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domingo, 25 de febrero de 2024

UNA CRÍTICA JUNGUIANA A LOS ABORDAJES DEL NARCISISMO QUE ESTIGMATIZAN AL NARCISISTA Y VICTIMIZAN AL OTRO.

 

UNA CRÍTICA JUNGUIANA A LOS ABORDAJES DEL NARCISISMO QUE ESTIGMATIZAN AL NARCISISTA Y VICTIMIZAN AL OTRO

José Delgado González. Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana.

 

Resumen.

El narcisismo es un fenómeno psicológico complejo que ha sido objeto de estudio desde diversas perspectivas teóricas. Sin embargo, en muchos abordajes, el narcisista es retratado como "malo" y la persona que se relaciona con él como "víctima". Desde una orientación junguiana, este artículo examina críticamente estos enfoques, destacando la importancia de comprender la dinámica del narcisismo desde una perspectiva más holística y compasiva.

Palabras clave: Narcisismo, Jung, Estigmatización, Víctima, Comprensión.

Introducción.

El narcisismo, como constructo psicológico, ha sido abordado desde diversas corrientes teóricas, dando lugar a diferentes interpretaciones y enfoques de tratamiento. Sin embargo, en muchos contextos, el narcisista es etiquetado como "malo" y la persona que interactúa con él como "víctima". En este artículo, desde una perspectiva junguiana, se cuestionará esta dicotomía simplista y se explorará una comprensión más profunda del narcisismo y sus implicaciones en las relaciones interpersonales.

El Narcisismo desde la Perspectiva Junguiana.

Según la psicología analítica de Carl Gustav Jung, el narcisismo no se limita a una patología individual, sino que refleja una desconexión con el sí mismo y una sobreidentificación con la imagen superficial del yo o máscara social (Jung, 1966). Desde esta perspectiva, el narcisismo no se considera intrínsecamente "malo", sino más bien un mecanismo de defensa que surge de la falta de integración de la sombra y del anima/animus.

Jung advirtió contra la simplificación de los complejos psicológicos como el narcisismo en términos de "bueno" o "malo", instando a los terapeutas a explorar la totalidad de la psique y reconocer la coexistencia de aspectos luminosos y oscuros en cada individuo (Jung, 1938).

La Estigmatización del Narcisista y la Victimización del Otro.

En muchos enfoques contemporáneos, el narcisista es retratado como el villano de la historia, mientras que la persona que se relaciona con él es vista como la víctima inocente de su manipulación y crueldad. Sin embargo, esta narrativa binaria ignora la complejidad de las dinámicas narcisistas y perpetúa estereotipos dañinos que impiden una comprensión profunda y una intervención efectiva. Además, ignora la existencia de rasgos narcisistas en las personas que se relacionan con un narcisista y, por lo tanto, el trabajo terapéutico con la sombra.

La estigmatización del narcisista como intrínsecamente malvado perpetúa el ciclo de vergüenza y autoincriminación, dificultando la búsqueda de ayuda y el crecimiento personal. Del mismo modo, la victimización del otro puede limitar su capacidad de empoderarse y establecer límites saludables en las relaciones interpersonales (Millon & Grossman, 2005).

Una Perspectiva Compasiva y Holística.

Desde una perspectiva junguiana, es crucial adoptar una visión más compasiva y holística del narcisismo y sus implicaciones en las relaciones humanas. Esto implica reconocer la complejidad de la psique y la interconexión entre los aspectos luminosos y oscuros de la personalidad.

En lugar de estigmatizar al narcisista y victimizar al otro, se debe fomentar la compasión y la empatía hacia todas las partes involucradas, reconociendo que tanto el narcisista como la persona que se relaciona con él están lidiando con sus propios desafíos y heridas emocionales (Kernberg, 1975). Todo ello sin perjuicio de los límites que es necesario poner a la persona narcisista y del conocimiento de los rasgos que caracterizan a los narcisistas de cara al trato con ellos.

Conclusiones.

En conclusión, los abordajes del narcisismo que estigmatizan al narcisista y victimizan al otro reflejan una comprensión limitada y polarizada de la psique humana. Desde una perspectiva junguiana, es fundamental reconocer la complejidad y la interconexión de los aspectos luminosos y oscuros de la personalidad, y adoptar una visión más comprensiva y holística del narcisismo y sus implicaciones en las relaciones interpersonales.

Bibliografía:

Jung, C. G. (1938). Psicología y religión. Paidós.

Jung, C. G. (1966). Psicología de la transferencia. Paidós.

Kernberg, O. F. (1975). Borderline conditions and pathological narcissism. Jason Aronson.

Millon, T., & Grossman, S. (2005). Moderating severe personality disorders. John Wiley & Sons.

Webgrafía:

APA Style. (s.f.). Recuperado de https://apastyle.apa.org/

American Psychological Association. (s.f.). Recuperado de https://www.apa.org/

 

jueves, 9 de abril de 2020

UNA SOCIEDAD DE ZOMBIS


Una de las más fecundas enseñanzas que he podido aprender en el trato, indirecto, a través de pacientes que han convivido con personalidades psicopáticas y narcisistas, y directo, con psicópatas subclínicos y personalidades con trastornos del grupo B (narcisistas, límite o borderline, histriónicas y antisociales), es la importancia que tiene el contacto directo con la Vox Dei, con la Voz interior, es decir, con la sabiduría de la Naturaleza interior.

La fidelidad a esa Naturaleza íntima a la que los psicólogos de orientación junguiana denominamos psique inconsciente es, también, lo que algunos de mis pacientes terminan aprendiendo después de todo un proceso psicoterapéutico de reconstrucción, iniciando a partir de entonces un camino que les conduce a devenir aquello que auténticamente “Son” desde que nacieron. 

Los pacientes que inician dicho Camino agudizan los sentidos interiores, lo que les permite "escuchar",  "ver", "percibir por adelantado",  etc., no sólo los contenidos de su propio interior, a través de insights y de sueños, sino también la relación entre su vida psíquica y lo que les acontece en la realidad objetiva.

Una de las habilidades que desarrollan consiste en que pueden detectar en la realidad objetiva aquellos comportamientos, y señales, que proceden de personalidades psicopáticas y/o narcisistas, neutralizando su acción cuando es preciso, y alejándose de su radio de acción apenas los detectan si fuera necesario. Quizás la enseñanza más importante proceda de la toma de consciencia de su estado de fragmentación, de su necesidad de apoyarse en puntos de vista colectivos, de en qué medida ellos explotan y absorben de un modo infantil y rapaz a su entorno, en lugar de enriquecerlo con su presencia y su actitud.

Los psicópatas y los narcisistas malignos se sirven de las personalidades "zombi" como "monos voladores", para tratar de succionar la vitalidad de aquellas personas que aún conservan cierto grado de conexión emocional con su interioridad. De ahí la necesidad que tienen estas personalidades muertas en vida de alimentarse de un modo parásito de personas empáticas.

Asimismo, algunos pacientes comprenden que las personalidades del grupo B, así como los psicópatas, son la expresión palmaria de un mundo en decadencia. De una sociedad que ha perdido su alma, como se refleja en las series y películas de Zombis, representantes del insaciable deseo de consumir. Una cultura en donde el símbolo unificador ha dejado de ser efectivo para todo un colectivo, es decir, la imagen cristiana de Dios ha fallecido. Dichas personalidades plutocráticas necesitan alimentarse (parasitándolas) de aquellas personas que aún mantienen la frescura y vitalidad que les confiere el contacto, consciente o inconsciente, con el mundo anímico. Y es que esa "hambre de trascendencia", esa pérdida irreparable del Símbolo, esto es, de la expresión tangible a los sentidos del alma de lo absolutamente trascendente, no podrá nunca satisfacerse con ningún objeto de consumo, con ningún bien material.

De igual modo, algunos pacientes adquieren con el tiempo la capacidad de comprensión de la relación existente entre la realidad subjetiva y la objetiva, en esos arreglos que los junguianos denominamos "sincronicidades".

Estos aprendizajes, provenientes de la experiencia, son especialmente importantes para comprender lo valioso que resulta la transformación de una oveja en un hombre, de una personalidad colectiva en un individuo completo, máxime atendiendo al peligroso avance de las ideologías, y de los grupos espiritualistas regentados por psicópatas adaptados (Garrido) o cotidianos (Marietan). 

Hoy, más que nunca, el alma constituye un objeto de interés cuya potencia de atracción es tanto más alta, cuanto mayores son los conflictos sociales y religiosos en el mundo.

José González 
Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana.

viernes, 3 de abril de 2020

SOBRE EL ESTADO PSÍQUICO DEL PUEBLO ESPAÑOL




Los indescriptibles acontecimientos del último año en España inducen la sospecha de que su causa se encuentra posiblemente en una peculiar perturbación psicológica en el país.

Quien pregunte a un psicólogo lo que piensa al respecto debe esperar una respuesta desde su específico punto de vista. Si se adopta esta perspectiva no resulta difícil observar que la situación política en España es una expresión palmaria de un estado de disociación y de escisión psíquicas. 

Hace aproximadamente cuatro  años vengo comprobando en lo inconsciente de mis pacientes unas curiosas perturbaciones que no cabría atribuir únicamente a su psicología personal. Dichas perturbaciones procedían de unas relaciones sentimentales con determinadas personalidades trastornadas cuyo diagnóstico clínico formaba parte del grupo B de trastornos de la personalidad conocidos como narcisismo y psicopatía.

Cuando observé la extensión de dichos fenómenos en la consulta comencé a fijarme en los fenómenos colectivos, no solo en España, sino también en el resto del mundo. Mi sorpresa fue que las actitudes observadas en personalidades narcisistas y psicópatas se estaban extendiendo en la cultura occidental de un modo preocupante. Observaba entonces cómo en España ciertas personalidades con un comportamiento narcisista y psicopático estaban accediendo con una facilidad pasmosa al poder estatal. 

El trabajo con mis pacientes consistía en que comprendieran el significado que la experiencia con personalidades terriblemente malvadas tenía, así como la importancia de tomar conciencia de que dichas personalidades encarnan el desorden, el caos y el mal que habitan en la profundidad de la psique.

Sin embargo, la integración de los contenidos inconscientes es un acto individual de realización, comprensión y valor moral. Es una tarea muy dificultosa que exige un elevado grado de responsabilidad ética. Solo de un número de individuos relativamente reducido cabe esperar la capacidad para un logro semejante y esos no son los líderes políticos de la humanidad, sino sus líderes morales.

En cambio, la inmensa mayoría de las personas sigue en un estado de consciencia que es incapaz de integrar los contenidos sombríos que emergen desde lo inconsciente. De hecho es muy probable que esas fuerzas asalten a la consciencia y de un modo improviso y con gran violencia sometan la voluntad de muchos. Los síntomas anunciadores de semejante situación los tenemos delante de nuestras narices: el incremento de las tendencias totalitarias, de la esclavitud estatal y de las ideologías de tinte comunista.

Únicamente en el individuo es esperable una actitud que conduzca a la erradicación de la lastimosa inconsciencia del hombre, de su infantilismo y de su debilidad individual para que sean sustituidos por un ser humano que sepa que su destino depende de él y no del Estado o del Gobierno.

José González.
Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana.

sábado, 22 de septiembre de 2018

FENOMENOLOGÍA DEL ANIMA. PSICOPATÍA, NARCISISMO Y OTROS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD

Fenomenología del anima. Psicopatía, narcisismo y otros trastornos de la personalidad.



José González
Psicoterapeuta de orientación Junguiana



Desde hace ya unos cuantos años busco la manera de tomarme unos días de vacaciones, normalmente durante el mes de septiembre, para poder retirarme del mundo y meditar acerca de los acontecimientos interiores y exteriores que han tenido lugar durante el último año, así como para interpretar mis sueños, en especial los de carácter arquetípico, aquellos que las culturas ancestrales denominan sueños verdaderos (en el sentido de que lo Real se hace presente en esos sueños).


En esta ocasión mi viaje ha tenido por destino, como ya es habitual en los últimos años, las playas de Huelva. Aquí, en Huelva, reside uno de mis hermanos en el camino espiritual. Con él he tenido varios encuentros alrededor de los temas que nos convocan y voy a aprovechar para publicar en Psicología profunda y Espiritualidad algunas de las reflexiones y conclusiones a las que llegamos.








En el primer encuentro con Raúl, aquí en Huelva, el tema que abordamos fue lo que podríamos denominar la fenomenología del anima. Nuestra conversación se centró en los aspectos oscuros del arquetipo del anima (siendo que la relación con el anima es siempre oscura, por cuanto convoca la oscuridad del Self) pues a ambos nos tiene en estos momentos inmersos en una investigación profunda. Se trata de nuestro trabajo de investigación alrededor de los trastornos de la personalidad y, especialmente, en dos de los trastornos más extendidos actualmente en la cultura occidental: el trastorno de la personalidad narcisista y el trastorno de la personalidad psicopática.


Para tratar algunos de los aspectos fundamentales de estos dos trastornos de la personalidad estuvimos viendo una película que nos pareció muy bien documentada alrededor de estos trastornos. Se trata de la película titulada “Pura Sangre”. A aquellos que no hayáis visto la película y tengáis la intención de verla podéis saltar el siguiente párrafo en el que hablo de la trama. Recomendamos en todo caso la visualización de esta película a todas aquellas personas interesadas en conocer cuáles son las manifestaciones más sobresalientes de ambos trastornos.


En esta película pudimos ver la asociación entre una adolescente con trastorno psicopático de la personalidad y una adolescente con trastorno narcisista de la personalidad, con un objetivo común: asesinar al padrastro de la chica narcisista por haberla tratado de un modo autoritario (poniendo límites a su carencia de valores morales) y por confrontarla con su comportamiento egocéntrico y carente de empatía.


Una de las conclusiones a las que llegamos después de varios años de investigación alrededor de dichos trastornos de la personalidad es que nos diferenciamos del enfoque de los principales investigadores de estos trastornos en los siguientes puntos:


  1. Para nosotros, según hemos venido observando a lo largo de estos últimos cuatro años, los trastornos de la personalidad del Clúster B tienen una gama amplia de manifestaciones diagnósticas que van de los casos más leves, con histeria y trastorno límite de la personalidad, a los casos más graves con conductas antisociales de carácter psicopático. Por cierto que la gravedad del trastorno está en directa relación con la intensidad del TNP y de los rasgos antisociales.
  2. Por lo tanto, del punto número uno se deriva que para nosotros existe una amplia gama de grises y en esto coincidimos con el investigador psicodinámico Otto Kernberg. Nos alejamos por tanto de las perspectivas más dualistas de blanco o negro como por ejemplo la defendida por Iñaki Piñuel, para quién psicópatas y narcisistas son básicamente lo mismo. Para mí, ni siquiera entre los narcisistas podemos generalizar, dado que las personas con estos trastornos expresan una amplia gama de comportamientos que van de los casos más graves, con conductas antisociales, a los casos más leves con conductas límites o borderline, cuyo pronóstico de curación es mucho más halagüeño.
  3. Encontramos ambos una diferencia sustancial entre las personas con trastornos psicopáticos de la personalidad y el trastorno antisocial de la personalidad, tal como viene definido en el DSM 5. Consideramos que el DSM se centra principalmente en las conductas antisociales, al describir los criterios diagnósticos del trastorno antisocial de la personalidad, obviando en cierta medida lo que es nuclear en los trastornos psicopáticos de la personalidad, que es precisamente la estructura de personalidad de estás personas. De ahí que consideremos importante la inclusión de la psicopatía como una categoría distinta dentro de los trastornos de la personalidad del Cluster B. Algunos rasgos constitutivos de los psicópatas son la cosificación que hacen de las personas, el deseo de poder como motivación fundamental y, por tanto, la incapacidad para amar y la necesidad que tienen de utilizar a las personas como si fuesen un combustible del que servirse para sus propios fines ególatras y egoístas.
  4. Otro de los aspectos en los que nos diferenciamos de otros investigadores a la hora de abordar los trastornos psicopáticos y narcisistas de la personalidad es la diferenciación estricta entre trastorno narcisista de la personalidad y trastorno psicopático de la personalidad que algunos investigadores sostienen, como si ambos trastornos no tuviesen nada que ver el uno con el otro. En mi opinión hay personalidades narcisistas que además presentan conductas antisociales y esta combinación les hace parecerse mucho a las personas con trastorno psicopático de la personalidad hasta el punto de que la distinción muchas veces se hace realmente difícil.
  5. Durante la película pudimos observar perfectamente uno de los comportamientos que suelen presentarse cuándo dos personalidades, narcisista y psicopática,  mantienen una relación asociativa. Así dos personas con estos trastornos pueden perfectamente relacionarse relativamente bien sí tienen entre ellas un objetivo común.
  6. Por cierto que a un psicópata la reclusión en la cárcel no le resulta para nada conflictiva y esto es algo que también podemos ver en la película, a diferencia de un narcisista para quién dicha experiencia sí le resulta problemática. Y esto es así porque para el narcisistas la máscara social es muy importante, dado que, como dice Sam Vaknin, el narcisista es una persona social, necesita de la admiración del público (la sociedad) de la cual se alimenta. Sin embargo, para el psicópata ser admirado no es lo fundamental, sino la obtención de poder y la satisfacción de todos sus deseos hedonistas de un modo inmediato.
  7. Uno de los puntos de debate fue el de si los psicópatas son o no enfermos o trastornados. Buena parte de los investigadores de la psicopatía defienden que estas personas no son enfermas o trastornadas, sino que su comportamiento se deriva de su propia personalidad y, por lo tanto, se trata de un modo de ser diferente del normal y en cualquier caso egosintónico. Sin embargo, en muchos trabajos de investigación sobre psicopatía, encontramos que en las personalidades psicopáticas existen disfunciones o desviaciones en tres dimensiones de la personalidad diferentes: A) en el ámbito cognitivo,  por su egolatría y pensamiento egocéntrico, su tendencia a la suspicacia, a la desconfianza del prójimo y a cierto comportamiento de tipo paranoico; B) En el ámbito afectivo, que es el que es encuentra más afectado, hallamos que el psicópata es incapaz de tener empatía. Ahora bien, lo que el psicópata es incapaz de hacer es sentir la emoción que la otra persona está sintiendo en un momento dado, como por ejemplo cuando la persona psicópata triangula, realiza luz de gas, es decir, maltrata emocionalmente a la otra persona y luego niega haberla maltratado haciéndola creer que se lo está inventando; o bien, cuando tras un periodo de bombardeo amoroso con muchos piropos y halagos, el psicópata muestra una terrible frialdad cuando su pareja espera una actitud amorosa propia de alguien enamorado. Ese padecimiento que el psicópata (y también el narcisista) provoca en el otro es incapaz de sentirlo. C) Por último, los psicópatas también presentan comportamientos desviados, como por ejemplo cuando realizan actos antisociales: pueden utilizar como testaferros a personas de su familia para obtener beneficios económicos estafando a terceras personas. Como resultado de estos comportamientos, serán sus familiares quienes tendrán que vérselas con el sistema judicial porque han sido engañados y manipulados por el psicópata para estafar a un tercero. Así la persona estafada denunciará los actos constitutivos de delito, dirigiendo su denuncia a personas que a su vez han sido engañadas por el psicópata para conseguir así sus propios objetivos egoístas. Con ello el psicópata queda exento de cualquier responsabilidad civil o penal porque ha utilizado de parapeto a un familiar, ya sea su mujer, ya sea un hijo/a, ya sea cualquier otra persona que pueda utilizar, que serán quiénes tengan que afrontar las consecuencias de las actuaciones antisociales del psicópata. Por supuesto el psicópata no siente ningún remordimiento, ni ninguna culpa por haber provocado daño, perjuicio económico y/o sufrimiento y, por lo tanto, en ningún caso se responsabilizará de ellas una vez provocado el daño.
  8. Así pues, considerando lo que hemos dicho en el punto número 7, los psicópatas sí presentan un trastorno tanto en su modo de pensar, como en su modo de sentir y en su modo de comportarse. De ahí por tanto que los investigadores que defienden que el psicópata no es un enfermo tengan parte de razón, en tanto en cuanto la psicopatía como manifestación de una estructura de carácter no tiene cura, porque en realidad no hay nada que curar por ser precisamente esa la expresión genuina de la psicopatía. Pero, al mismo tiempo, quienes defienden que la psicopatía es un trastorno y, por lo tanto, lo que antiguamente llamábamos una enfermedad, también tienen parte de razón, dado que el psicópata presenta una serie de comportamientos y de desviaciones en su proceder cognitivo y emocional que lo distinguen de la persona común. Así, si el criterio para considerar a un psicópata como no enfermo es su modo de ser, como expresión de una estructura de carácter, podríamos considerar también la esquizotipia por ejemplo como expresión de una estructura de carácter desviada de la norma por resultar extraña y extravagante.

Después de haber debatido alrededor de estos ocho puntos fundamentales que surgieron en nuestra conversación, proseguimos hablando de los aspectos arquetípicos que los psicólogos y psiquiatras psicodinámicos continúan sin considerar, a pesar de los descubrimientos de Carl Gustav Jung. Así, Otto Kernberg y otros psicoanalistas necesitan realizar unas reflexiones circulares complejísimas que se evitarían si se contemplaran los descubrimientos de lo inconsciente colectivo y los arquetipos por parte del díscolo ex discípulo de Freud. Por ejemplo, para el caso de los narcisistas malignos no haría falta recurrir a las heridas narcisistas de la infancia provocadas por los padres, es decir, a la perspectiva de las relaciones objetales si se comprendiera que en la estructura psíquica del niño hallamos el arquetipo de la madre y el arquetipo del padre que son los auténticos protagonistas en la relación con el padre objetivo y la madre objetiva. Al mismo tiempo se descargaría bastante de culpa y malestar a los padres que con esfuerzo y cariño han querido lo mejor para sus hijos. De esto se deriva también que no es tanto el modo en que los padres se relacionan con el niño y le tocan los genitales al limpiarle, por ejemplo, lo que provoca posteriormente un trauma y un comportamiento narcisista, sino más bien es la propia estructura psíquica de base y, por lo tanto, hablaríamos de las disposiciones arquetípicas del niño las que están en el fundamento de los trastornos narcisistas y psicopáticos, por ejemplo. Esto nos conduce directamente a la comprensión de que los psicópatas y los narcisistas ya vienen con una predisposición arquetípica a manifestar conductas psicopáticas y narcisistas. De ahí que la mayoría de los investigadores estén de acuerdo en que la psicopatía y el narcisismo tienen una carga genética muy importante. También que la estructura psíquica base del psicópata presenta una disposición arquetípica cuyo despliegue o expresión es descrita por la mayoría de los expertos en psicopatía y de ahí también que no pueda curarse.


Un tema muy polémico, del que hablamos Raúl y yo durante esa tarde, dedicada al anima y su relación con la psicopatía y el narcisismo, fue precisamente el comportamiento narcisista en Jung, que de los textos y de los documentos audiovisuales de que disponemos alrededor de su vida podemos inferir. Son conocidas por todos los discípulos, estudiantes y estudiosos de la obra de Jung, así como por los terapeutas de orientación junguiana, las relaciones extramatrimoniales que Carl Gustav Jung mantuvo, primero con Sabina Spielrein y, posteriormente, con Antonia Wolf. Por supuesto que estás relaciones pusieron su matrimonio al borde del divorcio. A pesar de que su esposa expresó que nunca  había sentido que Jung la hubiera quitado nada para dárselo a sus amantes es fácil comprender que para su esposa semejante situación debió de ser muy difícil de soportar, de ahí que, cómo sabemos por sus biógrafos, las discusiones entre Emma y Carl se sucedían cuando este triangulaba. También sabemos que Carl Gustav Jung ridiculizaba a sus discípulos masculinos delante de sus mujeres, que flirteaba con sus discípulas y con pacientes femeninas, así como que se disgustaba y atacaba a aquellos de sus discípulos que sabían hacer algo mejor que él (fue un hombre muy competitivo). Por ejemplo, en un documento audiovisual, un discípulo de Jung explica que él era un marino experto y sabía remar bastante bien, y en una ocasión en que estaba remando en un barco en el lago de Zurich estando abordo Jung, este comenzó a meterse con él y a tratar de ridiculizarlo hasta que el discípulo le dijo que continuara remando él si tan bien remaba,  cosa que hizo. Evidentemente remaba peor que su discípulo, pero no lo soportaba. Todos estos comportamien-tos son característicos de personalidades narcisistas y Jung, como buen Leo, creemos que fue un egregio narcisista o, cuanto menos, manifestaba muchos rasgos narcisistas.


Otro de los temas que también surgieron al hilo de nuestro debate sobre la personalidad narcisista de Jung fue que los narcisistas y los psicópatas pueden ser, como de hecho lo son, muy brillantes. Por ejemplo, Cristiano Ronaldo, uno de los mejores jugadores de fútbol del mundo, tiene muchos rasgos de personalidad narcisista. Uno de ellos, clave en el narcisismo, es que jamás se conforma con los éxitos que obtiene en cada una de sus intervenciones futbolísticas. No importa cuántos goles meta, ni tampoco el modo en que los mete, porque siempre es insuficiente para él. Además es imprescindible que todos los que se encuentran a su alrededor le adoren como si fuese un Dios. También surgió en nuestra conversación el nombre de Sam Vaknin, una de las personas con el cociente intelectual más alto del mundo, diagnosticado él mismo como narcisista.


Un psicópata egregio parece que lo fue el fundador de Apple, Steve Jobs, cuyas memorias han sido escritas por su hija, una mujer que aún a estas alturas defiende el comportamiento psicopático de Jobs como si fuera normal, algo que desafortunadamente sucede con muchas hijas de psicópatas que no saben quién es/fue realmente su padre.


Por lo tanto, las personalidades narcisistas (y las psicópatas) pueden tener grandes habilidades, pero estás habilidades le sirven para creerse mejores que el resto de los seres humanos, y para manipular y maltratar a sus congéneres.


En el caso de Jung, en efecto, encontramos estas características aristocráticas, que nos hacen pensar en una personalidad narcisista, lo que no desmerece su trabajo de investigador de las profundidades, de cartógrafo de la psique humana y de terapeuta. De hecho podemos decir que muchos le debemos la vida en algún sentido. Además, la vida de Jung es un ejemplo de cómo una personalidad narcisista mejora con los años. Concretamente considero que es a partir de que Jung tuviera el accidente en la pierna y su problema coronario cuándo hallamos un cambio profundo en su personalidad. Dicho cambio se manifestó en el modo en que él escribía y también en su aspecto exterior; durante su vejez, Jung se parecía más a un labriego que a un psiquiatra.


Un asunto fundamental que surgió durante la conversación fue el de la posesión por la acción de un arquetipo. Surgió al hilo de un documental titulado Wild Wild Country, que trata sobre la historia de la comunidad creada por el gurú OSHO.



Sobre este documental he leído algunos comentarios en las redes sociales, de profesionales de la salud mental, que lo calificaban como psicópata. Sin embargo, en ese documental, lo que aparece también es una idea que inicialmente es correcta, a saber,  la de crear una comunidad aquí en la tierra que sea un reflejo de la comunidad celestial, una idea que es tradicional y que lo podemos ver en la propia Jerusalén como manifestación de la Jerusalén celestial. De hecho este fue el tema esencial que convoca uno de mis libros titulado La Hermandad de los iniciados. Por lo tanto, OSHO, como muchos de sus seguidores, especialmente su secretaria personal, han tenido una auténtica experiencia con lo numinoso, es decir, con el mundo espiritual, y de esa experiencia se deriva su deseo de traer a la tierra una comunidad que comparta, como reflejo del mundo espiritual, una convivencia con unos valores espirituales. Una idea semejante  también la hallamos en las comunidades de monjes. Sin embargo, como bien sabemos quiénes nos dedicamos a la investigación de los arquetipos y de lo inconsciente colectivo, el efecto que la realidad arquetípica tiene sobre la consciencia puede provocar una posesión y, por lo tanto, una inflación o hybris. Durante un cierto tiempo el yo sufre lo que en términos comunes podemos denominar endiosamiento y la consciencia se cree mensajera de una verdad que se apodera de toda la vida del individuo afectado. Este es un tema que se trata especialmente en uno de nuestros últimos libros publicados por la editorial de la que soy editor, el hacedor de lluvia, cuyo título es Los dioses del sueño y su autor es otro compañero de camino, terapeuta de orientación junguiana y astrólogo profesional, Alberto Chislovsky. En el caso del libro Los Dioses del sueño se aborda cómo los arquetipos van poseyendo la consciencia de uno de los díscolos discípulos de Jung: nada menos que James Hillman, el Creador de la psicología arquetipal.






En el caso de la comunidad de OSHO,  comentamos Raúl y yo, también, lo que sucede con muchas mujeres con una tipología intuitiva y sentimental como Sheela al estar en contacto con un hombre que ha tenido una experiencia espiritual profunda y que es capaz de transmitir mediante un poderoso pensamiento e intuición: se convierten en sus acérrimas seguidoras y discípulas. A través de la proyección del Animus en hombres con esas experiencias y capacidades de transmisión, dichas mujeres se fanatizan, y defienden a su Gurú hasta la muerte. Y es que en ese hombre ven a un Dios en la tierra.




En general, las intuitivas sentimentales tienden a convertirse fácilmente en seguidoras de personas con fuertes dotes intelectuales e intuitivas. Ha sucedido con OSHO, pero también podemos observarlo en las discípulas de Carl Gustav Jung como por ejemplo en Marie Louise von Franz, y en general en prácticamente cualquier hombre con grandes dotes intuitivas e intelectuales. Cuando el Animus de una mujer es un monje resulta bastante sencillo observar que serán los monjes y también los sacerdotes quiénes tendrán depositada o transferida la imagen del Animus.


Una reacción típica en mujeres intuitivas sentimentales cuando su Guru no satisface las expectativas de su Animus es también la rápida demonización de la persona sobre la que se había depositado la imagen del Animus. De pronto la persona que antaño fue defendida y seguida en prácticamente todo cuánto decía se encuentra con la reacción contraria.


Por lo tanto de lo dicho concluimos qué el efecto de la posesión  de la consciencia por un arquetipo tiene efectos sobre la conducta semejantes a los qué podemos encontrar en un psicópata o en un narcisista. Sin embargo a diferencia de los psicopatas y narcisistas puros, cuyo trastorno es constitucional, en las personas poseídas por un arquetipo la psicopatia o el narcisismo son expresiones del efecto que el arquetipo está produciendo sobre su consciencia. Mientras que en la psicopatia y el narcisismo la posibilidad de sanación es prácticamente inexistente en el caso de los comportamientos narcisistas y/o psicopáticos derivados de la posesión por un arquetipo el tratamiento terapéutico tiene un pronóstico muy favorable.


Otro tema que tratamos durante nuestro encuentro del miércoles 19 de septiembre fue la interpretación de varios sueños. La tarde anterior, la del martes, ya habíamos hablado de un sueño de una ex paciente en el que un pájaro accedía por la ventana de su cocina y cuando ella trataba de cogerlo quedaba espachurrado en el suelo. Este sueño, en apariencia nimio, Raúl me dijo que lo había encontrado en distintas modalidades. El sueño viene a decir lo siguiente: cuando un contenido de carácter espiritual o arquetípico se aproxima a la consciencia, a esta le parece un huevo espachurrado. El sueño viene a advertir a mi paciente de que los contenidos espirituales han de pasar a la consciencia y cuando esto sucede aquel bello pájaro que a la consciencia le parece, visto a lo lejos, una vez atrapado por la consciencia resulta que es de lo más trivial. Por supuesto que el sueño está refiriéndose a lo que sucede cuando se idealiza el mundo espiritual y cuando hay que ponerse a trabajar para captarlo y trabajarlo en el mundo de la consciencia. Pero Raúl le dio un matiz que es realmente importante: el mundo arquetípico, la realidad espiritual, el mundo de lo Real en definitiva, es extraordinario, magnífico, para una personalidad intuitiva, pero como nosotros los humanos no podemos relacionarnos directamente con el mundo arquetípico si no es a través de la proyección en objetos, personas, acontecimientos, etc., todos estos nos parecen triviales en comparación con el original. Dicho desde un punto de vista platónico, los humanos, en este plano de la manifestación, nos vemos impedidos para tratar directamente con las ideas divinas y nos tenemos que conformar con sus copias terrenales (las manifestaciones de aquellos en esta realidad material).


Otro sueño que también traje a colación y que había interpretado en su momento augurando el final de la terapia con una ex paciente es el siguiente: mi ex paciente está viendo en el sueño un paisaje muy frondoso con unas nubes y un cielo esplendoroso pero de pronto al mirar a través de un cristal encuentra que aquello que vé es como de cartón piedra.  


Este sueño que en su momento preferí omitir su significado a mi paciente porque me pareció que no estaba preparada para escucharlo, venía a decir que el camino que estaba siguiendo era falso. Hacía aproximadamente 3 semanas que venía dándome cuenta, por la contratransferencia que ella provocaba en mí, las tremendas resistencias a continuar con la terapia tras haberle desvelado una imaginación en la que había transferido en un hombre el arquetipo del amor cortés. Apenas unas pocas sesiones después de aquel sueño la terapia llegó a su fin, como había intuido. Conoció a otra persona en la que pudo proyectar aquello que conmigo se disolvió como el pájaro al tratar de atraparlo en la consciencia.


Estos sueños nos llevaron a la reflexión de que muchas mujeres que acuden a terapia transpersonal lo hacen por dos motivos fundamentales:


  1. En búsqueda del amor que no encuentran.
  2. Para tratar de contener su caos interior y comprenderlo.


Un sueño que traje a colación también en esa ocasión fue el de otra paciente: había soñado con un monstruo que la perseguía y que atacó a una leona; ella estaba con un niño y por pánico se quiso esconder en una especie de patio y se puso una especie de bloque de hielo cuadrado para protegerse de la bestia. Sin embargo aquello era en balde dado que con la respiración misma el hielo comenzó a derretirse.


Este sueño básicamente está tratando un tema que gira alrededor de las relaciones de amor, de la fidelidad, puesto que la leona representa el corazón fiel a la persona amada, y la bestia representa un aspecto de la sombra o del destino, podíamos decir también, que persigue a la soñadora, pero que a quien ataca es a aquello que representa la fidelidad del corazón. Hallamos en este sueño de nuevo el tema estrella entre una gran cantidad de pacientes mujeres: el deseo de encontrar el amor. Y es que el amor es el centro de la psicología femenina, el dios Eros es el principio que rige la consciencia de la mujer, por lo que una mujer que se niegue a sí misma el amor, por mucho que su animus quiera cercenar el amor de su vida, el sufrimiento será enorme. Salvo, claro está, que dicha mujer sea una psicópata o una narcisista.


Con estas reflexiones y una descripción de mí árbol genealógico y de los últimos descubrimientos a los que había llegado tras remontarme varias generaciones terminamos nuestro encuentro ese día.

Pincha en el siguiente enlace para ir a la segunda parte del artículo sobre Fenomenología del Espíritu.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

SEMINARIO: EL PROCESO DE INDIVIDUACIÓN COMO LA REALIZACIÓN DE LA AUTÉNTICA VOCACIÓN


PRÓXIMO SEMINARIO:

EL PROCESO DE INDIVIDUACIÓN COMO LA REALIZACIÓN DE LA AUTÉNTICA VOCACIÓN


FECHAS: 30 de septiembre - 1 de octubre y 7-8 de octubre de 2017

Los fines de semana del 30 de septiembre - 1 de octubre y 7-8 de octubre, tendremos nuevamente con nosotros a Jose González, psicoanalista Junguiano y escritor, que impartirá un taller de dos fines de semana en nuestra librería El olor de la lluvia sobre el proceso de individuación y su relación con la búsqueda de la auténtica vocación.


Contenidos temáticos:
1. Definición de Vocación, individuación e iniciación. Relaciones entre los tres términos. Importancia de la experiencia para comprender aquello a lo que aluden.
2. Experiencia del espíritu de la profundidad o inconsciente colectivo. Los arquetipos como constituyentes de lo inconsciente. Identificación de los siguientes arquetipos y experiencias a las que convocan: Persona, sombra, anima/ánimus y Self.
3. Análisis e interpretación de sueños arquetípicos alrededor de la vocación.
4. El malestar cultural visto a través de contenidos compensatorios de lo inconsciente colectivo: importancia de la actitud espiritual y vocación religiosa.
5. La vida simbólica. El Self como realidad transpersonal y divina. Sincronicidad como expresión del Self en la realidad material y psíquica.


Método :
1. Clases teóricas introductorias.
2. Vídeos y textos ilustrativos de los temas abordados.
3. Presentación de sueños y material creativo para su posterior interpretación.
4. Trabajo creativo de los participantes del seminario. Anotación de sueños, trabajo de análisis e interpretación de los mismos. 

Fechas:
Sábado 30 de septiembre
Domingo 1 de octubre
Sábado 7 de octubre
Domingo 8 de octubre

Horario:
Sábados de 10:30 a 14:30 y de 16:30 a 19:30
Domingos de 10:30 a 14:30

Precio:
Curso completo (dos fines de semana): 150€
Oferta por pronta inscripción: 130€ (válida hasta el 23 de septiembre)
Medio curso (un fin de semana suelto): 75€
Oferta por pronta inscripción: 65€ (válida hasta el 23 de septiembre)

Lugar: 

Librería "El olor de la lluvia".
C/ Maldonadas, 6. Madrid. Metro: La Latina.

lunes, 17 de octubre de 2016

LA DEGENERACIÓN DEL LEGADO DE CARL GUSTAV JUNG. LA PSICOLOGÍA ANALÍTICA EN ZURICH



En un texto celebérrimo de Jung, este explica cómo considera que han surgido las diversas técnicas utilizadas tanto en Oriente, como en Occidente, para lograr una transformación o metanoia en el mistes o iniciado. Tal es el caso del yoga en Oriente y de los ejercicios espirituales en Occidente. Para ello recurre a una narración que se asemeja a un cuento, pero que expone de una manera muy adecuada y precisa el modo en que algunas personas hemos vivido un proceso de transformación natural o espontáneo, también denominado individuación, y que Michel Hulin ha popularizado con el nombre de "mística salvaje", y cómo dicha experiencia termina por diluirse y degradarse cuando los discípulos, en lugar de hacerse cargo de su propia individuación, intentan imitar los métodos del maestro sin haberlos experimentado en sí mismos. Dice Jung:

"Érase una vez un viejo muy raro. Vivía en una cueva a la que se había retirado huyendo del ruido de las aldeas. Tenía fama de mago y por eso estaba rodeado de discípulos que esperaban aprender con él las artes mágicas. Pero el no pensaba en nada semejante. Sólo trataba siempre de saber qué era lo que él no sabía y que sin embargo, de eso estaba seguro, siempre ocurría. Cuando había meditado mucho tiempo sobre lo impensable, en su desagradable situación no le quedó otro remedio que tomar un lápiz rojo y pintar en la pared de su cueva toda clase de dibujos, con el fin de averiguar que apariencia tenía aquello que él no sabía. Tras muchos intentos le vino la idea del círculo. «Esto está bien», fue su sensación, «y además un cuadrado dentro», y así era todavía mejor. Los discípulos tenían curiosidad, pero sólo sabían que al viejo le pasaba algo y les habría encantado saber lo que estaba haciendo exactamente: Así que le preguntaron : «¿Qué es lo que estás haciendo ahí dentro?» Él, sin embargo, no daba respuesta. Entonces ellos descubrieron los dibujos de la pared y dijeron: «¡Esto es!» y se pusieron a imitar los dibujos. Con ello, sin darse cuenta, invirtieron todo el proceso: anticiparon el resultado esperado que de esa manera forzaría también el proceso que justamente había llevado a ese resultado. Así era entonces y así sigue siendo hoy."

Al estilo de un cuento popular Jung describe lo que podríamos denominar el arquetipo de la degradación o degeneración de la experiencia original con el espíritu de la profundidad. En efecto, tal como apunta en ese relato, lo primero es la experiencia original con lo numinoso, con lo divino y, posteriormente, el duro trabajo de objetivarlo para poder comprenderlo y asimilarlo. Así es como algunos llegamos a la Psicología Analítica y, en especial, a la obra de Jung. Cuando el proceso de transformación tiene lugar en el orden adecuado cambia toda una vida. Desgraciadamente, tal como el cuento narrado por Jung expresa, dicha experiencia es insólita, extraordinaria, como bien sabemos, por cierto, gracias a los datos que nos proporcionan la historia de las religiones. Así, en las tribus primitivas, por ejemplo, los chamanes o medice man son aquellas personas que han sido iniciadas en la realidad espiritual. De ahí que sean, también, los curanderos de la tribu. Y, como sabemos, solo unos pocos tienen por vocación convertirse en chamanes. Se trata de personas extraordinariamente introvertidas e intuitivas. Una película que escenifica lo inusual de este tipo de personalidades es El hombre que conocía el infinito.  
El artículo que publicamos a continuación, y que recuperamos de la página web de la Asociación de Psicología Analítica de Colombia, se titula La Psicología Analítica en Zurich. Se trata de la traducción del primer capítulo libro The Jungians: A Comparative and Historical Perspective, escrito por el analista junguiano Thomas B. Kirsch, y que ha sido traducido y publicado con autorización del autor por el analista colombiano Juan Carlos Alonso. Desde aquí queremos agradecerle su esfuerzo. 
A lo largo del capítulo podremos observar cómo se manifiesta el arquetipo de la degeneración de la experiencia prístina de lo numinoso tras la muerte de C. G. Jung. Siendo anciano, Jung expresó que serían las personas sufrientes, las personas sencillas que han experimentado la realidad de lo numinoso y cuya vida ha sido transformada por ello, las que comprenderían y proseguirían su legado: la realización de lo divino de un modo individual, único e intransferible; y no aquellos que se quieren vanagloriar, obteniendo puestos de privilegio repitiendo como papagayos unos conocimientos que, sin embargo, no han transformado su vida. Estos últimos estarían contagiados por "la codicia bruta y vulgar" por la que están "infectados" (Vol. 14, OC, & 186).

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LA PSICOLOGÍA ANALÍTICA EN ZURICH


Thomas B. Kirsch
Traductor: Juan Carlos Alonso




REFERENCIAS 

“Con Los junguianos, Tom Kirsch revela otro de sus muchos talentos. Él es un narrador de historias, que cuenta sobre los giros sociales y políticos, y los vuelcos del movimiento junguiano desde sus primeros días en Zurich. Movido por su amor por la valiosa historia, el Dr. Kirsch ha excavado rigurosamente en la consciencia de varias escuelas y organizaciones del pensamiento junguiano – sus fieles seguidores, las facciones, las influencias geográficas y culturales. Accesible y bien contada”.

Clarissa Pinkola Estés, Ph.D.
Autora de Mujeres que corren con los lobos,
El don de la Historia y El jardinero fiel 

“Es raro que un autor y su tema estén tan perfectamente sincronizados. Sólo Tom Kirsch podía haber escrito esta maravillosa e importante narración. Para comprender quiénes son “los junguianos” y cómo llegaron a su actual nivel de importancia cultural, usted debe leer este libro. Esta es la primera y hasta la fecha la única historia completa del movimiento junguiano. Se basa en una investigación original, con conocimiento de primera mano, y en entrevistas en profundidad con la mayoría de las figuras más importantes en el campo. Son inestimables los retratos vívidos de figuras individuales, muchos de los cuales ya han fallecido para este momento, y que eran conocidos personalmente por el autor. Este libro pertenece a la biblioteca de todo estudiante serio de la psicología analítica y del psicoanálisis”.

Murray Stein
Expresidente de la Asociación Internacional para la
Psicología Analítica y autor de El Mapa del Alma según Jung 

“La historia narrada de la psicología analítica del Dr. Kirsch, meticulosamente detallada, escrupulosamente investigada, es un libro del que se tenía urgente necesidad, no sólo por especialistas, sino también por el lector en general, que quiere entender el origen y desarrollo de la psicología junguiana. Este libro es un importante estudio revolucionario que tendrá gran influencia por muchos años”.

Deirdre Bair
Ganadora del Premio Nacional del Libro

Biógrafa de Samuel Beckett, Anais Nin, Simone de Beauvoir,
y C.G. Jung

LOS JUNGUIANOS 

Los Junguianos: Una perspectiva comparativa e histórica es la primera obra que traza la historia de la profesión de la psicología analítica desde sus orígenes en 1913 hasta el presente. 

Como alguien que ha estado personalmente involucrado en muchos aspectos de la historia junguiana, Thomas Kirsch está muy capacitado para llevar al lector a través de la historia del “movimiento”, y para documentar su crecimiento en todo el mundo, con capítulos que abarcan áreas geográficas particulares – Reino Unido, EE.UU. y Australia, por nombrar unos pocos -, algunos en profundidad. También proporciona nueva información sobre el siempre polémico tema de la relación de Jung con el nazismo, con los judíos, y el judaísmo. 

Una animada y bien documentada obra, referencia clave, Los Junguianos servirá no sólo a quienes trabajan en el campo del análisis, sino que es también una lectura esencial para todos aquellos interesados en los estudios junguianos.
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La Psicología Analítica en Zurich

ORÍGENES
 
La psicología analítica tiene su origen en Zurich, Suiza, y en consecuencia esta ciudad ocupa un lugar central en la historia de los seguidores de Jung. C.G. Jung nació en la parte suiza del lago de Constanza, el 26 de julio de 1875, estudió medicina en Basilea, y se trasladó a Zurich en 1900. Desde 1909 hasta su muerte el 6 de junio 1961, vivió y trabajó en la misma casa en Küsnacht en el lago de Zurich. La torre que él construyó en Bollingen, un pequeño pueblo en la Obersee, a continuación del Lago de Zurich, era su refugio, donde pasó largos períodos de tiempo de introversión. No es el propósito de este libro dar una descripción detallada de la vida de Jung, como lo hacen numerosas biografías de autores como Barbara Hannah, Sir Laurens van der Post, Vincent Brome, Gerhard Wehr, Paul Stern, Frank McLynn, Ronald Hayman, Deirdre Bair, así como la propia autobiografía de Jung, Memories, Dreams, Reflections (traducida al castellano en 1994 por Editorial Seix Barral con el título de Recuerdos, sueños, pensamientos). En su lugar, los inicios de la psicología analítica en Zurich se describen en la primera parte, y los acontecimientos posteriores a la muerte de Jung formarán la segunda parte de este capítulo. 

La teoría de Jung no se plantea en un vacío, por lo que es importante localizar a Suiza tanto geográfica como culturalmente para comprender la naturaleza de este suelo fértil en el que se desarrollaron sus ideas. La historia de Suiza comenzó más de setecientos años atrás, cuando se componía de las comunidades rurales y urbanas, que deseaban ser independiente de dinastías más grandes, como los Habsburgo o los duques de Italia. No existió una autoridad central hasta 1848, cuando se aceptó una constitución federal moderna, con el alemán, el francés, y el italiano, reconocidos como idiomas oficiales. Esta constitución hizo de Suiza una democracia en un momento en que el resto de Europa seguía siendo más o menos feudal. Suiza fue uno de los centros espirituales de la Reforma, y desde el siglo XVI, su población ha estado bastante dividida por igual entre el protestantismo y el catolicismo. Jung venía de una larga línea de ministros protestantes, y su familia ubica sus ancestros en Alemania, varios siglos antes. Suiza, por su ubicación en el corazón de Europa, su larga historia de neutralidad, y sus magníficos Alpes, ha sido siempre un importante centro turístico, comercial, industrial, y cultural. Aunque es a veces vista como “conservadora” y “singular”, Suiza tiene una larga historia de tendencias igualitarias, siendo uno de los primeros países en liberar a los enfermos mentales, y en admitir a las mujeres en medicina. A través de los siglos, los suizos han estado abiertos a nuevas ideas, y el país está recibiendo a pensadores “revolucionarios” que encontraron allí un hogar temporal o permanente. 

No es de extrañar, por tanto, que en la primera década del siglo XX, Zurich se haya convertido en el segundo centro más importante para la nueva ciencia del psicoanálisis después de Viena. Existió entre Freud y Jung una amistad profesional y personal entre 1907 a 1913. C.G. Jung era una figura principal en la evolución institucional del psicoanálisis, y se convirtió en el arquitecto principal del movimiento psicoanalítico internacional. Fue fundamental en la organización de congresos, y fue el primer presidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), así como el primer editor de la revista de psicoanálisis Das Jahrbuch. Jung introdujo el rito del análisis de formación, estipulando que quien vaya a ser analista debe primero someterse a su propio análisis. Este requisito se ha convertido en una característica estándar de todas las escuelas de psicología profunda. Para muchos individuos de diferentes países, que más tarde se convirtieron en psicoanalistas reconocidos de la primera generación, el camino conducía a través de Zurich y el Burghölzli, donde Jung fue el Oberarzt, el médico jefe, que dependía de Eugen Bleuler. 

El año 1913 fue decisivo: la colaboración de Freud y Jung llegó a su fin definitiva e irrevocablemente. Ambos hombres fueron profundamente heridos por el cisma. Freud nunca desarrolló otra profunda amistad masculina, como lo había hecho con Jung, mientras que Jung fue forzado a un período de retraimiento, introversión, y auto-análisis, que duró por lo menos cinco años. En el mismo año, Jung utilizó el término “psicología analítica” por primera vez para diferenciar su psicología del psicoanálisis. 

Los primeros grupos en psicología analítica 

En años recientes, ha sido objeto de mucha discusión la fundación de las primeras estructuras organizacionales relacionadas con la psicología analítica (Noll 1994, 1997; Shamdasani 1998a). La investigación minuciosa de Sonu Shamdasani ha reconstruido la historia de los grupos de psicología analítica en Zurich. La ciudad era un centro inicial para el psicoanálisis, y en 1912 tomó su lugar una eficaz Asociación Psicoanalítica conectada al Burghölzli y a la Universidad de Zurich. Sin embargo, en 1912 la Asociación Psicoanalítica de Zurich se separó del Burghölzli y se convirtió en una organización independiente, al margen de cualquier afiliación académica, lo que llevó al psicoanálisis y a la psicología analítica a desarrollar sus propias instituciones independientes. 

Una mayor separación tuvo lugar el 10 de julio de 1914, cuando Alphonse Maeder propuso al grupo dimitir en masa, y la Asociación Psicoanalítica de Zurich tomó una decisión casi unánime de separarse de la IPA. Esto sucedió después de la denuncia que hizo Freud de Jung y de la escuela de Zurich, en su “Historia del Movimiento Psicoanalítico”, en donde Freud había establecido una ortodoxia que no permitía la investigación libre y sin trabas (Freud, 1914: 7). 

El 30 de octubre del mismo año se decidió cambiar el nombre de la sociedad de la Asociación de Psicología Analítica por sugerencia de profesor Messmer (Muser 1984). Este grupo, compuesto principalmente por médicos, se reunió en forma regular cada dos semanas hasta 1918, cuando fue absorbido por el recién formado Club de Psicología Analítica. Durante el período entre 1912 y 1918, Jung modificó sus principales teorías de la psique, el inconsciente colectivo, los arquetipos, la individuación, y los tipos psicológicos, y las reuniones en el Club deben haber sido significativas. 

La investigación reciente de Shamdasani ha mostrado que entre 1916 y 1918 había dos grupos junguianos separados: uno profesional, la Verein, y un segundo que fue un grupo de laicos, el Club de Psicología Analítica. El Club de Psicología Analítica en Zurich se convirtió en un modelo para clubes similares en otras ciudades y países. Cuando los dos grupos se fusionaron en 1918, el Club de Psicología Analítica fue el lugar de encuentro para individuos interesados en la psicología analítica.

Formación inicial de analistas 

Tras la primera guerra mundial, Jung salió de su confrontación “con el inconsciente” (Jung, 1963) y su fama se extendió, sobre todo en países de habla inglesa, y en Europa. Las personas podían escribir a Jung, pidiendo verlo en análisis, y si él aceptaba, podían ir a Zurich, durante distintos períodos de tiempo. En esos días los análisis eran por lo general mucho más cortos, por muchas razones – incluyendo las consideraciones financieras que impedían estancias prolongadas. 

En 1925, Jung empezó a dar seminarios en inglés en Zurich (Jung, 1990), y de 1928 a 1939 dio un seminario en inglés en cada uno de los semestres académicos. Originalmente, las transcripciones de estos seminarios se distribuyeron sólo selectivamente; sin embargo, en los últimos años muchos de ellos han sido editados y publicados. Los individuos que se encontraban en análisis con Jung así como analistas de Zurich fueron invitados a asistir a los seminarios. En su papel de profesor de la Eidgenössische Technische Hochschule (ETH), Jung dio una conferencia semanal en aspectos básicos de la psicología analítica al cuerpo estudiantil en general, y los analizados, que podían entender alemán fueron invitados a asistir. Estas conferencias se tradujeron rápidamente al inglés por estos analizados. 

Las reuniones del Club de Psicología Analítica estaban teniendo lugar en forma regular, y las conferencias estaban siempre en alemán, lo que excluía a la mayoría de los analizados estadounidenses y británicos de Jung. 

La combinación de análisis y seminarios proporcionaron el entrenamiento de la primera generación de analistas junguianos. El análisis se realizaba generalmente con Jung y Toni Wolff. El analizado podía ver un día a Jung, y más tarde el mismo día o al día siguiente, a Toni Wolff. Este tipo de análisis en que se ve a más de un analista a la vez, se ha llamado “análisis múltiple” (Kirsch, 1976) y se ha convertido en un patrón aceptado y habitual en Zurich y en otros países después del modelo de Zurich. Fue duramente criticado por Michael Fordham, en Londres (Fordham, 1976), porque él afirmaba que las implicaciones de la transferencia / contratransferencia no estaban siendo analizadas e interpretadas. Este modelo de “análisis múltiple” permitió demasiados acting out tanto de pacientes como de analistas. Cuando se desarrollaban sentimientos negativos entre el paciente y analista, las cuestiones podían desviarse hacia otros analistas. Sin embargo, la entrada de dos analistas de diferente tipo psicológico y de distinto género podía ser útil para el paciente. Jo Wheelwright, uno de aquellos que experimentó análisis múltiple en Zurich, afirmó que Jung era excelente para las interpretaciones arquetípicas, mientras que Toni Wolff era más experimentada en el trabajo de cuestiones personales, y en general, encontró que ella era una mejor analista práctica que Jung (Wheelwright 1974). Este patrón de análisis múltiple ha continuado en posteriores generaciones de analistas en Zurich. Aunque todavía se utiliza hoy en día en Zurich y en otros lugares, la importancia creciente de la transferencia ha disminuido su práctica. 

La relación entre Toni Wolff, C.G. y Emma Jung fue polémica y lo sigue siendo hoy en día. Toni Wolff llegó como paciente a ver a Jung en 1910, y él la llevó al Congreso Psicoanalítico en Weimar en 1911, junto con Emma Jung y la señorita Moltzer. A medida que la relación Jung-Freud se rompía, y Jung entraba en su viaje por la “noche oscura del alma “, se volvió más y más hacia Toni Wolff. Alrededor de 1912-1913 formaron un vínculo erótico, que duró hasta el momento de la muerte de ella en 1953. Su relación con Toni Wolff fue completamente abierta, y Emma, la familia, y los pacientes de Jung eran conscientes de ello. Las dos mujeres trabajaban juntas en el Club de Psicología Analítica, asistían juntas a los seminarios de Jung, y Toni Wolff, a menudo iba a casa de la familia para el almuerzo del domingo. Con los años, se estableció un modus vivendi, que funcionó para los tres. Debido a su relativa comodidad con la situación, no se les pidió a los demás llevar la carga inconscientemente. En muchas conversaciones personales con personas que estuvieron en análisis tanto con Jung como con Wolff durante la década de 1930, todos ellos hablaron de lo cómodo de la situación. Como resultado de ello, nadie tuvo que hablar sobre el triángulo fuera del círculo de análisis, y la complicada relación sólo se volvió de conocimiento público muchos años después de que todos habían muerto. Sin embargo, esto dejó un legado para los futuros analistas. Unos trataron de imitar a Jung, y aunque se conocen varios casos, ninguno de ellos parece haber tenido éxito. Los analistas involucrados en poderosas contratransferencias han invocado el comportamiento de Jung para justificar su propia conducta. Es una herencia que los analistas junguianos han tenido que buscar en profundidad. Lo que parecía funcionar a Jung, Emma, y Toni, no ha sido posible para los demás. Los analistas de hoy en día son mucho más conscientes de los aspectos destructivos del acting out de la relación transferencia / contratransferencia. 

En los primeros días el camino para convertirse en analista junguiano era fluido. Jung podía escribir una carta indicando que la persona había estudiado sus métodos y estaba listo para ejercer como junguiano. Sin embargo, el estar viendo a Jung, no era garantía de que una persona recibiera una carta de acreditación. Muchas personas que esperaban una carta, nunca la recibieron, mientras que otros que no tenían intención de convertirse en analistas recibieron la bendición de Jung. En algunos casos, Jung recomendó una mayor formación académica a un analizando (por ejemplo, Jo Wheelwright), mientras que otros eran aceptados con muy poca formación académica (por ejemplo Hilde Kirsch).
Durante la década de 1930 Jung no pareció muy interesado en la formación de su propia escuela de psicología y psicoterapia. Como presidente de la Sociedad Internacional de Medicina General para la Psicoterapia, estuvo más interesado en encontrar puntos en común entre las diferentes escuelas de psicoterapia. En 1938 firmó una declaración producida por la Sociedad Internacional de Medicina General para la Psicoterapia, que señalaba puntos de acuerdo entre las distintas escuelas psicoterapéuticas. En Suiza él llegó a ser presidente de la Sociedad Suiza para la Psicología Práctica, donde volvió a intentar formar unas bases comunes para la psicoterapia, de carácter no sectario. Sin embargo, algunos de sus colaboradores más cercanos durante ese período reconocieron la necesidad de formar un instituto en Zurich, en donde se pudiera estudiar la psicología de Jung. No obstante, a causa de la Segunda Guerra Mundial, el plan tuvo que ser postergado hasta 1947. 

Eranos 

En 1933 la primera conferencia anual de Eranos se celebró en Ascona, Suiza, a orillas del Lago Maggiore, en la casa de la Sra. Olga Froebe-Kapteyn, una mujer holandesa con un fuerte interés por el simbolismo, el arte y la psicología de Jung. La inspiración inicial para las conferencias de Eranos fue el encuentro entre las religiones, la filosofía y la psicología de Oriente y Occidente. Con el paso de los años, Eranos se ha desarrollado mucho más allá de sus límites originales y se convirtió en un lugar de encuentro donde se intercambiaban ideas sobre ciencia, humanidades, mitología, y psicología. Jung asistió a las conferencias de Eranos como un participante más, pero él era claramente el vínculo mediador entre todos los oradores. Destacados académicos de todo el mundo podían llegar a este tranquilo lugar, fuera del camino, para una semana de conferencias, buenos debates, y agradable compañía. 

Jung habló catorce veces en estas conferencias, y el último documento que presentó fue “sobre la sincronicidad” en 1951. El Tagung Eranos, como se le llamaba, no influyó directamente en la práctica de la psicología analítica, pero ha reforzado los fuertes aspectos académicos y culturales de la personalidad y la psicología de Jung. Muchos de los analizados de Jung que más tarde se convirtieron en analistas, asistieron a las conferencias anuales. Algunas de las grandes mentes de este siglo, presentaron conferencias en Eranos, incluyendo a Martín Buber, Joseph Campbell, Gershom Sholem, D.T. Suzuki, Paul Tillich, entre otros. En años recientes, las conferencias han continuado, pero el énfasis ha cambiado hacia un estudio más detallado del I-Ching. Erich Neumann, un discípulo y amigo de Jung, resumió la experiencia de Eranos de la siguiente manera: “Eranos, paisaje en el lago, jardín, y casa. Modesto y fuera del camino, y sin embargo, un ombligo del mundo, un pequeño eslabón en la cadena de oro. Como conferencistas y oyentes, siempre tendremos que dar las gracias”(Jaffé 1997). 

Dos enlaces muy prácticos para el desarrollo de la psicología analítica surgieron de estas reuniones anuales. En primer lugar, Olga Froebe-Kapteyn fue motivada por Jung para elaborar un archivo de imágenes que representaran diferentes símbolos arquetípicos. Ella reunió una gran cantidad de imágenes que eventualmente se convirtieron en la fundación del Archivo para la Investigación en Simbolismo Arquetipal (ARAS), el cual se encuentra actualmente en varios Institutos Jung Americanos, así como en Zurich y en el Instituto Warburg de la Universidad de Londres. Las imágenes y los comentarios son recursos valiosos para los analistas y académicos interesados en la historia del arte, la cultura y el simbolismo. 

Un segundo resultado práctico de las reuniones de Eranos fue el hecho de que Paul y Mary Mellon asistieron a ellas desde 1937 a 1939. Paul Mellon era el hijo de Andrew Mellon, un prominente banquero de Pittsburgh y Secretario del Tesoro bajo el presidente Coolidge. La esposa de Paul, Mary, desarrolló una fuerte transferencia hacia Jung y dedicó el resto de su corta vida a la labor de promoción del trabajo de Jung. Ella murió en 1946, poco antes de que fuera a regresar a Zurich por primera vez después de la guerra. Los Mellons fueron cautivados por la atmósfera de la conferencia y por la colección de imágenes que la Sra. Froebe-Kapteyn había reunido. Asistieron a la primera conferencia de Eranos con la intención de reunirse con Jung, y esperaban que él pudiera aceptarlos para análisis. Los Mellons lograron reunirse con Jung en Eranos, y ambos comenzaron el análisis poco tiempo después. Más tarde, los Mellons formaron la Fundación Bollingen, con el nombre de la torre de Jung en Bollingen, apoyaron la traducción y publicación de la Obra Completa de Jung en Inglés, entre otros proyectos. Por muchos años, la publicación de los volúmenes de Collected Works en inglés fue subsidiada por la Fundación Bollingen, a fin de que los costos no impidieran que la persona común y corriente, leyera a Jung (fue empezada a traducir al castellano en 1999 por Editorial Trotta con el título de Obra Completa). 

PRIMERA GENERACIÓN DE PERSONAS ALREDEDOR DE JUNG 

Emma Rauschenbach Jung (1882-1955) 

Cualquier discusión de las personas importantes alrededor de Jung debe comenzar con Emma, su esposa por más de cincuenta y dos años. Emma Rauschenbach nació en la ciudad de Schaffhausen, cerca de la frontera alemana. Ella venía de una familia de acaudalados industriales dueños de laInternational Watch Company (IWC), una marca famosa entre los relojes suizos. Emma y C.G. Jung se casaron el 14 de febrero de 1903 y se mudaron a un apartamento en el Burghölzli, donde Jung trabajaba en ese tiempo. Con el dinero de su familia ellos pudieron construir una gran casa en Küsnacht en el Lago de Zurich, donde tanto Emma como C.G. Jung vivieron el resto de sus vidas. Los Jung tuvieron cinco hijos, cuatro niñas y un niño. 

En 1910, Jung analizó a Emma durante algunos meses, con la aprobación de Freud y cuidándose de los peligros de la relación personal. Cuando los conflictos entre Freud y Jung surgieron en 1911, Emma personalmente y por su propia cuenta escribió a Freud pidiéndole que perdonara a Jung, porque estaba pasando por tiempos difíciles. Su intento de mediar entre los dos no tuvo éxito. 

El siguiente obstáculo que Emma tuvo que hacer frente fue la relación erótica entre Jung y Toni Wolff, la cual probablemente comenzó en 1913; la fecha exacta se desconoce. Tampoco se conoce el tipo de discusiones que tuvieron lugar entre los tres, pero el resultado fue que Jung se quedó con Emma, y ella aceptó la relación entre Jung y Toni. Toni se convirtió en una parte de la familia extendida, y los tres estuvieron juntos en diversas funciones profesionales y sociales. Por aproximadamente cuarenta años, hasta la muerte de Toni Wolff en 1953, este arreglo triangular iba a permanecer en su lugar. 

Es difícil determinar en qué punto Emma empezó a ejercer como analista. Cuando el Club de Psicología Analítica se formó en 1916, fue nombrada su primera presidente. Renunció a ese cargo después de un año, y más tarde Toni iba a ser presidente por muchos años. A lo largo de los años, muchos de los analizados de Jung también vieron a Emma. Sin embargo, la mayoría de los estudiantes extranjeros que se encontraban en análisis con Jung, hasta finales de la década de los 30 vieron a Toni como segunda analista. Emma escribió una monografía sobre Anima y Animus, que fue publicada en 1941. Se convirtió en un clásico de la literatura junguiana inicial. Mientras tanto, ella trabajó en suopus magnum, The Grail Legend, que nunca terminó, pero que Marie-Louise von Franz completó después de la muerte de Emma (fue traducida al castellano en 1999 por Editorial Kairós como La leyenda del Grial). 

Emma Jung murió el 27 de noviembre 1955 de cáncer de estómago, sólo semanas después de que había sido diagnosticado por primera vez. En una discusión con Franz Jung, el único hijo, declaró que su madre mantenía a la familia unida, y que fue sólo gracias a ella que Jung pudo llevar a cabo todo el trabajo que hizo. Ella se encargó de todos los aspectos de la vida familiar y de tantas cosas, tangibles e intangibles, que Jung quedaba libre de hacer su trabajo creativo. Jung quedó absolutamente devastado cuando Emma murió, y muchas de sus personas más cercanas pensaron que él nunca se recuperaría de su muerte. Afortunadamente, lo hizo. 

Toni Wolff (1888-1953) 

La importancia de Toni Wolff para Jung ha sido ampliamente reconocida; su influencia en él fue profunda. Toni Anna Wolff nació en Zurich el 18 de septiembre 1888 y fue la mayor de tres hijas de Konrad Arnold Wolff y Anna Elisebetha Sutz. La familia Wolff residía en Zurich desde el año 1300 y fue una de las más distinguidas. El padre fue un comerciante y empresario en Japón antes de su matrimonio. Aunque el matrimonio fue arreglado, fue descrito como feliz. Toni era la favorita de su padre. Cuando él murió, en 1910, su madre la envió a Jung para un tratamiento de lo que hoy se podría diagnosticar como depresión. Jung inmediatamente notó su aptitud para el análisis, ya que en 1911 la invitó junto con su esposa y la señorita Moltzer al Congreso Psicoanalítico de Weimar. 

Cuando Jung comenzó su nekyia con el inconsciente, Toni Wolff fue la única a quien él acudió. Él compartió sus sueños y la imaginación activa con ella, lo cual documentó en su Libro Rojo. Ella se convirtió en su compañera del alma para los asuntos psicológicos de una manera que Emma no le podía proporcionar. Ella mantuvo esta función durante la mayoría del resto de su vida. Se ha dicho que Jung, a medida que envejecía, recurrió a ella menos frecuentemente. 

Ella se convirtió en miembro fundador del Club de Psicología Analítica en 1916 y fue su presidente desde 1928 hasta 1945. Fue bajo su presidencia, que se aprobó la cuota de 10 por ciento en judíos. De 1948 a 1952 fue presidente honorario del Club, el cual era su dominio. 

Desde la década de 1920 ella trabajó como asistente profesional de Jung. La mayoría de personas que entraron en análisis con Jung también lo hizo con ella. Se consideraba que era más práctica y que trabajaba en los aspectos personales con el analizado, mientras que Jung trataba principalmente los temas arquetípicos. Ella prefería el término “psicología compleja” sobre cualquier otro nombre para la psicología de Jung, y cuando se fundó el Instituto Jung, quería llamarlo Instituto de Psicología Compleja. Su principal trabajo fueStructural Forms of the Feminine Psyche, publicado en alemán en 1951 y traducido al inglés por Paul Watziliwak. Sus otros trabajos están siendo preparados para su publicación en inglés por Robert Hinshaw. 

En el plano personal ella fue siempre descrita como muy elegante, dramática en su vestir, una fumadora empedernida, que gustaba de los cocteles, pero que nunca se embriagó. Nunca se casó, ya que Jung fue el hombre en su vida. Hubo rumores de otros coqueteos, pero nada ha sido verificado. Ella sufría de artritis reumatoide severa, lo que dificultó su movilidad hacia el final de su vida. Trabajó hasta el día de su muerte. Gerhard Adler describió haber tenido una hora de análisis excelente con ella el día antes de que sufriera su fatal ataque al corazón, el 21 de marzo de 1953.

Carl Alfred Meier (1905-1995) 

El papel del profesor C.A. Meier en la psicología analítica, no puede ser subestimado ya que por muchos años fue el “príncipe de la corona” de Jung. Carl Alfred Meier nació el 19 de abril de 1905 en Schaffhausen, la misma ciudad donde nació Emma Jung. Cuando era niño, Fredy, como le llamaban, conoció a Jung. Él recibió su título médico de la Universidad de Zurich y de su formación psiquiátrica en el Burghölzli. A finales de la década de 1920 realizó un análisis con Jung. Comenzó su práctica privada como analista de Jung hacia 1930 y continuó viendo pacientes hasta su muerte en 1995. 

Poco después de que Jung se convirtiera en presidente de la International Medical Society for Psychotherapy (IMSP), nombró a Meier como su secretario honorario durante los últimos seis años de su gestión. Por lo tanto, Meier comparte con Jung la experiencia de trabajo con los nazis en Berlín, ya que su firma aparecía en toda la correspondencia. Por lo que se sabe, Meier nunca divulgó lo que sucedió durante esos años. En una conversación personal con el autor, Meier defendió la posición de Jung, diciendo que ambos estaban tratando de salvar a la psicoterapia en Alemania. Meier pensaba que Goering y sus colegas estaban completamente locos, y esperaba que pudieran ser expulsados del poder en cualquier momento (comunicación personal). Sin embargo, estas discusiones personales con Meier tuvieron lugar en la década de los 80, y uno sólo puede preguntarse cómo era el ambiente en la década de los 30. Si alguien supo lo que Jung estaba pensando y sintiendo durante ese período, sin duda que habría sido Meier quien lo hubiera sabido. Uno sólo puede especular por qué él no quiso hablar con más detalle sobre ese período en la vida de los dos. 

Meier era el hombre más importante en torno a Jung, quien fue rodeado por muchas mujeres discípulas. Fue el primer presidente del Instituto Jung, se hizo cargo de la cátedra de Jung en la Eidgenössische Technische Hochschule (ETH) en 1948, y fue presidente del Club de Psicología Analítica de 1948-1952. Fue fundamental en motivar a Jung para que formara una asociación profesional internacional, que se convirtió en la Asociación Internacional de Psicología Analítica (IAAP) en 1955. Cuando Jung se retiró de la consulta privada, Meier se hizo cargo de muchos de los antiguos pacientes de Jung. 

Los escritos científicos de Meier comenzaron con un artículo en 1935 sobre la relación entre la física cuántica y la psicología analítica. Este tema le interesó por el resto de su vida. Escribió su primer libro Antique Incubation and Modern Psychoterapy, que fue publicado por el Instituto Jung. En la década de 1960 escribió cuatro claros y autorizados textos sobre los principales aspectos de la teoría de Jung, que han sido todos traducidos al inglés. Además, hay numerosos artículos sobre diversos aspectos de la teoría de Jung. La última obra de Meier fue la publicación de la correspondencia entre Wolfgang Pauli, ganador del premio Nobel de física, y Jung en 1994 (publicada en castellano en 1996 por Alianza Editorial como Wolfgang Pauli y Carl G. Jung: Un intercambio epistolar 1932-1958). Meier era amigo cercano de Pauli. 

Fredy Meier fue un anfitrión muy acogedor, a quien le gustaba el whisky, el Campari, y los buenos vinos franceses. Las reuniones en su apartamento fueron

siempre memorables. Le gustaba leer a Homero en griego y fue un dotado en música clásica. Antes de asistir a una ópera, le gustaba siempre revisar antes la partitura. Hasta un año antes de su muerte, podía pasar al menos un mes al año en una isla en la costa italiana buceando y nadando. A pesar de que Meier fue la mano derecha de Jung por casi tres décadas, tuvieron una fisura personal, tarde en la vida de Jung. A su vez, Meier tuvo relaciones muy difíciles con sus propios estudiantes varones. Después de su renuncia al Instituto en 1957, Meier se retiró de la mayoría de las actividades junguianas, de modo que hoy su nombre no es tan conocido como el de otros. Murió el 16 de noviembre de 1995. 

Marie-Louise von Franz (1915-1998) 

La persona más a menudo asociada con llevar adelante el legado de C.G. Jung es Marie-Louise von Franz. Marlus, como la llamaban sus amigos cercanos, nació en Munich, el 4 de enero de 1915, donde su padre era un coronel del ejército del Imperio Austro-Húngaro. Después de la guerra, la familia se mudó a Suiza, en donde los padres mantuvieron su ciudadanía austríaca, pero en 1938, a Marie-Louise y a su hermana se les concedió la ciudadanía suiza. 

Cuando ella tenía dieciocho años (1933), en un paseo de la escuela, conoció a Jung. Ella quiso dedicarse a un análisis con él, pero no podía permitírselo. A cambio del análisis, ella le hizo traducciones del latín y de textos griegos que él necesitaba para su investigación en alquimia. Con base en este trabajo, ella escribió una exposición de las visiones de la mística Santa Perpetua. Terminó su doctorado en filología clásica en 1943 y escribió una obra extensa y completa sobre los cuentos de hadas. 

Cuando se abrió el Instituto Jung de Zurich, fue una ardiente ayuda y pronto se convirtió en uno de los líderes de seminarios más populares con su trabajo sobre los cuentos de hadas, el puer aeternus, la sincronicidad, los sueños, y la psicoterapia. Los títulos específicos de sus libros de estos seminarios son demasiado numerosos para mencionarlos. Debido a la brillantez de su mente, su profunda y apasionada atención a lo inconsciente, su claridad en aplicar sus ideas, y su devoción por los escritos de Jung, atrajo a un numeroso grupo de estudiantes quienes se sintieron cada vez más atraídos por su trabajo. Su prodigiosa escritura continuó sobre temas tan diversos como la sincronicidad, el simbolismo de los números, la proyección, los sueños y la muerte, C. G. Jung, y más centralmente sobre la alquimia. 

En el plano personal, Jung fue el hombre en su vida. Tomó el consejo de Jung de compartir su vida y hogar con Barbara Hannah. Esta relación cercana, profundamente significativa para ambas mujeres, duró hasta que Barbara Hannah murió en 1986. Von Franz también compró un pedazo de tierra en Bollingen y mandó construir su propia torre. Al igual que la torre de Jung, era extremadamente primitiva sin electricidad ni alcantarillado. 

Marie-Louise von Franz llegó a tener un renombre mundial entre los seguidores de Jung y después de su muerte fue una elocuente vocera de sus ideas. Uno podría comparar su posición hacia Jung con lo que fue Anna Freud para su padre. La interpretación de Von Franz del trabajo de Jung fue muy específica, y no tenía miedo de criticar a otros que interpretaron a Jung de una manera diferente. Por ejemplo, en la década de 1950 ella no estuvo a favor de la interpretación de Jung por parte de Fordham, y no atenuó sus palabras (comunicación personal). Cuando muchas influencias no junguianas entraron al Instituto Jung en Zurich en 1980, ella protestó y se retiró de la enseñanza. Con el tiempo fundó el nuevo “Centro para la Investigación en la Psicología de C.G. Jung” y se convirtió en la principal fuerza detrás de él. Varios analistas y estudiantes del Instituto Jung la siguieron, lo que dio lugar a sentimientos amargos entre el viejo Instituto Jung y el nuevo centro de investigación y formación. 

A comienzos de 1980 Von Franz desarrolló trágicamente la enfermedad de Parkinson, la cual gradualmente la fue incapacitando. Ella se negó a tomar medicamentos para disminuir los síntomas, ya que podía haber interferido con el inconsciente. Los síntomas progresivamente se hicieron agotadores físicamente, pero ella continuó su trabajo sobre la alquimia mística shiíta. Este trabajo está todavía en espera de ser publicado. Ella murió el 17 de Febrero de 1998. 

Aniela Jaffé (1903-1991) 

Otra persona estrechamente relacionada con el trabajo de Jung es Aniela Jaffé, la coautora de Recuerdos, sueños, pensamientos, y secretaria privada de Jung por largo tiempo. Nacida en 1903 en Berlín, de padres judíos, estuvo a punto de recibir su doctorado en psicología de la Universidad de Hamburgo cuando se vio forzada a huir de los nazis. Se casó con un suizo, Jean Dreyfuss, y se trasladaron a Ginebra. Sin embargo, el matrimonio no funcionó, ya que ambos tenían fuertes e independientes personalidades, lo cual funcionaba en la amistad pero no en el matrimonio. Ellos permanecieron siendo amigos toda la vida. En la década de 1930 ella se trasladó a Zurich, donde trabajó como secretaria. Estos años estuvieron llenos de muchas dificultades, tanto espirituales como físicas, pero al final tuvo un análisis con Liliane Frey. A través de trabajo analítico con Frey, fue presentada a Jung y, posteriormente, tuvo un largo análisis con él. 

Cuando el Instituto Jung abrió sus puertas en 1948, para Aniela Jaffé fue una opción natural convertirse en la primera secretaria. Con su tranquila introversión y su experiencia administrativa, hizo un gran trabajo al dar forma a los primeros programas en el Instituto. En 1955 Jung necesitó una secretaria privada e intentó contratar a alguien a través de los canales habituales de empleo en Zurich, pero se vio frustrado por la falta de comprensión psicológica evidente de los candidatos. En su desesperación, contrató a Aniela Jaffé como su secretaria personal, cargo que ocupó ella hasta su muerte en 1961. Ella fue capaz de aceptar sus ocasionales estallidos de ira, sin tomarlo como algo personal. 

Fue como secretaria privada de Jung, que Jaffé sugirió que trabajaran juntos en la biografía de él. Al comienzo, Jung se mostró reacio a hacerlo, pero con el tiempo estuvo de acuerdo, y así es como el libro Recuerdos, Sueños, Pensamientos llegó a existir. Los tres primeros capítulos sobre la infancia de Jung fueron escritos por el propio Jung, pero el resto del libro fue escrito por Jaffé, basada en las notas que tomó en conversaciones con él. El libro es realmente una coautoría. El material contenido en Recuerdos, sueños, pensamientos sólo es aproximadamente la mitad del manuscrito, pero batallas jurídicas han impedido que el material restante sea publicado. 

Aunque Jaffé no tenía formación como analista, se convirtió en una analista altamente respetada y buscada. Ella no pertenecía a ninguna facción particular en Zurich, y con su forma de ser tranquila e introvertida, ayudó a muchas personas que venían a análisis, en una crisis espiritual. Ella era una persona muy creativa que escribió muchos libros. Además de Recuerdos, sueños, pensamientos, escribió un capítulo sobre arte moderno en Man and his Symbols (1964) (publicado en castellano en 1964 por Editorial Paidós como El hombre y sus símbolos), editó tres volúmenes de escritos de Jung en alemán, y fue coeditora de dos volúmenes en inglés con Gerhard Adler. Su propio libro más importante es The Myth of Meaning (1970) (publicado en castellano en 1995 por Editorial Mirach como El mito del sentido en la obra de C.G. Jung), en donde ella amplifica la idea de Jung, de que el hombre no puede vivir una “vida sin sentido”. En este trabajo discute “sentido” y “sin sentido”, y cómo éstos se entrelazan en nuestras vidas. Otro importante trabajo fue su última gran obra,CG Jung, Word and Image (1979), un volumen de gran formato, ricamente ilustrado con muchas fotos nunca antes vistas de Jung e ilustraciones de su privado Libro Rojo. 

El apartamento de Jaffé estaba lleno de libros, documentos y manuscritos, y al conversar con ella se mostraba interesada en una gama sorprendentemente amplia de temas. Era una amiga leal y una analista querida. Murió en 1991 después de una breve enfermedad. 

Jolande Jacobi (1890-1973) 

En el círculo más íntimo de estudiantes de Jung en Zurich, Jolande Jacobi fue incomparable ya que era la única extravertida entre ellos. Nació en Budapest el 25 de marzo de 1890 en una familia judía integrada a la alta sociedad. Después de terminar sus estudios, se casó con un abogado, el Dr. Andor Jacobi, en 1909. Como resultado de la situación política después de la Primera Guerra Mundial, ellos se trasladaron a Viena. Se separaron cuando él regresó a Budapest en 1922, permaneciendo ella en Viena con sus dos hijos. Jolande llegó a estar profundamente involucrada en las actividades culturales de Viena, y su apartamento se convirtió en un lugar de encuentro de artistas, músicos y escritores famosos. Uno de aquellos visitantes fue C.G. Jung. Ella llegó a ser la vicepresidente de la Kulturbund austriaca. 

En 1934 se matriculó en la Universidad de Viena y estudió psicología con Charlotte y Kari Bühler. Al mismo tiempo comenzó análisis con Jung y viajó de ida y vuelta entre Zurich y Viena. Cuando los nazis anexaron a Austria en 1938, huyó a Zurich en donde tuvo un pequeño apartamento. Sin embargo, puesto que aún no había defendido su doctorado en Viena, Jung insistió en que ella obtuviera su título antes de permitirle ejercer como analista en Zurich. En medio de gran coacción y peligro, ella fue capaz de tomar y aprobar sus exámenes en Viena, lo que luego le permitió la práctica en Zurich. En ese momento ella se había convertido al catolicismo. 

Jolande Jacobi estuvo activa en muchas organizaciones psicológicas en Suiza, incluyendo la Universidad Popular, la Universidad de Zurich, el Instituto de Psicología Práctica, y principalmente el Instituto Jung en Zurich. Desde antes de la Segunda Guerra Mundial, ella había apremiado a Jung para formar un Instituto y, después de la guerra, siguió adelante con su deseo de establecer un centro de formación. Es en gran parte debido a su energía y entusiasmo que el Instituto llegó a existir. Jacobi fue miembro fundador del Curatorium y permaneció en él durante diecinueve años. Dedicó gran tiempo a la enseñanza y fue muy solicitada como conferencista en todo el mundo. Su particular interés fue en interpretación de imágenes y creó una fundación de investigación en Zurich que ha recogido pinturas de muchos analizados de todo el mundo. 

Jolande Jacobi publicó cerca de noventa artículos y varios volúmenes sobre diferentes aspectos de la psicología analítica. Su libro más importante, The Psychology of C.G. Jung (1943) (traducido al castellano en 1963 por Espasa-Calpe como La psicología de C.G. Jung), que fue uno de los primeros libros que esbozó las teorías de Jung, se reimprimió cinco veces y fue traducido a nueve idiomas. Otro trabajo importante de ella fue Complex/Archetype/Symbol (1959) (publicado en castellano en 1957 por el Fondo de Cultura Económica comoComplejo, Arquetipo y Símbolo). Fue uno de los coautores del El Hombre y sus símbolos, editado por Jung, y sus escritos sobre la psicología de lo femenino, la individuación, y Paracelso, fueron trabajos pioneros en su tiempo. 

Su apartamento en Zurich, así como el de Viena, se convirtió en un popular lugar de encuentro de artistas eminentes. La decoración de su apartamento en Suiza tenía un marcado ambiente vienés y hacía olvidar que uno estaba en Zurich (Jacoby, 1974). Después de la Segunda Guerra Mundial renovó sus conexiones con Austria y recibió muchos honores del gobierno austriaco. En 1957 fue nombrada ciudadana honoraria de Austria. En cualquier función social junguiana en Zurich, Jolande podía ser el centro de la fiesta, bailar y disfrutar hablando con todos. Ella había vivido tiempos difíciles, que fueron acertadamente descritos por Mario Jacoby (no hay relación entre ellos), al decir “que ella luchó y sufrió mucho” (Jacoby, 1974). 

En sus últimos años su vista falló, pero ella continuó trabajando hasta el día de su muerte el 1° de abril de 1973. 

Franz Riklin (1909-1969) 

La relación de Franz Riklin con Jung era algo casi predestinada. La madre era prima de Jung y su padre, que era psiquiatra, trabajó con Jung, durante las primeras fases de la psicología analítica (Baumann, 1970). El padre de Riklin y Jung publicaron Studies in Word Association en 1904, en donde aparecieron por primera vez datos experimentales sobre los complejos. 

Riklin creció en Küsnacht y la familia podía rastrear sus orígenes en Suiza durante muchos siglos, por lo que no es de extrañar que, además de la Psicología Analítica, su otra pasión fuera el amor por su tierra natal, Suiza. Estudió medicina en Zurich e iba camino de seguir la especialización en medicina interna. Como estudiante, en los días previos a los antibióticos, predijo – basado en un sueño – que un paciente podía recuperarse de la neumonía. Su médico supervisor le destituyó de su puesto, y Riklin se dio cuenta de su interés por la psiquiatría y la psicología analítica. Se analizó con Jung, hizo la formación psiquiátrica en el Burghölzli y abrió un consultorio en psicología analítica. Cuándo el Instituto Jung abrió sus puertas, empezó a enseñar allí, y fue elegido Miembro del Curatorium en 1952. Desde 1957 hasta su muerte en 1969 ocupó el cargo de Presidente del Curatorium.

Estos hechos no dicen todo sobre la historia del impacto de Franz Riklin en la psicología analítica. En 1955, fue responsable de la Festschrift para los ochenta años de Jung, Studien zur analytischen Psychologie (Riklin 1955). Fue una de las figuras importantes en la fundación de la Asociación Internacional de Psicología Analítica (IAAP). Cuándo Robert Moody, de Londres, murió ejerciendo el cargo, él terminó su período y fue reelegido presidente de la IAAP. Cuando se postuló para la reelección en 1965, perdió junto a Gerhard Adler y Jo Wheelwright en la única elección verdaderamente competida para la presidencia en la historia de la IAAP. Además, él fue fundamental en la fundación de la sociedad profesional Suiza. Así, desde los inicios, estuvo profundamente involucrado en todos los asuntos organizacionales de la psicología analítica, el Instituto Jung, la IAAP, y la sociedad suiza. 

En su compromiso con Suiza, su otra pasión, estuvo muy orgulloso de su posición como coronel en el ejército suizo. A finales de su carrera militar fue oficial al mando de un gran hospital militar. Pasó gran parte de su tiempo libre en la granja familiar donde disfrutaba estando cerca de la tierra. Murió de un ataque al corazón en1969, a la edad de sesenta años. 

La familia Fierz 

Varios miembros de dos generaciones de la familia Fierz fueron influenciados por Jung, y ellos a su vez influyeron en la psicología analítica. Los miembros de la familia que conocieron a Jung fueron Markus Fierz y Linda Fierz-David. Markus Fierz se reunió con Jung en la ETH, en donde él fue profesor de química, y escribió una historia de la química que incluía mucho material sobre la alquimia. Su esposa, Linda Fierz-David, fue una de las primeras analistas junguianas en Zurich; escribió dos libros, The Dream of Poliphilo (1950), y Villa of Mysteries (1957), un estudio de los frescos de Pompeya. Ella fue activa en el Club de Psicología Analítica, prestando servicios en muchos frentes importantes. 

El hijo, Heinrich Fierz, fue un activo miembro en los primeros días del Instituto Jung y se convirtió en el médico director de primera Klinik am Zürichberg. Estudió medicina y recibió su formación psiquiátrica en el Burghölzli. Hizo su análisis con Jung y, sorprendentemente, su tesis doctoral versó sobre el tema del tratamiento de choque eléctrico.
En 1949, Ludwig Binswanger, el cofundador de Daseinanalyse, designó a Heinrich Fierz como director del departamento clínico en el Sanatorio Bellevue en Kreuzlingen. Allí él introdujo el punto de vista junguiano a otros profesionales. Además, llegó a ser activo en la Sociedad Internacional de Psicoterapia Médica, el grupo que Jung había presidido antes de la Segunda Guerra Mundial. En la década de 1950 y 1960 muchos estudiantes del Instituto Jung de Zurich, que deseaban más experiencia clínica, pasaron un tiempo en el Bellevue. 

Cuando C.A. Meier fundó la Klinik am Zürichberg en 1964, nombró a Heinrich Fierz como director médico. Fierz mantuvo su interés en la psiquiatría orgánica, junto con su inclinación hacia la psicología profunda, lo que fue una combinación ideal para alguien en su posición. Su influencia fue muy sentida por los estudiantes y por el personal que trabajaba allí. Muchos estudiantes del Instituto Jung recibieron la experiencia clínica trabajando en esta institución.

Fierz sufrió de enfisema y eventualmente tuvo que renunciar a la dirección a causa de su salud. La Klinik am Zürichberg nunca pudo encontrar a otra persona que pudiera equilibrar los opuestos de la psiquiatría orgánica y la psicología analítica. Después de su partida, la presencia junguiana en la Klinik comenzó a declinar. Fierz murió en 1984 por complicaciones del enfisema. 

C.G. INSTITUTO JUNG, ZURICH 

Mientras el mundo comenzó a recuperarse después de la Segunda Guerra Mundial, fue fundado un pequeño instituto para el estudio de la psicología de Jung en Gemeindestrasse 27 en Zurich, en el mismo edificio donde se alojaba el Club de Psicología Analítica. Hubo mucha discusión sobre la elección del nombre. Toni Wolff estaba a favor del “Instituto de Psicología Compleja”, mientras que la preocupación central de Jung era que su nombre no apareciera. Los seguidores de Jung salieron victoriosos, y se convirtió en el Instituto C.G. Jung. Jung dio la charla inaugural el 24 de abril de 1948, sobre el tema de la historia de la “Psicología Compleja”, y propuso áreas para futuras investigaciones, tales como: adelantar experimentos con el test de asociación de palabras y la estructura familiar, historias de casos clínicos más plenamente elaboradas, investigación sobre los sueños en relación con la enfermedad física, la muerte, las catástrofes, investigación sobre la familia normal en términos de estructura psíquica, carácter compensatorio del matrimonio, y, finalmente, trabajar mucho más sobre simbolismo – triádico y tetrádico, y su desarrollo histórico en relación con la filosofía, la religión, y nuevos campos de la microfísica. Al final del discurso, reconoció que gran parte de la lista era “sólo desideratum” y que “no todo esto era para cumplirse ” (Jung, CW 18:475-476). Sería interesante investigar hacía qué caminos ha seguido la psicología analítica y compararlos con los deseos de Jung. 

La creación del Instituto Jung modificó la manera en que uno se convierte en analista junguiano. Ya no era estrictamente un asunto personal entre el individuo y Jung. La formación analítica del Instituto Jung pasó a formar parte de una experiencia educativa mayor, en la que el análisis individual era fundamental, pero en la que los criterios académicos tenían que ser cumplidos, y las estructuras formales comenzaron a desempeñar un papel importante. No obstante, el Instituto Jung no era un ente de acreditación internacional, por lo que los individuos podían convertirse en analistas teniendo análisis personal con Jung y con una carta de recomendación suya. Fue sólo con la fundación de la Asociación Internacional de Psicología Analítica (IAAP) en 1955 que la autoridad de acreditación se transfirió definitivamente de Jung a una asociación profesional. 

El Instituto fue creado siguiendo los lineamientos de una universidad Europea, con muchas clases y asistencia no obligatoria, la única exigencia es que los estudiantes pasen un examen sobre un tema determinado al final del año. Los requisitos de admisión incluyen el mínimo de un grado de maestría en cualquier campo, junto con una biografía personal y entrevistas. La falta de especificidad de una disciplina clínica era coherente con la idea de Jung de que un fondo no clínico podría ser una base adecuada para convertirse en un analista. La profesión de analista junguiana se vio como una disciplina separada, y uno podría convertirse en analista junguiano vía teología, economía y filosofía, tan fácilmente como a través de las tradicionales disciplinas de medicina, psicología y trabajo social. Estos requisitos liberales de admisión han permitido a las personas, por ejemplo, hacer un cambio en la mediana edad y convertirse en analista estudiando en Zurich. Mientras tanto, los requisitos clínicos para practicar cualquier tipo de terapia se han endurecido en todo el mundo, pero el Instituto de Zurich ha mantenido un centro de entrenamiento en donde las personas no entrenadas en clínica aún pueden convertirse en analistas. La estructura curricular básica incluye los siguientes temas: Fundamentos de Psicología Analítica, Psicología de los sueños, Experimentos de asociación, Historia general de religión, Cuentos de hadas, Mitología, Psicopatología General. Después de tomar los cursos requeridos, los estudiantes tienen que pasar un examen, el propaedeuticum, en cada una de las asignaturas impartidas. Después de pasar la prueba, asisten a coloquios de caso, en donde se discute el material de los pacientes, y otros cursos para profundizar sus conocimientos de psicología analítica. En los primeros días del Instituto, los estudiantes tenían que ver dos pacientes y tener supervisión de control de su trabajo, ya fuera individualmente o en grupo. Para los estudiantes de habla inglesa encontrar los pacientes apropiados no siempre era fácil, por lo que estos graduados a menudo carecían de suficiente experiencia clínicas. En los primeros años se hizo hincapié en la formación clínica sobre la comprensión simbólica. Para graduarse del Instituto, los estudiantes tuvieron luego que pasar otra serie de exámenes, escribir y defender una tesis, así como redactar casos de pacientes usando métodos junguianos. El Instituto fue creado para tener un carácter internacional y ofrecer asignaturas en alemán, inglés, francés e italiano. La gran mayoría de los primeros estudiantes eran norteamericanos, británicos o suizos. Por muchos años el número de estudiantes osciló alrededor de los treinta, y el ambiente era animado, íntimo, e intensos los debates. Jung podía visitar el Instituto de vez en cuando para reunirse con los estudiantes, y a menudo asistía a la fiesta anual de los estudiantes. Aunque el Instituto en Zurich no fue el primer centro de formación junguiana en el mundo (Londres y San Francisco habían comenzado en 1946), fue de lejos el más grande y organizado. Con la presencia de Jung en la sombra y con muchos de los analistas de la primera generación proporcionando la mayor parte de la enseñanza y el análisis, Zurich era la Meca de la psicología analítica. 

La estructura del Instituto tiene algunas características inusuales y únicas. El Instituto se rige por un Curatorium de siete miembros, elegidos por su propio consejo, y cada miembro puede ocupar el cargo de manera indefinida. El presidente del Curatorium, elegido por los miembros del consejo, interpreta sus deseos, y se supone que no toma decisiones independientes. Hasta dos de ellos han sido miembros de la familia de Jung en distintos momentos. En la práctica actual, los miembros del Curatorium han estado rotando periódicamente, y ha habido una continua renovación y cambio en los últimos años. Sin embargo, en ocasiones un miembro del Curatorium ha permanecido durante mucho tiempo y no ha visto la conveniencia de hacerse a un lado. La independencia delCuratorium de la influencia exterior fue idea de Jung; él deseaba que elCuratorium fuera libre de tomar decisiones impopulares (comunicación personal, A. Guggenbühl-Craig). 

El Instituto cuenta con un consejo asesor internacional, cuyos miembros son llamados miembros honorarios, y que representan a los principales centros junguianos. Por ejemplo, Jo Wheelwright, Joe Henderson, James Kirsch, Esther Harding, y Gerhard Adler fueron miembros honorarios del Instituto y han actuado como asesores del Instituto en tiempos de crisis. En los primeros días, como Zurich era el más importante centro de capacitación para los analistas junguianos, lo que sucediera era seguido con mucho interés por muchos junguianos. El Instituto a su vez estaba igualmente interesado en mantener un perfil internacional y en tener relaciones colegiadas con los demás institutos. 

Los “días felices” del Instituto de Zurich se prolongaron desde su apertura hasta mediados de 1960. La psicología analítica todavía no se había dividido aún en distintas tendencias, Jung era aún relativamente desconocido en el mundo, y los estudiantes que venían a Zurich sentían que estaban siendo testigos del nacimiento de algo nuevo y especial. El profesor C.A. Meier fue el primer presidente del Instituto Jung y ejerció el cargo de 1947 hasta 1957, momento en que se retiró del Curatorium, y tuvo muy poco contacto con el Instituto a partir de entonces. Aniela Jaffé fue la primera secretaria, mientras que Marie-Louise von Franz, Barbara Hannah, Rivkah Schaerf, y Heinrich Fierz fueron los principales conferencistas. Los seminarios de Von Franz eran especialmente populares, y muchos de ellos fueron publicados en forma de libro, tales comoThe Problem of the Puer Aeternus (1970) (publicado en castellano en 2006 por Editorial Kairós como El Puer Eterno), Alchemy – an Introduction into the Symbolism and the Psichology (1980) (publicado en castellano en 1991 por Editorial Luciérnaga como Alquimia: Introducción al simbolismo), y The Feminine in Fairy Tales (1993). Los estudiantes americanos matriculados en el Instituto, como James Hillman, Marvin Spiegelman, y Robert Stein, entre queja y broma se declararon “puers”, que era una evidencia de inmadurez, de no haber crecido. Fue un situación paradójica, porque, por una parte, vivir en Zurich era “provisional” y por lo tanto puer, pero por otra, estaba dando lugar a un trabajo significativo como analista. Muchos estudiantes junguianos estaban publicando libros, y Zurich fue el centro de creatividad en el mundo junguiano, lo que era sin duda el lugar indicado si uno quería una inmersión en la psicología analítica. Incluso después de la muerte de Jung en 1961 continuó una sensación muy especial sobre el estudio de la psicología analítica en Zurich, y el Instituto atrajo a muchas personas creativas que se convertirían en destacados psicólogos analíticos en el futuro. 

En 1959, James Hillman, un estudiante estadounidense joven y brillante, que había recibido su doctorado en la Universidad de Zurich y graduado del Instituto Jung, se convirtió en el nuevo Director de Estudios. Su tesis doctoral Emotion: A Comprehensive Phenomenology of Theories and Their Meanings for Therapyfue muy apreciado e inmediatamente fue publicado, lo cual rara vez ocurría en el mundo editorial de esos días. La variada inteligencia de Hillman trajo nuevas ideas y conferencistas de diferentes campos para el Instituto. 

Franz Riklin sustituyó a C.A. Meier como presidente del Instituto, el cual continuó creciendo y prosperando. Sin embargo, el énfasis en los estudios arquetipales y una cierta informalidad en torno a los límites clínicos comenzó a causar problemas a los analistas de Zurich. Se formaron relaciones inadecuadas profesionales y personales entre algunos analistas con sus estudiantes, y en 1967 Hillman estuvo en el centro una acusación por mala conducta sexual, y el caso llegó al conocimiento público. Dentro de la comunidad junguiana las opiniones fueron acaloradas y divididas. Sin embargo, el asunto no pudo circunscribirse a los círculos profesionales sino que el caso fue llevado ante la Corte Distrital de Zurich. Esto aseguró que el asunto fuera discutido ampliamente por el Curatorium del Instituto, y también entre los miembros honorarios, que representaron a la comunidad internacional junguiana. ElCuratorium intentó debatir el asunto en términos ideológicos. Concedido que Hillman había “pecado”, ¿cuál era la decisión que correspondía adoptar en el asunto? ¿Había sido la primera vez que un evento de tal naturaleza había ocurrido? ¡Por supuesto que no! Jung mismo había estado involucrado con una paciente, Toni Wolff, y esto era un riesgo profesional claramente conocido en cualquier trabajo analítico. Otros habían sucumbido a la tentación, y Hillman ciertamente no era el único ni el primero. Una pregunta era si Hillman se habían mostrado apropiadamente contrito o no. Esto dio lugar a agrias disputas dentro del Curatorium, con Jolande Jacobi que quería a Hillman afuera y otros, como Riklin, que querían que Hillman se quedara. La cuestión no fue muy diferente a lo sucedido recientemente con el presidente Clinton en los Estados Unidos. Estas cuestiones morales siguen afectándonos, y no tienen soluciones fáciles. Las cuestiones más profundas rápidamente se traducen en decisiones prácticas. Con Hillman la decisión era de si deshacerse de él o dejar que se quedara como Director de Estudios. Finalmente, renunció, pero se mantuvo en Zurich como editor de Spring Publications. 

Este evento fue un presagio de cambios en el mundo junguiano, así que la cuestión de los límites de violaciones se trata en muchos otros programas de formación junguiana en ese momento. Los límites clínicos llegaron a asumir una mayor importancia en el futuro de todos los programas de formación, incluido Zurich. Quizás el cambio ocurrió más lentamente en Zurich debido a que la influencia del interés de Jung en el simbolismo arquetípico y en las amplificaciones mitológicas de los sueños dominó durante más tiempo en las tradiciones clínicas que en otros centros de formación. Esto no implicaba que un interés en los problemas clínicos condujera a un descuido de las interpretaciones arquetípicas; los parámetros clínicos tienen que mantenerse mientras se explora una comprensión más profunda del inconsciente. Después de 1967 ya no fue posible una inmersión completa en interpretaciones arquetípicas. Los acontecimientos en torno a la renuncia de Hillman promovieron cambios de actitud hacia la formación que llevó muchos años implementar. Las consecuencias de este episodio en la historia del Instituto no fueron inmediatamente evidentes para la comunidad junguiana internacional, pero con el tiempo se empezaron a notar cambios en el Instituto. Por una parte, el Instituto comenzó a perder lentamente su singularidad, pero de otra parte, muchos estudiantes aún querían estudiar en Zurich y estar cerca de la fuente. 

Posteriormente, se produjo un cambio sutil en el perfil de los estudiantes atraídos por el Instituto, y hubo varias razones para ello: (1) cambios en el equipo docente del Instituto debido al envejecimiento y retiro de los analistas de la primera generación que habían tenido contacto directo con Jung, y conservaban algo de su espíritu, (2) el incidente con Hillman había acentuado las rivalidades y tensiones entre los analistas de Zurich, (3) vivir en Suiza se había vuelto algo más costoso, en relación con el resto del mundo, y eso actuaba como elemento disuasivo. Cada vez más, los estudiantes venían a Zurich no sólo porque ofrecía una excelente formación, sino porque fue uno de los pocos centros de formación que quedaban en el mundo en donde la gente sin títulos de medicina, psicología o trabajo social podía obtener entrenamiento junguiano. El Instituto de Zurich sigue ofreciendo un alto nivel de formación integral en psicología analítica y proporciona a los estudiantes una profundidad de estudio que no se encuentra en muchos otros centros de formación. 

Adolf Guggenbühl-Craig y James Hillman han tenido enorme influencia en la psicología analítica en Zurich y en otros lugares. Ellos llegaron una generación más tarde y técnicamente no hacían parte de la primera generación de analistas alrededor de Jung. Ambos fueron figuras importantes en los primeros días del Instituto Jung y han seguido destacándose en el campo. La mención de los dos juntos no implica que sus opiniones sean idénticas; ambos son hombres altamente individuales, que han sido colegas y amigos durante más de cuarenta años y comparten muchos valores. Ellos proceden de entornos muy diferentes, y sus respectivas carreras profesionales han tomado rumbos muy diferentes. 

Adolf Guggenbühl-Craig (1923- ) * 

Adolf Guggenbühl-Craig, como su mentor, Franz Riklin antes que él, viene de una familia con profundas raíces en Suiza, que se remonta a varios siglos antes. Nació en el Cantón de Zurich en 1923 y ha vivido y trabajado en Zurich, excepto por una breve estancia en los Estados Unidos, donde hizo su formación psiquiátrica. Desde 1962, Adolf ha sido una figura dominante en la psicología analítica en Zurich. Ha editado las actas del Segundo Congreso Internacional en 1962 (Der Archetyp), y en 1969, tras la muerte de Franz Riklin asumió el cargo de presidente del Curatorium en el Instituto Jung, cargo que ocupó durante más de una década. Fue también vicepresidente de la Sociedad Suiza, y luego en 1977 fue elegido presidente de la IAAP, cargo que ocupó durante dos mandatos. A través de estas posiciones él entró en contacto e influyó en numerosos estudiantes de psicología analítica. Es conocido por su destacada capacidad como mediador y es tenido en alta estima por la comunidad mundial junguiana. 

Guggenbühl-Craig es conocido por asumir controvertidas posiciones sobre muchos asuntos, y a menudo es difícil predecir sus puntos de vista. Sea cual fuere la posición que ocupe, siempre es directo, práctico, y que debe ser tenido en cuenta. Por ejemplo, en su primer libro, Power in the Helping Professions(1971), (traducido al castellano en 1974 por Monte Ávila Editores como Poder y destructividad en Psicoeterapia), describe en términos simples, la sombra del poder en un terapeuta. Muestra ese aspecto no tan positivo de muchas intervenciones que supuestamente son de ayuda terapéutica. En la actualidad se ha retirado de todas las posiciones de influencia, y es visto como la éminence grise de la comunidad junguiana de Zurich. 

James Hillman (1926- ) * 

James Hillman, un estadounidense de Nueva Jersey, llegó a Zurich en 1953, para estudiar en el Instituto Jung y obtuvo un doctorado de la Universidad de Zurich. Tuvo una práctica privada en Zurich y en 1959 se convirtió en el primer Director de Estudios en el Instituto. En esta posición influyó en toda una generación de estudiantes del Instituto. Renunció en 1969, cuando se convirtió en el foco de un incidente internacional en el Instituto. Permaneció en Zurich hasta 1978 como editor de Spring Publications. Muchos de los futuros editores junguianos, como Daryl Sharp, Murray Stein, y Robert Hinshaw, tuvieron sus inicios en el mundo de las publicaciones trabajando como editores asistentes en Spring Publications. 

Con el tiempo Hillman se alejó del análisis individual y llegó a centrarse más en los trastornos más amplios de la colectividad. Desde entonces, él ha llamado esto como un “tratamiento de las ideas” más que de personas, llamándolo “psicología arquetipal”. Aunque la “psicología arquetipal” es considerada por muchos como una corriente separada dentro de la psicología analítica, el hecho de que sea vista como un “trastorno del colectivo” le ha impedido desarrollar una base institucional como en otros entrenamientos en psicología analítica. 

Hillman regresó a los Estados Unidos en 1978, primero al Instituto de Humanidades de Dallas, y más tarde a Thompson, Connecticut. Durante la última década ha dejado de practicar el análisis, pero ha estado escribiendo y dando conferencias. Sus libros han ganado un amplio número de lectores entre audiencias no especializadas. Sin embargo, a través de su anterior asociación con el Instituto Jung en Zurich, y la popularidad mundial de sus escritos, sus ideas han surgido de su trabajo en la psicología analítica y él sigue siendo una importante figura junguiana. 

Schweizerische Geselischaft Analytische für Psychologie (SGfAP) 

El Instituto Jung era la estructura cohesiva central de la psicología analítica en Zurich, ya que proporcionaba la formación y el intercambio de ideas intelectuales. Sin embargo, Riklin y otros se dieron cuenta de que existía la necesidad de una organización profesional en Suiza que pudiera ocuparse de las cuestiones políticas, administrativas y profesionales con las que se enfrenta el creciente número de graduados que trabaja en Suiza. La preocupación más inmediata en aquellos primeros días era que los analistas suizos habían acordado organizar un Congreso internacional de analistas junguianos en Zurich en 1962, y tenía que existir una estructura para organizarlo. Así que se fundó una sociedad profesional, la SGfAP. Riklin propuso a Adolf Guggenbühl-Craig como presidente del nuevo grupo, debido a su experiencia previa en la organización de conferencias. La votación recayó en Kurt Binswanger, un analista veterano, miembro de la famosa familia Binswanger en Suiza. Ya con problemas de audición, él no fue presidente por mucho tiempo. Mario Jacoby fue el siguiente presidente, seguido por Verena Kast. Tanto Jacoby como Kast sirvieron por muchos años cada uno, mientras la Sociedad continuaba creciendo. Fuera de una conferencia de un fin de semana que se realizaba anualmente en primavera, hubo poca actividad. Hoy en día existen aproximadamente doscientos cincuenta miembros en la sociedad suiza. 

El SGfAP permaneció muy en la sombra, mientras que el Instituto Jung fue la organización activa, con su enseñanza y sus funciones investigativas. Sin embargo, esto ha cambiado paulatinamente a medida que la psicoterapia y el análisis a largo plazo han sido objeto de ataques tanto del público como de fuentes gubernamentales. En los últimos diez años, el gobierno suizo y su seguro federal de salud han exigido pruebas científicas para demostrar que la psicoterapia, y especialmente el análisis, funcionan. El reembolso por servicios de psicoterapia depende de dicha investigación. Esto incluye a la psicología analítica, la cual debe demostrar con datos objetivos, que los pacientes mejoran con el análisis junguiano. Un analista suizo, Guido Matanzas, ha comenzado un gran proyecto de investigación dirigido a todos los analistas junguianos que deseen participar, para demostrar que el análisis junguiano beneficia a los pacientes, bajo numerosos parámetros. Este proyecto ha recibido aprobación general de la SGfAP pero también ha generado la protesta de algunos analistas que consideran que el proyecto es poco junguiano. Ha recibido fondos de una serie de fundaciones privadas, así como la IAAP. 

El SGfAP se ha convertido en un importante foro en el colectivo, donde pueden ser discutidos la psicoterapia y el análisis. Además de su papel en el colectivo mundial de Suiza, la SGfAP también ha estado involucrada en las controversias del Instituto. La Sociedad adoptó una posición en el momento del incidente Hillman, y de nuevo en 1998, cuando ocurrió una profunda división dentro delCuratorium. La presidente del Curatorium de ese momento, Brigitte Spillmann, recibió una moción de apoyo firmada por más de un centenar de miembros de la SGfAP. En otras palabras, el papel de la SGfAP ha ido cambiando a medida que se introducen actividades políticas y organizativas en el proceso de análisis. 

Klinik am Zürichberg 

Cuando C.A. Meier renunció a la presidencia del Instituto Jung en 1957, estaba preocupado por la dirección que el Instituto estaba tomando, dado que el acercamiento al inconsciente estaba quedando demasiado desconectado de la ciencia moderna. Como médico y psiquiatra, quería regresar a la base científica del estudio de los sueños y del inconsciente. La conexión entre el movimiento rápido de los ojos y los sueños se había descubierto recientemente (Aserinsky y Kleitman 1953). Meier quería crear un laboratorio de investigación en el que los sueños pudieran ser estudiados desde un punto de vista junguiano, mientras que la psicología analítica se había movido lejos del interés inicial de Jung en los pacientes psicóticos. No había facilidad para que los pacientes pudieran ser tratados de una manera junguiana. En 1964, se fundó con fondos privados laKlinik am Zürichberg para pacientes hospitalizados, y Meier hizo realidad su objetivo de establecer un laboratorio de investigación para el estudio de los sueños. Meier fue el director de la Klinik, Heinrich Fierz, el director médico, y Toni Frei, el psicólogo. En esta clínica, como una materia optativa, los estudiantes del Instituto Jung podían recibir valiosa formación clínica. Durante una década la Klinik am Zürichberg tuvo una unidad de pacientes muy activa, y la investigación progresó. Sin embargo, Fierz tuvo que retirarse debido a la mala salud, y las tensiones empezaron a surgir entre el personal, mientras que los nuevos miembros tenían diferentes orientaciones hacia la psique, así que el espíritu de la Klinik cambió. La acritud entre las facciones rivales se hizo tan grande que algunas de las cuestiones importantes tuvieron que ser resueltas por el tribunal de Zurich. Esta batalla divisoria dejó a la Klinik, sin la presencia junguiana, y se convirtió en una institución psiquiátrica general. 

Establecimiento del Instituto Jung en Küsnacht 

En la década de los años 60 y comienzos de los 70 las ideas de Jung se hicieron más populares, y el Instituto Jung en Gemeindestrasse no podía ya dar cabida a todos los estudiantes. En 1973 una vieja mansión propiedad de la comunidad, situada en Küsnacht en el lago de Zurich, estaba disponible, y Adolf Guggenbühl-Craig, como Presidente del Instituto, logró concertar un contrato de arrendamiento favorable. Situado cerca a la casa de Jung, el edificio parecía ideal para albergar al creciente Instituto. La matrícula estudiantil aumentó de forma constante, y para finales de la década de los años 80 cerca de 100 del total de 400 estudiantes eran estadounidenses. Al mismo tiempo, el Instituto ha ampliado su carácter internacional con la adición de estudiantes de Asia, África y países europeos más pequeños. Muchos estudiantes japoneses han comenzado a asistir al Instituto, e incluso un estudiante de China continental. Dos estudiantes de Moscú han recibido becas de fundaciones alemanas para hacer sus estudios en el Instituto. El cuerpo docente del Instituto ha enseñado regularmente en Hungría, Lituania, Checoslovaquia, Polonia y la antigua Unión Soviética. Cada verano, el Instituto ofrece un programa intensivo en el que los estudiantes de todo el mundo asisten a seminarios y hacen supervisión durante dos semanas. Algunos de estos estudiantes regresan al Instituto después como candidatos de tiempo completo. 

En la medida que las fronteras geográficas se han ampliado, así también lo hizo el plan de estudios. Las cuestiones clínicas han aumentado su énfasis, y de igual manera se ha incrementado el número de coloquios clínicos requeridos, así como de horas de supervisión individual de los estudiantes. Mario Jacoby (quien no tiene relación con la analista de primera generación Jolande Jacobi), en su papel como analista de entrenamiento, fue el primero en presentar el trabajo de Fordham como teoría analítica esencial, y más tarde él integró la psicología del self de Heinz Kohut a la teoría junguiana. Por más de treinta años, Jacoby ha sido un analista y docente muy popular en el Instituto. Otros analistas comenzaron a enseñar la teoría de los teóricos británicos de las relaciones objetales, especialmente Winnicott. Esta ampliación de la teoría analítica fue anatema para algunos analistas de la primera generación, sobre todo para Marie-Louise von Franz, quien consideraba que las contribuciones de Jung se estaban diluyendo con la adición de la nueva teoría psicoanalítica. 

Durante este período de cambio, una propuesta particular causó una profunda crisis en el Instituto. Durante su presidencia, Adolf Guggenbühl-Craig trató de introducir la terapia de grupo junguiana para los candidatos. Bajo la dirección de Marie-Louise von Franz, la mayoría de los profesores y de los analistas se declararon en huelga y se negaron a tener nada que ver con el Instituto mientras se estuviera practicando la terapia de grupo. Se consideró que la terapia de grupo estaba en contra del espíritu de Jung, y Guggenbühl-Craig, como presidente del Curatorium, fue etiquetado como traidor. Se llevaron a cabo reuniones interminables, y al final se alcanzó un compromiso: la terapia de grupo no se practicará, pero se admiten las conferencias sobre el tema. 

Estos cambios en el plan de estudios del Instituto le demostraron a Marie-Louise von Franz, que no se había prestado suficiente atención al proceso de individuación que ocurría en el inconsciente. Honrando a su fuerte creencia acerca de la naturaleza del trabajo de Jung, ella se retiró de la enseñanza en el Instituto en la década de los 80. Otros analistas y candidatos se unieron a ella, y comenzaron a reunirse informalmente sobre una base regular. En el momento en que Helmut Barz estaba como Presidente del Instituto, no se ahorraron esfuerzo para mantener a von Franz y a su grupo dentro de la estructura general del Instituto. Sin embargo, a finales de 1980 era evidente que el grupo en torno a von Franz podía finalmente dejar el Instituto y formar su propio centro. 

Otra crisis estaba latente desde hacía mucho tiempo y emergió a la superficie en 1998. Brigitte Spillmann, una graduada bastante reciente del Instituto, fue elegida presidente del Curatorium. Ella provenía de un ambiente de negocios y se pensó que esto podía ser útil en el funcionamiento del Instituto. Spillmann ha iniciado más cambios en la estructura del Instituto de lo que el Curatoriumestaba acostumbrado. Por ejemplo, ella quiere limitar los mandatos de los miembros del Curatorium, de modo que nadie pueda tener influencia política durante décadas. Ella ha tomado decisiones sin necesidad de discutirlas con la junta directiva, lo que irritó a algunos de sus miembros. Los miembros se han polarizado, y como resultado ha llegado a ser difícil tomar cualquier decisión porque los votos tienden a la ruptura. En noviembre de 1998, cuatro miembros de largo tiempo del Curatorium, incluyendo a dos ex presidentes, Helmut Barz y Paúl Brutsche, presentaron su renuncia. Este es el conflicto más álgido en veinte años. En el momento de escribir este libro, el resultado de este conflicto no se conoce. 

Centro de Investigación y Formación en Psicología Profunda 

El Centro de Investigación y Formación en Psicología Profunda entró en funcionamiento el 8 de mayo de 1994 y el día siguiente fue constituido como una fundación. Aunque la fundación real del Centro sólo ocurrió en 1994, las semillas de la nueva fundación habían sido cultivadas por muchos años. 

Cuando se formó el Instituto Jung original, Jung estaba todavía activo, y los seminarios y coloquios estuvieron completamente en sintonía con su base teoría. Las clases eran pequeñas, el énfasis estaba en el simbolismo arquetipal, la imaginación activa, la amplificación, y el estudio comparado de material de los sueños. Con los años el Instituto Jung ha crecido tremendamente, y nuevas influencias del amplio mundo de la psicoterapia, el psicoanálisis y las ciencias básicas han sido incorporadas al programa de formación para los estudiantes. A través de experiencias de rupturas de los límites profesionales, conflictos con el colectivo, y la necesidad de administrar el Instituto, el valor de la estructura ha crecido en comparación con los anteriores años. El creciente número de alumnos hizo necesario contar con una mayor estructura. Algunos de los analistas más antiguos que habían estado con el Instituto desde el comienzo, como Marie-Louise von Franz, no gustaban de la dirección del Instituto. En la década de los años 80, ella junto con algunos otros, consideró que el espíritu original del Instituto se estaba perdiendo y comenzaron a retirarse para reunirse en privado. 

Lo que ocurrió después es difícil de establecer, pero von Franz y sus colegas profesionales consideraron que sus estudiantes estaban siendo discriminados en los exámenes, y que estaban teniendo una gran dificultad para terminar el programa. Se estaba desarrollando una tensión entre los seguidores de von Franz y el resto del Instituto. Se celebraron numerosas discusiones para tratar de resolver cuestiones concretas que estaban dividiendo el Instituto en dos campos. El Curatorium original del Instituto no quería que los partidarios de von Franz se separaran y formaran otro centro. Los partidarios de von Franz dudaban que esto se pudiera impedir y, después de muchos intercambios emocionales, decidieron fundar su propio Centro de investigación y de formación en Psicología Profunda. 

El folleto del Centro dice lo siguiente: “Los objetivos del Centro son, de una parte, investigar sobre la psique inconsciente así como sobre la relación entre la psique y la materia, y de otra parte, proporcionar un programa de formación para analistas calificados”. Además se afirma en el folleto: “El Centro fue creado con el fin de crear un lugar en donde la psique autónoma puede ser considerada con un compromiso total”. Los requisitos de ingreso, la importancia del análisis personal, y la estructura del actual programa sigue de cerca el modelo del Instituto Jung. Una diferencia importante es que el programa de formación del Centro está destinado a atraer a individuos interesados en la psicología junguiana, pero que no pueden pasar períodos de tiempo prolongados en Suiza. Como en el Instituto Jung, el programa está abierto a estudiantes con grado de maestría o su equivalente, en cualquier campo. Conceder al estudiante un diploma, no garantiza que las personas graduadas vayan a tener el derecho legal a la práctica en su país de origen. El curso dura ocho semestres, por lo que se requiere tomar un mínimo de cuatro años para completarlo. Las materias de enseñanza, el número de horas de análisis personal y de supervisión, y los requisitos de una tesis, son todos similares a los del Instituto Jung. El nuevo Centro tiene una publicación llamada Jungiana, donde se incluyen las contribuciones a la psicología de C.G. Jung y de Marie-Louise von Franz.Docentes del Centro han publicado libros sobre el estudio de motivos arquetípicos específicos. 

Vistos superficialmente, los programas del Instituto Jung y del Centro parecen muy similares. Sin embargo, cuando se examinan más profundamente en el corazón y el alma de este nuevo centro, surgen diferencias significativas. En el Centro, el inconsciente colectivo, o psique objetiva, se convierte en la guía central para cada individuo, y el valor de lo colectivo exterior es minimizado. Hay una manera sutil en el que se da muchísimo peso a la psique objetiva, de ser eso posible, a través de los sueños, la imaginación activa, y la amplificación. Como el mundo de lo colectivo es menos importante, la pertenencia a organizaciones tales como la Asociación Internacional de Psicología Analítica o a cualquier otra organización profesional no se vuelve algo esencial. Por lo tanto, los ex miembros del Instituto Jung, cuya lealtad se trasladó al nuevo Centro, han renunciado a su afiliación tanto a la IAAP como al SGfAP. Los candidatos a graduarse del nuevo Centro no serán elegibles para convertirse en miembros de la IAAP, ya que su formación no se realizará con miembros de esta asociación. El primer grupo de estudiantes del Centro ha consistido en veinte candidatos de habla alemana y diez de habla inglesa. 

Un segundo y más grave problema es que muchos de los estudiantes del Centro provienen de otros países. Los seminarios se celebran dos veces al año, cada uno de un período de dos semanas. Durante estas dos semanas, los estudiantes reciben un curso intensivo y completo de seminarios por parte de los miembros de la facultad de Centro. Sin embargo, durante el resto del año, los estudiantes tienen su análisis y supervisión con analistas de sus propios países. El análisis y la supervisión pueden realizarse con un analista de orientación junguiana diferente, ya que el Centro sólo puede ejercer limitada influencia. 

El Centro tiene un subtítulo en su nombre, “de acuerdo a Carl Gustav Jung y Marie-Louise von Franz”. Los alumnos estudian principalmente los textos de Jung y de von Franz. Así, no están incluidos los nuevos desarrollos en la teoría clínica y en la práctica, porque se dice que uno puede encontrar todo el material que requiera en Jung y en von Franz; es decir, que uno puede descubrir la solución actual para la mayoría de los problemas en la ubicación del mito apropiado, un cuento de hadas, o un texto alquímico. 

Hasta su muerte en 1998, Marie-Louise von Franz fue presidenta honoraria, y dos miembros de la junta directiva, Gotthilf Isler y Theo Abt, fueron ex analistas de formación del Instituto Jung. En un momento Abt fue también miembro delCuratorium. Aunque no muchos de los analistas suizos se unieron oficialmente al nuevo centro, muchos de ellos tienen diferentes grados de simpatía hacia éste. En este momento, las tensiones entre el Instituto Jung y el Centro son aún muy fuertes. 

El Centro conserva mucho del sentir del viejo Instituto de los años 1950 y 1960, cuando el número de estudiantes era pequeño, y los cursos eran similares en esencia a los planes de estudio en el Centro. En los primeros días del Instituto Jung, los estudiantes trabajaron en su crecimiento interior, y había poca inquietud sobre temas colectivos. En aquellos días, ser junguiano era marginal, y para ir al Instituto Jung se encajaba con esa imagen marginal. Como el programa es relativamente nuevo, es demasiado pronto para predecir el progreso del Centro. Por el momento no hay mucho entusiasmo en el Centro. 
Relación con el psicoanálisis 
Durante la vida de Freud y Jung, las relaciones entre los respectivos grupos de análisis eran a menudo difíciles, si no imposibles, en muchos países. Zurich se convirtió en una ciudad donde existía todo tipo de grupos psicoterapéuticos o psicoanalíticos. Después de la ruptura de Freud-Jung en 1913, hubo relativamente poco contacto entre Jung y los freudianos. Sin embargo, en la década de los años 30 Jung empezó a reunirse de forma regular con varios psiquiatras y psicoanalistas, incluidos Medard Boss (el cofundador delDaseinanalyse), C.A. Meier, y dos o tres psicoanalistas. Estas discusiones clínicas se prolongaron por muchos años. 
Cuando James Hillman se convirtió en Director de Formación en 1959, sus intereses filosóficos reconectaron a los junguianos con el Daseinanalyse. De hecho, algunos junguianos tenían un segundo análisis Dasein, y algunos miembros del grupo Dasein habían hecho sus análisis con junguianos. Sin embargo, nunca hubo una relación formal entre el Instituto Jung y cualquier otro Instituto Psicoanalítico en Zurich. El carácter internacional del Instituto, su tamaño, y la estatura de algunos de sus miembros, ha llevado al Instituto Jung a ser una institución académica bien establecida y reconocida en Suiza. 

RESUMEN 

Zurich fue el lugar donde comenzó todo el movimiento de la psicología analítica. Jung alcanzó su propio espacio al concluir la Primera Guerra Mundial. De 1919 a 1939 tuvo un flujo constante de visitantes, estudiantes, y analizados, muchos de los cuales se convirtieron más tarde en analistas. Jung escribió cartas de certificación para aquellos a quienes consideraba adecuados para convertirse en analistas. En 1947 se formó el Instituto Jung, y convertirse en un analista junguiano se basaba en obtener un diploma académico del Instituto Jung, además de contar con un análisis personal con un junguiano de la primera generación. El Instituto inicial era muy informal, y había pocos estudiantes. El fervor intelectual y el sentido de hacer parte de una nueva empresa, generaron experiencias de gran alcance. A medida que Jung se hizo más popular y el Instituto creció, el ambiente íntimo del Instituto cambió, y los eventos y las crisis en el Instituto requirieron una mayor estructura. 
El Instituto se trasladó luego a Küsnacht a un viejo edificio propiedad de la comunidad. Algunos de los primeros analistas, como Marie-Louise von Franz, que era la principal docente en los primeros días, se desilusionaron por los cambios en el Instituto, que ellos experimentaron como una dilución de Jung. En ese momento, ellos formaron su propio centro de capacitación denominado Centro de Investigación y Formación en Psicología Profunda, donde se enfatizaba en las enseñanzas de Jung y de von Franz. Al mismo tiempo, el Instituto Jung es sometido a modificaciones estructurales fundamentales, de manera que los cambios en el mando pudieran hacerse más fácilmente sin que las mismas personas permanecieran en el poder demasiado tiempo. El clima en Zurich ha cambiado notablemente desde la muerte de Jung. Para el forastero, el Instituto Jung de Zurich a menudo tenía una monolítica apariencia de que nada había cambiado desde la muerte de Jung. El Instituto ha ampliado su visión del mundo psicológico a fin de incluir otras teorías y prácticas psicológicas, tales como Winnicott, Kohut, Bion, y otros, que todavía mantienen un estrecho vínculo con la numinosidad original de Jung. Hay estudiantes de von Franz que se quedan con las enseñanzas originales de Jung y von Franz. El Instituto Jung de Zurich sigue siendo una institución dinámica de formación y el programa evoluciona continuamente.


Nota de pie de página
* Aunque para el momento en que fue escrito este libro, Adolf Guggenbühl-Craig y James Hillman se encontraban vivo, fallecieron en julio de 2008 y octubre de 2011, respectivamente.