Y que, aquí, la experiencia se hace ineluctable para comprender a qué se refería Jung al acuñar esos términos. Y, dicho sea de paso, quizás así se entienda mejor nuestra crítica a Ken Wilber, quien explicaba el término arquetipo sólo desde el aspecto más grosero, más colectivo, más obvio, o sea, como pauta de conducta común a la especie humana.

Para Jung, el campo psicoideo es el lugar de origen de lo psíquico y lo físico. De modo que, al hablar de lo inconsciente colectivo psicoideo hace referencia a esa banda del espectro psíquico que está allende lo psíquico y lo físico, pues los engloba a ambos. Así, cuando se constela un arquetipo, o sea, cuando se activa y se prepara para su emergencia plena en la consciencia, tienden a producirse fenómenos de sincronicidad. Precisamente, porque la acción del arquetipo se manifiesta dualmente: en el ámbito físico y en el psíquico. Al percatarse de esta doble manifestación del arquetipo, de esta "coincidencia significativa" de un acontecimiento interior y uno exterior, pleno de significado para el sujeto que lo experimenta, Jung postula la existencia de un ámbito o realidad unificada, en la que Espíritu y Materia no son sino una y la misma cosa. A esta realidad la denominó Unus Mundus, Mundo Unificado, sirviéndose del término escolástico utilizado por los filósofos medievales.

En este sentido, en su libro Arquetipos e Inconsciente colectivo, Jung escribe lo siguiente:

"Como la psique y la materia está contenidas en uno y el mismo mundo y además están en contacto permanente y descansan, en última instancia, sobre factores trascendentales, no sólo existe la posibilidad, sino también cierta probabilidad de que materia y psique sean aspectos distintos de una y la misma cosa. Los fenómenos de sincronidad apuntan, según me parece, en esa dirección ya que tales fenómenos muestran que lo no psíquico puede comportarse como psíquico y viceversa, sin que exista entre ambas un vínculo causal."

Marie Louise von Franz, en El Hombre y sus símbolos, utiliza el símil de un túnel, en el que la física está excavando por uno de sus extremos y la psicología profunda por el otro. De modo que, en útima instancia, ambas disciplinas están llegando al mismo punto (el unus mundus) y, por consiguiente, los resultados de la Física y de la Psicología son como las dos caras de una misma moneda.

En próximas entradas continuaremos profundizando en estas apasionantes ideas.

14 comentarios:

Maribel Rodríguez dijo...

Hola José Antonio,

Todo esto suena interesante, pero también un poco a ciencia ficción. No obstante, quién sabe. Quizás algún día estas cosas tengan su explicación, pues todos sabemos que las "causalidades" andan por ahí pululando y se escapan a nuestra comprensión.

Un abrazo

Maribel

José Antonio Delgado dijo...

Hola Maribel:

Gracias por tu participación.

Bien, como digo en el texto, hablar de arquetipos, inconsciente colectivo, campo psicoideo y unus mundus no es un tema nada sencillo. Especialmente, si sólo se "capta" a través del intelecto. Aquí juega un papel fundamental la intución, que debe de estar muy bien diferenciada si se pretende comprender lo que Jung trata de explicar.

Desde luego, para quien haya tenido, por poner un ejemplo de los muchos que se podrían traer a colación, la experiencia de estar profundamente enamorado de alguien, y no me refiero sólo al amor colectivo o masificado (el amor adolescente), los fenómenos de sincronicidad no son sino un "continuum espacio-temporal". Es decir, que se producen, por ejemplo, visiones, audiciones, sueños y vivencias de un calado impresionante, que luego, a la par, se corresponden con acontecimientos en el ámbito material de un modo sincronístico.

Otro de los fenómenos que suelen acontecer cuando se constela un arquetipo en lo inconsciente colectivo psicoideo, allende la unión de dos personas de un modo aparentemente azaroso, y con connotaciones misteriosas, místicas, son lo que se conoce como telepatía.

Otro ejemplo, muy al caso, es, por ejemplo, que uno de los enamorados mire el teléfono, mientras está pensando en llamar a su pareja y, en ese preciso momento, recibe una llamada de ella. Una sincronicidad en toda regla.

Yo no hablaría de "causalidades", sino, más bien, de "casualidades afortunadas o desafortunadas", por ejemplo.


Al sólo intelecto, que no al espíritu, le está vetado captar la numinosidad del arquetipo. Se asemeja a un individuo miope, sin gafas de largo alcance. De ahí que sea tan importante la intuición, que es, al alma, como un telescopio al mundo físico.

El asunto esencial es que las sincronicidades nos están aconteciendo continuamente, penetran el campo de nuestra consciencia, pero sólo nos percatamos ocasionalmente. Sobre todo, cuando se constela un arquetipo y entonces se prepara para su irrupción plena en la consciencia. Esto tiende a manifestarse, por ejemplo, a través de sueños premonitorios, de ensoñaciones y visiones. Sin perjuicio de las posibles "conversaciones con Dios", o sea, con una imagen emanada de lo inconsciente y con la que, a través de la imaginación activa, puede uno dialogar.

La física cuántica ha dado al traste con muchos de los presupuestos que se tenían no hace sino unas pocas décadas. El nuevo paradigma cuántico o psicoideo emergente está abriéndose paso y dará al traste con la visión mecanicista del paradigma newtoniano-cartesiano.

Un cálido abrazo

José

Pablo dijo...

Suena "un mucho" a ciencia ficción. Reconozco, con cierto pesar, que conceptos como "inconsciente colectivo psicoideo" escapan a mi comprensión y me suscitan únicamente dudas. ¿Interés? Más bien curiosidad. Y no creo que sea un problema de intuición, capacidad que hay que observar, cuidar y ejercitar constamente. Pero la intuición a veces significa dispersión.

El ejemplo del teléfono que suena entre dos enamorados me parece desafortunado.

Has visto que sigo apoltronado en mi escepticismo. Un saludo.

Pablo

Pablo dijo...

Estimado José Antonio,

Reconozco que me falta lectura acerca de la mayoría de contenidos y autores que citas en tus escritos. Quizá las opiniones que he escrito pequen de superficiales y, en cierta medida, de prejuiciosas, al no estar fundadas en un conocimiento profundo del tema. Pero no puedo evitar cierta falta de interés por esta perspectiva (en beneficio de otras) y una postura crítica (que no cerrada) hacia lo que he leído.

Tu ultima contestación me merece dos puntualizaciones: cuando decía que lo inconsciente colectivo psicoideo se me escapa, me refería a un punto de partida conceptual, no vivencial. La definición del post como "banda del espectro psíquico que está allende lo psíquico y lo físico" me resulta laberíntica. Que por cierto hay cosas que a tu abuela y a mí nos suenan a chino mandarino, que serán bien reales, pero hay otras que nos sonarán a chino cantonés y más bien sean dialectos de marcianos ¿no?

La segunda y última cosa es lo de la apariencia que doy de seguridad ante el modelo newtonianocartesiano, del 2+2 son cuatro y de la falta de interés por conocerme a mí mismo. Es una obviedad, pero me parece oportuno recordar que Jung no es el único camino válido para descorrer velos. Así que, impresión errónea.

Pd. La sincronicidad más o menos si me lo sepo. Es un concepto divertido y algo ambiguo, pero no me parece que el ejemplo del teléfono le haga justicia. Opinión personal, nada más.

Un saludo.

José Antonio Delgado dijo...

Hola Pablo:

Como siempre bienvenido a esta humilde morada.

Bueno, Pablo. En tu intervención hay dos aspectos que yo destacaría.

El primero es que, como tú dices, lo concerniente a "lo inconsciente colectivo psicoideo" se te escapa. Y es natural. Utilizando un poco el modelo wilberiano, diríamos que, para acceder a lo inconsciente colectivo psicoideo, que sería el nivel de consciencia al que Wilber denomina "No Dual", o sea, el ámbito de la No-Dualidad, hay que haber pasado antes por los otros niveles de consciencia. Y es un largo recorrido, no exento de peligros.

Claro, a quien se encuentra en niveles como el meme verde, los relativistas, o, aún peor, en el nivel racionalista-empirista, como les sucede a los científicos newtoniano-cartesianos, los niveles "sutiles", como los denominan los esoteristas, por decirlo así, les suenan a "ciencia ficción" o, como dice mi abuela, "les suena a chino mandarino". Ahora bien, eso no significa que el chino mandarino no exista. Existir, por supuesto que existe, lo que pasa es que, como le sucede a mi abuela con ese idioma, pues se les escapa, está fuera de su alcance.

El segundo es que investigaciones sobre ello hay por doquier. Te invitaría, por ejemplo, a que visitaras la página web de José Luis, donde introduce ciertas ideas del Físico David Bohm, o del neurólogo Karl Pribram y su modelo holográfico del funcionamiento del cerebro. También te recomendaría la lectura de Fritjov Capra, otro físico excelente, o de Varela y Maturana, Biólogos en este último caso; por no mencionar, al fantástico Rupert Shaldrake y su hipótesis de los campos morfogenético y resonancia mórfica. Asímismo, Carl Gustav Jung es imprescindible en los libros que menciono en mi entrada. Y, en mi propio libro, el Retorno al paraíso perdido, en uno de sus capítulos, hago un repaso por todas estas teorías e hipótesis y las aplico a la psicología analítica. La lista es interminable, la verdad. De modo que, para saciar tu "curiosidad" tienes donde elegir.

Ahora bien, hay una diferencia esencial entre curiosidad e interés. Si tuvieras interés, estarías dentro de, inter-esse, y, por lo tanto, te tocaría muy de lleno, te movilizaría a investigar porque en esa investigación lo que buscas, en el fondo, es a tí mismo, o, cuanto menos, a una parte de tí. Mientras que, cuando dices que te suscita curiosidad, en el fondo pareces mostrar que no te interesa lo más mínimo conocerte, descorrer velos. Al menos, es la impresión que dás.

Cuando afirmas tan rotundamente que el ejemplo del teléfono que suena entre dos enamorados te parece desafortunado demuestra dos cosas: una, que no sabes lo que es la "sincronicidad"; dos, y derivado de lo anterior, que no has tenido demasiadas experiencias de sincronicidad.
Como en todo, aquí lo importante es la experiencia. Los nombres con los que se designe esa experiencia tienen mucha menos relevancia.

Por cierto, que no debemos confundir tener una actitud escéptica, algo muy saludable, con una actitud colmada de pre-juicios. Y, ahondando en esto último, los pre-juicios se emiten siempre que no se es consciente plenamente de lo que uno trata.

Nuevamente, Pablo, gracias por tu intervención.

saludos

José

Moisés Garrido dijo...

Tema clave, y complejo, para comprender la trascendencia de la psicología junguiana. Y tema fundamental para mí en su día a la hora de abordar el estudio del fenómeno OVNI. Recuerdo que se me hizo la luz cuando leí "Un mito moderno: sobre cosas que se ven en el cielo", obra póstuma de Jung en la que aplicaba el concepto de "psicoide" a esas presuntas manifestaciones de los 'platillos volantes' -que así se llamaban en aquella época- en los cielos de todo el mundo. A partir de ese momento, me preocupé más de estudiar la psique del testigo que las características del objeto observado. Los ovnis como proyección del inconsciente. Por tanto, estaríamos ante un mito contemporáneo: los nuevos dioses tecnológicos. De ahí ya derivé a la llamada "Paraufología", la interrelación entre el fenómeno ovni y lo paranormal. He escrito mucho sobre el tema, como el siguiente artículo en el que condenso mis ideas sobre dicha cuestión: http://www.jlgimenez.es/articulos_colaboraciones/ovnis_dimensiones.htm

Un abrazo,

Moisés Garrido

José Antonio Delgado dijo...

Hola Moisés:

Muchas gracias por tus aportes tan interesantes. Tu enlace seguro interesará a todo aquel buscador de la realidad que se encuentra allende el mundo manifiesto u "objetivo".

Recomiendo la lectura del articulo de Moisés encarecidamente.

Un abrazo

José

Anónimo dijo...

Uno de los aspectos mas misteriosos de la sincronicidad que me rompe los esquemas una vez superado cualquier prejuicio y aceptado en toda su naturalidad, corresponde a las sincronicidades periódicas. Una vez tiene uno su estadística personal comprueba estupefacto que en correspondencia con un suceso externo tienes la plena seguridad que un cambio se va a producir a nivel personal, o un suceso inesperado aguarda al florecimiento cuando por ejemplo la luna llena cae en el día 27. La noche de todos los santos. El mismo día de agosto, el mismo mes. Incluso tengo anotado la noche de los festivales de eurovisión. Es decir aparece un sincronismo cíclico que no te abandona como si estuvieras abonado.

Existirá un destino sincrónico?,. Una espiral espacio tiempo ligada a lo psíquico/materia?. Seria posible extraer conclusiones en relación a una periodicidad sincrónica?

De todos el mas extraño que he vivido es tener un reloj parado en una hora y en un día de un mes, y al llegar ese instante......el mundo se cae encima.

Un saludo de Juan Manuel

Marta Vélez Proyecto Espiga dijo...

Hola José Antonio, me parece interesantisimo el tema sobre sincronisno y la red en el laberinto de versiones y opiniones de las personas que nos conectamos contigo, unas a favor y otras en contra, "como debe ser en un mundo globalizado".
Como te decia, este tema me interesa muchisimo, pues estoy en este momento defendiendo mi tesis doctoral sobre neurociencia y complejidad, y ¿sabes?, en el laberinto de mi investigación me encontré con senderos que me hablaban de ciencia y espiritu de la boca del Dalai Lama, de Sincrodestino desde Depra Chopra, de mandalas desde Hung, de relatividad desde Einstein, el principio de la complementariedad de Borh, de la Ecuación Fundamental de la Mecánica Cuantica de Erwin Schödinger premio nobel de fisica en 1933, la neurofenomenologia de Valera, entre otros, y me emocina, descubrir que muchas otras personas estan en la misma búsqueda, aunque en diferentes senderos del gran laberinto del aprendizaje.
Te felicito por tu dominio del tema y tu gran capacidad para comprender a los demás en sus respuestas diferentes.
Marta.
Mi tema se relaciona con la página www.proyectoespiga.com

José Antonio Delgado dijo...

Hola Marta:

Bienvenida. Gracias por tu comentario. Muy interesante que estés defendiendo una tesis sobre neurociencia y complejidad. Interesante esta ¿sincronicidad? Porque también yo me serví de la "teoría del caos", de la "teoría de sistemas", para escribir mi hipótesis del sistema psíquico. Esto lo publiqué en www.odisejung.es y en mi libro El retorno al Paraíso Perdido. Así que, compartimos intereses comunes. Al final, la búsqueda a la que aludes es la búsqueda de Uno Mismo.
Gracias por tu aportación.

José

Anónimo dijo...

hola: gracias por vuestra tarea; vuestras justificaciones científicas me reconfortan e incentivan a no abandonar mis inquietudes sobre estos temas que si bien no he investigado en forma científica, me he acercado a su conocimiento de una manera intuitiva, por experiencia propia y/o por sincronicidad. ¡Enhorabuena!

universidad planetaria dijo...

Hola,
Se podría decir que toda esta ciencia, que podemos llamar integradora, al superar las antiguas dualidades (mente-cuerpo, etc.) bulle como nunca en internet y en las revistas científicas, por mucho que la ciencia clásica ande aún desfasada y despistada. La reciente publicación del "Libro Rojo" de Jung marca sin duda un hito histórico, al ser condiderado como el libro inédito más importante de la historia de la psicología. Conductismo y representacionismo van dejando paso a enfoques fenomenológicos, holistas, donde la intuición y la creatividad científica dejan de estar rodeadas de misterio alguno. La continua relectura y digestión del prólogo junguiano del I Ching, donde compara el pensamiento científico lineal, de causa-efecto, con el de sincronicidad me ha llevado a renombrar, graciosamente, a este término, como "sincronEcedad", con "E", pues para mí tiene mucho de sentido común. Tras muchos años de "científico outsider" integrando ciencia nos ha nacido una criatura, la "sensosfera", el mundo de las sensaciones, un mundo que andaba bastante oculto para la ciencia, pero que había sido excelentemente descrito desde la fenomenología de Husserl. Merleau-Ponty le llama "la carne". Incluso nos hemos animado a crear un nuevo "servidor" (mocoputomoco) simbiótico, que te incluye a tí, a tu cuerpo sensorial, y al ecosistema, y te lleva a valorar tu propia potencia perceptiva y a olvidar esa idea que habéis citado de que el cerebro está continuamente filtrando información "innecesaria"...
La "sensosfera" podría ser la teoría más importante del siglo, englobando a "lo inconsciente colectivo".
Saludos y gracias
Agustín Antúnez
simbiodiversidad.blogspot.com ("el blog más desordenado del mundo")

Anónimo dijo...

Gracias, José antonio por este blog. no tengo formación específica científica, pero me "intereso" mucho por el cómo y el porqué de las cosas.
Después de leer mucho sobre evolucionismo creo que el concepto de sincronicidad y su estudio puede dar mucha luz y explicación dónde otras teorías no podrán demostrar cientificamente la realidad de las cosas.
Prometo leer tu obra, ya que he visto mucha claridad en tu razonamiento y forma de pensar. Creo que me ayudará mucho en mi personal búsqueda. Gracias.
Saludos.

José Antonio Delgado dijo...

Hola a todos los anónimos, y bienvenidos a esta humilde morada.

Agradezco vuestros comentarios de apoyo.

A quienes estén interesados en mis obras les recuerdo que sólo están disponibles a través de esta web, por lo que la manera de conseguir los libros es escribiéndome un correo electrónico a la dirección que aparece en el blog, solicitando número de ejemplares y dirección postal de envío. Y se los haría llegar por correo certificado contrarrembolso.

Saludos a todos

José