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domingo, 8 de febrero de 2026

EL LOGOS DEL REY: EL REY LEÓN COMO RELATO DE INICIACIÓN AL ESPÍRITU

Autor: Psicología Junguiana

 

EL DESPERTAR DEL REY: GNOSIS, ARQUETIPOS Y EL COMBATE CONTRA LA SOMBRA




​En un mundo que parece haberse sumergido en la aridez de una Tierra Baldía global, el mito no es un escape de la realidad, sino la única lente capaz de descifrarla. Tras la aparente sencillez de una fábula animal, late en El Rey León una de las representaciones más perfectas de la Individuación humana y del drama metafísico que hoy asola a nuestras sociedades.

​Este tratado no es un análisis cinematográfico; es una invitación a la Anamnesis. A través de la lente de la psicología de las profundidades y la sabiduría ancestral, exploraremos cómo el espíritu desciende a la materia, cómo el Yo se pierde en el olvido del hedonismo y cómo la Sombra, bajo la forma del narcisismo maligno y la psicopatía, usurpa hoy los tronos del mundo contemporáneo.

​Desde los desiertos de la Nigredo hasta el reencuentro con las centellas divinas de lo inconsciente, este recorrido es un mapa para todo aquel que sienta que su reino interno ha sido invadido por simulacros de poder. Es hora de dejar de mirar al suelo de la selva y volver la vista hacia las estrellas. El regreso del Rey no es una promesa futura, sino un imperativo del presente.

​"Recuerda quién eres" no es un susurro al pasado, es el rugido que debe reconstruir el futuro.

INTRODUCCIÓN 

1. El Sol como el "Primer Motor Inmóvil"

​La primera imagen es un sol rojo surgiendo del horizonte. En la Hermenéutica de los Indios Pueblo, el Sol (Tayau) es el ojo del Creador que vigila el equilibrio del mundo.

  • ​El Rojo Alquímico: No es casual. El rojo es el color de la Rubedo, pero también de la materia prima despertando. Es el fuego sagrado que sale del Amenti (el inframundo egipcio) para dar orden al caos.
  • ​El Cántico (Ciclo de la Vida): El sonido precede a la imagen. Es el Om hindú o el Logos cristiano. Es la vibración que convoca a la multiplicidad (los animales) para converger en la unidad (la Roca).

​2. La Peregrinación hacia el "Axis Mundi"

​Todos los animales corren hacia la Roca del Rey. En geografía sagrada, este es el Omphalos (el ombligo del mundo).

  • ​Jerarquía del Ser: Vemos hormigas, elefantes y aves. Es la representación de la Gran Cadena del Ser de Platón. Todos los niveles de la existencia, desde el más denso hasta el más sutil, deben estar presentes para la manifestación del nuevo Rey.
  • ​La Roca como Templo: La Roca del Rey no tiene vegetación en su cima; es piedra pura. Simboliza la estabilidad del espíritu frente a la impermanencia de la selva. Es el altar donde el cielo y la tierra se comunican.

​3. Rafiki: El Hierofante y el Intercesor Divino

​Rafiki no llega con los demás animales; él aparece desde el lateral, como alguien que no pertenece al orden horizontal del mundo, sino al eje vertical.

  • ​El Abrazo con Mufasa: Mufasa (el Rey Solar) se inclina ante Rafiki (el Chamán). Esto representa la sumisión del poder temporal ante la autoridad espiritual. El Rey reconoce que su corona solo es legítima si está validada por lo sagrado.
  • El Ritual de la Unción (El Bautismo):
    • ​La Fruta Sagrada: Rafiki rompe un fruto rojo. En el esoterismo, el fruto es el conocimiento. Al extraer el jugo, está extrayendo la esencia de la naturaleza.
    • ​La Marca en la Frente: Al pintar la frente de Simba, está abriendo simbólicamente el Ajna Chakra (el Tercer Ojo). Le está diciendo al alma que acaba de encarnar: "Tus ojos físicos verán el reino, pero tu visión espiritual debe ver la Verdad detrás de la forma".
    • ​El Polvo/Ceniza: Esparcir polvo sobre el niño es recordarle su origen terrestre ("Polvo eres..."), creando el equilibrio entre su herencia divina y su vehículo mortal.

​4. La Elevación: La Epifanía del Avatar

​El momento en que Simba es elevado sobre el abismo es un Acto Teúrgico.

  • ​El Rayo de Luz: En el instante en que Simba es mostrado, las nubes se abren y un rayo de luz (el Lux Fiat) lo ilumina. Esto es la Investidura Divina. El cielo reconoce su propia imagen en la tierra.
  • ​La Reacción de la Naturaleza: Los animales no aplauden; se postran. La postración es la aniquilación del ego ante la presencia de la Luz de Luces. No se postran ante un cachorro, sino ante el Principio del Rey que Simba representa.

​Interpretación desde los Indios Pueblo

​Para las culturas del suroeste americano (como los Hopi o Zuni), el mundo se mantiene gracias a que los seres humanos (y sus líderes) actúan como "sostenedores" del orden solar. El nacimiento de Simba es visto como el regreso de la Serpiente Emplumada o el Joven Maíz: una promesa de que el ciclo de las lluvias y las cosechas seguirá adelante porque el "Corazón del Cielo" tiene un representante en la tierra.

​Hermenéutica Junguiana del Inicio: El nacimiento del héroe es el nacimiento de un nuevo Centro de Conciencia en la psique. Mufasa es el "Viejo Orden" que ya ha alcanzado su plenitud; Simba es el potencial puro, el "Niño Divino" (Puer Aeternus) que debe ser protegido antes de que la Sombra (Scar) intente devorarlo.

I. El Puer Aeternus: El Iniciado y el Peregrino

​En la tradición de los misterios, el Puer Aeternus no es una patología —como a veces se reduce en la psicología clínica simplista— sino el "Eterno Retorno de la Inocencia" y el estado del Iniciado. Representa al Logos encarnado, al peregrino que, como Jesús el Cristo, posee la chispa divina pero aún no la ha manifestado plenamente en el plano de la materia. Bajo esta perspectiva crística y teúrgica, el joven Simba es el iniciado que debe ser "como un niño" para entrar en el Reino, poseyendo una pureza que le permite penetrar en las tinieblas sin ser corrompido de inmediato.

El inicio de la película no es una mera presentación zoológica; es una Teofanía. El sol que asciende sobre la sabana es el Sol Invictus, la luz de la conciencia que emerge del caos indiferenciado de la noche para iluminar el Reino.

  • El Puer Aeternus: Simba es presentado bajo el arquetipo del Puer Aeternus (el Niño Eterno). En la tradición de los misterios, este estado no es una debilidad, sino el "Eterno Retorno de la Inocencia". Es el Iniciado primordial que, como el Cristo o el Horus egipcio, posee la chispa divina (centella) en estado puro. Representa la conciencia en potencia que aún no ha sido fragmentada por el ego ni mancillada por el contacto con la sombra.
  • La Presentación en la Roca del Rey: La Roca del Rey funciona como el Axis Mundi, el centro del mundo donde el cielo y la tierra se encuentran. Cuando el Hierofante (Rafiki) eleva al infante hacia el firmamento, está realizando un acto de consagración teúrgica. El iniciado es mostrado a las "estrellas" (los ancestros/arquetipos), estableciendo desde el primer aliento que su origen no es biológico, sino espiritual.
  • El Ungüento de la Tierra: El gesto de Rafiki de marcar la frente de Simba con el jugo de una raíz simboliza la unción del Logos encarnado. Es la unión de la sabiduría terrestre con la herencia solar. En este estadio, el niño es el Iniciado Peregrino que posee el linaje real pero carece de la experiencia del abismo; es el Rey que debe "caer" en el tiempo y la materia para, tras su transformación, recuperar su trono con una conciencia actualizada.

​II. El Cementerio de Elefantes: El Umbral y los Arcontes

​El descenso al Cementerio de Elefantes constituye la Cámara de las Pruebas de los misterios antiguos. Representa la necesidad del alma de confrontar el Reino de la Muerte (Descensus ad Inferos).

  • El Velo de la Iniciación: Simba, como el Cristo joven entre los doctores, busca entender los límites de la vida y la muerte. El lugar de los huesos representa la Tradición Primordial que ha quedado muda; un mundo donde la conexión con lo divino se ha osificado.
  • Los Arcontes: Las hienas, en la cosmogonía gnóstica, actúan como los Arcontes o Vigilantes. Son entidades parasitarias, los carceleros del mundo material que intentan impedir que la chispa divina escape de su dominio. No atacan su cuerpo, atacan su conciencia de linaje. El enfrentamiento no es físico, sino vibratorio: el iniciado corre el riesgo de perder su Unidad interna ante la multiplicidad del caos que representan estos seres.

​III. La Noche de la Instrucción: Gnosis de lo Inconsciente y los Arquetipos Estelares

​Tras el rescate en el umbral, la narrativa se desplaza de la densidad de la materia a la inmensidad del firmamento. Esta es la Gnosis de lo inconsciente, donde el iniciado recibe la estructura del mundo espiritual.

  • La Huella y la Sincronización con el Sí-mismo: Simba coloca su pata dentro de la huella de Mufasa. Esta discrepancia ontológica simboliza la brecha entre el Yo (la conciencia limitada) y el Sí-mismo (la totalidad de la psique). El iniciado reconoce que su identidad actual es solo una potencia que debe ser actualizada mediante la asunción del Arquetipo. La reprimenda del Padre es una Metanoia, una rectificación del alma para alinear el deseo con la Ley Universal.
  • Las Centellas Divinas como Arquetipos: Cuando Mufasa señala el cielo, entrega la brújula definitiva. En la cosmogonía de los indios pueblo, las estrellas son fragmentos del Fuego Primordial. Mufasa revela: "Los Grandes Reyes del pasado nos observan desde las estrellas". Aquí, las estrellas son los Arquetipos de lo inconsciente: estructuras eternas y universales que preexisten al individuo y operan desde el trasfondo de la psique.
  • La Anamnesis: Siguiendo la tradición platónica, el alma olvida su origen divino al encarnar. Mufasa implanta la semilla del recuerdo: la soberanía no se inventa, se recuerda. Al vincular la figura del Padre con las centellas divinas, asegura que Simba siempre tendrá acceso a la Fuente, pues el linaje espiritual es eterno.

​IV. El Regicidio Metafísico: El Asalto de la Sombra y el Colapso del Orden

​El drama exige que la Gnosis sea probada en el Athanor (horno alquímico) de la existencia material. Representa la caída del espíritu en las regiones más bajas de la generación.

  • El Cañón y la Estampida: El desfiladero es el vientre de la generación. Scar (la Sombra/el Demiurgo) incita al iniciado a practicar su rugido desde un Yo inmaduro. Este sonido desencadena la estampida: la materia primordial en estado de agitación ciega que no responde a la luz, sino al pánico del instinto.
  • El Sacrificio de la Forma: Scar lanza a Mufasa al vacío. En términos de lo inconsciente, Scar solo destruye la forma física del Rey, el "Viejo Rey" o la Ley Antigua. Esta muerte es necesaria para que el iniciado se vea obligado a buscar las centellas divinas en su propio templo interior.
  • La Noche Oscura del Alma: Simba, ante el cuerpo inerte, experimenta la desolación absoluta (Eli, Eli, lama sabachthani). Scar utiliza la culpa para velar las estrellas, convirtiendo la tragedia en una prisión que impide mirar hacia los arquetipos. Simba huye hacia el desierto de la Nigredo (putrefacción alquímica), donde los buitres —complejos devoradores de la psique— consumen los restos de su identidad regia.

​V. El Letargo y la Anamnesis: El Despertar del Sí-mismo

​En la selva, el iniciado entra en un estado de amnesia ontológica. El "Hakuna Matata" es la renuncia a mirar los arquetipos, sustituyendo la Ley del León por una existencia vegetativa y sensorial.

  • El Reclamo del Ánima: Nala aparece como la Shakti o fuerza anímica que rompe la inercia del Yo. No es un encuentro romántico, es un imperativo de la realidad que exige el retorno del orden sagrado.
  • Rafiki, el Hierofante: El chamán actúa para recuperar el alma. Al calmar las ondas del espejo de agua, induce la visión del Sí-mismo. Simba comprende que el Padre vive en él como Arquetipo.
  • La Teofanía: Las centellas divinas vuelven a constelarse en la tormenta. El mandato "Recuerda quién eres" activa la Anamnesis. El golpe del bastón de Rafiki es el choque iniciático que integra el conocimiento en la voluntad. El iniciado ya no huye de la Sombra; se dirige hacia ella para integrarla y trascenderla.

​VI. El Regreso y la Apoteosis: La Restauración del Centro

​El regreso de Simba es la Gran Obra para restaurar el Eje del Mundo (Axis Mundi).

  • La Tierra Baldía: Bajo Scar, el reino es estéril. La salud de la tierra es indisociable de la salud espiritual del Rey. La ausencia de conexión con las centellas divinas ha convertido el jardín en un osario.
  • Coniunctio Oppositorum: El combate final ocurre entre el fuego (purificación) y la lluvia (gracia). Simba integra su sombra para vencer al usurpador. El mal, al carecer de sustancia real, termina devorado por sus propios complejos (las hienas).
  • El Rugido del Logos: Al subir a la Roca del Rey, Simba emite el rugido del Logos pleno, el sonido primordial que reordena los elementos. La lluvia cae porque el canal espiritual se ha reabierto. El orden cósmico (Rta) vuelve a estar vigente.

​VII. El Espejo Actual: Narcisismo Maligno y Psicopatía Global

​El mito se manifiesta hoy en el dominio de la Tríada Oscura (psicopatía, narcisismo maligno y maquiavelismo).

  • Scar como Prototipo: El gobernante narcisista no busca construir, sino compensar una herida de inferioridad mediante el dominio. Utiliza la manipulación del lenguaje y la culpa colectiva para paralizar a la sociedad.
  • La Alianza con las Hienas: Representa el populismo de la sombra; la movilización de sectores resentidos mediante promesas de privilegios sin esfuerzo, lo que conduce inevitablemente al colapso del país.
  • España y Europa: España refleja la fase de la Roca del Rey profanada, con una fragmentación social deliberada que impide mirar hacia los valores permanentes. Europa ha sustituido sus principios fundacionales por una burocracia técnica y vacía, sumergida en una amnesia colectiva similar al letargo de la selva.

​VIII. Reflexión Final: El Discernimiento y la Soberanía

​El discernimiento espiritual es la capacidad de ver a través del velo de la Sombra. Identificar al narcisista maligno por sus frutos —división, esterilidad y mentira— es el primer paso para la liberación.

​El regreso del Rey no es la llegada de un salvador externo, sino el despertar del Logos en cada individuo. Solo cuando el ser humano recuerda que es una centella divina y que su lealtad pertenece a los arquetipos de lo inconsciente, el poder de la Sombra se desmorona. El ciclo se cierra en una octava superior: la Rueda de la Medicina vuelve a girar en armonía con el Corazón del Cielo.

IX. Bibliografía: Fuentes de la Tradición y la Psique

​Para es escribir este artículo hermenéutico, se han consultado las obras fundamentales que vinculan la psicología de las profundidades, la filosofía perenne y el análisis de las patologías del poder.

​1. Fundamentos de lo Inconsciente y los Arquetipos

  • Jung, C. G. (2002). Los arquetipos y lo inconsciente colectivo (Obra completa Vol. 9/1). Editorial Trotta.
  • Jung, C. G. (2005). Símbolos de transformación (Obra completa Vol. 5). Editorial Trotta.
  • Neumann, E. (2023). La gran madre: Fenomenología de las configuraciones femeninas de lo inconsciente. Editorial Trotta.
  • Von Franz, M.-L. (1999). Sobre los sueños y la muerte. Kairós.

​2. Mitología Comparada y el Viaje del Iniciado

  • Campbell, J. (2014). El héroe de las mil caras. Atalanta.
  • Eliade, M. (2019). El mito del eterno retorno. Alianza Editorial.
  • Hillman, J. (2000). El código del alma. Martínez Roca.
  • Platón. (2021). Fedón. (C. García Gual, Trad.). Gredos. (Original c. 387 a. C.).

​3. Cosmogonía de las Centellas Divinas (Tradición Pueblo y Hopi)

  • Pueblo Cultural Center. (2020). Cycles of Life: The Cosmology of the Pueblo People. Museum of New Mexico Press.
  • Waters, F. (2011). El libro de los Hopi. Fondo de Cultura Económica.

​4. Patologías del Poder y Narcisismo Maligno

  • Garrido, V. (2021). El psicópata: Un camaleón en la sociedad actual. Ariel.
  • Kernberg, O. (2017). Narcisismo maligno y patologías de la personalidad. Paidós.


domingo, 1 de febrero de 2026

El espejo del adversario: La proyección política en el discurso de Irene Montero

Por: Psicología Junguiana 




En el complejo escenario de la comunicación política contemporánea, pocas herramientas resultan tan reveladoras para el analista como el mecanismo de la proyección. Este fenómeno psicológico, descrito originalmente por el psicoanálisis, ocurre cuando un individuo atribuye a otros sus propios impulsos, deseos o defectos inconfesables. En su reciente intervención pública, Irene Montero ha ofrecido una pieza de oratoria que, más allá de la propuesta política, funciona como una radiografía de sus propias intenciones y estructura psíquica.

La construcción del "Señorito" como alter ego

Montero inicia su discurso con una diatriba contra Santiago Abascal, a quien tilda de "señorito" que "vive de los demás" [00:40]. Resulta fascinante observar cómo la exministra utiliza la figura del adversario para volcar una carga de resentimiento hacia las estructuras de poder. Al acusar al oponente de "esclavizar" a quienes recogen la fresa o construyen casas [00:07], Montero no solo describe una realidad socioeconómica, sino que proyecta una visión del mundo donde el éxito ajeno solo es posible mediante la degradación del otro.

Desde la psicología, esta fijación con la "paguita" del adversario [00:21] y su falta de cotización laboral revela una ansiedad propia sobre la legitimidad del estatus. Al cuestionar la utilidad pública del otro, Montero intenta blindar la suya, cayendo en la paradoja de criticar la dependencia del Estado mientras su carrera política se ha cimentado precisamente en la gestión de recursos públicos.

La confesión de la "Teoría del Reemplazo"

El punto álgido del vídeo y donde la proyección se vuelve "ingenua" —en el sentido clínico de quien no es consciente de lo que revela— ocurre al final de su intervención. Montero se apropia de la narrativa de la "Teoría del Reemplazo", un concepto habitualmente atribuido a la extrema derecha, para darle la vuelta: "Ojalá podamos barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante" [02:11].

Aquí, la proyección de Montero queda al descubierto. Al desear un "reemplazo de fachas" [02:20], la autora admite una intención de ingeniería social. Lo que critica en el "facha" (la supuesta voluntad de excluir al diferente) lo ejerce ella de manera especular: desea utilizar a un colectivo (la gente migrante) no como ciudadanos con agencia propia, sino como una herramienta escoba para "barrer" a quienes piensan diferente.

El uso instrumental del otro

Psicológicamente, esto denota una objetivación del sujeto migrante. Para Montero, el migrante no es solo una persona con derechos, sino una masa electoral necesaria para "no quedarnos solas con tanto facha" [01:53]. Esta confesión es de una honestidad brutal: la regularización y la nacionalidad [02:02] se presentan no solo como un acto de justicia, sino como una estrategia de supervivencia política y sustitución ideológica.

El enemigo como reflejo

El discurso de Montero es un ejercicio de maniqueísmo psicológico. Al dividir el mundo entre "señoritos vividores" y "gente trabajadora", proyecta una pureza moral sobre su propio bando que le permite verbalizar deseos de expulsión simbólica ("barrer") que son, en esencia, lo mismo que ella denuncia en sus oponentes.

En su afán por combatir el racismo y el fascismo, Montero acaba revelando una mentalidad que también clasifica y utiliza a las personas por su utilidad para el proyecto de poder. El "otro" deja de ser un individuo para convertirse en un peón de su tablero personal. En este espejo político, lo que Montero ve en Abascal es, quizás, la sombra de su propia voluntad de dominio.

La Omnipotencia Narcisista: El "Yo" como medida de la Virtud

El narcisismo político no se manifiesta solo en la vanidad, sino en la convicción absoluta de que la propia escala de valores es la única legítima. En el vídeo, Montero no habla como una gestora, sino como una autoridad moral suprema. Al utilizar términos como "barrer" para referirse a sectores de la población que no comparten su ideología, exhibe una falta de empatía característica del narcisismo clínico: el "otro" no es un interlocutor válido, sino un residuo que debe ser eliminado para que el entorno sea un reflejo perfecto de sus propios ideales.

Esta grandiosidad se observa cuando se autoproclama protectora de los migrantes, a quienes otorga un papel mesiánico. No busca la integración del diferente por su valor intrínseco, sino por su utilidad para confirmar su visión del mundo. El migrante es, en este discurso, un suplemento narcisista: un objeto que sirve para inflar la autoimagen de superioridad moral de la autora.

Rasgos de Desinhibición Psicopática: La instrumentalización del Conflicto

Desde una perspectiva psicopática funcional, llama la atención la frialdad instrumental con la que propone utilizar a un colectivo vulnerable. La psicopatía, en contextos de liderazgo, se traduce en una escasa respuesta emocional ante las consecuencias de sus actos y una gran habilidad para la manipulación.

Montero verbaliza sin ambages un plan de "sustitución ideológica". Mientras que un político convencional intentaría matizar estas intenciones por prudencia social, ella muestra una desinhibición propia de quienes carecen de "freno" moral ante el conflicto. Al incitar al enfrentamiento entre grupos sociales (migrantes contra "fachas"), demuestra una falta de remordimiento sobre la posible fractura social que sus palabras puedan provocar. El objetivo —el poder y la hegemonía cultural— justifica cualquier medio, una máxima esencial del pensamiento maquiavélico y psicopático.

El Desprecio como Herramienta de Poder

El tono despectivo al llamar "señorito" a su rival no es solo una crítica política; es un intento de deshumanización. Al despojar al oponente de su dignidad de trabajador o ciudadano, Montero se autoriza psicológicamente a desear su desaparición del espacio público. Esta capacidad para "cosificar" al adversario es un rasgo común en personalidades con rasgos psicopáticos, donde el mundo se divide de forma simplista entre aliados útiles y enemigos eliminables.

En definitiva, lo que el vídeo revela es una personalidad que ha fusionado su identidad privada con su rol público de tal manera que cualquier disidencia es vista como una agresión personal, respondiendo a ella con un deseo de "limpieza" social que debería alertar a cualquier observador de la salud democrática.

Vídeo analizado: Irene Montero sobre la "paguita" de Abascal y la Ley de Extranjería.

Referencia: Europa Press - Irene Montero: "Ojalá podamos barrer de fachas este país con gente migrante"


jueves, 28 de mayo de 2020

LA CRISIS DE LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL Y LA PANDEMIA POR LA COVID-19


LA CRISIS DE LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL Y LA PANDEMIA POR LA COVID-19

José González. Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana.
Coronavirus. SARS-CoV-2 que provoca la COVID-19. (peterschreiber.media - stock.ado.)


¿Entiendes acaso lo que lees? Él respondió:
¿Cómo habría de entenderlo si nadie me prepara?
Hechos de los Apóstoles 8, 30.

La psicoterapia, en el sentido más amplio, busca los valores que satisfagan las necesidades anímicas de los hombres de hoy, para que no caigan en la masificación aniquiladora.
Carl Gustav Jung.


Venimos advirtiendo desde hace años de la grave crisis de la Civilización Occidental en la que estamos sumidos quienes participamos de la cultura de Occidente.

Escribimos sobre ello por primera vez en el año 2001, en un libro que publicamos en el año 2004 bajo el título “El retorno al ParaísoPerdido. La renovación de una cultura“ en la editorial Sotabur.
Posteriormente retomamos dicho hilo en las novelas “Al final deltúnel. Una historia sobre el despertar del alma”, y en “La hermandad de losiniciados “, publicados en Amazon.
Unos años más tarde proseguimos profundizando en el estado crítico de nuestra cultura en dos nuevos libros: “Cine y Espiritualidad. El Mito del héroe en Avatar y en otras películas de ciencia ficción” -cuya reedición ha tenido lugar el pasado mes de abril de 2020- y en “Descubriendo tu auténtica vocación “, también publicado por Amazon, este último bajo la rúbrica de la editorial “El hacedor de lluvia “.

Sabemos que no somos los únicos, por supuesto, y que, desde la publicación del libro de Oswald Spengler sobre la Decadencia de Occidente, los libros que hablan de la grave crisis en la que está sumido Occidente se han ido multiplicando.

El psiquiatra suizo Carl Gustav Jung consideramos que fue uno de los pioneros en advertir y, lo más importante, en dar una respuesta vital a dicha situación crítica: mediante la atención y diligencia religiosas al nacimiento del nuevo dios en la profundidad de su alma. Toda su obra científica puede entenderse como el esfuerzo que su personalidad consciente realizó para exponer, en el lenguaje de su-nuestra época, el proceso que condujo a la encarnación de la imagen de dios en su propia profundidad.

Desde aquel primer “experimento “, tal como él lo denominó, algunos hemos tomado el relevo y proseguido su legado, movidos por una llamada procedente de la profundidad, para dar respuesta a la terrible situación de crisis social, política, religiosa, económica y ecológica en la que está sumido el mundo. 

Hace tan solo unos meses, la Hybris de nuestra cara consciencia colectiva occidental nos hacía pensar en que podíamos ser como dioses: alargar la vida decenas de años; transferir nuestra consciencia, nada menos que ese misterioso  “órgano de percepción y orientación“, que apenas empezamos a conocer, con la desmedida pretensión de convertir en innecesario nuestro cuerpo material, siendo la biología básicamente reemplazada por un “cuerpo cibernético “; o, también, desde ese monstruo ideológico denominado “feminismo de tercera ola”, para cuyos acólitos la Naturaleza es completamente moldeable, por supuesto según sus caprichos, como muestra de una terrible desorientación mental y de un deplorable desconocimiento de la naturaleza humana (psique inconsciente); por poner solo algunos ejemplos.

Ante semejante desvarío acontecen, durante los primeros años del siglo XXI,  varios sucesos que evidencian la profundización de la crisis de la Civilización Occidental: los atentados del 11 de Septiembre del 2001 en Nueva York, que hacen caer las dos torres gemelas, símbolo de la Hybris tecnológica, económica y, especialmente, financiera; los atentados terroristas del 11M de 2004, en la capital de España, Madrid,; la destrucción por las llamas de la Catedral de Notre-Dame, a principios del año 2019, símbolo del acervo cultural de Occidente; y, en la actualidad, nos acecha una pandemia provocada por un virus, el SARS-CoV-2.

Este último suceso confronta a la consciencia colectiva con la dura realidad: la Naturaleza no tiene que ganar la batalla a nuestras pretensiones ideológicas y a nuestro deseo de suplantarla, pero no puede perderla. 

Probablemente hoy, más que en ningún otro momento de nuestra historia reciente, los hombres nos vemos ante la necesidad de afrontar nuestras grandes limitaciones, nuestra vulnerabilidad y nuestra estupidez al minusvalorar aquella Naturaleza que creíamos bajo nuestro control.

Desgraciadamente, la capacidad de asimilar la vivencia actual para convertirla en una experiencia transformadora solo lo logrará el individuo. Por no hablar de la terrible inconsciencia de los hombres ante la manifestación material del Símbolo, realidad esta que concita todo cuanto sucede en el mundo, y cuanto acontece en el alma.

Una de las más fecundas enseñanzas que he podido aprender en el trato, indirecto, a través de pacientes que han convivido con personalidades psicopáticas y narcisistas, y directo, con psicópatas subclínicos y personalidades con trastornos del grupo B (narcisistas, límite o borderline, histriónicas y antisociales), según la clasificación del DSM-V, es la importancia que tiene el contacto directo con la Vox Dei, con la Voz interior, es decir, con la sabiduría de la Naturaleza interior.

La fidelidad a esa Naturaleza íntima a la que los psicólogos de orientación junguiana denominamos psique inconsciente es, también, lo que algunos de mis pacientes terminan aprendiendo después de todo un proceso psicoterapéutico de reconstrucción, iniciando a partir de entonces un camino que les conduce a devenir aquello que auténticamente “Son” desde que nacieron. 

Los pacientes que inician dicho Camino agudizan los sentidos interiores, lo que les permite "escuchar", "ver", "percibir por adelantado", etc., no solo los contenidos de su propio interior, a través de insights y de sueños, sino también la relación entre su vida psíquica y lo que les acontece en la realidad objetiva.

Una de las habilidades que desarrollan consiste en que pueden detectar en la realidad objetiva aquellos comportamientos, y señales, que proceden de personalidades psicopáticas y/o narcisistas, neutralizando su acción cuando es preciso, y alejándose de su radio de acción apenas los detectan si fuera necesario. Quizás la enseñanza más importante proceda de la toma de consciencia de su estado de fragmentación, de su necesidad de apoyarse en puntos de vista colectivos, de en qué medida ellos explotan y absorben de un modo infantil y rapaz a su entorno, en lugar de enriquecerlo con su presencia y su actitud.

Los psicópatas y los narcisistas malignos se sirven de las personalidades "zombi" como "monos voladores", para tratar de succionar la vitalidad de aquellas personas que aún conservan cierto grado de conexión emocional con su interioridad. De ahí la necesidad que tienen estas personalidades muertas en vida de alimentarse de un modo parásito de personas empáticas.

Asimismo, algunos pacientes comprenden que las personalidades del grupo B, así como los psicópatas, son la expresión palmaria de un mundo en decadencia. De una sociedad que ha perdido su alma, como se refleja en las series y películas de Zombis, representantes del insaciable deseo de consumir. Una cultura en donde el símbolo unificador ha dejado de ser efectivo para todo un colectivo, es decir, la imagen cristiana de Dios ha fallecido.

Dichas personalidades plutocráticas necesitan alimentarse (parasitándolas) de aquellas personas que aún mantienen la frescura y vitalidad que les confiere el contacto, consciente o inconsciente, con el mundo anímico. Y es que esa "hambre de trascendencia", esa pérdida irreparable del Símbolo, esto es, de la expresión tangible a los sentidos del alma de lo absolutamente trascendente, no podrá nunca satisfacerse con ningún objeto de consumo, con ningún bien material.

De igual modo, algunos pacientes adquieren con el tiempo la capacidad de comprensión de la relación existente entre la realidad subjetiva y la objetiva, en esos arreglos que los junguianos denominamos "sincronicidades".

Estos aprendizajes, provenientes de la experiencia, son especialmente importantes para comprender lo valioso que resulta la transformación de una oveja en un hombre, de una personalidad colectiva en un individuo completo, máxime atendiendo al peligroso avance de las ideologías, y de los grupos espiritualistas regentados por psicópatas adaptados (Garrido) o cotidianos (Marietán). 

Hoy, más que nunca, el alma constituye un objeto de interés cuya potencia de atracción es tanto más alta, cuanto mayores son los conflictos sociales y religiosos en el mundo.

Hace algunos años publiqué un libro titulado “Cine y Espiritualidad”, en el que abordaba la interpretación simbólica de la película Avatar, de James Cameron. En mi opinión, en dicha película el afamado director de cine expresaba de un modo gráfico lo que acontece en la cultura occidental, y al mismo tiempo manifiesta una salida a la crisis en la que el mundo está sumido. 

En estos días se ha producido el lanzamiento de la reedición de dicho libro, con un título distinto, más acorde con la época:  Avatar. ¿El nacimiento de un nuevo paradigma? (pincha en el enlace para verlo o comprarlo).

En dicho libro desarrollo la idea de que, en nuestra época materialista de progreso tecnológico y científico, cada vez más se está manifestando una profunda crisis como consecuencia de la pérdida de la imagen de dios, de aquel símbolo que representa el valor más alto; el valor que da vida y sentido a la existencia del ser humano.

El Mito cristiano afirma que dicho valor supremo hoy perdido en nuestra cultura se ha transformado. El cuerpo según el mito no lo encontraron allí donde le habían sepultado. Pero el cuerpo en realidad simboliza la forma exterior y visible, la concepción hasta ese momento aceptada pero transitoria, del valor supremo que proporciona sentido a la vida del ser humano en una época históricamente determinada.

La película Avatar escenifica de un modo magnífico esa pérdida del sentido de la vida, que representa la muerte de Dios. Que una sociedad pierda a su dios, e incurra en graves crisis sociales y psicológicas, desde luego que no constituye un acontecimiento extraño, sino que es un acontecer típico que se repite con frecuencia en la historia de la humanidad. Los dioses mueren y resucitan bajo formas distintas. 

Sin embargo, cabe preguntarse dónde se encontrará la nueva imagen de Dios. James Cameron, utilizando un despliegue de efectos especiales impresionante, nos lo muestra en la pantalla de un modo realmente magnífico: en las profundidades del alma es donde encontraremos el nuevo cuerpo en el que se manifiesta la divinidad.

Ese es precisamente el objetivo, por decirlo de algún modo, de la terapia de orientación junguiana: que la persona se encuentre a sí misma, que comprenda cuál es su auténtica vocación y, en definitiva, que su consciencia acceda y se relacione con aquella Naturaleza en la que dios se hace presente. 

Una actitud así orientada le permite adquirir a la persona una independencia y una libertad de acción que lo hacen responsabilizarse de su propia vida, abandonando de ese modo la infantil actitud que busca en el “papá o mamá“ Estado, en el Gobierno de turno, en la Unión Europea, en Bruselas, en el Papa o en la figura de autoridad religiosa o política la solución de todos sus conflictos.

Los indescriptibles acontecimientos del último año en España inducen la sospecha de que su causa se encuentra posiblemente en una peculiar perturbación psicológica en el país.

Quien pregunte a un psicólogo lo que piensa al respecto debe esperar una respuesta desde su específico punto de vista. Si se adopta esta perspectiva no resulta difícil observar que la situación política en España es una expresión palmaria de un estado de disociación y de escisión psíquicas. 

Hace aproximadamente cuatro años vengo comprobando en lo inconsciente de mis pacientes unas curiosas perturbaciones que no cabría atribuir únicamente a su psicología personal. Dichas perturbaciones procedían de unas relaciones sentimentales con determinadas personalidades trastornadas cuyo diagnóstico clínico formaba parte del grupo B de trastornos de la personalidad, de acuerdo con el DSM-V, conocidos como narcisismo y psicopatía (también conocido como trastorno antisocial, narcisismo maligno o narcisismo perverso).

Cuando observé la extensión de dichos fenómenos en la consulta comencé a fijarme en los fenómenos colectivos, no solo en España, sino también en el resto del mundo. Mi sorpresa fue que las actitudes observadas en personalidades narcisistas y psicópatas se estaban extendiendo en la cultura occidental de un modo preocupante. Observaba entonces cómo en España ciertas personalidades con un comportamiento narcisista y psicopático estaban accediendo con una facilidad pasmosa al poder estatal. 

El trabajo con mis pacientes consistía en que comprendieran el significado que la experiencia con personalidades terriblemente malvadas tenía, así como la importancia de tomar conciencia de que dichas personalidades encarnan el desorden, el caos y el mal que habitan en la profundidad de la psique.
Sin embargo, la integración de los contenidos inconscientes es un acto individual de realización, comprensión y valor moral. Es una tarea muy dificultosa que exige un elevado grado de responsabilidad ética. Solo de un número de individuos relativamente reducido cabe esperar la capacidad para un logro semejante y esos no son los líderes políticos de la humanidad, sino sus líderes morales.

En cambio, la inmensa mayoría de las personas sigue en un estado de consciencia que es incapaz de integrar los contenidos sombríos que emergen desde lo inconsciente. De hecho, es muy probable que esas fuerzas asalten a la consciencia y de un modo improviso y con gran violencia sometan la voluntad de muchos. Los síntomas anunciadores de semejante situación los tenemos delante de nuestras narices: el incremento de las tendencias totalitarias, de la esclavitud estatal y de las ideologías comunistas.

Únicamente en el individuo es esperable una actitud que conduzca a la erradicación de la lastimosa inconsciencia del hombre, de su infantilismo y de su debilidad individual para que sean sustituidos por un ser humano que sepa que su destino depende de él y no del Estado o del Gobierno.

Desde el Congreso de los Diputados ya se ha escuchado la “venida de un Nuevo Orden” social y cultural. Este antiguo sueño, que ya se tuvo en la Alemania Nazi y que se expresó por boca del Führer, nos alerta de una situación anímica de descomposición y fragmentación. Aun así, nos equivocaríamos si pensáramos que quien así se expresa no tiene la intención de crear un “orden nuevo”; o, cuanto menos, de propiciarlo o favorecerlo. De hecho, con toda probabilidad, en la profundidad de su alma le motivan fuerzas del orden que se están apoderando de miles de ciudadanos españoles. Nuestros dirigentes no son otra cosa que síntomas de la emergencia del arquetipo del orden. Dicho arquetipo del orden se constela cuando un pueblo se encuentra en una situación psíquica de desorientación y desorden, como resultado de una pérdida de conexión con la profundidad de su alma, esto es, de un estado de enajenación mental colectivo.

Sin embargo, esta situación de desorden solo puede ser compensada con éxito mediante un radical cambio de mentalidad; que permita la integración paulatina de las fuerzas del orden y, en última instancia, la encarnación de la nueva imagen de dios, del nuevo Eón y/o del orden en la vida. Esta metanoia solo es esperable, como venimos repitiendo, en el individuo. Las masas son siempre inconscientes e indolentes en grado superlativo.

El peligro que se nos avecina reside en que el pueblo español, en lugar de favorecer la vía de realización del orden en el individuo, proyecte en la personalidad de un político psicópata o narcisista maligno su anhelado orden. Con ello se despoja de la responsabilidad individual y, por tanto, pierde también su más preciado tesoro: la libertad.

Solo en el seno de una auténtica democracia, y ya estamos viendo que esta comienza a verse amenazada por la avasalladora lucha por el poder, podremos hacer efectivas las fuerzas del orden. No cabe esperar en las masas españolas que tengan en cuenta la importancia de este saber psicológico, por más claro y sencillo que sea. Por ese motivo, como psicólogo, tengo puestas todas mis esperanzas en la creación de individuos, autónomos e independientes, libres y responsables de sus propios destinos, pues la sociedad española deriva su calidad espiritual y moral del ciudadano realizado. Ojalá vaya penetrando poco a poco esta comprensión, de modo que compense la infantil concepción del Gobierno de España, de la Unión Europea o de Bruselas como si se trataran de unos “salvadores”, capaces de responder a todas las expectativas de poder, de abundancia y de resolución de problemas.



Bibliografía:

Delgado González, J. A. (2004). El retorno al Paraíso Perdido. La renovación de una cultura. Sotabur.
González, J. (2017). Relaciones tóxicas. Narcisistas y psicópatas. Publicado en: https://www.academia.edu/32778912/RELACIONES_T%C3%93XICAS_NARCISISTAS_Y_PSIC%C3%93PATAS
González, J. (2020). Sobre el estado psíquico del pueblo español. Publicado en: http://psicologiaespiritualidad.blogspot.com/2020/04/sobre-el-estado-psiquico-del-pueblo.html
González, J. (2020). Una sociedad de zombis. Publicado en: http://psicologiaespiritualidad.blogspot.com/2020/04/una-sociedad-de-zombis.html
González, J. (2020). COVID-19 y la Crisis de la Civilización Occidental. Publicado en: http://psicologiaespiritualidad.blogspot.com/2020/04/covid-19-y-la-crisis-de-la-civilizacion.html
González, J. (2020). AVATAR. ¿El nacimiento de un Nuevo Paradigma? Amazon. 
Jung, C. G. (2001). Civilización en transición. Ed. Trotta. Vol. 13. O.C.
Von Franz, M-L. (1982). C. G. Jung. Su mito en nuestro tiempo. Ed. FCE.



jueves, 9 de abril de 2020

UNA SOCIEDAD DE ZOMBIS


Una de las más fecundas enseñanzas que he podido aprender en el trato, indirecto, a través de pacientes que han convivido con personalidades psicopáticas y narcisistas, y directo, con psicópatas subclínicos y personalidades con trastornos del grupo B (narcisistas, límite o borderline, histriónicas y antisociales), es la importancia que tiene el contacto directo con la Vox Dei, con la Voz interior, es decir, con la sabiduría de la Naturaleza interior.

La fidelidad a esa Naturaleza íntima a la que los psicólogos de orientación junguiana denominamos psique inconsciente es, también, lo que algunos de mis pacientes terminan aprendiendo después de todo un proceso psicoterapéutico de reconstrucción, iniciando a partir de entonces un camino que les conduce a devenir aquello que auténticamente “Son” desde que nacieron. 

Los pacientes que inician dicho Camino agudizan los sentidos interiores, lo que les permite "escuchar",  "ver", "percibir por adelantado",  etc., no sólo los contenidos de su propio interior, a través de insights y de sueños, sino también la relación entre su vida psíquica y lo que les acontece en la realidad objetiva.

Una de las habilidades que desarrollan consiste en que pueden detectar en la realidad objetiva aquellos comportamientos, y señales, que proceden de personalidades psicopáticas y/o narcisistas, neutralizando su acción cuando es preciso, y alejándose de su radio de acción apenas los detectan si fuera necesario. Quizás la enseñanza más importante proceda de la toma de consciencia de su estado de fragmentación, de su necesidad de apoyarse en puntos de vista colectivos, de en qué medida ellos explotan y absorben de un modo infantil y rapaz a su entorno, en lugar de enriquecerlo con su presencia y su actitud.

Los psicópatas y los narcisistas malignos se sirven de las personalidades "zombi" como "monos voladores", para tratar de succionar la vitalidad de aquellas personas que aún conservan cierto grado de conexión emocional con su interioridad. De ahí la necesidad que tienen estas personalidades muertas en vida de alimentarse de un modo parásito de personas empáticas.

Asimismo, algunos pacientes comprenden que las personalidades del grupo B, así como los psicópatas, son la expresión palmaria de un mundo en decadencia. De una sociedad que ha perdido su alma, como se refleja en las series y películas de Zombis, representantes del insaciable deseo de consumir. Una cultura en donde el símbolo unificador ha dejado de ser efectivo para todo un colectivo, es decir, la imagen cristiana de Dios ha fallecido. Dichas personalidades plutocráticas necesitan alimentarse (parasitándolas) de aquellas personas que aún mantienen la frescura y vitalidad que les confiere el contacto, consciente o inconsciente, con el mundo anímico. Y es que esa "hambre de trascendencia", esa pérdida irreparable del Símbolo, esto es, de la expresión tangible a los sentidos del alma de lo absolutamente trascendente, no podrá nunca satisfacerse con ningún objeto de consumo, con ningún bien material.

De igual modo, algunos pacientes adquieren con el tiempo la capacidad de comprensión de la relación existente entre la realidad subjetiva y la objetiva, en esos arreglos que los junguianos denominamos "sincronicidades".

Estos aprendizajes, provenientes de la experiencia, son especialmente importantes para comprender lo valioso que resulta la transformación de una oveja en un hombre, de una personalidad colectiva en un individuo completo, máxime atendiendo al peligroso avance de las ideologías, y de los grupos espiritualistas regentados por psicópatas adaptados (Garrido) o cotidianos (Marietan). 

Hoy, más que nunca, el alma constituye un objeto de interés cuya potencia de atracción es tanto más alta, cuanto mayores son los conflictos sociales y religiosos en el mundo.

José González 
Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana.

viernes, 3 de abril de 2020

SOBRE EL ESTADO PSÍQUICO DEL PUEBLO ESPAÑOL




Los indescriptibles acontecimientos del último año en España inducen la sospecha de que su causa se encuentra posiblemente en una peculiar perturbación psicológica en el país.

Quien pregunte a un psicólogo lo que piensa al respecto debe esperar una respuesta desde su específico punto de vista. Si se adopta esta perspectiva no resulta difícil observar que la situación política en España es una expresión palmaria de un estado de disociación y de escisión psíquicas. 

Hace aproximadamente cuatro  años vengo comprobando en lo inconsciente de mis pacientes unas curiosas perturbaciones que no cabría atribuir únicamente a su psicología personal. Dichas perturbaciones procedían de unas relaciones sentimentales con determinadas personalidades trastornadas cuyo diagnóstico clínico formaba parte del grupo B de trastornos de la personalidad conocidos como narcisismo y psicopatía.

Cuando observé la extensión de dichos fenómenos en la consulta comencé a fijarme en los fenómenos colectivos, no solo en España, sino también en el resto del mundo. Mi sorpresa fue que las actitudes observadas en personalidades narcisistas y psicópatas se estaban extendiendo en la cultura occidental de un modo preocupante. Observaba entonces cómo en España ciertas personalidades con un comportamiento narcisista y psicopático estaban accediendo con una facilidad pasmosa al poder estatal. 

El trabajo con mis pacientes consistía en que comprendieran el significado que la experiencia con personalidades terriblemente malvadas tenía, así como la importancia de tomar conciencia de que dichas personalidades encarnan el desorden, el caos y el mal que habitan en la profundidad de la psique.

Sin embargo, la integración de los contenidos inconscientes es un acto individual de realización, comprensión y valor moral. Es una tarea muy dificultosa que exige un elevado grado de responsabilidad ética. Solo de un número de individuos relativamente reducido cabe esperar la capacidad para un logro semejante y esos no son los líderes políticos de la humanidad, sino sus líderes morales.

En cambio, la inmensa mayoría de las personas sigue en un estado de consciencia que es incapaz de integrar los contenidos sombríos que emergen desde lo inconsciente. De hecho es muy probable que esas fuerzas asalten a la consciencia y de un modo improviso y con gran violencia sometan la voluntad de muchos. Los síntomas anunciadores de semejante situación los tenemos delante de nuestras narices: el incremento de las tendencias totalitarias, de la esclavitud estatal y de las ideologías de tinte comunista.

Únicamente en el individuo es esperable una actitud que conduzca a la erradicación de la lastimosa inconsciencia del hombre, de su infantilismo y de su debilidad individual para que sean sustituidos por un ser humano que sepa que su destino depende de él y no del Estado o del Gobierno.

José González.
Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana.

martes, 24 de septiembre de 2019

COLONIZACIÓN MENTAL. Consecuencia de una relación tóxica.

COLONIZACIÓN MENTAL.

José González. Psicólogo y terapeuta de orientación junguiana. Consulta presencial en Madrid y ON LINE desde cualquier país del mundo.

Desde hace algún tiempo vengo observando un fenómeno que se produce especialmente en pacientes femeninas: lo podríamos denominar colonización mental o, de un modo más general, inseminación ideológica o espiritual.

Este fenómeno complejo, cuya manifestación más dramática la encontramos en mujeres que han sido parejas o exparejas de psicópatas o narcisistas (habitualmente varones, aunque también puede producirse con mujeres en relaciones homosexuales),  tiende a suceder de un modo que pasa desapercibido a la consciencia de la mujer cuando se está produciendo. 

La inseminación mental se caracteriza porque las mujeres adoptan opiniones, actitudes, ideas y comportamientos de sus parejas masculinas (o femeninas en el caso de relaciones homosexuales) que después reproducen como si fueran propias. 

Este fenómeno tan característico de personalidades femeninas tiene su fundamento en lo que los psicólogos junguianos denominamos el arquetipo del animus. 

En general, la mujer tiende, por su disposición psíquica, a adoptar opiniones, ideas y modas colectivas sin apenas realizar una discriminación o diferenciación adecuada. Freud denominó a este compendio de ideas y opiniones colectivas Superyó,  y tiene para la mujer una tremenda fuerza de sugestión de la que muchas veces no se puede sustraer. De ahí que las primeras defensoras de ciertas ideologías en boga sean precisamente mujeres. El animus es también el promotor de que la mujer reproduzca y se convierta en muchas ocasiones en una excelente hija de papá. 

En este último caso encontramos a aquellas mujeres que se convierten en fanáticas seguidoras de hombres con un poderoso pensamiento, adoptando sus ideas, creando grupos alrededor de las ideas de dichos pensadores y difundiéndolas . A pesar de que en una mujer pueda existir un potencial para el pensamiento individual, que siempre será pionero, solitario y líder; es, sin embargo, menos arduo seguir las ideas del pensador al que admiran, convirtiéndose en el receptáculo de su animus-padre y adquiriendo protagonismo y un cierto "éxito"  social. 

Sin embargo, cuando este fenómeno se produce en el seno de una relación de pareja es habitual que la mujer adopte, hasta cierto punto, muchas de las opiniones y de las ideas que provienen de su pareja.

Este fenómeno que se produce de un modo natural en toda relación de pareja en la que exista una fuerte transferencia contrasexual, es decir, en la que se presente una fuerte atracción, admiración y amor, puede convertirse en un calvario para la mujer cuando la inseminación mental y/o espiritual tiene lugar con un psicópata o con un narcisista. En este último caso podemos denominarlo colonización mental. Un fenómeno que hallamos, por ejemplo, en muchas mujeres que han formado parte de alguna secta; o, sin llegar a estos extremos, en seguidoras de escuelas filosóficas o psicológicas.

Lo colonización mental no sólo se caracteriza porque la mujer puede adoptar opiniones, ideas y relatos manipulados por el psicópata o por el narcisista, hasta el extremo de que puede llegar a defender la fabulación psicopática o narcisista, sino que, además, la mujer tiene en mente constantemente al psicópata y/o sus opiniones e ideas. 

Es habitual que la expareja de un psicópata o de un narcisista tarde mucho tiempo en identificar aquellas ideas que pertenecen al psicópata, o que proceden de él, y diferenciarlas de aquellas que son propias. El proceso de diferenciación o discriminación es fundamental porque conduce finalmente a la raíz psíquica del fenómeno de colonización mental: el animus.