sábado, 29 de agosto de 2015

LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS EN PSICOTERAPIA




El próximo viernes 4 de septiembre, de 19:00 a 21:00 horas, tendrá lugar una tertulia en el CENTRO ENGRAMAS, en la Calle Condes del Val, 18, bajo izda., sobre la importancia de la interpretación de los sueños en la psicoterapia. La tertulia está abierta a terapeutas y profesionales de la salud y será de especial interés para quienes estén apuntados al seminario-taller de interpretación de sueños que dará comienzo el sábado 26 de septiembre en este mismo Centro. Los objetivos de esta tertulia son:

1. Introducción al trabajo con los sueños durante la terapia;

2. La presentación de la terapia de orientación junguiana;

3. La importancia que en dicha terapia tiene la consideración de los contenidos y fenómenos inconscientes (sueño, sueño lúcido, imaginación activa y sincronicidad).

Además de estos tres objetivos, durante la tertulia presentaremos el seminario-taller sobre interpretación de sueños que impartiremos, también en el CENTRO ENGRAMAS, durante varios sábados a partir del día 26 de septiembre. Más información  de este curso en el siguiente enlace: seminario-taller de sueños en Madrid.

Durante la presentación facilitaremos bibliografía básica que es importante leer con anterioridad a que dé comienzo el seminario-taller, remitiendo a las personas apuntadas a esta entrada en la que, a continuación, presentaré una serie de documentales fundamentales para el estudio de los sueños desde diferentes perspectivas.

El siguiente vídeo es un documental dedicado al sueño lúcido, que resulta de especial interés por las fructíferas relaciones que se están produciendo entre la neurología y la psicología alrededor de la investigación del fenómeno del sueño. Si bien no compartimos algunas de las hipótesis que se presentan en el documental, resulta especialmente significativa la presentación de la onironáutica, así como la relación que se establece entre el psicoanálisis y la moderna neurología.



El siguiente documental, producido en 1989 por Stephan Segaller, representa una lúcida exposición de La sabiduría de los sueños tal y como lo descubrió el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung. Se divide en tres vídeos de aproximadamente una hora de duración cada uno. Como podrá comprobar el espectador, el abordaje del sueño en este documental es fenomenológico y hermenéutico, no experimental.








La siguiente serie de vídeos, titulados El Camino de los Sueños, fue realizada por Frazer Boa en unas conversaciones con Marie-Louise von Franz, la más importante sucesora viva de Jung, en donde explica y demuestra la teoría científica del análisis de los sueños. Basada en su investigación de más de sesenta y cinco mil sueños, la Dra. Von Franz concluye que lo más saludable que puede hacer el ser humano es prestar aten­ción a sus sueños. “Los sueños nos muestran cómo encontrar un sentido en nuestras vidas, cómo cumplir nuestro propio destino y realizar el gran potencial de vida que tenemos dentro.” La serie al completo está en lenguaje inglés. No obstante, quienes estén interesados pueden conseguir el libro que resume toda la serie en lenguaje castellano. Daré esta referencia, además de otras de similar importancia, durante la tertulia.










Para quienes no entiendan el lenguaje inglés, a continuación les dejo unos fragmentos de la serie fílmica subtitulados por Traducciones Junguianas, a la espera de que se traduzca la serie completa. 






viernes, 10 de julio de 2015

LA CURA DE YALOM. BREVE RESEÑA DE UN PSICÓLOGO Y ESCRITOR.








 NOTA DE PRENSA DE LA DISTRIBUIDORA  SURTSEY FILMS:

La vida del prestigioso psicoterapeuta Irvin Yalom llega a los cines con la forma de una apasionante y muy personal película autobiográfica.

“LA CURA DE YALOM”: ESTRENO EN CINES EL PRÓXIMO 31 DE JULIO

No me gusta trabajar con pacientes que están enamorados. El buen terapeuta combate la oscuridad y busca la iluminación, mientras que el amor romántico se sostiene en el misterio y se desmorona ante la inspección. Y yo odio ser verdugo del amor

Irvin Yalom es uno de los psicoterapeutas más conocidos e influyentes de nuestro tiempo. Un prestigioso académico y existencialista, autor además de varios bestsellers como “El día que Nietzsche lloró”(1992) o la más reciente “Criaturas de un día”(2015), que ha sido uno de los grandes éxitos de ventas de la Feria del Libro de Madrid.

Presentada en el último Festival de Locarno, LA CURA DE YALOM se estrena en España precedida por su gran éxito de público en Alemania (100.000 espectadores) Suiza (80.000 espectadores), Grecia, Austria y más recientemente en Francia.

Narrada en primera persona por el propio Irvin Yalom, LA CURA DE YALOM nos descubre a un niño inquieto que, huyendo de las peligrosas calles de un suburbio de Washington en los años 30, acostumbraba a refugiarse en la biblioteca municipal. En el colegio conoció a su mujer Marilyn, pilar fundamental de su vida, mientras su vocación inicial como escritor derivaba hacia el estudio de la medicina en su rama psiquiátrica. A la vez que exploraba los caminos que llevan a la consecución de la paz interior y su prestigio profesional se incrementaba día a día, Yalom experimentaba el desgaste del amor y la pareja, la llegada de los hijos con sus nuevas inquietudes y problemas, las pequeñas y grandes frustraciones de la vida diaria, los desafíos de la madurez y la forma de afrontar no sólo la vejez sino la cercanía de la muerte.

En sus primeros años como profesional de la medicina Yalom descubrió que se sentía incómodo dentro de la rígida praxis de la psicoterapia, y en ese momento inició un profundo viaje existencialista y de experimentación a través de distintas formas de terapia alternativa cuyo objetivo fundamental era aumentar la sensibilidad de los terapeutas con respecto a cuestiones existenciales de primer orden. Para Yalom los conflictos internos que nos atormentan no son sólo atribuibles a la lucha con nuestras pasiones rebeldes y nuestros recuerdos traumáticos interiorizados, sino que siempre se deben a nuestra confrontación con las condiciones básicas de la existencia, incluidas la muerte, la búsqueda del sentido de la vida, el aislamiento y la libertad.

Con un amplio bagaje periodístico y gran experiencia como documentalista, la directora suiza Sabine Gisiger, que superó una crisis vital gracias a las enseñanzas de Yalom, se planteó LA CURA DE YALOM como una película que debía trascender las fronteras de una biografía clásica, adentrando al espectador en un apasionante e inspirador viaje emocional en el que pudiera beneficiarse de la sabiduría y reflexiones del profesor Yalom.

OPINIONES DE LA CRÍTICA

LA CURA DE YALOM radica su fuerza en hacer universales inquietudes que parecen íntimas e individuales. Sabine Gisiger nos ofrece un recorrido a través de la vida de este hombre fuera de lo común, mostrando la figura pública pero también dejando ver su “yo” más íntimo. La realizadora nos revela con ingenio la complejidad de esa dicotomía entre imagen profesional y vida privada (su rol como esposo, padre y guía espiritual), haciéndonos olvidar el presente y llevándonos a un mundo donde la temporalidad no existe”.

CINEUROPA.


LA CURA DE YALOM es el magnífico relato de la vida de un sabio, de un erudito que conecta con su audiencia gracias a la sencillez, el humor y la humildad. Una película que no deberías perderte, aunque sólo sea por el bienestar de tu alma”.

LE NEWS. 




TRAILER DE LA PELÍCULA "LA CURA DE YALOM"






LA CURA DE YALOM. BREVE RESEÑA DE UN PSICÓLOGO Y ESCRITOR.

Ayer, 9 de Julio de 2015, tuve la oportunidad de ver el pre-estreno de la película autobiográfica del reconocido psiquiatra y psicoterapeuta existencial Irvin David Yalom titulada La cura de Yalom. Un camino hacia la felicidad. Acudí como acompañante de mi esposa, la también psiquiatra y psicoterapeuta de orientación humanista, Maribel Rodríguez a quien la distribuidora Surtsey Films había invitado.

Este acontecimiento coincidió, casualmente, con mi graduación como psicólogo de orientación clínica y, por si fuera poco, con la redacción de mi próximo libro sobre algunos aspectos de la psicoterapia de orientación junguiana o analítica a la que llevo varios lustros dedicado. Así que, mi interés por ver la película se acrecentó enormemente.

Debo decir que no he leído ningún libro de Irvin D. Yalom. Sí conozco referencias de este autor moderno y de su orientación existencial y humanista. Por cierto, muy en la línea del psiquiatra austríaco Viktor Frankl, creador de la tercera escuela vienesa denominada Logoterapia y de Ludwig Binswanger, otro psiquiatra pionero en el campo de la psicología existencial y creador de su propio modelo de hacer psicoterapia denominado fenomenológico-existencial. Este último autor, por cierto, fue compañero de Carl G. Jung, S. Freud y E Bleuler. También había visto la película El día que Nietzsche lloró y me pareció sumamente interesante. Por lo tanto, al no disponer más que de estas pocas referencias, pude ver la película sin ningún pre-juicio.

Después de una imagen de archivo, que nos lleva a los años 30 del siglo pasado, la película-documental comienza con una imagen muy evocadora: Al fondo aparece una ciudad de Estados Unidos; en un primer plano, el océano; por la izquierda va entrando en escena muy lentamente un pecio que, poco a poco, desaparece de la escena por la derecha. Una metáfora muy inteligente de la existencia, que es de lo que tratará el documental.

La película-documental completa nos presenta a un Yalom muy humano, con una gran sensibilidad, un intelecto profundo y una tremenda sencillez. Por lo que parece una estrategia que permite separar su individualidad lo más posible de la máscara social con la que se nos suele presentar, probablemente para evitar el distanciamiento que puede llegar a provocar la idea previa que el espectador tenga de él -como catedrático y famoso psicoterapeuta. Al así hacerlo, al espectador se le facilita que empatice mejor con Yalom y, al mismo tiempo, parece como si estuviera hablando con él. El tiempo y el espacio parece que desaparecen.

Son muchas las sutilezas que componen este documental, realizado con esmero y sensibilidad, como para referirlas en esta breve reseña. Además, tampoco es mi objetivo desvelar el argumento completo y robarle al lector la posibilidad de disfrutar de la película. Por eso, voy a apuntar algunos de los temas importantes que el espectador que vaya a ver La cura de Yalom, a quien le recomiendo encarecidamente que la vea incluso varias veces, le pueden resultar de interés:

1. Yalom nos dice, casi al principio de la película, cuál es el cometido o la función del terapeuta con el paciente: Servir de guía en la resolución de los conflictos que se le presentan a la persona, porque el terapeuta ha pasado por ellos y ha salido airoso. Yalom lo expresa de un modo magnífico, diciendo que él puede ayudar a salir a alguien del lugar en el que se encuentra porque él mismo, Yalom, ha estado allí varias veces y ha salido. En este aspecto coincide con muchos de los grandes psicoterapeutas humanistas y transpersonales, como Carl G. Jung, V. Frankl, R. Assagioli, etc.

2. Cualquier persona con una orientación analítica va a disfrutar y a aprender mucho de esta fabulosa película, porque tendrá la oportunidad de ver toda la evolución vital de una persona como Irvin Yalom, en lenguaje junguiano diríamos su proceso de individuación, con el añadido de que, además, aparecen su esposa, sus hijos y sus nietos.

3. En la película se nos muestra, con meridiana claridad, la íntima relación entre la vida de Yalom y su modo de hacer psicoterapia. Este punto es, en mi opinión, de extraordinario valor, no solo para los profesionales que nos dedicamos a la terapia, sino, en general, para la vida de toda persona.

4. Uno de los valores añadidos, a los muchos de que dispone este magnífico documental, es que permite al espectador que pueda observar todas las caras del ser humano llamado Irvin D. Yalom, sus luces y sus sombras. Como decía al principio, esto favorece la proximidad con el público y la empatía.

5. En la película, Yalom explica el motivo por el cual decidió que debía dedicarse a la escritura. Y esto, para un escritor como yo, resultó ser una auténtica revelación. Yalom considera que una escritura accesible al público, con una carga de contenidos psicoterapéuticos, tiene un efecto terapéutico en el lector. ¡EXÁCTAMENTE LO MISMO QUE YO OPINO! Es más, un escritor que exprese los temas más profundos del alma humana ayuda a otros a que reinterpreten y resignifiquen sus vidas y, a su vez, aprendan a  narrar su propia historia. Por ese motivo llevo dedicándome a la escritura de novelas y ensayos psicológicos más de diez años. 

6.  Por último, en el documental se hace evidente en todo momento, aunque es más explícita casi al final, la pregunta sobre el Sentido último de la existencia humana: ¿tiene sentido mi vida? ¿Existe un Sentido de la vida trascendente? Con independencia de la respuesta que cada uno pueda dar a estas preguntas, parece que es algo intrínseco a nuestra naturaleza humana la necesidad del Sentido. De hecho, en todo tiempo y lugar el hombre se ha preguntado por el Sentido de su existencia, tal y como Yalom nos recuerda en la película.

En definitiva se trata de una película que no debería perderse nadie que estime lo suficiente el valor de la vida, la existencia y el alma humanas.

miércoles, 29 de abril de 2015

RESEÑA AL LIBRO "CINE Y ESPIRITUALIDAD. El viaje del héroe en Avatar y en otras películas de ciencia ficción."



RESEÑA DEL LIBRO "CINE Y ESPIRITUALIDAD. El viaje del héroe en Avatar y en otras películas de ciencia ficción." 
  
Por Fernando Sánchez. Psicólogo especialidad clínica. Candidato a analista junguiano por la SEPA.


Este libro encierra un llamamiento y una advertencia para todos aquellos que, como yo, comparten un vivo interés por la toma de conciencia y una preocupación creciente  por el futuro de la Humanidad y de la Naturaleza” (J.A Delgado González. El Retorno al Paraíso Perdido.)

José es un autor profundamente concienciado y comprensivo con las singularidades y la crisis colectiva que estamos atravesando en este momento. Sus obras, “El Retorno al Paraíso Perdido”; “Al Final del Túnel”; “La hermandad de los Iniciados” y ésta que presentamos hoy “Cine y Espiritualidad”, son esfuerzos lúcidos de mostrar y clarificar a través de la psicología analítica, la gnosis, la alquimia y la astrología  como el mundo material, es decir, el ámbito de lo consciente, lo observable y lo manifestado, se gesta y vertebra en las capas profundas del inconsciente colectivo.

La importancia de la concienciación de las implicaciones que los elementos, movimientos y contenidos colectivos tienen en la psique individual no es simplemente un interés curiósitas. Es una necesidad vital. Ya que en los fenómenos que observamos en el mundo físico, material, subyace un factor psíquico, de los cuales las manifestaciones observables son únicamente su expresión más superficial.

 Mi intención es descorrer algunos velos que cubren un ámbito de la psique que está funcionando en todos nosotros, con un vigor extraordinario, en la oscuridad de la vida de cada cual.” (José A. Delgado González. El retorno al Paraíso Perdido).

 Esta dimensión  inconsciente se expresa con mayor vehemencia en momentos de crisis social o de transformación colectiva como el que vivimos actualmente.

 “Es una situación anímica horrible. En un estado mental así, el inconsciente incita con vehemencia hacía el arquetipo de la muerte y el renacimiento, en el sentido de la espiritualización gnóstica, de la individuación.” (Dice el junguiano Raúl Ortega en el libro de José,  Cine y Espiritualidad. El viaje del héroe en Avatar y en otras películas de ciencia ficción. )

Jake Sully, personaje principal en Avatar, muestra esta situación anímica del hombre occidental actual, vacío, sin rumbo, inmerso en una crisis de sentido, sin herramientas para afrontar el vacío de su propia existencia, en la necesidad de encuentro y búsqueda del sentido verdadero de su vida. En momentos como este, los arquetipos se expresan con potencia, proyectándose al exterior, irrumpiendo en forma de vivencias sincronísticas, sueños lúcidos, experiencias numinosas, que invitan a las personas a realizar un cambio profundo. Es común ver en personas que, tras una crisis, enfermedad  o el padecimiento de una situación disruptiva, comienzan un proceso de transformación, profundo, real, comprometido, en la que la mayoría refiere la re-lación con una dimensión más profunda que reconoce en sí y que dota a la vida de un nuevo sentido en sus vidas.

Estos trabajos, lejos de ser meras aproximaciones teóricas a conceptos filosóficos, religiosos  o psicológicos, cobran importancia, por los contenidos que está sacando a la luz. José, nos muestra, nos advierte, preocupadamente, de la situación en la que estamos, en una profunda crisis ecológica, económica y sobre todo, una profunda crisis que atañe a los valores espirituales sobre los que se ha cimentado la cultura occidental, en la cual, el hombre ha “perdido el contacto con sus potencias espirituales”. Lejos de quedarse en el análisis o la reflexión intelectual, nos propone, un cambio, un camino, un proceso de transformación, la necesidad de transitar hacia un nuevo estilo de vida, mediante una renovación del sistema de valores imperante en nuestra sociedad actual, materialista, patriarcal, desacralizada, a partir de un compromiso y un proceso de cambio con uno mismo.

Desde la modernidad, sustentado en el mito del progreso y la ciencia,  el hombre se ha distanciado de la naturaleza, posicionándose por encima y fuera de ella, estableciéndose en las urbes, concibiendo ésta como una amenaza y algo que tenía que controlar y domesticar. Hoy estamos en una grave y severa crisis ecológica y energética. La Tierra está dañada: aguas contaminadas, océanos,  desertización, cambio climático, atmósfera, disminución de especies vegetales y animales o la sobrepoblación humana, son fenómenos que no escapan a las advertencias de la comunidad científica. La acción humana  y la explotación desmedida de los recursos naturales, sustentada por una cosmovisión materialista de la realidad y una actitud dominante y posesiva del hombre, están dinamitando los recursos de la tierra y el equilibrio del hombre consigo mismo y  su medio. 

El hombre occidental ha perdido la relación con la naturaleza, el medio ambiente, pero igualmente con su naturaleza  interior, su alma.  Relegado al horizonte de lo material, al mundo sublunar, se encuentra encerrado, perdido, sin rumbo, esclavizado en cárceles de mármol, que inducen seguridad ficticia, llamadas sociedades de bienestar y consumo, que le invitan coercitivamente a destinar su tiempo de vida a satisfacer necesidades (gran parte de ellas, inducidas artificialmente por el sistema mediático) reviviendo esquemas de funcionamiento propios de la primera infancia, que no hacen sino alimentar una sensación de omnipotencia e inflación, propia del niño que se encuentra sobreprotegido por la madre.

Pero, esta forma de vida no permite el desarrollo pleno del individuo. No satisface sus anhelos de verdad, de explorar su ser interior, de adentrarse en el Mysterium de la existencia, amén de ser  profundamente destructiva.  Esta crisis esta magistralmente expuesta en la película Avatar. Las actitudes del hombre actual, son similares a los terrícolas que llegan a Pandora,  para dominarla y explotar su material precioso. Esta búsqueda de poder, riqueza y seguridad, les hace desenfocarse, perder perspectiva de la profundidad de la realidad en la que viven. La reflexión que nos invita la película y el libro, es que dañando la naturaleza, “destruimos la posibilidad de conectar con lo más profundo y elevado de nosotros mismos”.

Esta situación está mostrando  la situación mitológica de Prometeo. El hombre actual, desacralizado, concibe su progreso y su conocimiento ajeno a la divinidad.

 “Desafiando al dios supremo, el celestial Zeus, Prometeo intenta favorecer a los hombres entregándoles el fuego —robado a los dioses— símbolo sagrado, que dependiendo de cómo se utiliza, puede iluminar o quemar” “El fuego, permite iluminar a los que actúan de acuerdo a su conciencia, en sentido espiritual,  proporcionándoles elevación a niveles de dimensiones espirituales (de paz interior)….pero, sin ésta, para el inconsciente, se torna en llamas del infierno”.

Restando poder a los dioses, se vislumbra una forma de conocimiento, desprovista de cualquier elemento relacionado con la divinidad: el conocimiento científico. Ante tal ofrenda,  Zeus envía un castigo a Prometeo por su rebeldía y por no haber respetado la hegemonía divina, encadenándolo y torturado día tras día en el Cáucaso por un cuervo que le comía las entrañas, al igual, que su desobediencia, trae como consecuencia una serie de maleficios contra los hombres. La reflexión sobre el mito, ampliamente expuestas en el libro, nos obliga a preguntarnos si esa aspiración inherente y connatural al ser humano, que aspira al Conocimiento con mayúsculas y a la evolución personal y colectiva, es posible sin la presencia de la divinidad y la dimensión trascendente, a la que el hombre tiende naturalmente. 

La propuesta de Avatar, amplificada en el libro de José Antonio, consiste en la vuelta a un conocimiento experiencial, al encuentro en la profundidad de uno mismo con el alma y su mundo, en el cual, el individuo comienza a replantearse todo lo aprendido y a ver las cosas desde un nuevo prisma a modo de conversión. 

“Cuanto mayor sea el número de individuos que se dediquen a la investigación,  ala elucidación y al trabajo con los arquetipos, especialmente con la sombra, desde los más diversos ámbitos del saber, tanto más nos aproximaremos, a la-masa crítica- necesaria para que el cambio de conciencia que el espíritu de los tiempos demanda se extienda exponencialmente al colectivo” nos dice José en El retorno al Paraíso Perdido.
 
Este proceso se ha denominado en la mitología como el camino del héroe, equivalente al proceso de individuación descrito por la psicología analítica. Avatar es un mito moderno, que muestra el viaje del héroe en la personificación de Jake Sully, que va tomando conciencia del proceso de individuación, a través de del tránsito de distintos ritos, que le van llevando a cumplir su más alto destino.

Este proceso puede describirse como el proceso a través del cual, “la conciencia del ser humano recorre los oscuros abismos de lo inconsciente y recupera las cualidades que había proyectado en el ámbito exterior”, a través de un proceso alquímico que consiste en “solve et coagula” que consiste en disolver y volver a unir, retomar la proyección para integrarla de nuevo.

Igualmente, consiste en “la aproximación lenta a los contenidos y funciones de la totalidad psíquica (el sí mismo) y su acción irremediable sobre el yo” (Jacobi, J), en última instancia a la autorrealización del Sí mismo, a través de la progresiva integración de opuestos. La integración completa, la totalidad, implica la integración del lado femenino de la psique, el estado edénico, el Reino de la gran Madre (o el lado femenino de Dios).

El acceso de Jake Sully a Pandora, un mundo arquetípico, es el comienzo de la relación con el mundo inconsciente. Al héroe le supone una profunda conmoción,  provocando una especie de “segundo nacimiento”, una experiencia de reencuentro, muerte y renacimiento, al entrar en contacto con la dimensión espiritual, sacrificando su conciencia colectiva, racional y con ello todos los valores colectivos, antropocéntricos y egoístas propios de esta época. Lo que en psicología analítica se describe como la máscara. Por lo tanto, el camino del héroe comienza con una gran prueba, una pérdida, un cambio,  una salida a un nuevo mundo desconocido una dimensión más allá de lo físico, el universo espiritual.

“…El héroe mitológico abandona su choza o castillo, es atraído, llevado o avanza voluntariamente hacia el umbral de la aventura…” (J. Campbell)

Podemos encontrar distintos escenarios arquetípicos que muestran esta situación, como la salida de Egipto de Moisés, la partida de Parsifal, el viaje de Parsifal o el comienzo del vuelo de Ícaro. Debiéndose entender como mensajes transmisores de la vía maestra para huir de la dimensión horizontal de lo material, lo mundano y terrenal, propias de la infancia y la adolescencia psicológica, para incorporar el aire, la dimensión vertical y el cielo. Es decir, un proceso psíquico en el cual el héroe se aleja de la madre real, del paraíso materno, adentrándose en los dominios de la Gran madre (Pandora) y recuperar el estado edénico conscientemente.

En el inicio del contacto con el inconsciente, con Pandora, Jake esta aterrado, mostrando que el primer contacto del yo con el inconsciente es vivenciado como violento y amenazante, en cierta medida, dañino y peligroso para el equilibrio propio. Es una experiencia numinosa, semejante a los miedos y peligros que experimentaban los hombres primitivos con los fenómenos naturales. Es entrar en contacto con los peligros del alma humana.

Cuando Jake accede a Pandora, es atacado por una pantera negra prehistórca (el guardián del umbral) y al huir se adentra mas en el bosque. El inicio de la exploración se hace en la noche. El héroe tiene que descender a los infiernos y penetrar en un espacio desconocido. Con ello comienza la fase alquímica de la nigredo, que tras sucesivas destilaciones y purificaciones elimina sus impurezas.  

El trabajo con la sombra nos confronta con el aspecto sombrío del alma. La importancia reside en la toma de conciencia de todos los aspectos propios que hemos negado y reprimido, que proyectamos en los demás, asumiendo que esos elementos pertenecen a nosotros. Esta toma de conciencia nos permite entender el potencial destructivo y dañino que reside en nosotros, como potencial, y ELEGIR. Integrar la sombra que cada uno porta, permite trascender el estado de conciencia estrecho, que nos circunscribe y ata a un cerco de la realidad limitado, ya que en última instancia es una posición defensiva respecto a la totalidad de la que somos parte, autootorgándose e identificándose con valores nobles, legítimos, propios de los ambientes sociales y familiares a los que pertenecemos. Es importante abandonar esa actitud psicológica obsoleta, ya que en última instancia obstaculiza el proceso de maduración psicológica del individuo.

De alguna manera, esta nueva actitud psicológica, implica, rescatar el mito de Quirón. Avatar es el mito del héroe civilizador, el rey herido que precisa curar su herida, a través de la sombra individual, confrontarnos con la colectiva, que se nutre de los dogmas, la estrechez de mira y la ignorancia del yo. Es sintomática la alusión continua en la película a la vista y a la capacidad de Ver: “No ves” “Te veo” 

Empezar a ver significa tomar conciencia de que vivimos en un mundo vivo más grande, que nos engloba, una totalidad que nos abarca y todo lo contiene, del cual formamos parte y que tenemos que aprender a relacionarnos y vivirlo como parte propia. Es el Anima Mundi (también llamado Unus Mundus, Mundus Arquetypus, Mundus Imaginabilis o Inconsciente colectivo según la tradición) . Jung dijo una vez: “La psique no está en nosotros sino que nosotros estamos en la psique”. Estamos insertados-inmersos en una psique cósmica mayor que nosotros, en la cual, cada uno de nosotros somos una pequeña parte de ella. Esto implica (y es uno de los grandes hallazgos de Jung), la idea de humanidad como parte de ese patrón cósmico, de esa gran psique. Pandora, es real. Ese mundo existe, no es una película. Los Na`vi son el mundo daimónico que la ciencia ha desterrado, pero que aún co-habitan en los recónditos mundos del alma, del que el omnipotente hombre moderno, ya no recuerda nada. Es en ese mundo donde se muestran los arque-typos, los patrones que subyacen y dotan de entidad y REALIDAD, esta dimensión en la que vivimos los humanos. 

Ante esta toma de conciencia, nuestro héroe, Jake Sully, se ve ante la necesidad de sacrificar su conciencia racional, orientada hacia el éxito y el logro de objetivos marcados por el modelo cultural de la época, para reconciliarse consigo mismo y con su mundo. El jake antiguo, da lugar a un nuevo Jake. Esta renuncia implica necesariamente relegar la conciencia moldeada en los valores colectivos por la vivencia del alma y el contacto con su mundo. Esta situación aparece representado en la película, en la lucha a vida o muerte entre Jake, el héroe trasformado y el coronel quaritch, una lucha titánica contra la conciencia colectiva patriarcal, que obstaculiza el contacto y entendimiento profundo con la realidad.

Durante esta batalla, Jake recibe la ayuda de Eywa, el espíritu divino que gobierna la vida de Pandora, para derrotarlo, lo que muestra que la transformación personal, la renovación, depende del Sí mismo. El proceso de individuación, el viaje de regreso del héroe, tiene como finalidad promover una renovación. Dar nacimiento a un hombre nuevo. La conciencia yoica, ciega, debe morir para dar paso al arquetipo del sí mismo, que implica que el yo se alinea, refleja el verdadero yo, el Sí mismo. Esto se ve en la película cuando Jake monta al gran pájaro rojo.

Jake vence al padre material, Saturno, el Coronel Quaritch, acompañado en todo momento de su ánima, Neytiri, convirtiéndose en el líder de los omaticaya. Como dice José en su libro, el proceso de individuación es la realización del Dios mismo, mercurius, la expresión de lo superior en lo inferior, la divinidad en el mundo material. Implica necesariamente la vivencia y comprensión profunda de que la única realidad es Dios y nada fuera de Él. 

Toda la película de Avatar es una apología de la Imaginación Verdadera, como forma de entrada en contacto con la realidad del alma (psique), es decir, nos expone la necesidad de recuperar el contacto con el alma y a través de ella, acceder al mundo velado a la que ella pertenece. Descrita ya por Paracelso: “Imaginatio Vera et non Phantastica”, se convirtió como un medio validado por los alquimistas y las tradiciones neoplatónicas y cabalistas, especialmente a partir del renacimiento. Rescatada por Jung  para la mente moderna, la utilizo consigo mismo y sus pacientes denominándola, Imaginación Activa.                                                                                 

 M.L. von Franz, discípula directa de Jung, la describe acertadamente de la siguiente manera:Es una forma de meditación en la cual uno entra en contacto con los habitantes de su mundo interno”.
 
En una cultura que ha devaluado ontológica y epistemológicamente (otra manifestación de su aspecto patriarcal) la imaginación como dueña de la falsedad y el error, especialmente a partir de la época cartesiana y el desarrollo del método racional, el uso de la imaginación verdadera implica dotar a la psique y a la imagen de realidad. 

Jung decía: “Imagen es alma”

Lévi-Strauss: “Los símbolos son más reales que lo real que simbolizan”

La imaginación cumple así una función de trascender el mundo físico. “Empezar a ver”, “Despertar” a esa dimensión natural que nos engloba, nos re-encuentra con nosotros mismos. Este proceso descrito en el libro de José, y escenificado en la película Avatar, se presenta no sólo como una necesidad, sino también una responsabilidad para volver a conectarnos a nuestras potencias espirituales de un modo consciente y, de igual modo, ser conscientes del peligro que supone no hacerlo en términos colectivos.

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